viernes, 18 de marzo de 2011

The Fukushima 50 / 福島50 - ない死ぬことを恐れて


Los 50 héroes de Fukushima


Internacional 17 Mar 2011 - 10:26 pm
Por: Adrián Foncillas/Especial para El EspectadorOsaka, Japón



Vestido con trajes especiales y aislado en 20 kilómetros a la redonda, un grupo reducido de hombres lucha por controlar la emergencia en la central nuclear de la ciudad japonesa.

Les pidieron que se quedaran y lo hicieron. No por ignorancia: nadie sabe mejor que ellos lo que se juegan. Están solos, sin más almas en 20 kilómetros a la redonda, librando una batalla desigual: embridar al monstruo de Fukushima.


Japón ha puesto su destino en los 50 operarios que permanecen en la central nuclear con la misión de refrigerar sus cuatro reactores dañados. Tokio alejó el lunes a los restantes 750 por la pujante peligrosidad. Están llamados a la gloria y, más probablemente, al martirio. Lo saben ellos y lo sabe el país, que los ha elegido como esa necesaria figura heroica que demanda toda crisis como estimulante general. “Esa gente se bate sin retroceder, trabajando para proteger todas nuestras vidas a cambio de las suyas”, ha dicho Michiko Otsuki, empleada de la vecina central Fukushima 2. “Lo hacen sin pensar dos veces en el peligro”, añadió el primer ministro, Naoto Kan. De acuerdo con algunas versiones de prensa, cinco de ellos ya habrían fallecido.


Se entiende, pues, la desmoralización que acusó el país cuando a media mañana del miércoles las agencias informaron que abandonaban su labor. Momentáneamente, por suerte. Regresaron una vez se enfrió la planta. En su destino trágico recuerdan a los miles de operarios y soldados enviados como enterradores a la central de Chernobil. Algunos murieron en pocas semanas. Muchos padecieron problemas a lo largo de su vida.


Lo que les espera en Fukushima no parece mejor. En el reactor 3 se ha registrado una radiactividad de 400 millieserts. Permaneciendo una hora ahí se recibe una dosis de radiación ionizante 20 veces mayor que la permitida a sus colegas franceses.


La 50 operarios establecen turnos de 10 ó 15 minutos, en los que se esfuerzan en llevar agua a los reactores de cualquier forma y con métodos más bien rústicos, decididamente impropios de una potencia tecnológica como Japón. Están cubiertos de trajes aislantes, cascos con filtros y guantes de doble cobertura. Algunos también llevan tanques de oxígeno para evitar respirar las partículas radiactivas.


Sus nombres no han sido revelados, a pesar de que muchos en Japón piden que se hagan públicos para que puedan ser agradecidos. Cuando la empresa que gestiona la planta pidió recientemente 20 voluntarios más, varios dieron un paso al frente. Uno de ellos es un operario de 59 años al que le queda apenas año y medio para la jubilación, según informó su hija en la red Twitter. “No pude dejar de llorar cuando supe que iba a ser enviado mañana. Mi padre parece algo desbordado, pero nunca me he sentido tan orgullosa de él”, decía. En su mayoría esta suerte de héroes son mayores, una característica favorable: la radiación podría generar cánceres en algunas décadas y quizá la vida no les alcance para padecerlos.


¿Qué les mueve a quedarse? Un fuerte sentimiento del deber, la disciplina y del sacrificio por la comunidad, muy arraigados en la sociedad japonesa, así como los fuertes vínculos que se establecen entre los trabajadores del sector.


Los héroes no huyen. Si lo hicieran, los reactores se calentarían sin remedio hasta la fatal explosión final. Permanecen atados a su destino por el bien de Japón y de buena parte del mundo.


http://www.elespectador.com/impreso/internacional/articulo-257633-los-50-heroes-de-fukushima


Fukushima Nuclear Plant ( Japan)

日本国国歌 Japan's National Anthem

Haruki Murakami /Premi Internacional Catalunya 2011



Haruki Murakami: Premi Internacional Catalunya 2011


El Govern ha concedit el XXIII Premi Internacional Catalunya a l'escriptor Japonès Haruki Murakami per la seva obra narrativa. El jurat del Premi ha atorgat el guardó a Murakami en reconeixement a la creació d'una obra i un univers personal, i al fet de construir un pont literari entre Orient i Occident.


Creat el 1989 per la Generalitat, el Premi Internacional Catalunya reconeix anualment aquelles persones que han contribuït decisivament amb el seu treball creador a desenvolupar els valors culturals, científics o humans arreu del món.


El premi està dotat amb 80.000 euros i l'escultura "La clau i la lletra" d'Antoni Tàpies.


El jurat ha decidit lliurar el premi a Murakami "per la seva obra narrativa, que ha transcendit el seu àmbit cultural i ha esdevingut un referent destacat del panorama literari mundial; per la creació d’una obra i un univers personal, que dibuixa un món d’oscil·lacions permanents, entre el real i l’oníric, l’humor i la foscor; i pel fet de constituir un pont literari entre Orient i Occident, capaç de conjuminar els dos mons: la lleugeresa taoista i l’absorció de tendències i tradicions culturals foranies.


El president de la Generalitat, Artur Mas, lliurarà el XXIII Premi Internacional Catalunya a Haruki Murakami en el transcurs d’una cerimònia al Palau de la Generalitat, a Barcelona, el dijous 9 de juny d’aquest any 2011.


http://www.gencat.cat/

miércoles, 16 de marzo de 2011

Lightnin' Hopkins / Ride The Lightning



Lightnin' Hopkins : Mournful Lone Star Laments


Lightnin' Hopkins fue un guitarrista y cantante de blues nacido el 15 de marzo de 1912 en Houston, Texas, Estados Unidos.


Nacido en Centerville, Texas, la pasión de Hopkins por el blues comenzó a la edad de 8 años cuando conoció a Blind Lemon Jefferson en un pícnic de la iglesia. Aunque Hopkins comenzó a aprender de un primo, el cantante Alger Alexander. A mediados de los años 30, Hopkins fué a prisión por un delito desconocido. A finales de 1930 se trasladó a Houston con Alexander en un fracasado intento de tener éxito en la escena musical. Pero a principios de los años 40 volvería a Centerville para trabajar como granjero.

Hopkins realizó un segundo intento en Houston en 1946. Mientras cantaba en Downlin Street, en el Third Ward de Houston (que se convertiría en su campamento base) fue descubierto por Lola Anne Cullum de una discográfica de Los Ángeles Aladdin Records. Y convenció a Hopkins para que viajase a L.A. y acompañara al pianista Wilson Smith. El dúo grabó 12 canciones en sus primeras sesiones en 1946. Un ejecutivo de Aladdin Records decidió que la pareja necesitaba más dinamismo en sus nombres, y bautizó a Hopkins como “Lightnin´” y a Wilson como “Thunder”.

Lightnin' Hopkins - Lonesome Road



Hopkins grabó varias piezas para Aladdin en 1948, pero sintió nostalgia por su lugar de procedencia. Volvió a Houston y comenzó a grabar para el sello Gold Star Records. Durante finales de los 40 y parte de los años 50, Hopkins prácticamente no actuaría fuera de Texas. Sin embargo, grabó abundante material. Se estima que grabó 800 canciones a lo largo de su carrera. Tocaba a menudo en clubs de Houston y alrededores, especialmente en Dowling Street, donde fue descubierto por primera vez. Grabó sus éxitos “T-Model Blues” y “Tim Moore´s Farm” en los estudios de grabación SugarHill, en Houston. Desde mediados de los años 50 hasta el final de la década, su abundante producción de grabaciones de calidad le había granjeado un gran número de seguidores entre los afroamericanos y aficionados a la música blues.


En 1959, el folklorista Mack McCormick se puso en contacto con Hopkins con la esperanza de que atrajese la atención de un público más amplio, aprovechando el revival del folk. McCormick presentó a Hopkins a pequeñas audiencias, primero en Houston y luego en California. Hopkins debutó en el Carnegie Hall el 14 de octubre de 1960, junto a Joan Baez y Pete Seeger, interpretando el espiritual Oh, Mary Don´t You Weep. En 1960, firmó un contrato con Tradition Records. A esto le siguió una serie de sólidas grabaciones, incluyendo su clásico “Mojo Hand” de 1960.


A comienzos de los 60, la reputación de Hopkins como intérprete de blues se había consolidado; logrando éxito y reconocimiento. A lo largo de los 60 y los 70, Hopkins publicó al menos un disco al año, e hizo giras, actuando en festivales, clubs y campus universitarios tambien en otros países. Viajó por Estados Unidos, superando su miedo a volar.

Lightnin' Hopkins falleció en Houston, Texas el 30 de enero de 1982


http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

Lightnin´ Hopkins - Mojo Hand

Tom Waits / Rock & Roll Hall of Fame Award for Musical Excellence



Tom Waits entra en el Rock n Roll Hall Of Fame de la mano de Neil Young


Por Flashman Wed, 16 Mar, 2011
Foto y noticia de Anti Records Label.




El Salón de la Fama del Rock es un museo situado en Cleveland, Ohio, dedicado a los artistas más famosos e influyentes de la música, en especial del rock and roll. Para formar parte del muse, el candidato debe ser presentado por un artista que ya forme parte del mismo, ser aprobado por un jurado de académicos, productores y periodistas, y tener más de 25 años de carrera a las espaldas.

