lunes, 10 de agosto de 2015

Personal Rugby Championship 2015 / South Africa´s Springboks 25 - Argentina´s Pumas 37





Los Pumas escribieron la página más gloriosa de la historia


Sábado 08 de agosto de 2015 | 23:57

Por Jorge Búsico - Para canchallena.com

Hay en la historia de los Pumas , que es una historia de emociones, como lo es el rugby mismo, un cuadro de honor de victorias en el cual es muy difícil -y también injusto- determinar cuál fue la más importante de todas. Ahí están, inmaculados, los triunfos ante los Junior Springboks en 1965, con Francia en el partido inaugural del Mundial 2007, frente a los Wallabies de visitantes en 1983, ante Inglaterra en Twickenham en 2005, con Francia en 1985 o el del Mundial 99 con Irlanda. Lo que sí puede asegurarse es que ayer en Durban ocurrieron tantas emociones que, todas juntas, terminaron de escribir la página más gloriosa del seleccionado argentino.

Alcanza el dato concreto de la primera victoria de la historia ante los Springboks para magnificar lo que ocurrió en el Kings Park. También lo que brindó el juego, con una actuación monumental del equipo y de todos los que entraron. O lo estadístico, que indica que por primera vez los argentinos no terminan últimos en el Rugby Championship, dejándolos en ese lugar nada menos que a los sudafricanos. Pero lo que pasó ayer tuvo un toque de emoción producto de un factor único: la presencia de los Pumas del 65, los que iniciaron la leyenda allí mismo, en Sudáfrica, 50 años atrás.

Toda esa conjunción de la historia que arrancó en la cena del jueves, que siguió el viernes en la visita al estadio y que hizo retumbar el vestuario antes de salir al césped con el famoso "Yo te daré una cosa que empieza con P.", tuvo un pico máximo de emoción a la hora de los himnos. Pumas del 65 y del 2015, unos enfrente de otros, mirándose a los ojos estallados en lágrimas. Fue el traspaso del legado adentro de la cancha. Como si cada uno del 65 le dijera a cada uno del 2015, "ahora te toca a vos". Con otro agregado maravilloso: la camiseta. El mismo modelo -sin publicidad alguna- de medio siglo atrás. Sin dudas, ayer los Springboks enfrentaron a muchos más de 15 jugadores.

Esa entonación del himno, ejecutado entero y no en la versión acortada que se estrenó en el Mundial 2007, dio las mismas señales que la noche del partido inaugural ante Francia, en el Stade de France. Se presentía que algo histórico iba a ocurrir. La emoción en cada rostro, el pecho inflado. De aquella vez en París, la prensa francesa dijo que los Pumas habían empezado a ganar el test en el himno. Ayer pareció lo mismo.

La idea de llevar a los Pumas del 65 a Sudáfrica nació de la cabeza de Agustín Pichot y requirió de una ardua tarea logística de la UAR, que puso el dinero para tal fin. Se pensó como un homenaje a los 50 años, que, además, coincidía con un partido de los Pumas por el Rugby Championship. Pero una causa justa siempre genera algo mejor. Y ese reconocimiento terminó siendo un factor emocional que contagió a los actuales jugadores para completar la página más gloriosa.

Este encuentro que ocurrió en Durban tuvo esos ribetes emocionales que la historia es capaz de dar. Los dos medio scrum de los Pumas del 65, Adolfo Etchegaray y Luis Gradín, son del CASI y de Belgrano. Los dos actuales, Martín Landajo y Tomás Cubelli, también. Juan Leguizamón y Guido Petti llevaban el legado del SIC de otros dos que estuvieron el día del impacto en el Ellis Park, Arturo Rodríguez Jurado y Roberto Cazenave. Héctor Silva, el capitán que sucedió Aitor Otaño, es de la ciudad de La Plata, al igual que Agustín Creevy, quien hoy lleva ese honor. Y lo más increíble: un solo Puma del 65, José Luis Imhoff, tiene un hijo en este plantel 2015, y ese cachorro, Juan, ayer se despachó con tres tries.

