jueves, 20 de diciembre de 2012

Jazz del Fin Del Mundo / 4º Edición Festival Jazz al Fin "LiberJazz" Homenaje a Piazzolla


Astor Piazzolla, fines y comienzos


El bandoneonista será homenajeado en el festival fueguino, que contará con Escalandrum, Tarrés y Parmisano.


Jueves, 20 de diciembre de 2012
Por Diego Fischerman

No se sabe si será el fin del mundo. Pero, por las dudas, “en el fin del mundo” se lo esperará con música. El festival se llama Jazz Al Fin y el nombre juega con dos ideas, la del logro de lo largamente anhelado y, también, la de ese límite de toda tierra conocida con la que Tierra del Fuego enhebra su presente y su leyenda. En Ushuaia, contra viento (que allí suele ser mucho) y marea, el ciclo tendrá, a partir de hoy, su cuarta edición consecutiva, con varios apoyos locales, oficiales y de hoteles y restaurantes, y con la colaboración de la Secretaría de Cultura de la Nación. Y este año estará dedicado a Astor Piazzolla, un músico al que muchos, en su momento, vieron también como el fin de algo. Como en otras ocasiones, la historia demostró que se trataba del principio.


“Sí, es cierto, soy un enemigo del tango; pero del tango como ellos lo entienden”, decía el bandoneonista a la revista Antena, en 1954, cuando su carrera solista, más allá de la orquesta que había dirigido entre 1946 y 1948, las grabaciones con María de la Fuente y con una orquesta de cuerdas en 1950 y las piezas notables que había escrito para las orquestas de Troilo, Fresedo, Basso y Francini-Pontier entre ese año y el momento en que hacía esa declaración. “Ellos siguen creyendo en el compadrito, yo no”, agregaba. “Creen en el farolito, yo no. Si todo ha cambiado, también debe cambiar la música de Buenos Aires. Somos muchos los que queremos cambiar el tango, pero estos señores que me atacan no lo entienden ni lo van a entender jamás. Yo voy a seguir adelante, a pesar de ellos.”


En 2012 se cumplieron veinte años de su muerte y conmemorando ese aniversario, el festival fueguino programó dos proyectos que no sólo homenajean a Pia-zzolla sino que están entre lo más interesante surgido recientemente: las versiones –las re-creaciones, en sentido estricto– de la música del bandoneonista del grupo Escalandrum, liderado por su nieto, el baterista Daniel “Pipi” Piazzolla, y del sexteto del guitarrista Fernando Tarrés. E incluirá también a Mario Parmisano, un pianista argentino de una larga trayectoria que tocó junto a, entre otros, Al Di Meola, precisamente en el disco en que éste interpretaba a Piazzolla. Los locales Néstor Alonso en guitarra, Jorge Navone como narrador y Jorge Rodríguez en bandoneón presentarán por su parte Espejos de tango. Los duendes de Horacio Ferrer, el espectáculo que hoy a las 20.30 oficiará como apertura oficial del encuentro.


“Estoy muy feliz y honrado de ser parte de este Festival de Jazz dedicado a mi abuelo. El jazz fue una influencia muy importante para que revolucionara el tango”, asegura Pipi quien, además, es el curador de esta edición de Jazz Al Fin. Su sexteto, en realidad, ya lleva en el nombre un homenaje al abuelo. Allí drum, la palabra inglesa para el instrumento de Pipi, se cruza con el nombre del tiburón Escalandrún, el animal que Astor amaba pescar. Conformado, junto a él, por Mariano Sívori en contrabajo, Martín Pantyrer en clarinete bajo y saxo barítono, Nicolás Guerschberg en piano, Damián Fogiel en saxo tenor y Gustavo Musso en saxos alto y soprano, Escalandrum cerrará el festival el sábado a las 21.30, después del concierto solista del guitarrista Néstor Alonso y festejando, seguramente, que el mundo siga andando. “El deseo de interpretar las obras de mi abuelo estuvo presente desde el inicio de mi carrera profesional”, escribía el baterista en la contraportada de Piazzolla plays Piazzolla, el notable disco publicado por Epsa el año pasado. “Ahora me siento realmente preparado y con la confianza necesaria para enfrentar este desafío.”


El grupo ya llevaba, para ese entonces, doce años de existencia y sin cambiar sus integrantes, con lo cual a la cohesión se sumaba la sensación de que ése era un punto de llegada. O, más bien, de inflexión, como lo muestra la continuidad de Escalandrum. La intención de cruzar el mundo del jazz con materiales perceptiblemente argentinos, en rigor, siempre había estado presente en el proyecto sonoro de este grupo. Y el abordaje de la música de Astor Piazzolla abreva, en todo caso, más que en la melódica. en sus tonos oscuros y en la densidad de su trama, algo que ya estaba presente en otros excelentes discos de Escalandrum como Estados alterados, Sexteto en movimiento o Misterioso.


Parmisano, junto a Lucas Canel en batería y Damián Vernis en bajo, estarán hoy a las 21.30 en la Sala Niní Marshall de la Casa de la Cultura de la Municipalidad de Ushuaia y en esa misma sala, mañana a las 21, actuará el sexteto dirigido por el guitarrista y compositor Fernando Tarrés, que integran junto a él Damián Bolotín en violín, Rodrigo Domínguez en saxo tenor, Juan Pablo Arredondo en guitarra, Jerónimo Carmona en contrabajo y Carto Brandán en batería. Ya la ausencia de bandoneón habla en su caso de una mirada renovada con respecto a la música de Piazzolla. Plasmada en su disco Todo Buenos Aires –publicado por el sello BAU– y como resultado de un encargo del Festival de Jazz de Buenos Aires, allí se articula lo que la revista europea Cuadernos de Jazz no dudó en considerar “lo mejor que se ha hecho jamás con la música de Piazzolla, después de Piazzolla”. El festival incluirá además talleres y clases magistrales del percusionista Jorge Padín, de Pipi Piazzolla, de Fernando Tarrés (con el tema “Piazzolla, una música de síntesis”), y del grupo Escalandrum, que brindará una clínica de ensamble.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-27361-2012-12-20.html



Mario Parmisano Trio - Fuga y Misterio (Astor Piazzolla)
Teatro Argentino de La Plata (2011)




Fernando Tarrés Sexteto - Contemporaneo - The Music of Astor Piazzolla -
Todo Buenos Aires (2010)




4º Edición Festival Jazz al Fin en Ushuaia
LiberJazz en Homenaje a Astor Piazzolla


20 de Diciembre 2012
Ushuaia - Tierra del Fuego- Argentina


Astor Piazzolla, un músico que no conoció los límites.

Homenaje a Astor Piazzolla conmemorando el 20° aniversario de su fallecimiento, compartiendo con Daniel Pipi Piazzolla un deseo: que el final de los homenajes a su abuelo sucediera en el Fin del Mundo y en ocasión del  4° Festival Jazz al Fin.


Astor Piazzolla recorrió el mundo del tango, pero sus discos se pueden encontrar en las bateas de jazz, música del mundo, experimental o clásica, siempre con ese dejo porteño que le imprime el bandoneón y, en este caso puntual, la singularidad estilística de su ejecutante; prueba de esto es la variedad de músicos de distintos países y estilos, orquestas de cámara y sinfónicas que compartieron escenario con el singular bandoneonista argentino: el violinista Gidon Kremer, Kronos Quartet, el chelista Yo-Yo-Ma, el guitarrista Al Di Meola, los pianistas Emanuel Ax y Arthur Moreira Lima, entre otros.


Lalo Schifrin definió la música de Astor Piazzolla como “un sonido universal que necesita concentrarse en el lenguaje de Buenos Aires. Cuanto más loca es, más universal se vuelve”. Según Rubén Berdichevsky su obra es tenebrosa e irónica, esquiva, desgarradora, perversa y al mismo tiempo, arrasadora, nostálgica, amarga, tierna, dolorosa y alegre, inquieta y serena. No está muy lejos de la verdad, pues al escuchar a Piazzolla uno reconoce esa potencia estética y solitaria de un género que no encierra un único género, pero en el cual es indiscutible su particular modo de presentarnos el tango.


Al considerar todas estas opiniones, reafirmamos que Astor Piazzolla fue un músico sin límites, sean estos geográficos o de género; seguramente no hemos tenido 500 motivaciones para dedicarle este 4° Festival Jazz al Fin y parafraseemos con LiberJazz; lo cierto es que valió la pena tanto esfuerzo y es un orgullo para la Fundación Inti Main llevar a cabo el cierre de los homenajes a Astor Piazzolla con la curaduría de su nieto, Daniel Pipi Piazzolla.