La recompensa es una representación en cera del artista o banda junto con su primer disco. El listado de miembros, que es el que cualquiera se puede imagina, aumentó el lunes con la admisión de Tom Waits de la mano de Neil Young, en una ceremonia en el Waldorf Astoria.


Sé que el tema puede parecer no demasiado interesante, pero aunque solo sea por poder colgar una foto de Neil Young y Tom Waits juntos o el discurso de aceptación de Tom, creo que merece la pena.



“Thanks, everybody, this is very encouraging. Songs are really just interesting things to do with the air. I was fifteen when I snuck in to a club to see Lightning Hopkins. I wore an overcoat, put white-out in my hair, drew on a mustache and said in a deep voice, “One ticket please.” I saw Lightning walk through a door in the back room that said, ‘Keep Out!! This Room for ENTERTAINERS ONLY.’ At the moment, I realized I wanted to get into show business as soon as possible .

I am grateful to my wife and my collaborator Kathleen Brennan. She is the light that helps me find my way and to my kids who have taught me everything I know. (Tom Waits)



“Gracias, todo el mundo, esto es muy alentador. Las canciones son solo cosas realmente interesantes que se pueden hacer con el aire. Tenía quince años cuando me colé a un club para ver Lightning Hopkins. Me puse un abrigo, dibujé canas en mi pelo y un bigote y dije con voz profunda: “Una entrada por favor.” Vi a Lightning atravesar una puerta en la parte trasera que decía “Mantenerse fuera! Este cuarto es solo para artistas”. En este momento, me di cuenta que quería entrar en el mundo del espectáculo, tan pronto como fuera posible.


Agradezco a mi esposa y mi colaborador Kathleen Brennan. Ella es la luz que me ayuda a encontrar mi camino y mis hijos que me han enseñado todo lo que sé. (Tom Waits)



Tom Waits - Dirt In The Ground - Live 2008

martes, 15 de marzo de 2011

Ron Cooper / A Jazz Life in Chicago



"If I’m Not Home" The documentary about Chicago Jazz Musician Ron Cooper and his contributions to the Chicago Jazz Scene


El cineasta Dustin Grove anunció que su largometraje documental, "If I'm Not Home", se estrenó en el Gene Siskel Film Center en Sábado, 26 de febrero 2011 a las 8:00 pm. La película tuvo una segunda exhibición en Lunes, 28 de febrero 2011 a las 8:00 pm, Dustin Grove y varios músicos de jazz estuvieron presente para el debate público en ambas proyecciones del largometraje.


Ron Cooper, vocalista de jazz de Chicago, pianista, baterista y compositor, casi logró enterrar su propia leyenda. "If I'm Not Home" documenta dos años en la vida del scat singer, que pasó de cantar en clubes de jazz legendarios como The Green Mill a la vida en los bares y en la calle.

Cooper muestra sus luchas con la falta de vivienda, el alcoholismo, y la pasión musical que lo sostenía.


Además de Cooper, "If I'm Not Home" cuenta con músicos Von Freeman, Fareed Haque, Gordon Kimberly, Pallatto Joanie, Lou Marini, Roothaan John Crawford Pete, y Tom Allen. Club owners Dave Jemilo (The Green Mill), Earle Johnson (Quenchers), and Ken Strandberg (The Gallery Cabaret) . Dave Jemilo (El Molino Verde)y Earle Johnson también contribuyen con sus perspectivas personales a mostrar el talento, el temperamento y estilo de vida de Ron Cooper.


La película narra las enigmáticas y duras luchas de Cooper por la supervivencia y el reconocimiento musical en la ciudad de Chicago, mostrando su talento en los clubes de jazz, cafés, esquinas, trenes y hasta en un hogar de ancianos.

Dustin Grove además de musico es un prolífico director de cine independiente que vive y trabaja en Chicago. Grabó 25 horas de metraje de la película de 2005 a 2007 y lo editó en su formato actual largometraje en un trabajo que fue de 2009 hasta 2011. "If I'm Not Home" muestra la dura vida de Ron Cooper, aunque podría ser la de otros miles artistas que han dejado sus propias existencias perdiendose en los siempre peligrosos callejones del jazz.


If I'm Not Home - Ron Cooper : A Jazz Life (Trailer)

An excerpt from the forthcoming movie about the late Ron Cooper

John Cale / Wales, London, New York & París 1919 Live in Barcelona




El Lado Oculto de un Gran Músico Galés


Por Alfredo Rosso (09/03/2011)


Hay músicos y hay productores y de tanto en tanto se da el caso de un gran músico que es, a la vez, un productor intuitivo e inteligente. Ese es el caso del personaje que ocupa esta entrada. Me refiero al galés John Cale, al cual estoy seguro que muchos de ustedes admiran por su participación en una de las bandas más influyentes en la escena musical de los últimos cuarenta años: Velvet Underground, grupo que Cale fundó junto a Lou Reed allá por 1965.



Cale nació en 1942, en la ciudad galesa de Garnant, y estudió música clásica en Londres antes de cruzar el Atlántico para meterse de lleno en la escena de avant-garde que se desarrollaba en la ciudad de Nueva York con adelantados como La Monte Young y John Cage. Después de varios experimentos sonoros que tenían la impronta de esos maestros, Cale conoció a Reed y al poco tiempo Velvet Underground era una de las principales atracciones de The Factory, ese conglomerado multi-disciplinario que se había gestado por iniciativa del artista plástico Andy Warhol. Con Velvet Cale grabó dos discos fundamentales como Velvet Underground –conocido como el álbum de la banana- y White Light, White Heat, pero las desinteligencias con Lou Reed pronto lo llevaron a buscar nuevos rumbos.



Es entonces, allá por 1968 en que la carrera de John Cale se divide en dos frentes. Por un lado comienza su trayectoria como solista y por el otro desarrolla una tarea paralela como productor, la cual empieza con la produccion de “The Marble Index”, el segundo álbum solista de la cantante alemana Nico su excompañera de Velvet Underground. Cale volvería a producir a Nico en varias oportunidades, como en el disco de 1970 “Desertshore”, un álbum donde trabajó en sociedad con otro productor de fama internacional, Joe Boyd, el mismo que impulsó las carreras de Incredible String Band, Nick Drake, Sandy Denny, John Martyn y Richard Thompson, entre muchos otros.



A través de Nico, John Cale conoció al capo del sello Elektra, Jac Holzman, quien le pidió que produjera el álbum debut de una banda de Detroit llamada The Stooges con un tal Iggy Pop como cantante. Ese fue el histórico disco que traía el tema “I Wanna Be Your Dog” y “No fun”, sin ir más lejos. No contento con haber producido a uno de los proto-punks por excelencia, Cale estuvo tras la consola para trabajar con Jonathan Richman, respetado compositor y cantante de los inicios de la new wave americana, y también fue el productor, en 1975, de otro de los álbumes básicos de esa era, “Horses”, el primero de Patti Smith, donde también colaboró en calidad de guitarrista el futuro líder de Television, Tom Verlaine.



Cale también produjo discos del otro lado del Atlántico. Estuvo en el estudio de grabación para registrar el debut de uno de los grandes grupos de la new wave inglesa, Squeeze, con el excelente dúo de compositores formado por Chris Difford y Glenn Tilbrook y –en aquel disco inicial- con el ahora famoso conductor televisivo Jools Holland en teclados.



El ex Velvet Underground también se hizo presente en los inicios de ese fenómeno conocido como “Madchester” para participar como productor en el disco de Happy Mondays “Squirrel & G-Man”.



A lo largo de los 90, Cale también se ocupó de producir muchos de sus propios discos, tanto solistas como otros que hizo en colaboración, por ejemplo, el álbum que en 1990 registró con Brian Eno, “Wrong Way Up”, y también el homenaje a Andy Warhol “Song for Drella”, que lo reunió con Lou Reed en ese mismo año. Además, participó en la producción de varios de los mejores temas del álbum de Siouxsie & the Banshees “Rapture”, de 1995.



John Cale "Venus in Furs" (From The Velvet Underground & Nico (1966) Álbum)








Postales de John Cale





IGNACIO JULIÀ 26/02/2011



El cantante -que estará en el Primavera Sound- revisa su mítico álbum Paris 1919, "un viaje imaginario a lugares que añoraba"



Pretendo demostrar que puedes ganarte la vida en la música y no morir joven y enloquecido como Mozart", dijo hace siglos John Davies Cale (Garnant, Gales, 1942). Lo ha logrado el joven hijo de un minero y una maestra que, becado, viajó a Estados Unidos para educarse en vanguardia junto a Iannis Xenakis y John Cage. Cuando hablamos se encuentra en el estudio ultimando bandas sonoras para Un Été Brûlant de Philippe Garrel y Sport de Filles de Patricia Mazuy, ganadora de un César por St. Cyr, también musicada por Cale. Las labores cinematográficas le sustentan en una intermitente trayectoria rock cuyo último trabajo, Black Acetate, data de 2005. Prepara nuevo disco para este año.



Su crucial papel en la génesis de Velvet Underground, donde chocaron egos en rompedor e influyente enfrentamiento con Lou Reed, transformó la música popular. Pero, en los setenta, entraba en una enloquecida, espectral zozobra, con álbumes de esplendor neoclasicista y otros virulentamente rock, dicotomía traspasada a sus actuaciones, mercuriales o lamentables. Él admite ahora que las drogas le afectaron severamente, pero siempre fue un carácter inquieto, complejo, autocrítico. El tiempo ha sedimentado el dolor del que surgieron obras tan ateridas y hermosas como Music for a New Society . A sus 69 años, Cale se ve impelido a revisitar en vivo, con acompañamiento orquestal, su obra más luminosa y valorada, Paris 1919. La próxima representación, en el Primavera Sound.