Los Pumas de ahora necesitaban en este momento a Los Pumas del 65. Necesitaban recurrir a la historia después de dos partidos en los cuales les había costado encontrar su juego y la identidad. Pero los necesitaban así, estando al lado de ellos en la cena, en la visita al estadio, en el vestuario antes del partido, enfrente a la hora del himno y en la tribuna recibiendo su aliento. Cualquier equipo la necesita. Los All Blacks tienen su libro negro, en cuyas páginas figuran quiénes fueron los que dejaron la sangre por esa camiseta; donde se dice que debe entregársela en mejores condiciones de las que se la recibió. Guillermo Vilas también decía que no se podía jugar bien al tenis sino se conocía la historia de los que construyeron ese deporte. Cuando se sabe de dónde se viene, es más fácil saber hacia dónde se va.

Los Pumas del 65, ese grupo de hombres que desde hace 50 años se junta el 19 de junio y que son un símbolo de unidad para el rugby argentino, quizá no puedan concurrir a próximos partidos, pero ya dejaron su marca en este plantel. Se notó ayer. El equipo jugó un test extraordinario desde donde se lo mire, y de comienzo a fin. Fue una paliza, desde lo emocional y desde lo táctico.

Como el del 65, el del 2015 marcó tries en cada situación cercana al ingoal; aquella vez fueron 3, esta, 4. Como el del 65, el del 2015 salió del asedio final tackleando a mansalva y llevando a su rival a su campo. Como el del 65, el scrum fue una bandera.

Por todo esto, el triunfo de ayer en Durban es la página más gloriosa del rugby argentino. En el cuadro de honor ahora solo falta ganarles a los All Blacks. Habrá una nueva oportunidad en el debut del Mundial, el 20 de septiembre. Ahora es el momento de que los Pumas vayan por más.


http://canchallena.lanacion.com.ar/1817580-los-pumas-escribieron-la-pagina-mas-gloriosa-de-la-historia


Himno Nacional Argentino - Pumas 1965 & Pumas 2015 - Durban - South Africa (2015)




 Personal Rugby Championship 2015 - Argentina 37-25 South Africa - Highlights



sábado, 1 de agosto de 2015

Los Brujos / Pong!




Los Brujos: Regreso a los 90

Por Sebastián Ramos
Domingo 26 de julio de 2015

El cuarto álbum de Los Brujos, Pong! llega esta semana, veinte años después de su antecesor (Guerra de nervios, 1995), para completar la discografía de una banda que siempre parece ir detrás de imposibles. Esta vez, lograr que el tiempo transcurrido entre uno y otro disco se evapore, no exista. Para tal embrujo, la banda incluso decidió retomar los demos que había abandonado allá por 1998, antes de disolverse en el aire, registrados entonces con la participación de Gabo Manelli en el bajo (el músico y amigo que se destacó compositivamente en Babasónicos y que falleció en 2008).

La espera terminó y Pong! está aquí. Pero antes de poner play habrá que advertir que el trabajo sonoro del álbum hace que el viaje sea más placentero con auriculares, como si la banda hubiera vuelto a insistir en el estudio de grabación con ese plan psicodélico que explora el sonido envolvente y las posibilidades del paneo en estéreo. Nada de parlantitos de PC por favor, al menos por hoy. Así, el arranque con "Beat Hit" marca el regreso de Los Brujos a puro rock, con las guitarras de Gabriel Guerrisi y Fabio Pastrello, hoy detrás de Etna Rocker y Huinka, impulsando a la banda en este arduo desafío musical que decidieron afrontar después de tantos años.