”Estoy muy feliz y honrado de ser parte de este Festival de Jazz dedicado a mi abuelo. El jazz fue una influencia muy importante para que revolucionara el tango. Quiero agradecer a todos los artistas que participan y a todos los que apoyaron este proyecto, para que el año Piazzolla culmine en uno de nuestros lugares más hermosos, Ushuaia (Fin del Mundo)”. Daniel Pipi Piazzolla (Curador)

http://infodeushuaia.com/programa-jazz-al-fin-ushuaia-20-de-diciembre-2012/



Escalandrum - Vayamos al Diablo - Bridgestone Music Festival 2010 Sao Paulo, Brasil




miércoles, 19 de diciembre de 2012

Chester Thompson / In Buenos Aires Tonight



El Señor de los Palillos


Esta noche en el Maipo, los fanáticos de platos y bombos podrán tomar contacto con una verdadera leyenda del instrumento. Pero Chester Thompson está lejos de comportarse y expresarse como tal. Aquí habla de todo, hasta del lejano día en que tocó con Arco Iris.


Miércoles, 19 de diciembre de 2012

Por Gloria Guerrero

Resulta difícil creer que el público local no haya visto en persona a Chester Thompson hasta ahora. Pero después de la visita en octubre pasado del insigne Jack Bruce, ex bajista de Cream, la Argentina –tan amable anfitriona de cualquier insecto internacional– parece estar queriendo saldar sus deudas para con los verdaderos maestros que nunca habían pisado este suelo. Chester Thompson es un baterista estadounidense que durante sus 63 años (cumplidos la semana pasada) les puso tambores a Frank Zappa, a Weather Report y hasta al mismísimo Genesis cuando Peter Gabriel se fue y Phil Collins tuvo que hacerse cargo del micrófono dejando su propio instrumento –precisamente, la batería– en manos de otro. Ese “otro” fue Thompson, hoy profesor de profesores, con una historia tan rica y extraordinaria que hasta incluye exotismos como haber tocado, hace más de treinta años y sobre un mismo escenario en Los Angeles, con los argentinos Arco Iris. “Fue hace mucho tiempo...”, sonríe el grandote. “Su música me resultó muy rara, tan distinta de lo que hago, pero era muy linda, me encantó. Ellos tenían hermosos ritmos y melodías; era música de raíces, raíces latinoamericanas que por entonces yo no comprendía”, dice.


Pero ahora sí las va comprendiendo. Durante este último mes, Thompson está ahíto de América latina. Viene bajando por Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Perú (habla con Página/12 desde su hotel en Lima, horas antes de viajar a Buenos Aires), dando clínicas (clases magistrales) de batería, en el marco de un tour auspiciado por DW (Drum Workshop, su auspiciante desde 2000).


En cada escala hay una sorpresa. “En cada clínica hay algo nuevo: creo que fue en Honduras donde hice una zapada preciosa con una chelista”, se deleita. En Buenos Aires lo acompaña la banda Intrépidos Navegantes, a quienes aún no conoce. Y su sitio web (chesterthompson.com) arranca diciendo: “Bienvenidos a mi mundo: este lugar habla más que nada acerca de baterías, pero espero que haya algo que les interese a las personas normales”. “Sí, pienso eso”, se ríe Thompson. “Es que creo que la mayoría de la gente cree que los músicos no somos gente normal. Y me parece que tienen razón.”


Van a ser sólo los cabezones tamborileros y platilleros, los padawan de la batería, los que vayan a ver y aprender del maestro, cuya clínica es hoy en el Maipo (Corrientes y Esmeralda), a las 20.

O no.

Porque hay mucho más para disfrutar.

Porque Chester Thompson fue, por ejemplo, baterista de Frank Zappa.


–Zappa escribía personalmente las partes que debían tocar los bateristas. ¿A usted le ordenó que las hiciera tal cual o le dejó espacio para jugar?


–No, para nada; nada de jugar. Pero aunque las notas estén allí, exactas, el sentimiento está dentro de quien las toca... El marcaba estrictamente las partes de batería y tenías que tocarlas exactamente, tal cual. Funcionó porque a él le gustaba cómo las tocaba yo. Por eso estaba en su banda: por el feeling.


–¿Y usted se bancaba aquella restricción, quedar acotado?


–Por supuesto. Aprendí muchísimo; fue como ir al colegio. Frank pretendía que, para todos quienes tocábamos con él, la música fuera un desafío. ¿No podías tocar una parte hoy? ¡La ibas a tocar bien, mañana! Porque él era un auténtico maestro y componía cosas realmente muy, muy complicadas... que había que comenzar a tocarlas muy, muuuuy lentamente, hasta que las comprendías y te acostumbrabas... y después la tenías que tocar cada vez más, y más... ¡y más rápido! Esa es la mejor forma de practicar.


–Y si alguien no era capaz de tocarla bien al otro día, ¿qué pasaba?


–No lo sé, ¡al día siguiente todos las tocábamos perfecto..! (risas). ¡Pero Frank tampoco tocaba sus partes de guitarra bien al primer día! (Se vuelve a reír.) Ese era el desafío. Zappa fue un verdadero compositor: escuchaba la música dentro de su cuerpo, y recién después la volcaba en notas. Por eso también tenía que “aprenderse” sus partes de guitarra, solito, al mismo nivel de cualquiera de nosotros que teníamos que aprendernos las partes de bajo o batería.


–¿Qué recuerda de sus tiempos, después, con Weather Report?


–Yo tenía 27 años, más o menos, y fue muy lindo, muy importante para mí. Lo que hicimos juntos no puede decirse en palabras; sólo se lo podría explicar tocando. Porque con Weather Report no podías simplemente “aprenderte los temas”: si pensabas que así era... bueno, no era. Estuve con ellos durante un año; por entonces el bajista era Alphonso Johnson, gran amigo mío. Cuando él se fue y entró Jaco Pastorius, mi manera de tocar no cuajaba con la de Jaco; no nos llevábamos bien. Pero como Jaco era una pieza fundamental para Weather Report, yo me fui. Igual, en Weather Report todo el tiempo cambiaban de músicos. (N. de la R.: Durante quince años, hubo más de una veintena de cambios.) No me hice ningún problema.


–¿Lo dice en serio?

–Fue una de mis bandas favoritas, más que nada porque yo venía de un background jazzero y en Weather Report me gustaba improvisar; fue fantástico. Mire: nunca hice nada que no disfrutara. Si no me gusta la banda en la que estoy, no me quedo. No toco por plata. Por supuesto que necesito un sueldo para vivir; pero si estoy a disgusto en alguna parte, no hay dinero que valga. Por eso, cada grupo, cada uno por diferentes razones, resultó una experiencia buenísima para mí.


–¿Genesis también?

–Phil había escuchado mi trabajo con Frank Zappa. Después me vio con Weather Report. Y me pidió tocar con Genesis.


–¿Cómo se bancó tocar durante veinte años a las órdenes de otro baterista?

–Bueno, a veces fue como si te pegaran un palazo en la nuca (se ríe), y a veces fue maravilloso. Dentro de todo fue fácil, hay que decirlo, en el sentido de que ambos hablamos el mismo idioma.


–Más o menos... hay una entrevista en video en la que Collins le da a usted ciertas instrucciones de cómo tocar en Genesis y ahí le pide que toque como “caminando”, algo muy marchoso, y usted responde: “¡Pero la gente no camina así!”...


–(Larga la carcajada.) Claro, era la diferencia entre un inglés blanco y yo, que soy negro afroamericano: son culturas completamente diferentes.


Chester Thompson es muy cortés y simpático, pero hay que preguntarle dos veces la misma cosa, o tres, hasta que se anime a la milonga.


–¿Collins lo obligaba a respetar las partes de batería? Por ejemplo: usted toca doble bombo y Phil usa uno solo... ¿Qué tanta libertad le daba?


–A “los arreglos” yo los tenía que tocar tal cual. Pero en otras partes tenía libertad. Cuando eran arreglos, Phil me lo dejaba muy claro: “Acá tenés que tocar esto, exacto”, pero otras veces me dejaba suelto. Si usted escucha los discos de estudio y después me escucha a mí en los discos en vivo... ahí se ve la libertad. Se ve mucha diferencia. El “sentimiento” es distinto, porque cuando alguien toca en vivo, el tema puede crecer. Cuando se graba en estudio, ya fue: no hay forma de que el tema crezca.


–¿Y cuál de todas sus bandas fue a la que más le costó adaptarse?