Fragante álbum de viajes geográficos y mentales publicado en 1973, fue según su autor "un ejemplo de cómo decir algo realmente horrible del modo más refinado". Vaporoso y literario, transitado por distinguidos fantasmas y abarrocadas nostalgias, imágenes de Beaujolais lloviendo sobre los Champs Élysées y navidades de infancia en Gales, Paris 1919 albergaba un terrible corazón. El año del título es por supuesto el del Tratado de Versalles que finiquitó la Gran Guerra, inaugurando la alegre posguerra de los años veinte, humillando a una Alemania que gestaría su disgusto hasta ser hipnotizada por Hitler. En John Cale, la lírica llega embriagada de paranoia, a la caricia la sigue siempre el rasguño.



PREGUNTA. Curioso que vuelva a residir en Los Ángeles, ciudad que en su día calificó de desierto, culpándola de sus errores vitales y artísticos en los setenta.
RESPUESTA
. Sigue igual, todavía es una anomalía. No se siente uno natural aquí. Pero el clima es más benigno con mis huesos que en Nueva York.




P. En su momento, Paris 1919 fue recibido como un portento europeísta, pese a estar grabado en Los Ángeles con Little Feat...
R.
Y la orquesta de UCLA. Cuando la presentamos allí el año pasado volví a usar la orquesta de la universidad. Hacía tiempo que me pedían que llevase el álbum a los escenarios, pero no me interesaba realmente. Me parecía que era demasiado trabajo. Hay un festival en Cardiff dedicado al cine y la música, y querían plantear algo multidisciplinar. Accedí, aunque el ensayo resultó bastante caótico. ¿Y quién se presentó en Cardiff? Chris Thomas, el productor del álbum, a quien no había visto en años. Luego lo presentamos en Londres, en el Royal Festival Hall, y en Brescia, Italia. También en París y Melbourne. En Melbourne doblamos la sección de cuerda, todo un lujo.



P. Sus canciones siempre han usado referencias históricas y culturales. ¿Se acentuó esto al residir en EE UU y sentirse inmerso en un cierto vacío cultural?
R. Absolutamente. Me hablaba a mí mismo, me explicaba lo que añoraba. Así que en realidad el álbum fue una suerte de viaje imaginario a lugares que añoraba; trata sobre lo que recordaba y me gustaba de ellos. Como una postal.



P. Una canción cita a Graham Greene, pero el aliento general queda más próximo a Guy de Maupassant.
R. Cierto. Usé esa historia en que un hombre llega a su casa y las luces están encendidas, las puertas abiertas. No encuentra a su familia ni a nadie. Entonces oye un rumor en la calle y sale a ver qué ocurre; el ruido, el estruendo va en aumento y de pronto sus muebles bajan por la calle y le atropellan.



P. Las letras funden naturalismo con surrealismo. ¿Fue el dadaísmo una influencia?
R. Totalmente. Cuando las escribí me parecía que contenían toda clase de significados, pero no había forma de que pudiese concretarlos. Algunas de estas letras me siguen pareciendo muy opacas, pero eso me agrada. Si una canción te hace elucubrar sobre qué estaría yo pensando, no es algo de lo que me resienta.




P. Andalucía conjura imágenes de su primera visita a la región en los años sesenta. ¿Tuvo problemas al ser un joven extranjero?
R. Te refieres a los años de Franco, claro. No, no tuve problemas, pero era muy consciente de la situación. Íbamos con mucha precaución, habíamos oído historias sobre la Guardia Civil. Incluso en los setenta, cuando estuve en Mallorca, en Deia; cada primavera se producía una invasión desde Londres y me advirtieron de los peligros. En cuanto a Andalucía, es una de las primeras canciones que compuse. Siempre me gustó convertir los nombres de lugares en nombres de chicas. Una idea romántica.



P. En Hanky-Panky Nohow escribió: ''Nada me asusta más, que la religión llamando a mi puerta''. Ha resultado profético.
R. Tienes razón... Fue catártico para mí, era una cuestión que me preocupaba. Había abandonado la religión muchos años antes, pero en aquella canción la puse en un contexto que para mí tenía sentido. Era un modo sensible de exponerlo, pues no afirmaba que no creyese en Dios. Sólo que la idea misma de la religión es inquietante.



P. El álbum llega a una sublime, aterradora conclusión en Antarctica Starts Here, inspirada en la película El crepúsculo de los dioses. ¿Se sintió alguna vez, en sus años salvajes, como la protagonista, observada en su estupor?
R.
Sí, por supuesto. Pero esto fue más tarde, en 1974, cuando vivía en Londres y todo se vino abajo. La canción sugería una sociedad de voyeurs que te observan a través de una ventana mientras te desmoronas. Era muy consciente de ello y traté por todos los medios de que la gente no me viera así.




P. En aquella época, parecía que el público demandara excesos y dolor a sus artistas.
R.
Bowie fue quien realmente lo impulsó.



P. Paris 1919 fue visto como el retrato de una civilización en decadencia. Hoy parece evocar la pérdida como parte esencial de la vida.
R. Era nostalgia, pero poseía cierta firmeza. No una nostalgia ciega, incondicional, más bien adoptaba una posición que señalase lo que añoras y aprecias. No era un lamento por algo que nunca más verás; sino la añoranza por algo que fue magnífico pero seguimos disfrutando, recordando.




P. La inolvidable Child Christmas in Wales fue su primer guiño a Dylan Thomas, a quien adaptaría en Words for the Dying. Se ha manifestado contra los nacionalismos, ¿se siente galés?
R. No es algo de lo que haga proselitismo, no soy un fanático. Siempre me consideré un ciudadano del mundo más que de alguna parte en concreto.



http://www.elpais.com/articulo/portada/Postales/John/Cale/elpepuculbab/20110226elpbabpor_40/Tes



John Cale actuará el próximo mes de mayo en el San Miguel Primavera Sound (Barcelona).




John Cale -Paris 1919 - Live in France (1995)

lunes, 14 de marzo de 2011

Joe Zawinul / Jazz-Fusion Pionner



Joe Zawinul : Recordando al gran impulsor del Jazz-Rock


El tecladista y compositor Joe Zawinul, nació en Viena, Austria, en 1932. De familia campesina y humilde sus comienzos no fueron fáciles y empezó sus estudios musicales a muy corta edad en el Conservatorio de Música de Viena, pero en su casa no había piano y no pudo practicar hasta que fue evacuado con su familia a Checoslovaquia a consecuencia de la II Guerra Mundial. Cumplidos los 12 años descubrió en el jazz su modo natural de expresión después de escuchar algunas canciones del pianista Fats Waller. Entusiasta también de otros ritmos como la Polka y el Tango aprendió a tocar el acordeón y a los 27 años emigró a los Estados Unidos con una Beca del Conservatorio de Música de Viena.


Allí continuó sus estudios musicales y en poco tiempo entró a formar parte de la banda del trompetista Maynard Ferguson, (1958) y al año siguiente acompañó habitualmente a la cantante Dinah Washington, con quien estuvo hasta 1961. Fue esta última quien lo introdujo en los cenáculos jazzisticos de la Gran Manzana, recomendándolo al saxofonista alto Cannonball Adderley con el que permaneció en su banda durante ocho años recorriendo y participando en diferentes eventos musicales por toda América, Europa y Japón. Joe Zawinul compuso para este algunas canciones, de las que destacó un tema lento con estilo funky llamado "Mercy, Mercy, Mercy", titulo para uno de los discos de Adderley y que fue durante 1967, uno de los grandes éxitos populares y con el que consiguió un premio Grammy.


Después de tocar en varios contextos y con todos los grandes del jazz de aquella época, en 1969, Joe Zawinul compuso el tema "In A Silent Way", titulo del disco que marcó no sólo el debut de Miles Davis en el campo eléctrico, sino que ese disco encauzó históricamente el jazz por esos derroteros. Después vino otro álbum emblemático en el devenir de la carrera de Miles y en la fusión del jazz con el rock; se trata del álbum titulado "Bitches Brew" grabado para la Columbia en 1969. En 1971, Joe Zawinul formó junto al saxofonista habitual de Miles Davis, Wayne Shorter, el mítico grupo: "Weather Report" al que tambien se unieron el bajista eléctrico, Miroslav Vitous, el percusionista brasileño, Airto Moreira y el baterista, Alphonse Mouzon. "Weather Report" fue mientras duró, el paradigma de los sonidos fusionados entre el jazz y el rock, y tuvo entre la critica y el publico de su época, una enorme aceptación.


En el seno de "Weather Report", Joe Zawinul intensificó sus trabajos de composición demostrando una enorme calidad. La prestigiosa revista Down Beat lo calificaba cada año durante su etapa con Weather Report como "Mejor pianista de Jazz" en muchas oportunidades y a su grupo como "Mejor banda de directo". El emblemático tema "Birdland" es una muestra de ese arte fecundo y muchos de los ritmos y sonidos que se escuchan en infinidad de formaciones actuales, simplemente no existirían sin las revolucionarias composiciones y experimentaciones de Zawinul en el grupo de Miles Davis, en los años sesenta, con Weather Report en los setenta y ochenta y con The Zawinul Syndicate en los años noventa. Considerado una leyenda del jazz moderno, Zawinul, fué uno de los últimos representantes de aquella generación de músicos que tuvieron el privilegio de relacionarse con algunos de los mas grandes maestros del jazz de todos los tiempos. Joe Zawinul murió el 11 de septiembre de 2007 al terminar la gira mundial para celebrar los 20 años de su grupo.


http://www.jazzeando.com.ar/biografias-de-jazz/15/48

Weather Report - A Remark You Made (Live -Offenbach Germany - Sept. 29, 1978)

Tokio Blues / 人生の痛みを伴う変態



Tokio Blues


ÁNGEL MACÍAS


Tokio Blues» es el título de una exitosa novela del japonés Haruki Murakami. Copié de algún crítico, que se convirtió en una novela de culto porque trasciende a su apariencia de novela generacional que narra el paso de la adolescencia a la juventud y se convierte en el retrato lúcido y sereno de las dolorosas metamorfosis de la vida.