De allí en más, Pong! encuentra su lugar justo ahí donde Los Brujos lo habían dejado, a fines de la década del 90, con la energía y el cóctel molotov de entonces, que mezclaba hard-beat, punk y a go go, aunque, habrá que admitirlo, cambiando riesgo por madurez y locura por precisión. "Buen humor", "Histeria total" y "Hank" más que redoblar la apuesta de "Beat Hit" la consolida en la búsqueda de esa continuidad anunciada. No es tarea sencilla teletransportar al mundo entero veinte años atrás, ni siquiera para un aquelarre como éste. Porque con Pong! Los Brujos no parecen escapar hacia delante sino recrear un espacio sin tiempo en el que ellos mismos se sienten amos y señores.

"Te estás portando como un rolling stone" canta la dupla ahora escondida tras los seudónimos ZPQ y Elle Iluminatti, justo antes de susurrar con aire tenebroso eso de "No soy John, no soy John". Juegos, guiños y códigos para todas y todos en dos canciones en las que las guitarras pelean entre el solo metalero y la urgencia punk. "No, no, yo no soy John, yo no soy John."

"Gagarin" se lleva uno de los puntos más altos del álbum, mientras el instrumental "Pong" recuerda que ellos escuchaban a The Ventures tanto como Quentin Tarantino antes de alcanzar la popularidad con Pulp Fiction. El cierre con el tributo más explícito, el tema bautizado directamente "Gabo", los devuelve a ese juego de rock crudo y mantras sónicos que supo ser su sello. Un retorno a un sonido que Los Brujos se pueden permitir dos décadas después porque en todo ese tiempo nadie ocupó su lugar. Mucho menos si se piensa más allá de los auriculares y se tiene en cuenta la estética que acompaña a este regreso.

Los Brujos volvieron para estar en el mismo lugar, sin la necesidad de sonar nostálgicos. Y si bien las doce canciones de Pong! dejan flotando la deuda de lo que uno podía imaginar un salto al vacío, parte del adn de la banda en los 90 y combustible fundamental en sus inicios, hoy lo reemplazan con madurez y cierto espíritu clásico que los años le han dado. Ojalá haya más brujos por delante. O en el mismo lugar, da igual.

http://www.lanacion.com.ar/1813552-los-brujos-regreso-a-los-90


Los Brujos - Beat Hit - Pong! (2015)




miércoles, 22 de julio de 2015

Argerich & Barenboim w. West-Eastern Divan Orchestra / Teatro Colón Buenos Aires 2015




Un diálogo artístico a dos pianos

El festival, que se desarrollará a partir del viernes, ofrecerá el encuentro entre Daniel Barenboim y Martha Argerich. “Me interesa este triángulo, que incluye a la Orquesta West-Eastern Divan, a Martha Argerich y a mí”, dijo el director y pianista.


Miércoles 22 de Julio de 2015

Por Diego Fischerman

“Me cuesta desprenderme de mi lugar de fan”, había dicho el director del Colón, Darío Lopérfido, al presentar a Martha Argerich y Daniel Barenboim. “Son, además de dos de los grandes músicos de su época, y perdónenme el ataque de patriotismo, los dos argentinos más importantes en el mundo.” Un rato después, Argerich señalaría: “El señor Lopérfido se olvidó del Papa”. El director del teatro, sentado entre ambos, replicó entonces: “El Papa es por supuesto muy importante y si tuviera que elegir tres argentinos lo incluyo; pero si me tengo que quedar con dos, son ustedes”. A lo que Barenboim agregó, casi para sí: “Pobre Messi”. El paso de comedia fue una muestra, en todo caso, del clima distendido de la primera presentación pública en Buenos Aires de los dos músicos, para anunciar el festival que comenzará este viernes en esa sala.