–Ehh... Genesis. Me costó, me costó mucho, porque los sentimientos eran muy distintos, muy distintos.


Comprendido.

“Pero, igual, me gustó el desa-fío”, aclara, atento.


–Usted es un maestro, un profesor; de hecho, además de dar clínicas enseña en la universidad.


–Durante muchos años me negué; no quería tener semejante responsabilidad. Pero mi hijo Akil, que estudia música, iba a abandonar, y encima no me gustaba su profesor... por Akil empecé a enseñar. El es baterista, tecladista, guitarrista y bajista; siempre quise ser su maestro, pero era casi imposible hacerlo en casa. Y hoy no sólo le enseño a mi hijo, sino a cientos de estudiantes. Cuando empecé, no sabía bien cómo, pero cuando tenés hijos... siempre terminás siendo maestro de algo. Ahora, además, están las clínicas.


–Hablando de Akil: su único disco solista, A Joyful Noise (1991), fue compuesto para su nacimiento, ¿no?

–Sí. Por primera vez escribí la música que tenía en mi cabeza. Estaba de gira con Phil Collins, y por lo general después de un show, yo no me duermo fácil: ¡demasiada adrenalina! Y si total me iba a quedar despierto, para no malgastar el tiempo en vela me puse a componer.


–No me diga que tocaba la batería de noche en el hotel...

–No (risas), programaba la batería en el teclado; no toco bien los teclados, pero me doy maña con los arreglos y sé bastante de armonía y de esas cosas. Y tenía una banda muy buena en Los Angeles, con un tecladista y un bajista que estaban allá, así que, cuando terminó la gira, un amigo de Japón me conectó con una discográfica pequeña, Blue Moon, y fue una oportunidad fantástica. Grabamos casi todo en el estudio de mi casa.

–Eso pasó hace más de veinte años, ¿tiene algo nuevo?


–Tengo un nuevo disco con mi nueva banda, el Chester Thompson Trio; está casi terminado. Venimos tocando juntos desde hace más de un año: hacemos jazz, swing jazz, algo de jazz latino... tiene una energía muy alta. No es música de relax. Tiene sus partes relajadas, por supuesto, pero no es “jazz para sentarte en un silloncito y tomarte un trago” (se ríe).

 
El maestro Thompson nunca se relaja. Viene bajando, como se ha dicho, por toda América Latina. Pero, ¿qué hace un maestro en una clínica? “Lo que hago más que nada es tocar, pero cuando elijo un cover depende mucho del público, de los bateristas presentes que puedan utilizar la información que les brindo: no me gusta hablarles de cosas que no les signifiquen nada. Tengo montones de cosas para contar: la técnica, cómo afinar el instrumento, cómo tocar estilos diferentes...”


–Ya ve, al final terminó siendo maestro.


–(Se ríe.) Sí, totalmente. Y me encanta, debo reconocerlo. Y si el público me hace preguntas o me pide cosas, me siento mejor todavía.

 
–Y además es un hombre de fe.


–Sí, lo soy. Vea: yo no me levanté un día y se me ocurrió: “Soy un baterista y voy a tocar la batería”. Esa, creo, no es una elección. Uno recibe ese don, o recibe otro: quizás usted misma tiene el talento de escribir; otro tiene el talento de pintar... Y a veces, esa belleza de estar tocando música; no sé si soy yo quien la está tocando... Creo que viene de Dios. Mi mamá era muy devota, pero claro, no importa qué tan devotos sean tus padres, tenés que averiguar las cosas por vos mismo. Y después de que nació Akil me puse muy curioso: leí mucho, leí de todo, queriendo saber más. Y entonces un gran amigo, Abraham Laboriel (N. de la R.: uno de los bajistas más respetados del mundo), a quien conozco desde 1971 y se hizo cristiano, me invitó a ir a unos grupos de reflexión a su casa; fuimos con mi esposa, comenzamos a leer más y a entender más a la Biblia y a Jesús. Y encontramos que ése era nuestro lugar. Después de un tiempo decidimos hacernos cristianos y nos bautizamos juntos y vivimos una enorme experiencia. Todavía me parece algo nuevo; siempre me parece algo nuevo. Siempre creo que recién estoy empezando a entender algo.




martes, 18 de diciembre de 2012

Los Lobos / Just Another Band From East L.A



Los Lobos, 40 años al frente del rock chicano


La agrupación está de fiesta, en una celebración que comenzó el Día de Acción de Gracias y que terminará el próximo año.

Lunes, 17 de Diciembre de 2012

Los Ángeles, CA.- Son considerados los padres del Rock & Roll chicano, la primera banda que tuvo el descaro, y algunos incluso dirían la ingenuidad, de fusionar el punk rock con la canción popular mexicana.

Fue un grupo llamado Los Lobos el que tuvo la inusual idea de incorporar un acordeón, un saxofón y algo llamado bajo sexto junto con batería y guitarras Fender Stratocaster para luego hacer estallar una canción popular de tono ranchero o una melodía inspirada en la música de "conjunto" por medio de amplificadores de doble reverberación, aproximadamente a dos veces el volumen al que uno esperaría escucharlas.

"Eran latinos que no tenían miedo de romper el molde de lo que se esperaba y lo que tradicionalmente interpretaban. Eso los hizo legendarios, incluso entre quienes al principio no estaban familiarizados con su repertorio", dijo Greg González, de la joven banda de fusión funk-latino Grupo Fantasma, ganador de Grammy.

Pero los integrantes de Los Lobos, el grupo que empezó a tomar forma hace cerca de 40 años en los pasillos de una escuela secundaria de barrio, consideran que siguen siendo "sólo otra banda del este de Los Ángeles", frase que el grupo ha usado en el título de no uno, sino dos de sus álbumes, entre una veintena que han grabado.

Mientras continúan los festejos de todo el año por el 40mo aniversario -la celebración empezó oficialmente el Día de Acción de Gracias, mucho falta por hacer para recordar la manera en que la banda inició como un mariachi, trabajando duro en el anonimato por casi una década en bodas en el este de Los Angeles y fiestas en casas, antes de llegar al estrellato contra todos los pronósticos. —AP

 
http://www.elsalvador.com/


Los Lobos - Viking - This Time (1999)



viernes, 14 de diciembre de 2012

Rage Against The Machine / Rage Against The Machine XX Remastered 20th Anniversary Edition Deluxe Box Set




Rage Against The Machine en su 20 aniversario reeditan su álbum debut.


Al principio de la década de los 90, momento de auge de la desidia roquera del grunge, una banda legendaria optó por mostrar su descontento con un pronunciado grito de batalla que combinaba compromiso, hip hop y heavy metal, Rage Against The Machine, que estos días cumple 20 años de carrera.


Por esta razón, Sony Music ha informado de la reedición de su álbum de debut, 'Rage Against the Machine XX', que fue publicado originalmente en noviembre de 1992 y que estará de nuevo en las calles a partir de mañana con diferente material inédito según el formato.

El disco remasterizado se publicará en su edición estándar como un CD (con tres cortes extras de los inicios del grupo) y también como un vinilo de 12 pulgadas y 180 gramos (sin los temas nuevos, pero con una reproducción facsímil del LP original).






Además, se lanzará una caja 'deluxe' con dos CD (el disco remasterizado y una cinta 'demo' original grabada en 1991 y vendida por 5 dólares en sus primeros conciertos), dos DVD (que incluyen el concierto en Finsbury Park de 2010, vídeos musicales y clips de actuaciones en directo), el LP de vinilo, un libreto de 40 páginas y un póster de doble cara.


Habrá por último una edición especial con dos CD y un DVD extra con seis cortes más. Conocidos como RATM o como Rage sin más, esta banda de Los Ángeles capitaneada por Tom Morello y Zack de la Rocha marcó diferencias por su compromiso político en contra del capitalismo y su fusión de rap, funk y heavy metal.


En 2007 revitalizaron el conjunto, que se había disuelto en el año 2000 después de publicar 'Renegades', su último álbum de estudio hasta la fecha.

http://www.tiramillas.net/2012/11/26/musica/1353952679.html


Rage Against The Machine XX  - 20th Anniversary Edition Deluxe Box Set (2012)





Rage Against The Machine - Rage Against The Machine XX (Trailer) (2012)



jueves, 13 de diciembre de 2012

Nick Cave & The Bad Seeds / "We No Who U R" from New Album "Push The Sky Away"



La triste felicidad de Nick Cave


Estrenamos el nuevo vídeo del cantante australiano salido de 'Push the Sky Away', su decimoquinto álbum de estudio con la banda The Bad Seeds.