Pero qué es la vida sino metamorfosis, no drástica y precipitada como en Kafka, sino fluida, continuada pero inevitable e irreversible. En uno de los primeros párrafos del libro, leemos «pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían». Sobrecoge ver las imágenes del terremoto, más aún las del subsiguiente tsunami, que horas atrás arrasaban el norte de Japón. Largas lenguas de agua invasora, arrasando tierra adentro, convertían barcos en arietes, casas en barcos, coches en juguete, fuerza en destrucción, tierra en fango y civilización en escombros.

Muerte líquida. Agua que llega y se va, llevándose la vida con ella; tal vez a ritmo de «blues», esa música que era la tristeza y melancolía de los cánticos espirituales y de oración, de los afroamericanos de Estados Unidos y que empapó con sus acordes todos los géneros musicales modernos. Dantescas imágenes, agua y fuego, las que nos ofrece en tiempo real el avance tecnológico. Lo que allí es un remolino de agua, barro y enseres que absorbe y destruye todo cuanto alcanza, se convierte en plasma sólido en la pantalla de los televisores a miles de kilómetros de distancia. En el origen de las imágenes el tiempo se acelera, el espacio se transforma vertiginosamente. En la pantalla destino, el tiempo y el espacio se detienen mientras observamos la inmensidad de lo que no alcanzamos a comprender y nunca seremos capaces de asumir.


Dice uno de los personajes de la novela de Murakami: «Si continúas así, lo estropearás todo. Aunque sea duro, trata de ser fuerte. Crece, madura. He salido del sanatorio para decirte esto. He venido desde lejos, en aquel tren que parece un sarcófago...». Esta vez ha sido la fuerza incontrolable de la naturaleza la que nos ha puesto ante el espejo de nuestra gran contradicción. De lo grande que vemos al hombre y lo insignificante que en realidad es. Otras veces, más dramáticas e incomprensibles, en distintos puntos del planeta es la acción humana la que lleva a la tragedia, demostrando que la humanidad dejó atrás la infancia inocente pero no consigue escapar de la adolescencia.

Hay miles de muertos en Japón. Millones de historias de dolor reciente. Con cruda lucidez, el protagonista de «Tokio Blues» reflexiona, la madurez tal vez no es más que la comprobación de que el olvido existe, el dolor no se soluciona sino que se olvida.

domingo, 13 de marzo de 2011

Astor Piazzolla / Una Herencia Revolucionaria & Vanguardista



Piazzolla: El otro Mito del Tango


Se cumplen 90 años del nacimiento de Astor Piazzolla, el renovador del tango Su natural talento y su formación clásica bebieron del jazz estadounidense



Música 12/03/2011 - 03:31h
Robert Mur - Buenos Aires ( Corresponsal)




Si Gardel universalizó el tango, Piazzolla lo modernizó. Si la voz en blanco y negro del Zorzal Criollo lo convirtió en un mito, los característicos acordes creados por el mejor bandoneonista de todos los tiempos van a la zaga de Gardel. Astor Pantaleón Piazzolla cumpliría ayer 90 años y varias ciudades argentinas le dedican una serie de homenajes musicales a este revolucionario del tango.


Nacido el 11 de marzo de 1921 en Mar del Plata, Piazzolla provocó un cisma en el compás porteño por excelencia. A mediados del siglo pasado, los tangueros más ortodoxos, los puristas, le declararon la guerra cuando se atrevió a innovar. Alteró el ritmo, la armonía y el timbre tradicionales. Compuso obras largas, básicamente instrumentales, donde dio juego a los instrumentos clásicos del tango (bandoneón, piano, cuerda, flauta, guitarra, percusión y, de vez en cuando, la voz). Y dejó para la posteridad su estampa tocando el bandoneón de pie, apoyado sobre su pierna elevada, en lugar de tocarlo sentado.


Piazzolla recogió el guante con gusto y se dedicó a provocar a los puristas que negaban una y otra vez la condición de tango a sus partituras. "Yo no hago tango, hago música contemporánea de Buenos Aires", respondía Piazzolla a las críticas con ironía.


"Me di cuenta de que mucha gente escuchaba esos arreglos míos y no les causaba ninguna gracia porque, lamentablemente, en esa época, en el 1939 o en el 1940, como hoy también se puede decir que en la Argentina se puede cambiar todo menos el tango, era como convertirse a otra religión, como si de ser cristiano me hubiera pasado al budismo o a ser musulmán", decía Piazzolla en una entrevista televisiva pocos años antes de que en 1990 una trombosis cerebral, cuando residía en París, lo dejara postrado hasta su muerte en 1992 en Buenos Aires, a los 71 años.


Hijo de inmigrantes italianos en Argentina, la familia se trasladó a Nueva York, donde vivió entre los cuatro y los quince años. Cuanto sólo tenía ocho años, su nostálgico padre le regaló un bandoneón. Sus biógrafos coinciden en que la influencia del jazz estadounidense, unida a la formación musical clásica de Piazzolla, forjaron al genio que hoy es, casi indiscutido por la comunidad tanguera, con contadas excepciones.


"El debate todavía existe, aunque no de la manera que se manifestaba en la década del cuarenta", explica a este diario Walter Piazza, secretario y fundador de la Academia Nacional del Tango, presidida por Horacio Ferrer, poeta que colaboró intensamente por Piazzolla y que estos días se multiplica para participar en todos los homenajes al maestro, como el concierto de anoche al aire libre en el parque Centenario de Buenos Aires.


Colaboró con otros grandes del tango como el compositor Osvaldo Pugliese, el cantor Roberto Goyeneche o el bandoneonista Leopoldo Federico, e incluso adaptó letras de Jorge Luis Borges. Pero quien realmente abrió las puertas a Piazzolla, fue el maestro Aníbal Troilo, quien en 1939 le ofreció incorporarse a su orquesta, a cargo del bandoneón.


Entre los cientos de sus composiciones, destacan Adiós Nonino - dedicada a su padre tras su muerte y que Piazzolla consideraba un tango insuperable-, Libertango, Balada para un Loco, Fuga y Misterio, Se armó o El desbande.


Sin embargo, la colaboración que más destacan los mitómanos fue el encuentro entre Gardel y Piazzolla, que no pasó de ser anecdótica, aunque premonitoria. Piazzolla tenía trece años, cuando en 1934 participó en el rodaje de la película El día que me quieras,interpretando a un vendedor de periódicos, junto al popular cantante.

"Gardel fue el gran creador del tango en la primera mitad del siglo XX, y Piazzolla lo fue en la segunda mitad", opina Walter Piazza, que considera que el electrotango actual ejecutado por músicos como Bajo Fondo y Gustavo Santaolalla "es una evolución de lo que empezó Piazzolla".


El punto de quiebre en su carrera se produce en 1954. Ese año viaja a París con una beca para estudiar música con la prestigiosa profesora Nadia Boulanger. Antes, Piazzolla ya ha provocado a los tradicionalistas en Buenos Aires, pero ante su nueva maestra se muestra como un discípulo que oculta su pasión por el bandoneón, avergonzándose a ratos por la escasa consideración de música culta que entonces tenía el tango. Sin embargo, Boulanger lo convence y le recomienda seguir perfeccionando su amado instrumento. Tras su primera etapa parisiense, el autor regresará a Argentina, donde montará su Octeto de Buenos Aires para grabar otra de sus obras emblemáticas, Sinfonía de tango.


"Yo tuve la feliz idea - feliz idea para mí, por supuesto-de cambiarlo, y desde 1940 hasta hoy día he tenido todos los problemas más tremendos en mi vida por una sola causa, por querer cambiar, por querer evolucionar una música popular que se llama el tango", decía Piazzolla en la entrevista antes mencionada.


http://www.lavanguardia.es/musica/20110312/54125165635/piazzolla-el-otro-mito-del-tango.html



Astor Piazzolla - Adiós Nonino- (Tango for Bandoneon & Orchestra)-Das Kölner Rundfunk Orchester

sábado, 12 de marzo de 2011

Japan / 日本の荒廃と痛み



Águila de Trueno (L.A.Spinetta)



Águila de trueno
nudo de la tierra
ven a consolarme hoy
ya que estoy caido
hoy que el sol reseca mis manos
y esta sal es la ceniza de la lluvia...


Águila de trueno
nudo de la tierra
ven a consolarme hoy
ya que estoy vencido
estaqueado de pies y manos
y este cuero
ya se acorta
pero no mi fe...



Suenen los tambores
Suenen las campanas
Suenen por la tarde
habrán mandado a pedirle a Gabriel
que se junte con su cuerpo
que se junte con su cuerpo
que junte su pobre cuerpo
que junte su pobre cuerpo
que responda por nosotros
que responda por nosotros
que responda por nosotros...