Este pequeño ciclo ideado por Daniel Barenboim se realizó por primera vez en 2014 y, según adelantó Lopérfido, ya están conversando para planificar la edición del año próximo. “Me interesa este triángulo, que incluye a la Orquesta West-Eastern Divan, a Martha Argerich y a mí”, dijo el director y pianista. “Espero todo el año para volver a Buenos Aires. Es una alegría enorme contar con Martha, que va a tocar el segundo concierto de Beethoven con la orquesta (el año pasado había tocado el primero) y que va a hacer conmigo un recital a dos pianos. Y todo esto está vinculado con mis orígenes argentinos. Este es el único país del mundo que yo conozco que no tiene ningún problema en tener identidades múltiples. En la Argentina es absolutamente natural ser un judío argentino, un italiano argentino, un árabe argentino, un inglés argentino. Da lo mismo uno u otro. Y en los años que pasan, y ahora que tenemos la posibilidad de venir más seguido con la orquesta, me doy cuenta de que nunca hubiera podido hacer este proyecto de formar un grupo musical y humano con integrantes de todos los países de Medio Oriente, más Turquía e Irán, que jamás hubiera podido imaginarlo si no hubiera vivido mi niñez en esa libertad de pensamiento y de identidad. Venir aquí es lo menos que puedo hacer para devolverle a la Argentina lo que me dio ya desde mi infancia. Y si bien no vine aquí durante bastante tiempo, por razones diversas, ahora, que vengo más seguido, esta ciudad le otorga sentidos a mi vida que aprecio cada vez más.”

Ambos hablaron del significado de tocar en un teatro como el Colón y de su acústica. Y la manera en que lo hicieron puso de manifiesto tanto sus diferencias y sus particularidades como la exquisita complementariedad que los une. Barenboim, más objetivo, recurrió a una anécdota, cuando el legendario Wlhelm Furtwängler le escribió a un joven Sergiu Celibidache diciéndole: “Tienes que venir a dirigir aquí”. Argerich, más ligada a la experiencia personal –y hasta corporal–, dijo: “La acústica es un milagro, y es una sala en la que uno se siente muy bien. A pesar del tamaño uno siente allí una intimidad. Es muy agradable tocar ahí.” Acerca del festival, Barenboim remarcó el hecho de ofrecer programas interesantes y composiciones actuales. “Siempre tratamos de traer obras nuevas –afirmó– y este año estrenaremos en la Argentina Sur Incises, una de las obras maestras de Pierre Boulez, y quizá la mayor de ellas, escrita para tres pianos, tres arpas y tres percusionistas. Es una composición que desarrolla la sonoridad hasta un punto extremo, porque juega muy claramente con las diferencias de duración y de reverberación; es casi un efecto de música electrónica pero sin ningún elemento electrónico, e incluso los oyentes que sienten que no están preparados para las músicas más actuales la disfrutan.”

Barenboim se refirió específicamente al problema de Medio Oriente y al hecho de que, ya con sesenta años de historia, no ha tenido ninguna solución. “Creo que es el momento de empezar a pensar desde otro ángulo y allí es donde creo que el ejemplo de Argentina, el de la convivencia de identidades múltiples, puede servir. Se lo ha visto siempre como un problema político y no lo es: No se trata de fronteras o del control sobre el petróleo. Se trata de un problema humano. De dos pueblos que están absolutamente convencidos de que tienen derecho a vivir en un muy pequeño territorio. Me parece que ante el fracaso de todas las otras cosas que se han hecho, es un excelente momento para empezar a ver las cosas con otra lente.” Casi en chiste, alguien le preguntó al músico cuándo descansaba. “Es que la música me alimenta, no necesito descansar de ella. Lo que pasa es que a veces se lo explico a mi cuerpo y mi cuerpo no lo entiende. Ahora comenzaré a viajar menos, por eso renuncié a la dirección de La Scala y me dedicaré más a mis proyectos en Berlín, sólo espero no llegar al punto de Mischa Elman. El famoso violinista había empezado a tocar en público a los 5 años y cuando cumplió los 75 festejó al mismo tiempo sus siete décadas de carrera. En una larga entrevista que le hicieron en The New York Times le preguntaron qué cambios sentía entre el momento de su debut y ese presente. ‘Ninguno’, contestó él. ‘En ese momento me decían lo mismo que ahora; que toco muy bien para mi edad’.”