El País- Madrid 3 DIC 2012 - 10:16 CET


"No lo sé, este disco parece nuevo, pero nuevo desde un punto de vista old school", escribe Nick Cave de Push the Sky Away, su nuevo trabajo con la banda The Bad Seeds, el decimoquinto desde que se unieran en 1984, que se publicará en febrero de 2013. We no who U R, el adelanto, confirma la habilidad del cantante australiano para hacer de la tristeza el camino a la felicidad, a través de la interpretación de los mitos en la cultura actual.

Push the Sky Away es un traje a medida de Cave y lo que le rodea. Las hechuras las toma de Internet, de las más o menos acertadas, a veces bizarras, entradas de Wikipedia, lo que surge al teclear en la barra de Google,... en un ejercicio de búsqueda significados ante lo efímero y absurdo.

Producido por Nick Launay y grabado en La Fabrique, un estudio en una mansión decimonónica al sur de Francia, forrada con una inmensa colección de vinilos, el trabajo de The Bad Seeds consiste en despistar con el sonido. Combinan los instrumentos que manejan con objetos que poco tienen que ver con la producción armónica de ruidos creando un lenguaje propio. Nada raro, tratándose de una formación multidisciplinar: escriben novelas y guiones cinematográficos, colaboran con otros músicos, trabajan en obras teatrales,...

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/12/03/actualidad/1354526199_169210.html


Nick Cave & The Bad Seeds - We No Who U R - Push The Sky Away (2013)



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Ravi Shankar / Sitar Maestro & The Greatest Ambassador of Indian Music in Occident




Muere Ravi Shankar a los 92 años


El maestro del sitar se convirtió en la bandera de la música tradicional india en Occidente tras ser una gran influencia para bandas británicas como The Beatles

12-12-2012
Por Alfonso Cardenal

El maestro indio del sitar, cuya música cautivó a decenas de músicos, ha muerto a los 92 años en un hospital de San Diego. El padre de Anoushka Shankar y Norah Jones había ingresado en el hospital para una operación de la que no ha conseguido recuperarse.
Cuando a George Harrison le preguntaron por los motivos que le movieron a organizar un concierto benéfico para Bangladesh, el primero de un Beatle tras la separación de la banda y el primer acto de este tipo, George fue claro. "Me lo pidió un amigo". Ese amigo era Ravi Shankar (Benarés, India, 1920), el mismo que en 2002 ofreció un hermoso recital de sitar para honrar la muerte de Harrison, su amigo.

Aquel músico indio, que había salido de su país en los años 30 para mostrar su música al mundo, se había convertido en un referente para las bandas británicas de los años sesenta que vieron un mundo de posibilidades en los sonidos del sitar, un instrumento enigmático y muy complicado de tocar que cautivó de manera especial a Georger Harrison. "La gran explosión del sitar empezó en 1966, al menos es cuando yo fui consciente de ello", escribiría Shankar en Mi música, mi vida.

Ravi Shankar fue un pionero, un aventurero musical que dedicó su vida a comprender su instrumento, a domarlo y dominarlo como pocos lo han hecho. En ese largo viaje vital el músico acercó dos mundos, dos tradiciones. Gracias a gente como Shankar la música tradicional de India viajó, creció y conoció otros mundos. De ese modo, en 1967, Shankar abrió en Los Ángeles su propia escuela, un lugar donde su música conocería a nuevos alumnos.

Un año antes, en 1966, Shankar había conocido a George Harrison y a Paul McCartney en Londres. "Me parecieron encantadores y muy educados, nada que ver con lo que me esperaba", relata el músico en sus memorias. En ese encuentro, Harrison mostró a Shankar su interés por aprender a tocar el sitar. Ese interés provocó que meses después el guitarrista inglés viajase a India junto a su esposa para un curso de introducción al sitar junto a Shankar. La llegada de Harrison a India provocó un gran revuelo, pero cimentó la relación entre los dos músicos, una amistad que duraría hasta la muerte de Harrison en 2001. Aquella amistad conllevaría grandes críticas de los tradicionalistas del sitar hacia Shankar, pero también le supondría una grandísima popularidad que le abrió las puertas de Occidente. El encuentro entre el pop occidental y la música tradicional india cambiaría la forma de ver el sitar.


"Con el paso de los años he notado un cambio inmenso en la actitud de mi público, y ahora siento que esta gente joven entiende el tipo de música que están escuchando", escribiría el músico de Benarés. Toda la vida de Shankar estuvo consagrada a su música y al sitar, a dar a conocer unos sonidos que se pierden a la tradición y que gracias a él siguen vigentes, vivos, actuales gracias a su legado, a sus alumnos, a su hija Anoushka. En 2011, la hija de Ravi Shankar pasó por Madrid presentando un disco que había grabado junto a Javier Limón. La intérprete recordó en una entrevista en la SER como fueron sus inicios. "Empecé de modo casual cuando tenía siete años, a los nueve tomaba clases regulares con mi padre. Evolucionó muy rápido en los siguientes años porque a los trece años ya daba recitales. En esos primeros años era una mezcla de disciplina y diversión, juegos musicales para hacer todo más entretenido. Me enamoré del sitar lentamente, siempre me gustó escucharlo, crecí con él, pero a la vez es muy difícil y requiere mucha disciplina. Con los años lo acabé amando". Anoushka es el gran orgullo de su padre.

"Entre todos mis discípulos considero que Anoushka, mi hija menor, es mi mejor alumna, tiene esa cualidad espiritual que toca la fibra y cautiva el corazón del oyente al instante". Ravi Shankar tenía un reto, un reto que ha afrontado durante más de 90 años, trasmitir su música al mundo. "Mi objetivo es que nuestra tradición musical clásica sea trasmitida y que nuestros músicos puedan ganarse la vida sin tener que recurrir al pop o al rock". Ravi Shankar lo logró, hoy el mundo llora su pérdida.

 
http://www.cadenaser.com/cultura/articulo/muere-ravi-shankar-92-anos/csrcsrpor/20121212csrcsrcul_1/Tes


 Ravi Shankar Live at Monterey Pop Festival - Monterrey, California (June 1967)




Ravi Shankar, maestro del sitar indio



El maestro indio del sitar Ravi Shankar murió este martes en un hospital en Estados Unidos a los 92 años.

Rosario Gabino (Fragmento)
BBC Mundo

Gracias a su carisma y a su dominio de ese instrumento, desconcertante para la mayoría de los occidentales, Ravi Shankar ayudó a conectar el mundo a través de la música.

El virtuoso del sitar se codeaba con Los Beatles, se convirtió en un icono musical hippie y fue el primer indio en encabezar un concierto de rock y presentar los tradicionales ragas (secuencias rítmicas) indios a las audiencias occidentales.

De George Harrison a John Coltrane, de Yehudi Menuhin a David Crosby, sus colaboraciones y amistades reflejaron la universalidad de la música.

George Harrison una vez dijo que Shankar era "el padrino de la música del mundo". El beatle conoció al indio en Londres en 1966 y más tarde viajó a India, donde el maestro le enseñó a desentrañar los misterios del sitar.

El mundo entero lo conoció luego de que tocara en el festival de Woodstock y el de Monterey Pop en 1967. También colaboró con el violinista Yehudi Menuhin y el saxofonista de jazz John Coltrane.

En 1971, angustiado por la difícil situación de millones de refugiados que huían a India para escapar de la guerra en Bangladesh, Shankar se acercó a Harrison para ver qué podía hacer para ayudar. El resultado fue el Concierto para Bangladesh, que el músico más tarde describió como "una de las experiencias musicales más emocionantes e intensas del siglo".

Los dos conciertos benéficos tuvieron lugar en el Madison Square Garden. Tocaron, entre otros, Eric Clapton, Bob Dylan y Ringo Starr.

Shankar también compuso varias bandas sonoras de películas. Especialmente célebre fue la trilogía de Apu de Satyajit Rayla (1951-55) y la de "Gandhi" de Richard Attenborough (1982). También colaboró con el composior estadounidense Philip Glass en el álbum "Pasajes" de 1990.

Luego de tocar en el festival Monterrey Pop, Ravi Shankar dijo que había quedado "sorprendido de ver a la gente vestida tan extravagante".

Además le dijo a la revista Rolling Stone que había quedado horrorizado cuando Jimi Hendrix prendió fuego su guitarra sobre el escenario.

"Eso fue demasiado para mí. En nuestra cultura, tenemos respeto por los instrumentos musicales, son como parte de Dios", dijo.

En 1999, Shankar fue galardonado con la más alta distinción civil de India, el Bharat Ratna, o Joya de India.