神聖な宝物-スピネッタ

jueves, 10 de marzo de 2011

Tony Levin / Stick Men Group en Argentina



9 preguntas a Tony Levin: Maestro del Bajo


Fecha: 25/02/2011
Autor: Leandro Falcón



El bajista de la experimentación progresiva y de grupos como King Crimson, Peter Gabriel, Liquid Tension Experiment y muchísimos más llega a la Argentina con Stick Men Group, un trío de música progresiva compuesto por una batería y dos “Chapman Stick”; unos instrumentos modernos mezclas de guitarra y bajo que se tocan con la técnica de “tapping”.


En honor a su visita le hicimos al maestro de las frecuencias graves 9 preguntas sobre el arte, la música, la tecnología y el fin del mundo.


Stick Men Group se presentará el 7 de marzo en Voodoo Lounge; en Cordoba, el 9 de marzo en La Trastienda de Montevideo, el 11 de marzo en Willie Dixon de Rosario y el 10 y 12 de marzo en el Teatro ND Ateneo en Buenos Aires.



1. ¿Qué cualidades debe poseer un buen bajista?

Pues no lo se… pero cuando lo sepa te digo!Estoy bromeando, pero en mi respuesta también hay algo de verdad. Para mí no hay una sola cualidad que deba tener todo buen bajista. De hecho, muchos de los bajistas que admiro tocan de manera muy distinta. Algunos encuentran la manera de establecer un sentimiento con el baterista que es el indicado para la canción o para servir de apoyo a los otros instrumentos.Otros bajistas encuentran su propia dirección, desarrollando una manera de tocar completamente original. Tal vez tocando melodías o golpeando los ritmos. Me gusta cuando éstos bajistas aportan a la canción que están tocando sin distraer al oyente. Algunos bajistas tienen un gran sentido melódico para jugar con la canción y crear su versión propia. De nuevo, puede ser una distracción para el oyente, pero cuando está bien hecho puede ser muy especial.



2. ¿Qué debe tener un buen artista para conmoverte?

Buena pregunta. Me gusta cuando se escucha que lo que hace el artista realmente viene de dentro suyo, que realmente es parte de él. Alejándose de lo que se espera de ellos o de lo que se vende en el mercado de la música ese mes. Se necesita más que eso para ser un gran artista, pero en mi opinión seguir tu propio camino es un buen comienzo.


3. ¿Qué debe tener un buen productor para desarrollar bien su función?
Existen varias maneras de producir un disco. Supongo que si el resultado es bueno, entonces se ha hecho un buen trabajo. En mi caso en particular, siendo un músico que ha tocado en varios discos, me gusta cuando el productor sabe lo que quiere musicalmente, y luego encuentra al músico indicado para obtener eso. De esa manera se deja todo preparado para los músicos y artistas, y es divertido dejar que la música suceda. A veces pasa lo opuesto, que es que el productor siente que los músicos no están interpretando bien el sentimiento de la música… pero eso simplemente significa que el trabajo de producción no está bien hecho en cuanto a la elección de los músicos.



4. Siendo que sos un investigador de las nuevas tecnologías, ¿qué opinás de la música hecha sólamente con computadoras, sin nadie que toque?

Creo que la gente con talento puede hacer buena música a partir de cualquier herramienta, ya sean computadoras o tachos de basura. El gran problema, para mí, de la música hecha a partir de computadoras o hasta de sintetizadores, es que no tiene un aspecto “analógico”. O sea, que todos los sonidos que uno usa son los que todos los demás usan a partir de ese objeto. No se puede tocar la computadora con una parte distinta de la mano o teclear con los dedos de manera particular. Algunos músicos superan ese obstáculo con la música digital, pero no es fácil.





5. ¿Cuáles son tus pensamientos en cuanto al debate sobre descargar música y la muerte de la industria discográfica como vendedora de discos?


He seguido el debate, como el resto de las personas y no tengo grandes pensamientos para aportar. Amo a la Internet por haber abierto un mundo de música en el cual uno puede escuchar cosas que suceden lejísimos y a las cuales podemos acceder cuando queremos. El precio a pagar, para aquellos que hacemos música, es que como hay tanta gente haciendo música hoy en día en todo el mundo, es difícil lograr llamar la atención. Luego, es difícil hacer dinero con eso. Pero a grandes rasgos, siento que es una gran ventaja poder conseguir música de cualquier lugar, aunque esto traiga sus problemas. ¡Me encantaría tener una gran solución!




6. Hace algunos años lanzaste un libro de fotos tuyas, “The Crimson Chronicles vol. 1″, con material sacado durante las giras de King Crimson durante los ochenta. También se habló de un volúmen 2 con material de los ’90, ¿eso para cuándo?


Ah, ahora me siento culpable… Luego de terminar el volúmen 1, sabía que tenía que empezar con el siguiente libro (que incluiría, entre otras cosas, varias fotos de nuestro primer show en Buenos Aires y del mes que vivimos allá). Pero me entretuve bastante tocando música, como siempre, y desde entonces ha sido difícil enfocarme en la producción del proyecto.


También es un poco un drenaje financiero. Insistí en que el libro fuera hecho con la calidad que se merecía y con todas las fotos que quería que salieran… por eso ahora, varios años luego de salido el volúmen 1, todavía no recuperé el dinero que gasté en un principio. Por todo eso no estoy muy apurado por hacer el volúmen 2.





7. ¿Qué valores ves en la música de la nueva generación que te han sorprendido de buena manera?


8. ¿Y de mala manera?



Me sorprendo constántemente con cosas que escucho. Y trato de aprender de ello (de las cosas buenas, claro está) siendo abierto para dejar que mi propia música crezca, sin hacer siempre lo mismo.


Si tuviera que elegir un aspecto de la nueva música que me ha influenciado, sería la habilidad de algunos grupos de “salirse de la grilla” y tener secciones de su música alentada o con la velocidad más rápida, en un tempo distinto, o directamente sin tempo. Lo llamo “salirse de la grilla” porque la música con la que me crié respetaba siempre un tempo equitativo.



Un buen ejemplo de ésto es un grupo que me gusta que se llama “Sleepytime Gorilla Museum”. No son super populares, pero me han influenciado bastante en esto de “salirse de la grilla”. Y en mis últimos discos se me puede escuchar haciendo ésto un poco, o por lo menos tratando. (El ejemplo más claro de ésto es la pieza de los Stick Men llamada “Hands”, del disco “Soup”)


En cuanto a las sorpresas negativas… realmente no reacciono de esa manera. Siempre ha existido mala música, y he aprendido a ignorarla.



9. ¿Pensás que el mundo se va a acabar en el 2012 como predijeron los mayas?

Estoy seguro de que la predicción maya es incorrecta. Igual, si el mundo se termina, nadie va a estar ahí para decirme “Levin, estabas equivocado”.


Pero en cuanto al futuro del mundo y de cómo va a terminar… siendo fanático de la ciencia trato de mantenerme al tanto de los cambios de la tecnología y de poder procesarlo dentro de la música. La canción de los Stick Men “Sopa” se refiere a los científicos tratando de reproducir las condiciones del Big Bang y de cómo, si cometen algún error, “todos podemos terminar en una taza de sopa primordial”.


Parece sorprendente cómo algunas de nuestras características más beneficiosas progresan tan lento, mientras que la tecnología para la destrucción se complejiza a pasos agigantados. Tal vez nos acercamos a la “pared nuclear”… ese límite por el cual ninguna vida inteligente ha podido pasar, debido a que la tecnología se mueve mucho más rápido que la paz.



Igual creo que tenemos buenas posibilidades de pasar ese punto, y la música es una buena razón para hacerlo, las artes que nos acercan también son una buena razón, una que nos puede ayudar a superar nuestra propia necedad de enfocarnos en nuestras diferencias.





Tony Levin Stick Men Group - Live at Prog'Sud Festival (France 2009)

martes, 8 de marzo de 2011

Marc Ribot / The Waltz of the Silent Movies





Marc Ribot: Componiendo su Banda Sonora



09 febrero 2011


Marc Ribot (Newark, Nueva Jersey, Estados Unidos, 1954) es un guitarrista y compositor y, como el buen sentido no es lo que mejor repartido está entre todo el mundo, destaca entre sus semejantes. Sus aventuras musicales le han llevado por múltiples proyectos, lo que para muchos supone un problema para colocar sus discos en la estantería.



Sin embargo, si las etiquetas sirven para ayudar a los dependientes de las tiendas de discos, también pueden romperse o, mejor aún, hacer como que no están, en definitiva, que no sirven. Así, no es de extrañar que el músico haya propinado a diestro y siniestro los más angustiosos guitarrazos rockeros (Yo! I Killed Your God, 1999), visitado Cuba con los muy recomendables Cubanos Postizos (en el homónimo, pero en inglés, The Prosthetic Cubans de 1998 y, dos años después, con Muy Divertido!), colaborado una y otra vez con John Zorn (etiquetado sin rubor como ‘músico de vanguardia’) o acompañado a Tom Waits. Será que de un tipo que cita como influencia al controvertido saxofonista ‘sin normas’ Albert Ayler se puede esperar cualquier cosa.