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-36135-2015-07-22.html


Martha Argerich & Daniel Barenboim  
Teatro Colón - Buenos Aires - Argentina (July 2015)



lunes, 18 de mayo de 2015

JAF / 30 Años Después Tributo a Riff




JAF: “Le rindo un homenaje a esa música”


El cantante y guitarrista volvió a grabar –junto a Pablo Santos y Beto Topini– los temas de su único disco con Riff y lo entregará con la entrada de todos sus shows. “Estoy muy orgulloso de haber participado de esa banda, aprendí mucho”, confiesa. JAF regalará una regrabación de Riff VII en su actuación en Vorterix el 30 de Mayo.

Miércoles, 13 de Mayo de 2015

Por Julia González

“Me dijo mi viejo: ‘No es bueno deber’. Entonces, cuando entré a Riff con mi guitarra, que yo me había hecho, que no era de marca, Pappo dijo: ‘Esa guitarra, no. Vitico, vendele la Telecaster al nene’”, cuenta JAF una de las tantas anécdotas que tiene de su paso por Riff, acaso la banda más importante de heavy metal del país. Dice que la guitarra salía 600 dólares y que la pagó en dos veces gracias a los shows de Obras Sanitarias de fines de 1985. Casi treinta años después, el cantante y guitarrista vuelve a grabar aquellas canciones de Riff VII, que incluye las de su autoría, “Elena X” y “Apiádate de él, Señor”, junto a Pablo Santos y Beto Topini, los músicos que lo acompañaron a lo largo de su vida musical. El disco será regalado con cada entrada de los recitales de la gira que comienza el sábado 30 de mayo en Vorterix (Lacroze y Alvarez Thomas).

Bastaron diez meses de la presencia de JAF en Riff para dejar impresa esa marca que le dio a la banda otro matiz. Las armonías vocales que aportó aquel joven guitarrista de envidiable melena fueron la estampa de esa nueva formación con Oscar Moro en la batería. Sin embargo, había cierta tensión que provocó la retirada de JAF en 1986. “No había ninguna duda de que era un asunto de la viola”, dice sin melancolía cuando vuelve en el tiempo. No hay nostalgia ni añoranza en sus palabras, porque JAF encauzó su carrera solista con toda la energía (esta vez sí) puesta en la guitarra, y en 1989 grabó su primer disco, Entrar en vos. “Nunca quise ocupar el lugar de nadie porque hubiera sido inútil mi esfuerzo, no hubiese podido hacerlo, pero no podía desarrollarme como guitarrista”, dice. “En esa época, yo tocaba ‘Yendo a casa (en helicóptero)’, de Alvin Lee, igual y más rápido que Alvin Lee. Cuando el Carpo vio eso, se enfermó la cabeza.”

–¿Por qué vuelve a grabar estas canciones?

–Ya lo tenía en mente pero hubo un disparador, que fue La Trastienda del 28 de agosto del año pasado. Toqué una zapada, una improvisación, con los muchachos, Beto Topini y Pablo Santos, los compañeros con quienes estoy haciendo toda esta sanata, y la gente enfermó. Cuando nos juntamos al final de cada actuación, que me quedo para saludar, me dijeron “¡Eso! Queremos escuchar eso, Riff! ¡Riff VII!”. Porque duró poco. La única formación distinta fueron esos diez meses en los que estuve yo.

–Y Oscar Moro.

–¡Y Moro! Sin embargo, a los ocho meses, cuando Moro se fue porque ya no aguantaba más la postura, la compañía discográfica dijo “pongan otro baterista”, aunque Oscar era un tipo excepcional como persona y como baterista. Muy pocos hubieran podido hacer lo que él hizo de Seru Giran, grupo número uno del momento. Sin embargo, cuando me fui yo, la compañía dijo “no bancamos más, se rescinde el contrato”. Era más importante mi inclusión como vocalista y como compositor que la inclusión de Moro. Así fue a la vista de los tipos de la compañía discográfica. De hecho, se fue Moro y subió Jota Morelli y era lo mismo. El tenía 25, 24 años, un tipo que tocaba ocho horas todos los días, un caballo, potro joven. Después terminó tocando con Al Jarreau, eso sí que es jodido. Ese tipo toca solamente con gente del nivel de Pedro Aznar o de Sting. Fue impresionante, estoy muy orgulloso de haber participado de todo eso, aprendí mucho. Y acá estoy, haciendo un homenaje a esa música, muy copado y muy agradecido.