Nacido en una familia bengalí en la ciudad sagrada india de Varanasi, Ravi Shankar fue en un principio bailarín en la compañía de su hermano pero dejó la danza para estudiar el sitar a la edad de 18 años.

Durante siete años estudió con Baba Allauddin Khan, fundador del estilo Maihar Gharana de música clásica indostánica, y llegó a ser bien conocido en India por su virtuosismo para tocar el sitar.

Los últimos años de su vida los pasó en San Diego, California, con su esposa y su hija Anoushka.


http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/12/121212_obituario_ravi_shankar_rg.shtml


Ravi Shankar - Tenth Decade in Concert: Live in Escondido - Center for the Arts, Escondido, California  October 9 2011



viernes, 7 de diciembre de 2012

Orquesta Típica Fernández Fierro / La Genuina Reivindicación del Tango Argentino



La venganza del tango


El género se sacude el polvo de la tradición y apuesta por una renovación total a través de nuevas formaciones emparentadas con el rock.


20 Nov. 2012 - Buenos Aires - Argentina
Por Yumber Vera Rojas


Al menos desde 2004, en el porteño barrio de Almagro, el tango se saca el paltó de la ortodoxia, se afloja la corbata del formato y se levanta el mohicano de la transgresión para experimentar una consecuente cita con el vértigo del punk. Después de la creación de su propia sala, los miércoles, al igual que los primeros y tercer sábados de cada mes, los conciertos de la Orquesta Típica Fernández Fierro se transformaron es un exorcismo de los estereotipos, el Titanic a punto de encallar, la demostración de que la avanzada de músicos argentinos sub 40 consiguió lo inimaginable: inyectarle vitalidad al lenguaje del género del dos por cuatro. “Crecimos como artistas de tango, pero nos criamos con la forma de vida del rock. Una cosa no quita la otra”, asevera Yuri Venturín, contrabajista del combinado creado en 2001. “Nadie anda con el pelo engominado, y el que lo hace intenta reflejar una estética que era habitual en el pasado. Justamente lo contrario a lo que deseamos representar. Vivimos el día de hoy de la misma forma que lo disfruta el resto de la gente de nuestra generación”.


Pero no fue en la adolescencia, el periodo del rompan todo, de la quebradura del cordón umbilical de las tradiciones, que los integrantes de la Típica Fernández Fierro se rebelaron contra el tango, sino, paradójicamente, a partir de la creación de la orquesta. “Se convirtió en una especie de reacción ante la situación estática en la que se encontraba el género”, explica el también director musical del conjunto. “Ante la mierda que nos mostraban acerca de esta expresión de la música rioplatense, pensamos que nos tocaba concebir algo verdadero”. Y bien que lo hicieron. “En un momento de nuestras vidas, empezamos a escuchar y a entender profundamente todo lo que se puede hacer con este estilo porque alcanzó un desarrollo interesante. Si bien ese es el lado racional, el otro, el pasional, nos impulsó a enamorarnos del género, y a recordar que es de Buenos Aires, al igual que nosotros. Muchos comenzamos en otras tendencias, y seguimos en ellas. Sin embargo, cuando uno se inicia en el estudio del tango, y lo escucha más seriamente, es medio difícil dejar eso de lado”.

A pesar de que a Vicente Greco se le achacó la creación de la nomenclatura de orquesta típica, Juan D’Arienzo, Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli y Osvaldo Pugliese inmortalizaron las alineaciones de entre ocho y 12 músicos características del formato. No obstante, la Fernández Fierro, cuya columna alcanza la docena de integrantes, es el nombre más célebre de entre los conjuntos contemporáneos relacionados con ese concepto grupal. “Es la formación que nos atrajo y que sigue interesándonos, por las posibilidades que dio y que le sigue brindando al género”, revela Venturín. “Además, es la que suena más fuerte, sin ningún tipo de rodeos. Esa intención de hacer ruido, quizá adolescente y consecuente con el rock, sigue vigente en nosotros. Y la orquesta típica lo deja una vez más de manifiesto. Cuando creamos la agrupación, estábamos muy cautivados por la propuesta de Osvaldo Pugliese. Si te gustan los Rolling Stones, seguramente vas a tratar de tener una banda con dos guitarras y ese mismo sonido. A nosotros nos pasó lo mismo. Ese fue nuestro punto de partida”.


Aunque la canción ya no es la misma. “A los géneros populares lo que les da identidad es el ritmo, y nosotros eso, sin duda, lo tenemos”, describe el contrabajista. “Pese a que nuestro estilo está inspirado en Pugliese, los cambios más importantes que tienen las composiciones que hacemos son desde el punto de vista formal. En el tango canción que realizamos, siempre subyace la vertiente instrumental. Es como si sonaran dos tangos a la vez, uno vocalizado y otro instrumental que acompaña al tango canción. Esto no se hizo en el pasado, lo concretamos porque nos resulta interesante, productivo y entretenido”. Sin embargo, a diferencia de buena parte de los activistas del género, el repertorio de la Fernández Fierro no redunda en lo evidente. “Es compuesto por los miembros del conjunto o por algunos compositores contemporáneos. Ha habido algunos músicos que nos han dado sus palabras de apoyo como es el caso de Daniel Binelli, quien un par de veces tocó con nosotros. En general, los pocos ortodoxos que se pronunciaron lo hicieron de manera positiva”.


Si bien es cierto que el tango tuvo un impulso en Argentina, a comienzos de la década pasada, de la mano de una flamante progenie de artistas e intérpretes que invocaron a la corriente sonora rioplatense a través de nuevas variantes expresivas, la Orquesta Típica Fernández Fierro marcó distancia con respecto al resto de los artífices. “Nosotros no nos enganchamos con este auge, fue al revés”, expedita Yuri. “Se dio la conjunción tras la practica del género de manera sincera, buscando hacer música en serio y sin seguir ordeñando la vieja vaca. Muchos exponentes, a partir de mediados de los noventa, empezamos con esto, y fue determinante para que hoy en día, 15 años más tarde, exista este actual interés por el estilo, que no creo que sea masivo en Buenos Aires. De hecho, es bien under. Pero no deja de ser interesante. Hay un festival de tango en la capital argentina, organizado por el gobierno local, que cada vez más apunta hacia la derecha. Con un encuentro de una vez por año, elitista y menos interesante, la iniciativa se tornó anecdótica. A lo que contribuyen es a la falta de espacio popular”.


No obstante, la iniciativa que albergó inicialmente las calles del tradicional barrio de San Telmo, encontró refugio en el Club Atlético Fernández Fierro, la sede de la orquesta. Ante el tango for export que pululaba en la ciudad, con bailarines pirotécnicos y cenas ostentosísimas, la propuesta era lo más cercano a un squat berlinés. “Salió de la necesidad, como todo”, señala el director musical del colectivo. “En 2003 estábamos en la calle, y el público nos preguntaba dónde tocábamos. Realmente, los lugares en los que lo hacíamos eran milongas que no contaban con la infraestructura necesaria para ofrecer un buen show. De ahí surgió la inquietud, también inspirada en los grupos de teatro que tenían un lugar propio, para conseguir un espacio”. Y luego de eso, llegó la radio, la CAFF, que se transmite vía Internet. “Fue otra necesidad. En las radios hay muy pocos espacios donde se escuche el tango que se hace hoy en día, exceptuando el programa Factura expuesta o en nuestra estación. El ambiente sabe que existe, nos hacen llegar las nuevas producciones, y las subimos”.


Después de foguearse en la calle, de prenderle fuego a un gramófono para hacerlo su logo y de tirar un piano desde un puente para inmortalizar la escena en la tapa de uno de sus álbumes, la Orquesta Típica Fernández Fierro prepara su nuevo título de estudio, el quinto de una discografía que comenzó hace una década con Evasión de origen. “Está en proceso de mezcla, va a salir el año que viene y cuenta con la producción de Tito Fargo (conocido por haber sido parte de la formación seminal del grupo de rock de culto local Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota). Estamos contentos porque es un trabajo muy interesante a nivel de sonido”, describe Yuri, uno de los caciques del conjunto que tiene igualmente a Astor Piazzolla entre sus influencias y que ya se paseó varias veces por los escenarios españoles. “La última vez que estuvimos fue en 2010, en la Sala Galileo Galilei de Madrid. Recién volvimos de una nueva gira europea, y nos llamó otra vez la atención que, mientras que en el exterior hay una postura más abierta, en Buenos Aires existe una idea formada de lo que es o debería ser el tango”.


http://cultura.elpais.com/cultura/2012/11/13/actualidad/1352808828_510561.html



Orquesta Típica Fernández Fierro - Live at Roskilde Festival 2012 - Denmark



jueves, 6 de diciembre de 2012

Dave Brubeck / American Jazz Pianist and Composer (Someone Who Opened Doors)




Adiós a Dave Brubeck, un jazzista legendario

Jueves, 6 de diciembre de 2012
BBC Mundo

El influyente pianista y compositor de jazz Dave Brubeck, autor de más de 250 piezas de música, falleció este miércoles a los 91 años de edad.