Con su último disco, Silent Movies (Pi Recordings, 2010), Ribot se presenta en solitario musicando la banda sonora de películas mudas imaginadas; solipsismo que rondará lo introspectivo y distante para aquellos cuyas emociones sean ajenas a las del músico y, sin embargo, hará las delicias de aquellos que sepan escuchar ese ‘Sí’ que a veces revolotea dentro. Nada nuevo para los que conozcan bien su discografía. Los paréntesis siempre cuentan más de lo que parecen y, por tanto, Marc Ribot es un guitarrista estadounidense, uno que escucha música de aquí, de allá y de más adentro, pero sobretodo uno con la habilidad instrumental suficiente y la personalidad necesaria para que su música sea inconfundible.



http://musicadefondo.wordpress.com/2011/02/09/marc-ribot-componiendo-su-banda-sonora/



Marc Ribot – Delancey Waltz (Silent Movies, 2010)

domingo, 6 de marzo de 2011

Kashmere Stage Band / Texas Thunder Soul



Kashmere Stage Band : A Dream of Conrad O. Johnson


Kashmere Stage Band era el grupo de música del instituto Kashmere de Houston, Texas, activos desde finales de los años 60 hasta 1978. Inicialmente creados como una banda de instituto más, su enorme calidad y dedicación los hizo entrar en el mercado comercial.


Situado en el barrio Kashmere Gardens de Houston, Texas, el instituto Kashmere tenía, como el resto, una banda de música donde los estudiantes podían dar rienda suelta a su pasión por la música. Sin embargo, la mayoría de este tipo de bandas, quizás a causa del gran número de miembros que solían tener, tendía a centrarse en el jazz de big band y sus repertorios se basaban en los grandes clásicos de este estilo.


En 1967, el profesor de música y director de la banda Conrad O. Johnson, tras asistir a un concierto de Otis Redding, se dio cuenta de la necesidad de acercar el grupo de música a los gustos de los jóvenes del momento, cada vez más alejados del jazz clásico y cercanos al entonces naciente soul - funk. De ese modo, la Kashmere Stage Band comenzó a añadir fuertes cargas de funk a sus composiciones, sin renunciar a la tradición jazz y a unos arreglos de vientos más propios de las big bands.






Durante los siguientes años, la Kashmere Stage Band grabó una serie de discos con versiones de grandes éxitos del momento de artistas como James Brown, Sly & The Family Stone o Isaac Hayes, así como piezas originales. Si bien su propuesta fue recibida de modo entusiasta por los jóvenes, llegándose al caso de estudiantes que se mudaban al barrio del instituto para poder formar parte de la banda, los jurados de los concursos se mostraron más reticentes y tardaron más tiempo en apreciar la novedad. Ello, no obstante, no impidió que la Kashmere Stage Band fuese proclamada vencedora en 42 de los 46 concursos en los cuales participó entre 1969 y 1978, incluyendo el Premio Nacional a la Mejor Banda de Instituto en 1972.


Al margen de las actuaciones en los concursos, que, según el mismo director Johnson, daban la auténtica medida de la banda, Kashmere Stage Band grabaron un total de 8 discos entre 1968 y 1978. A diferencia del resto de bandas de este tipo, que solían realizar grabaciones con muy pocos medios y atención, los discos de la Kashmere Stage Band gozaban de una calidad de sonido muy superior, gracias al hecho de haber sido realizadas en estudios profesionales.



En 1978, Johnson se retiró y poco después la banda se desintegró, coincidiendo con la caída en desgracia del funk a favor del disco. Esto, unido al segundo plano en el cual se encuentra el estado de Texas en cuanto a la música funk, hizo que la banda cayera en el olvido enseguida y no fuera rehabilitada hasta mucho después. Como con muchos otros grupos, fue el hip-hop que, con su labor de búsqueda de tesoros en los surcos de antiguos vinilos de funk, desenterró la Kashmere Stage Band. A primeros del s. XXI, todas sus grabaciones fueron remasterizadas, dotando de nuevo brillo a las antiguas proezas de los estudiantes del instituto Kashmere


Kashmere Stage Band - Scorpio

sábado, 5 de marzo de 2011

Radiohead "The King of the Limbs" / Everett True tenía razón (o de como criticar a Radiohead se volvió un imposible)




'The King of The Limbs': Radiohead en su propio laberinto


ÍÑIGO LÓPEZ PALACIOS - Madrid - 18/02/2011


Hace un tiempo, Everett True, uno de los más iconoclastas críticos de rock vivos, publicaba en su web un post titulado: Mis 50 consejos para aspirantes a críticos musicales. El número 40 decía "Radiohead ya no hace buenos discos. Supéralo".


Se veía venir. Creo que fue otro clásico de la crítica, Nik Cohn, el que escribió que hay dos tipos de bandas de rock: aquellas a las que no se permite que hagan algo diferente a su estilo y esas a las que no se tolera que suenen a sí mismas. Radiohead, de los que siempre se espera lo inesperado, hace tiempo que se han convertido en un estilo en sí mismos.



Porque si hay algo que no hace The King of the Limbs es sorprender. Es exactamente lo que se espera de Radiohead a estas alturas. El disco tiene todas sus virtudes y todos sus defectos. Es un disco atmosférico, entre la electrónica y el pop, con más loops y efectos que guitarras. La voz de Thom Yorke como aglutinante hace que todo sea reconocible y familiar.


Antes de que los fans salten a la yugular: por supuesto que no es un mal disco. El tono medio es alto, es vital y hasta animado en ocasiones, y tiene picos brillantes como el aire casi africano de Morning Mr. Magpie, la acústica Give up the Ghost, o el impresionante cierre que es Separator. Son solo ocho temas que gustarán a los fans, horrorizarán a los que llevan años hablando pestes de ellos y dejaran indiferentes los que nunca les habían prestado atención.



¿Es malo todo esto? Pues juzguen ustedes: está twitter echando humo; las webs publicando la noticia del lanzamiento a todo trapo y la mitad de los periodistas musicales de occidente dejando todo el trabajo que teníamos planeado para hoy y corriendo como galgos a bajar el disco para valorarlo. Eso sí que es alucinante: Aquí nos tienen, escribiendo críticas expréss de un grupo que si se caracteriza por algo es por hacer álbumes que conviene escuchar sin prisas.


En fin, el signo de los tiempos. Partamos de un hecho. Personalmente el único baremo por el que juzgo a Radiohead es Radiohead. Ese grupo que hace casi quince años, que se dice rápido, se transformó de una banda pop sin más al emblema de una época.


Sí, efectivamente, vuelve a aparece el fantasma de Ok computer, su disco de 1997. Lo siento, pero es que fue muy grande: Reino Unido vivía la euforia del primer mandato de Blair tras década y pico de gobiernos conservadores, el reinado de Oasis empezaba su caída con Be here now, un disco megalómano que apestaba a champagne y cocaina, Blur entraba en las listas yanquis con song 2 mientras Pulp reclamaba su sitio.


Y entre tanto glamour britpop unos tipos feos de Oxford, despreciados por pueblerinos, arrasaban en las listas y entre la crítica con un disco devastador y complicado. Un álbum largo con un primer sencillo, Paranoid android, de seis minutos y 23 segundos. En tiempo de sencillos reivindicaban los discos conceptuales, el prog rock y el kraut. Eran el paradigma del rock del futuro, la única banda que realmente importaba, los salvadores del pop y, además, llenaban estadios. Ahí es nada.


No volvieron a ser los mismos. Sí, Kid A, de 2001 es saludado como uno de los álbumes fundamentales de la primera década del siglo XXI, (y es más que seguro que lo sea), pero de otra manera. Su apuesta por la vanguardia y la electrónica les convirtió en una banda menos emocional y más cerebral, ensimismada en las posibilidades de la música y en una búsqueda perpetua que realmente acabó allí. Antes eran difíciles, pero se volvieron áridos. Un grupo comprometido en las más diversas causas de una forma que afectaba, quizás en demasía, a su música. Hail to the thief, de 2003, era un disco oscuro en demasía. El lanzamiento de In rainbows, con su apuesta por cobrar lo que cada cual quisiera pagar, ocupó más espacio en las páginas de economía que en las de cultura. Han pasado tres años y medio, hemos estado cuatro días desde el anuncio de la publicación de King of The Limbs, emocionados como críos, ha llegado el momento y...


Siendo sinceros: Everett True puso por escrito lo que muchos nos tememos.


Radiohead: Traductores del Nuevo Rock



El quinteto de Oxford presentó su más reciente álbum The King of Limbs. Su distribución se hizo a través de Internet y rompió barreras.

David E. Santos Gómez- Colaboración especial -Publicado el 5 de marzo de 2011

El abrupto aterrizaje del último álbum de Radiohead ha paralizado el mundo del rock y del pop y de la electrónica... y a la cultura popular inglesa por un par de semanas y a las redes sociales por un par de días. Su octava placa, The King of Limbs , ha paralizado al mundo.


Nada parece sonar pretencioso cuando se habla del quinteto de Oxford que una vez tras otra, desoyendo a los críticos pero encantándolos al mismo tiempo, sueltan bombas atómicas de música que transforman de forma inmediata, o con el pasar de un par de años, el panorama del rock.


Conformes ya en sus vestimentas de músicos alternativos que olvidaron hace una década la composición tradicional de guitarra, batería y bajo, y se dejaron conquistar por los sonidos electrónicos y los lops de computadores, los dirigidos por Thom Yorke dieron al público un nuevo álbum con solo ocho temas que se puede descargar en diferentes versiones (desde archivos en mp3, pasando por wav, hasta combos que incluyen el disco físico en un par de meses y decenas de artes oficiales de la banda).


Más allá de la forma de distribución de la que son pioneros al saltarse las disqueras y sus procesos y contactando directamente a sus fans por internet para que descarguen y distribuyan a su antojo sus trabajos, The King of Limbs es de nuevo un disco difícil de digerir en un primer momento que se transforma de manera sorprendente al reposar su escucha.