El músico, entre cuyas grabaciones se incluyen "Take Five" y "Blue Rondo a la Turk", fue nombrado una vez como "leyenda viviente" por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.

Brubeck murió este miércoles por la mañana en un hospital de Connecticut, según informó su representante Russell Gloyd al periódico The Chicago Tribune.

El pianista, que hizo giras con colegas de la talla de Duke Ellington y Ella Fitzgerald, habría cumplido 92 este jueves.

Gloyd dijo que Brubeck falleció de insuficiencia cardíaca tras sufrir un infarto cuando se dirigía a una cita con el cardiólogo con su hijo Darius.

Neil Portnow, de la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación, lo llamaba "un icónico pianista de jazz y clásico" y "una gran leyenda". Expresó que el músico "mostró que el jazz podía ser un desafío artístico y a la vez accesible a grandes audiencias".


Jazz de consumo masivo

Brubeck disfrutó de un éxito fenomenal con su cuarteto en las décadas de 1950 y 1960, vendiendo millones de discos.

El álbum de 1959 del Dave Brubeck Quartet , "Time Out", fue significativo por su uso de compases poco comunes y complejos, influenciado por su formación clásica como pianista.

El disco incluía "Take Five", el sencillo de jazz más vendido de todos los tiempos y empleado como cortina musical de varios programas de televisión a lo largo de los años, como Secret Life of Machines del Canal 4 de Reino Unido y el programa Today de NBC.

Sin embargo, era la única pieza del álbum no escrita por Brubeck, sino por su saxofonista, Paul Desmond, el último en integrarse al cuarteto, a la vanguardia del movimiento de cool jazz de la costa occidental de EE.UU.

El tema fue el principal de las actuaciones en vivo de la banda por el resto de su carrera. Cada músico iba saliendo del escenario uno por uno después de sus respectivos solos, hasta que sólo quedaba el baterista Joe Morello.

Aunque Brubeck disolvió el cuarteto en 1967 para poder concentrarse en componer, los integrantes volvieron a reunirse regularmente hasta la muerte de Desmond, en 1977. Alcanzaron a hacer una gira en 1976 para celebrar su 25° aniversario como banda.

Brubeck viajó con su música por salas de concierto desde California hasta Asia y tocó frente a cuatro presidentes estadounidenses.

El músico tuvo otras bandas de gira con el tiempo, y tres de sus cinco hijos tocaban frecuentemente con él en los conciertos de la década de 1970.


De vaquero a veterinario a músico

Nacido en California, su madre fue una pianista entusiasta, y Brubeck solía bromear que fue introducido al instrumento cuando todavía estaba en su vientre.

Ella fue su tutora en sus años de formación, tiempo durante el cual la familia se mudó a un rancho ganadero en las faldas de las montañas de la Sierra Nevada.


Trabajó junto a su padre, a quien describía como un "vaquero" y originalmente pensó en ser veterinario, antes de que trabajitos de fines de semana tocando el piano en clubes nocturnos locales lo convencieron de estudiar música.

Futura estrella de la portada de la revista Time, fue su maestro, el compositor francés Darius Milhaud, quien lo animó a dedicarse al jazz. "Si deseas expresarte en este país, siempre usarás el idioma del jazz", le sugirió.

Luego pasó a componer unas 250 piezas y canciones de jazz. También escribió música para ballet ("Points of Jazz"), obras orquestales ("Elementals"), oratorios ("The Light in the Wilderness"), cantatas y temas inspirados en la música de los nativos norteamericanos.

Su ópera jazz "Cannery Row Suite" se estrenó en Monterey, California en 2006, y fue coautor de una nueva obra orquestal "Ansel Adams: America" -un homenaje al celebrado fotógrafo- en 2009.

Famoso por sus experimentos con armonías, es considerado uno de los compositores más influyentes de jazz moderno, que ayudó a expandir los horizontes del género.

Una vez confesó que el 90% de sus composiciones se improvisaban en el estudio de grabación.

También llegó a influenciar a músicos fuera de la esfera del jazz. Billy Joel dijo alguna vez que lo que el álbum "Sergeant Pepper" de los Beatles significaba para la mayoría de los otros músicos de rock, para él era "Take Five".

En Francia, Brubeck fue nombrado Oficial de la Orden de las Artes y las Letras en 1990. Su país natal le dio la Medalla Nacional de las Artes en 1994, mientras que dos años más tarde fue premiado con un Grammy a la carrera artística.

Brubeck siguió componiendo, tocando y grabando en sus últimos años. Su lanzamiento final fue el álbum de piano solo de 2007 "Indian Summer".

Recibió muchos premios, a pesar de los críticos musicales que despreciaban su estilo como pianista. Él se consideraba en esencia "un compositor que toca el piano".

"Cuando uno empieza con metas -las mías eran tocar politonal y polirítmicamente- jamás se agotan", afirmó en una entrevista en 1995.

"Comencé a hacer eso en la década de 1940. Sigue siendo un desafío descubrir lo que se puede hacer con sólo esos dos elementos".

Le sobreviven su viuda Iola; cuatro hijos y una hija, además de sus nietos.




The Dave Brubeck Quartet - Take Five - Time Out (1959)




The Dave Brubeck Quartet - Far More Blue - Time Further Out (1961)




The Dave Brubeck Quartet - Blue Rondo à la Turk - At Carnegie Hall (1963)




Dave Brubeck - Lili Marlene - Solo Piano - Private Brubeck Remembers (2004)




Dave Brubeck - Autumn in Our Town - Indian Summer (2007)



miércoles, 5 de diciembre de 2012

Javier Martínez / 50 Años de Blues & Rock



Javier Martínez: "No se puede vivir del pasado"

En el marco de los festejos de sus 50 años de carrera, el ex baterista y compositor del mítico grupo Manal se presenta por primera vez en Mendoza.

Miércoles, 05 de Diciembre de 2012

Por Pablo Pereyra


El fundador del rock blues en español, también conocido como "El poeta de la nota azul" está lejos de retirarse. Con 66 años vuelve a las giras y se presentará en formato 2x1 junto a su compañero de carreteo Clavito Actis en doble función (mañana en San Juan Bar y el viernes en Teatro Plaza Paradiso).

Por primera vez, este formato híbrido de dos bandas que comparten músicos trazarán el recorrido histórico de la carrera de los capitanes de estos navíos por más de cuatro décadas, hilvanando varias generaciones de canciones, en un solo concierto tanto de las bandas de cada uno como de las compuestas a dúo y en solitario. Este proyecto en movimiento ya lleva un año por los circuitos de bares del país, aunque de forma intermitente, se ha venido desarrollando desde que ambos músicos se conocieron hace ya doce años.

Javier, -baterista, compositor y cantante-, este año viene cumpliendo 50 años de carrera. Comenzó a los 16 a tocar los platillos por la movida under de Olivos y Vicente López -como era menor de edad, su padre le hizo un poder escrito para recorrer bares-, por aquel entonces, epicentro rock del mapa inicial de las bandas pioneras. Pasó por la mítica La Cueva, formó Manal junto a Claudio Gabis y Alejandro Medina, la primera en animarse al blues en castellano rioplatense y que, junto con Almendra y Los Gatos, fueron las grandes fundadoras del llamado “rock nacional”.

Martínez fue autor de la mayoría de las canciones de Manal y de forma precoz, luego de dos exitosos álbumes, el trío se separa y el baterista partió a Europa, donde exploró las posibilidades del jazz. Otra vez en Argentina, el entusiasmo de volver al formato Manal fracasó a meses del reencuentro en 1980 - con un disco en vivo editado - , potenciado por las diferencias irreconciliables de sus integrantes. Lo que ha sido y será un tema ríspido para tratar aún por estos años.

La ruptura derivó en su etapa solista: "Sol del sur" (1983); "Corrientes" (1993); "Swing" (1998); "Basta de boludos" (2003) y ""El agujero sin borde" de 2011, demostrando en cada ocasión su talento como compositor con "No pibe", "Avellaneda blues", "Una casa con diez pinos" y otras, que lo mantienen en primer plano. Ahora, es tiempo de presentarse con todo su batallón de canciones.

Animal de Rock

Las populares frases "Viejo lobo de mar" y "el zorro pierde el pelo pero no las mañas" podrían definir el perfil de Javier Martínez, en más de un aspecto. Por un lado, él detesta la ciudad, aunque admite no poder vivir sin ella. Él es un híbrido urbano-rural, como el lobo de mar y el zorro, un habitante nocturno de los climas portuarios y de las pampas. En esa dualidad, geográfica-social-profesional, ha equilibrado su carrera: armar y desarmar bandas, arrojarse a proyectos en solitario, grabar discos propios y colaborar en ajenos, vivir en invierno en París y en verano en Barcelona, pasar un tiempo en Capital Federal y otro dando vueltas por las provincias.

Por otro lado "climático", él admite ser, como los de la banda del Indio, "un fundamentalista del aire acondicionado", por eso pasa la mayor parte del verano bajo la rendija de uno. "Esta será mi primera vez en Mendoza y voy a hacer todo lo posible para que se repita", adelantó Javier desde su casa porteña en 21 grados centígrados. "Me siento un animal de doble sensibilidad, la del campo y la ciudad. No me gusta cómo está Buenos Aires ahora, perdió el swing, perdió la onda", apuntaló.


Ida y vuelta

"Cuando murió Franco decidí quedarme definitivamente en Barcelona, desde el 75 al 80. Fue una época fabulosa, la del destape español. Incluso tenía cuatro baterías para moverme por las giras" - recordó - "Fue tan próspera aquella época y de tanto movimiento profesional que terminé reseñado en el libro 'Historia y poder del rock Català', del famoso escritor Jordi Sierra, de 1977. Allí sale mi historia de aquellos años. Pero cuando me convocaron para la vuelta de Manal, en el 80, volví a la Argentina".


Pregunta obligada: Con tus ex compañeros de Manal, ¿qué pasa?

-Está todo mal. La verdad es que me dan pena. Al principio pasé de la bronca al odio, luego del odio al asco, después a la indiferencia y ahora a la pena. Mirar para el pasado es letal y hacerlo huele a fracaso. Pero en cierta medida, eso de que nos volviéramos a desarmar en meses, - refiriéndose a la breve vuelta de Manal en los 80- , admito que eso me dio mi carrera solista, una carrera que quiero mucho. Que me llena. Cada cinco años estoy sacando discos y "El agujero sin borde" me llena de orgullo.


Hoy por hoy

Javier Martínez admite experimentar una nueva etapa en su vida, con la política de salir de gira por el interior lo que más pueda, con su mejor amigo músico del momento: el experimentado bajista Clavito Actis. "Con Clavito tenemos una alianza que ya lleva doce años. Hicimos click durante la militancia política en las internas de Sadaic, aunque ya nos conocíamos cuando volví de Europa, cruzándonos en el club donde él tocaba en la banda de Luis Salinas".

Por aquel entonces, ambos se habían quedado sin banda y decidieron formar un crossover al modo "juntos pero no revueltos": la Javier Martínez Clavo's Band. "En la profesión de rockero hay mucho cretino, pero con él nos cuidamos mutuamente", admitió. A pesar de que luego de dos años cada uno formó sus propios ensambles, cada tanto, de acuerdo a los estados de ánimo, arman giras como esta que los traerá a Mendoza.

Por aquella época, primeros años de la década pasada, Clavito, como productor del repertorio nacional del sello Warner, le ayudó a que Martínez consiguiera renegociar los derechos de sus canciones más poderosas de su anterior sello, "los fierros" como se dice en la jerga musical, como "Avellaneda blues", "Necesito un amor", "Jugo de tomate" y otros clásicos de Martínez.
Hace un año atrás, la alianza Martínez-Actis volvió a modificarse. Actis mismo reemplazó al bajista de Javier, formando una banda con músicos compartidos y en con esta formación se presentará en Mendoza. Prometió canciones como "Ahora sí New Orleans", "La máquina del oro", "El hombre restante", "Porque hoy nací", "Pappo's blues", "Positivo", el boogie acelerado de "Vagabundo", incluso un "tango ablusado", "Por la vuelta", de Enrique Cadícamo. Imperdible.


La "bostalgia"

"Eso de las vueltas, me tienen cansado. Pink Floyd, Creedence, Cream...Yo lo llamo "bostalgia". Muchos boludos que con la idea de que 'todavía estamos vivos' no se dan cuenta que en realidad están muertos y vuelven. La ‘bostalgia’ está generalizada en el planeta. Bandas como Cream, que se odian entre ellos, se juntaron solo por el dinero para salvar económicamente a Ginger Baker y Clapton debía ponerse en el medio de los dos, con Jack Bruce, porque se agarraban a trompadas. Hicieron la gira que necesitaban y ahora ni se saludan otra vez. Hay bostalgia por todos lados, porque estamos en una época de decadencia y lo moderno, lo actual, es bastante carente de talento en muchos casos. La industria se ha perdido, porque está produciendo a tipos que mejor ni nombramos. Desafinan, son un desastre". Finalizó la entrevista remarcando dos músicos de una nueva generación de rockeros que le gusta bastante: Baltasar Comotto, el guitarrista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y de Spinetta y Andrés "Ciro" Martínez, el ex Piojos. Y cita como fuente literaria de esta movida de la bostalgia y de sus fundadores, "El hombre mediocre" de José Ingenieros de 1913. "Este es el ABC de la mediocridad criolla", dispara.


http://www.losandes.com.ar/notas/2012/12/5/javier-martinez-no-puede-vivir-pasado-683775.asp

martes, 4 de diciembre de 2012

Sean Wilentz / 360 Sound: The Columbia Records Story



Columbia, 125 años de registro de la música


En en el libro "360 Sound: The Columbia Records Story", el historiador Sean Wilentz analiza el papel del sello discográfico como reservorio de gigantes como Sinatra y Dylan.


Escenarios Música 03/12/12 - 15:11
Por Ben Sisario - The New York Times


En la industria discográfica, la mayor parte de las últimas noticias no ha sido buena. Las ventas bajan; los despidos crecen. Pero para un proyecto de Columbia Records en conmemoración de sus 125 años de actividad, el sello se concentra en la gran influencia histórica de la compañía y sus artistas, entre ellos Bob Dylan, Barbra Streisand, Johnny Cash, Leonard Bernstein, Billie Holiday y Al Jolson, para nombrar sólo a algunos de sus gigantes.


La pieza central es 360 Sound: The Columbia Records Story, un nuevo libro de Sean Wilentz, un historiador de la Universidad de Princeton en Nueva Jersey. Una muestra relacionada puede verse en el Museo Grammy de Los Ángeles.


"Querían que un historiador contara la historia de Columbia en el contexto de la historia social y cultural de los Estados Unidos", dijo Wilentz hace poco. 360 Sound tiene más de trescientas páginas y recorre prácticamente todo capítulo importante de la historia de Columbia, además de contener centenares de fotos de archivo (hay por lo menos quince de Dylan y trece de Bruce Springsteen).

La versión de lujo comprende también Legends and Legacy, un pendrive y un libro del crítico Dave Marsh con su selección de 263 temas de Columbia y sus correspondientes sellos, desde "Washington Post March" (1895), de John Philip Sousa, hasta "Rolling in the Deep" (2011), de Adele.


En "360 Sound" ­el título se tomó de un eslogan de Columbia de la década de 1960­, Wilentz cuenta las historias de algunos grandes artistas de Columbia y de los ejecutivos visionarios que los respaldaron.

El más conocido es John Hammond, que desarrolló su actividad de buscador de talentos durante medio siglo y contribuyó a llevar al sello a Holiday, Bessie Smith, Benny Goodman, Dylan, Aretha Franklin, Springsteen y, en la década de 1980, al guitarrista de blues Stevie Ray Vaughan.

 
Algunas de las partes más interesantes del libro se remontan a los comienzos de la industria de la música. (La Columbia Phonograph Company se fundó en 1889, pero se remonta a su vez a una predecesora, la American Graphophone Company, creada dos años antes.


Columbia es ahora parte de Sony Music Entertainment.) Las crisis legales y tecnológicas de la nueva industria tienen notable similitud con las de nuestra época, con guerras de patentes, litigios interminables y enfrentamientos entre sellos y radios, los emprendimientos tecnológicos del momento.

Columbia estuvo en el centro de varios avances tecnológicos importantes, como el disco long-play de 33 1/3 rpm, que lanzó en 1948.