El puente al más allá


Es asombroso descubrir que Radiohead se convirtió en la mano necesaria para atravesar el puente hacia la música del futuro. Lo que hoy nos entrega sería absolutamente indescifrable para la gran mayoría de fanáticos si antes no hubieran dado un paseo, aún somero, por sus discos anteriores.


Aunque en sus inicios para mediados de los 90 Radiohead era un grupo exitoso aunque similar a otros tantos de la escena del rock indie inglés, fue realmente a partir de su cuarto álbum Kid A en el año 2000, cuando dieron un vuelco ha todo lo conocido y le apostaron a la música expresada de formas diferentes. Para entonces ya habían sido aclamados por el multiplatino Ok Computer.



Kid A fue considerado, después del reposo, la euforia y las críticas, como el álbum de música popular más importante de la primera década del siglo XXI por redefinir lo que ya hoy entendemos como música rock. Antes incluso de esa valoración, los de Oxford siguieron por esa senda con tres álbumes más que sorprendieron al mundo: A mnesiac (2001), Hail to the thief (2003) e In Rainbows (2007). Este último, un verdadero clásico y un nuevo indispensable de Radiohead para tener en el iPod.


A pesar de la expectativa creada tras In Rainbows, la llegada de The King of Limbs tomó a todos por sorpresa. Misteriosos, poco públicos y ensimismados en su trabajo, no había demasiadas luces de lo que vendría después hasta que el pasado 14 de febrero anunciaron que ya estaba listo su nuevo material. De la página se pudo descargar el viernes siguiente al lanzamiento.



Musicalmente sorprende que tenga solo ocho temas (ya muchos aseguran que podría venir una segunda parte). Sin embargo, el disco mismo tiene dos secciones. Las primeras cuatro canciones dibujan a un Radiohead más electrónico y denso. Las cuatro últimas generan un ambiente más etéreo al escucharlas, crean una atmósfera indescriptible al dejar que entren al cuerpo por los audífonos, con los ojos cerrados y en medio de una noche silenciosa.



Esa es quizá la virtud más grande de Radiohead. Su música crea un mundo aparte cuando se le escucha. Sus discos complejos, laberínticos y sorprendentes, permiten que cada vez que se oyen se descubran elementos nuevos. Abrumadores. Es por eso, además, que criticar a Radiohead se volvió un imposible. Es la banda más grande hoy y quizá será más grande cuando ya no exista.



http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/R/radiohead_traductores_del_nuevo_rock/radiohead_traductores_del_nuevo_rock.asp?CodSeccion=203

Radiohead - The King of The Limbs [Full Album]

viernes, 4 de marzo de 2011

BCN216 / Zappa a L'auditori amb Ensemble




Ensemble BCN 216

Grup Instrumental BCN216 / Zappa


Conciertos - Crónica
Escrito por Iván Sánchez Moreno


Zappa
Barcelona, L´Auditori- 7 de Abril, 2009



En conmemoración por el 10º aniversario de L´Auditori, el Grup Instrumental BCN216 fundado por Ernest Martínez-Izquierdo presentó un repertorio de apenas diez piezas –una por año cumplido– de Frank Zappa (1940-1993). Prolífico autor de casi un centenar de discos y referente de tantos otros artistas contemporáneos, Zappa no ha alcanzado todavía el respeto que se merece entre los grandes de la música. Incómodo a ambos lados de esa arbitraria frontera que separa la música culta de la popular, la espinita del norteamericano fue siempre la de no haber trascendido en vida como compositor “serio”. Pese a sus numerosos intentos por estrenar sus obras orquestales, la crítica especializada las menospreciaba por anecdóticas –unos las consideraban caprichos pasajeros y otros como pretenciosas muestras de egolatría–. El tiempo le ha dado la razón, y su nombre es cada vez más citado en los libros de historia de la música.



Su lenguaje fue un soplo de aire fresco en una época en que la música pop y rock empezaba a convertirse en un medio de aborregamiento de las conciencias y la música culta no hacía más que repetir las fórmulas del más acomodado clasicismo –con algún efectismo romántico para variar– que tan sólo servían para enquistar élites adineradas en sus palcos de ópera y sus butacas art-decó. Zappa dinamitó y renovó simultáneamente la manera de crear y escuchar la música. El principal rasgo distintivo de su obra radica en estructuras complejas, continuamente cambiantes a base de clusters independientes que exigen de un gran derroche de atención y energía. Maestro de matices y texturas –aunque algo grosero en cuanto a sensibilidad armónica, pues el tono pedestre de sus piezas orquestales delata la procedencia rockera de su particular estilo musical–, Zappa era ante todo un picassiano fagocitador de influencias: Varèse, Copland, Stockhausen y Stravinsky son algunos de los préstamos que se cuelan en dichas obras, como se pudo constatar en L´Auditori. No iba a ser algo casual tal mezcla de culturas en alguien por cuyas venas corría sangre italo-greco-franco-árabe y se había construido a sí mismo oyendo discos de todo tipo, era y país.



Descontento no obstante con el resultado sinfónico al que formaciones de prestigio como el Ensemble InterContemporain o la London Symphony Orchestra sometieron sus obras, no fue hasta el final de su vida cuando quedó por fin satisfecho con los arreglos del Ensemble Modern (al margen de las “clásicas” interpretaciones de sus Mothers of Invention). Próximos a éstos sonó el Grup Instrumental BCN216 echando mano del temario incluído en discos como The Yellow Shark (1993), Uncle Meat (1969/1995) y The Perfect Stranger (1984/1995) –todos (re)editados en el propio sello de Zappa–. Deudor de su aprendizaje junto a Pierre Boulez –no es en vano que la elección para la dirección recayera en Martínez-Izquierdo–, el mayor peso del sonido Zappa primaba sobre los vientos (doblaba a las cuerdas en músicos), como es ya usual en tantos compositores norteamericanos –aún queda en la memoria el recuerdo de aquella soberbia actuación de los Spanish Brass Luur Metals revisando el cancionero zappero hace cuatro años en Esparreguera–. Por supuesto, marimbas y celesta tuvieron un especial protagonismo, como en el resto de la obra de Zappa, aunque entre la orquesta de cámara barcelonesa se colaran también algunos instrumentos amplificados (bajo eléctrico, programaciones de percusión, sintetizadores y pads). Destacaron sobradamente los clarinetes –Joana Altadill y Elvira Querol–, la flauta de David Albet y un hermoso solo de violín a cargo de Sergi Claret.



Convencieron con Get Whitey, Be-Bop Tango y unas irreconocibles Dog Breath Variations y Outrage at Valdez (compuesta para un documental inédito sobre la catástrofe ecológica del Exxon Valdez, mucho antes de que las olas de chapapote anegaran las costas gallegas), y, como no podía ser de otro modo, acabaron con G-Spot Tornado, que repitieron en un inesperado bis donde se hizo evidente el cansancio de los músicos. Desigual en el trabajo rítmico, en ocasiones la difícil amalgama de la escritura zappera parecía descoordinada; quizá faltaron ensayos, pero el público aplaudió entusiasmado cada una de las revisitaciones. Por si quedaron más ganas, se avecina King Kong, otro homenaje a Zappa en el Centre Artesà Tradicionarius por parte del Filthy Habits Ensemble, conformado exclusivamente para el evento.


http://www.b-ritmos.com/cronicas/grup-instrumental-bcn216-zappa


Ensemble BCN 216

Takeshi Kitano / 私のための暴力ので




Conozca a Takeshi Kitano : El Demonio Rojo


Página 12 - Suplemento RADAR - 27 de Septiembre de 1998)
Por Jordi Costa (Fragmento)


Considerado la salvación del cine japonés actual, el multifacético Takeshi Kitano (que comenzó como actor de cabaret y luego condujo el programa más asqueroso de la TV nipona) Para los que se perdieron Violent Cop, Boiling Point y Escenas en el mar, siempre queda el reclamo pacífico a la Cinemateca para que vuelvan a programarlas.


Brutal y sensible a la vez, lírico y ultraviolento, estólido actor e histriónico presentador de concursos televisivos, intérprete de controlados recursos y cineasta de endiablada gramática, Beat Takeshi o Takeshi Kitano es una de las figuras más inclasificables de la moderna cultura popular nipona. Con Hana-Bi (Flores de fuego), su última película como director -y, probablemente, su obra maestra..


ESTAMOS EN EL AIRE Si alguien dijera que el presentador del programa televisivo más innoble del Japón podía ganar el máximo galardón en un prestigioso festival de cine, le concederíamos, en principio, escaso crédito. Sin embargo, eso es lo que ocurrió cuando la última película dirigida y protagonizada por Takeshi Kitano se alzó con el León de Oro del Festival de Venecia 1997, confirmando, por si todavía quedaba alguna duda, que la transformación de ese mito de la telebasura del Sol Naciente es uno de los más extraordinarios cineastas de nuestro tiempo. El proceso se había iniciado en 1989 con su ya notable ópera prima Violent Cop. Y se continuó con dos de sus filmes posteriores, que giran alrededor de (y pervierten) las convenciones genéricas de las películas de yakuza (la mafia japonesa): Boiling Point y Sonatine.