Marty Erlichman, el representante de Streisand, le dijo a Wilentz en 1962 que la cantante tenía una oferta mejor de Capitol Records pero que siguió con Columbia en parte debido al formato. "No eran tan dogmáticos respecto de tener un single exitoso", dice Erlichman en el libro. "Eran una compañía de álbums".


El libro documenta también algunas peculiaridades de la industria de la música. Al reimprimir una foto famosa de los Byrds caminando por la Avenida de las Américas en Nueva York a mediados de los años 60, por ejemplo, los editores usaron una versión retocada que eliminó los cigarrillos de los miembros de la banda.

Una portavoz de Columbia dijo que la foto no se eligió de forma deliberada. Columbia, que tiene una participación de mercado de 8,6 por ciento ­más que cualquier otro sello­ debe buena parte de su éxito actual al álbum 21, de Adele.

Wilentz dijo que, a pesar de los problemas del sector, se mostraba renuente a dar Columbia por muerta. "Se suponía", dijo, que la industria discográfica "iba a morir con la radio. También se pensaba que moriría con la rocola, pero nunca muere. El motivo es que logra adaptarse, tanto en lo relativo a tecnología como a actividad. No estaba dispuesto a darla por perdida".


http://www.revistaenie.clarin.com/escenarios/musica/Columbia-125-anos-de-registro-de-la-musica_0_821917977.html


lunes, 3 de diciembre de 2012

Pete La Roca / An American Jazz Drummer



Pete La Roca, al lado de los grandes del jazz

Trabajó para músicos como Sonny Rollins o John Coltrane

Dec. 3 2012 - 00:57 CET

Por Richard Williams

Para Pete La Roca, batería y compositor, fallecido el 20 de noviembre a los 74 años, el jazz era una música que aseguraba la sorpresa. Cuando el género le dejó de sorprender, dejó de ser jazz, por eso él dejó de tocar.

No es que La Roca fuese un reaccionario, en los sesenta estaba entre ese grupo de jóvenes músicos que aceleraron el proceso evolutivo de la música. Tenía toda la técnica y el gusto para ser tan famoso como Max Roach, Art Blakey o Elvin Jones. Pero a finales de la década, habiendo conseguido esa reputación con su trabajo junto a Sonny Rollins, John Coltrane y Stan Getz, La Roca se dio cuenta de que la música se estaba encaminando en una dirección con la cual no congeniaba.

Odiaba las restricciones impuestas por los inflexibles ritmos de la fusión con el rock y llegó a encontrar poco satisfactorio el jazz. Por lo tanto, La Roca abandonó la música y trabajó como taxista por las calles de su Nueva York natal durante varios años para mantener a su familia. Parte de sus ingresos los utilizaba también para estudiar Derecho.

Esa formación le fue muy útil un par de décadas después, cuando uno de los pocos discos que se publicaron con su nombre fue reeditado con la firma del pianista Chick Corea, un artista que había ganado fama los años anteriores. La Roca demandó a la compañía discográfica y ganó.

Para entonces, el músico ya había cambiado su verdadero nombre, Peter Sims. Escogió el apellido La Roca cuando tocaba los timbales en una banda latina, en sus primeros años como profesional de la música. El seudónimo le hacía sentir más cercano a sus colegas cubanos y puertorriqueños.

Pero Peter Sims era neoyorquino de pura cepa, nacido en Harlem. Creció en una familia donde su padrastro era trompetista y su tío poseía un local de ensayo donde el joven Pete podía escuchar a músicos como Charlie Parker y Dizzy Gillespie. Estudió percusión clásica en la Escuela de Música y Arte y más tarde empezó a tocar el timbal en orquestas de Nueva York y con algunas bandas de música latina.

A los 17 años pasó a tocar la batería convencional y ese año consiguió el primer contrato para formar parte de un grupo de jazz, nada menos que con Sonny Rollins. La banda viajó a Europa, donde grabaron un disco, aunque en la mayoría de las canciones el adolescente fue sustituido por baterías de más experiencia.

Poco a poco, más músicos requerían los servicios de La Roca, incluso el mítico John Coltrane le contrató durante 10 semanas para que tocase con él en la Jazz Gallery de Nueva York. En 1960 entró a formar parte de un grupo creado por Slide Hampton, pero no logró atraer la atención esperada. Sin embargo, el nombre de Pete La Roca se iba haciendo cada vez más familiar entre los aficionados a la música jazz, apareciendo en discos de Booker Little, Jackie McLean, Joe Henderson, Charles Loyd, Freddie Hubbard, Art Farmer o Sonny Clark. Los álbumes Footlose y Floater, editados por el sello Savoy bajo el nombre de Bley, mostraron la inventiva y la gran sensibilidad de La Roca en la batería.

En 1965 grabó Basra, esta vez publicado ya con su nombre. Dos años después, Alan Douglas le invitó a componer música para el álbum Turkish women at the bath, título inspirado en una pintura de Dominique Ingres. Con la colaboración del saxofonista John Gilmore, el disco se ha convertido en un pequeño clásico de esta era.

Pero entonces llegó la desilusión que le sacó de la escena del jazz. Tardó varias décadas en reaparecer, lo hizo en 1997, con un grupo llamado SwingTime y grabando un disco, publicado por Blue Note, que era consecuente con su filosofía inquebrantable: “La música es la suma del arco sobre las cuerdas, el aliento a través del metal, dedos de marfil y los mazos sobre el cobre. Todo aplicado por personas reales que se han tomado el tiempo para aprender la habilidad y la magia de la música”.

© Guardian News & Media 2012.

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/12/03/actualidad/1354492654_600085.html


Pete La Roca - Love Planet - Turkish Women at the Bath  (1967)



sábado, 1 de diciembre de 2012

Plaza Jazz Café / Plaza Pícara Justina - León



Bar Jazz Plaza


El Aullido 01/12/2012  
Por Luis Artigue

Querido Julio Cortázar: porque tú nos enseñaste que el jazz es una música refinada y peligrosa como todo ladrón de esmeraldas, y porque por ti estamos transidos de dolor a causa de la muerte de Rocamadour, y salimos de casa a suceder, y nos hemos referido durante años con el nombre de la Maga a una indigente loca que deambulaba con ojos de diabla contrabandista por la Calle Ancha, sé que te hubiera gustado mucho estar ahora con nosotros, aquí en León, en el bar Plaza.

Eso, el bar Plaza: un club de jazz diurno en la Plaza Pícara Justina —si existe la reencarnación Billie Holliday fue la Pícara Justina en otra vida— en el que sirven no bourbon sino vino correoso y tapas de queso azul sobre rebanadas de pan de centeno, ¿te lo puedes creer?

El bar Plaza, con miniescenario y dimensiones de club tamaño caja de cerillas, como en Harlem, tiene decoradas las paredes con instrumentos, y portadas de discos históricos, y fotografías de los músicos con estatus de leyenda con causa. Te lo juro: se trata de un local en el que a las camareras, al salir, las recuerdas llevando puesto ya sólo un pendiente como las chicas traviesas… ¡El bar Plaza es todo lo Nueva York y Nueva Orleáns que puede ser León, pero le falta sólo el insidioso, atmosférico, humo de los cigarrillos (no se puede tener todo)!

Mira, no es por darte envidia pero ahora, en León, el cielo tiene mucho de alumbrado de posguerra aunque anochece pronto como al final de los sueños y, has de saberlo, nuestras calles oscuras son también propicias para el amor y la delincuencia en la misma medida, como la música de jazz. De hecho ahora nuestros políticos lo han convertido todo en furtivo y esta ciudad tiene por eso algo también de decorado de cine negro, créeme. ¡De verdad que te gustaría!…

Es sábado y nos vamos a charlar de mañana con Antonio Gamoneda —cuya tristeza envolvente y lírica hace de él una especie de montaña con nieve perpetua; cuya tristeza sabia es el blues de las causas perdidas como diciendo sin decirlo que el dolor es un mar en el que nadie hace pie— para acabar bebiendo y maldiciendo en una mesa del Bar Plaza… Sí, querido Julio, no es por darte envidia pero aún estamos vivos, y es sábado, y nos volvemos a ver para escuchar a Lerter Young —suena Ghost of a Chance— en un local de esos que combaten con música el invierno.

León es una ciudad tan surrealista que el jazz se escucha de día, tócate los cojones, pero nuestras camareras tienen siempre un brillo de malicia que las ilumina el rostro y son expertas en sonreír como si ya nuca fuera lunes...

Querido Julio: ¡vente!


http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/bar-jazz-plaza_747941.html



Lester Young Quintet - (I Don't Stand) A Ghost of a Chance with You - The Inmortal Lester Young (1944)