Años atrás, Kitano era presentador de unos salvajes concursos de la televisión, sembrados de sádicas pruebas de destreza, hasta que declaró, de buenas a primeras, su intención de convertirse en un cineasta de prestigio. Para muchos, sus palabras fueron una boutade: “Mi meta es ser un director reconocido, un director famoso internacionalmente. Quiero ganar el gran premio de Cannes. Y, cuando suba al escenario a recogerlo, no llevaré encima nada más que mi ropa interior, o una de esas tangas de luchador de sumo”. Actor de marmóreo rostro, capaz de transmitir a través de la claustrofobia del gesto, Takeshi Kitano se erige como el intérprete ideal para dar vida a un volcán siempre a punto de entrar en erupción. El controvertido personaje no es precisamente un desconocido para el público cinéfilo. En Furyo (Merry Christmas, Mr. Lawrence), la película de Nagisa Oshima con David Bowie, Tom Conti y Ryuichi Sakamoto, dio vida a la quintaesencia del espíritu marcial nipón en un campo de prisioneros de guerra aliados, corporizando al ingenuamente bestial (y, al final, conmovedor) sargento Gengo Hara.


Takeshi Kitano - Violent Cop (1989)(Trailer)





¿CREEN QUE SOY RARO? Cuando ejerce de actor, Kitano sigue firmando sus apariciones con el seudónimo de Beat Takeshi, una reminiscencia de sus comienzos en el café-teatro a principios de los 70, como miembro del dúo cómico The Two Beats. El estilo de la singular pareja -frenético, arriesgado y con un pie en la irreverencia- supuso una auténtica bocanada de aire fresco en el terreno de la comedia alternativa japonesa y obtuvo una legión de acólitos entre el público más joven. Pero Kitano no tardó en diversificar sus intereses profesionales, hasta convertirse en una figura de casi inabarcables tentáculos creativos: ha conducido programas de radio, escrito poesía y novelas (nunca traducidas ni al inglés siquiera, al menos hasta ahora), participado como actor en dramas televisivos y en películas internacionales de tan esquivo atractivo como Johnny Mnemonic (el mamarracho futurista de Robert Longo, con Keanu Reeves, que en estas costas se conoció como Fuera de control), pintado cuadros, escrito diversas columnas de opinión en periódicos de su país y se ha convertido en un icono televisivo inconfundible para todo el mercado oriental. De hecho, la transformación de Kitano en un cineasta de altura no ha finiquitado su carrera televisiva: mientras rodaba Hana-Bi, seguía presentando y apareciendo en siete programas semanalmente y se veía obligado a alternar sus dos trabajos: una semana la dedicaba a sus exigencias televisivas y la siguiente era exclusivamente consagrada a la película.



NO ME DIGAN QUENTIN A Kitano se lo ha bautizado erróneamente “el Tarantino japonés” y sus películas suelen ubicarse al lado de las de John Woo y otros maestros del cine de acción oriental. Sin que esto suponga ningún descrédito para Tarantino o Woo, es necesario subrayar que Takeshi tiene muy poco que ver con estos notables colegas de profesión (y, ocasionalmente, de género). Kitano ha logrado forjar un estilo propio basado en la sustracción del gesto, de la acción y de la palabra, desarticulando tramas policíacas en una escritura visual que apela constantemente a la inteligencia del espectador y a su capacidad para descifrar mensajes aparentemente criptografiados. Como uno de esos personajes trágicos y autodestructivos que pueblan su cine, Kitano ha declarado: “Si eres lo suficientemente valiente para intentar algo, incluso tu propia destrucción, podrás eventualmente triunfar”. Desde que accediera casi por casualidad en 1989 a la dirección de Violent Cop -película que, en principio, iba tan sólo a protagonizar-, el cineasta ha sido lo suficientemente valiente como para convertirse en un auténtico “auteur”, pero también ha estado al filo mismo de la autodestrucción.


NADIE ME QUIERE En 1994, tras su brillantísima Sonatine -película de gangsters apoyada en lo que podríamos llamar la poética de la inacción-, Kitano sufrió un grave accidente de moto que casi lo mata. El hecho de que el cineasta acabara de sufrir un sonado desengaño amoroso con su novia de toda la vida hizo correr rumores de un posible suicidio frustrado. De hecho, la compañía de seguros determinó que el accidente había sido culpa del damnificado y se libró de cubrir los abundantes gastos de recuperación. Kitano estuvo más de un año sin trabajar, circunstancia que llevó a productoras de cine y cadenas de televisión a cancelar sus contratos con el artista. Cuando regresó de la clínica australiana donde se había sometido a repetidas operaciones de cirugía, Kitano había acumulado una deuda de 20 millones de dólares y tuvo que cerrar su restaurante y su tienda de ropa: “Pensé que me iba a morir. Así que cuando me recuperé del accidente agradecí estar todavía vivo, aunque, aparte de ese consuelo, no tenía nada más. No podía pensar en otra cosa que en hacer una película para burlar mi mala suerte”. El resultado de ese propósito fue la inclasificable comedia erótica Getting Any?, que un crítico definió como “una versión de Porky’s dirigida por Eric Rohmer” donde un freak japonés hace todo tipo de vanos esfuerzos por echarse un polvo. Pero el franco propósito de alcanzar un éxito de taquilla no se resolvió de la manera esperada: la abrumadora extravagancia del film -que incluía parodias del cine de Kurosawa, de las películas anteriores de Kitano, de La mosca cronenbergiana y de mitos tan arraigados en la cultura japonesa como Godzilla- convirtió a Getting Any? en la película involuntariamente maldita de Kitano.



Taskeshi Kitano - Sonatine - (1993) (Trailer)




ASI ES LA VIOLENCIA PARA MI En sus heterodoxos films sobre la yakuza, Kitano pinta un retrato lacónico sobre la violencia. El espectral protagonista de Violent Cop se enfrenta a un mafioso homosexual en el centro de un caso de corrupción dentro de la policía de Tokio. Boiling Point es la antiheroica crónica del enfrentamiento de dos jóvenes jugadores de béisbol con la mafia japonesa. Y Sonatine es una arriesgada película de gangsters, cuyos protagonistas se pasan buena parte del metraje ocupando su ocio en absurdos juegos. Por otro carril transcurre Escenas en el mar (A scene at the sea), una película de aliento romántico sobre la relación entre una pareja de surfistas mudos, y Kid’s, un film casi autobiográfico sobre el carácter determinante de todo fracaso juvenil.

La capacidad de Kitano para asimilar influencias dispares es portentosa: mientras los personajes de sus películas duras remiten al mejor Paul Schrader, la pareja de amigos de Kid’s return recuerda más bien al primer François Truffaut. Carismático y popular como figura televisiva, el Kitano cineasta no ha logrado despegarse en su país de la etiqueta de director minoritario. Del casi fatal accidente le ha quedado la secuela de un tic en el rostro, que en Hana-Bi (Flores de fuego) se convierte en el único gesto posible para su atormentado personaje.


Pocos creadores han sido capaces de decir más con menos. Quizá consciente de ello, Kitano se ha empeñado, ahora, en dar dos películas por el precio de una. Mientras sus seguidores esperan que algún día pueda cumplir su promesa de recoger la Palma de Oro vestido de luchador de sumo, Takeshi acaba de anunciar su próximo proyecto: dos películas en el espacio de hora y media, una historia policíaca rodada según su manera habitual, seguida de su automática parodia inclemente.



Takeshi Kitano vuelve a la violencia en 'Outrage'







El director japonés Takeshi Kitano llevó a Cannes "Outrage", un filme con el que regresa a la violencia que tanta fama le dio en sus primeras películas y que llenó de sangre un festival que le recibió con bastante frialdad.


- 18/05/2010



Ultraje, atrocidad e incluso indignación son traducciones válidas para el título de esta nueva película de Kitano y cualquier de ellas van bien con una historia de yakuzas, en la que los miembros de esta mafia japonesa inician una escalada de violencia y asesinatos dentro de una extraña cotidianeidad.



Un torno de dentista se convierte en un arma terrible en manos de alguno de estos yakuzas, como un par de palillos clavados en un oído o una soga atada en su extremo a una barra anclada en el suelo y en el otro a la cabeza de un hombre sentado en un asiento de coche que acelera brutalmente. Esos son algunos de los métodos que usan los yakuza para matarse unos a otros. Al menos son los que han salido de la imaginación de Kitano.



Porque, como reconoció el director y actor en rueda de prensa, cuando escribe el guión intenta encontrar algo nuevo. Pero ese algo nuevo no es el lenguaje o los planos, son "formas nuevas y originales para presentar la violencia (...). Formas únicas de cómo matar a la gente", a las que luego añade elementos de la historia. Es decir, que la base de la estructura del guión son los asesinatos y las matanzas. Lo demás ya llegará.


Un esquema al que, sin embargo, ha añadido alguna novedad en este retorno a la violencia, como mucho más diálogo que en sus primeros filmes o una historia relativamente simple y directa. Un regreso a los filmes violentos causada por la demanda de los espectadores. "Cuando comencé a hacer películas, adquirí reputación como realizador que hacía filmes de violencia y comencé a hacer películas no violentas", explicó Kitano.


Por eso, hizo una serie de filmes sin violencia, lo que provocó que le preguntaran por qué no hacía violentos. "Y pensé que era el momento de volver a hacer las películas violentas, pero no repitiendo lo mismo", afirmó Kitano, que agregó: "si este filme no funciona, volveré a películas no violentas".


Ganador de más de 40 premios con apenas 15 filmes y conocido al principio por ser el creador de la serie de televisión titulada "Humor Amarillo", Kitano regresa con este filme al Festival de Cannes después de 11 años.

Takeshi Kitano - Outrage - (2010) (Trailer)