–¿Por qué regala este disco?

–Porque quiero que la gente escuche el disco completo y no se pasa en los programas de televisión ni de radio, donde no van a funcionar mis temas porque no estoy contratado por ninguna compañía discográfica, entonces quiero difundir mi disco completo. Con cada entrada, voy a darles el disco a mis fanáticos, siempre, en cada uno de los shows que arranca con esta gira. Entonces, si vienen doscientos tipos, son doscientos discos, si vienen dos mil tipos, son dos mil discos. Y que lo escuchen, que lo regalen, que lo escuchen sin parar y ahí vamos con esa como estrategia de difusión. Aparte de que el disco no es un disquito, es un disco original, es un tríptico con toda la información que corresponde.

–Una vez dijo que a las oportunidades había que prestarles atención y no dejarlas pasar, como cuando Vitico lo llamó para tocar en Riff. ¿Qué otras oportunidades se le presentaron?

–Walter Giardino me llamó tres veces para cantar en Rata Blanca. Y las tres veces le dije que no.

–¿Por qué?

–Porque yo toco la guitarra y al lado de Giardino no puede tocar nadie.

–A principios de los ’90 grabó cuatro discos marcadamente rockeros y bluseros, pero a medida que pasaba el tiempo se iban sumando las baladas a sus composiciones.

–Todos mis discos, si los analizás, siempre tuvieron el mismo porcentaje de canciones fuertes y de baladas, entonces eso es coherencia. A mí siempre me gustó la misma música, pero si sistemáticamente en el momento de elegir los temas para la difusión eligen las baladas, resulta que todo el mundo que me viene a ver dice “vamos a ver a JAF, el baladista”, y cuando arranco con “Salida de emergencia”, dicen “¿qué le pasó a éste?”. Había sorpresas porque lo que se estaba promocionando era otra cosa. Si bien me gusta “Maravillosa esta noche” o “Todo mi amor”, en ese momento yo tocaba otras cosas también. Y si en vez del video de “Todo mi amor” se hubiera grabado “Salida de emergencia” o “El pordiosero”, la gente hubiera dicho “esto es otra cosa, es otro artista”, pero es el mismo artista. Hay eclecticismo, puede ser.

–Sin embargo, en Hombre de Blues se nota un cambio musical que pudo haberse visto como cierto “ablande” por parte del público.

–Dije claramente en la compañía discográfica con respecto a este tema “Por ti y por mí”, y también por el video que querían hacer del disco, que yo quería por favor un rocanrol para el video y propuse “Pistas candentes”. Por el amor de Dios: ¡“Pistas candentes” me recontra representa! Igual que “Por ti y por mí”, pero bueno, ya veníamos con “Maravillosa esta noche”, “Todo mi amor”, “Tal vez mañana brille el sol”. Pasa que vende más. Porque si yo hablo del amor de un hombre y una mujer, de por qué pasa esto en mi corazón cuando te miro a los ojos, esto le pasa a todo el mundo. Porque si vendiera más el boogie woogie, venderían eso.

–¿Cómo se reconciliaron con Vitico después de que él quemara un afiche suyo?

–Le sugerí en un video que esto no nos hacía bien a nosotros ni a nuestros fanáticos, a nuestras familias ni a la gente que queremos, entonces saludémonos y nos dejamos de joder con esta boludez de los afiches y las radios. Nunca tuve nada con Vitico, al contrario, él me llamo a participar del grupo número uno de la Argentina, voy a estar siempre muy agradecido. Pero bueno, se enfermó con su cabeza loca. Cuando nos juntamos en lo del Corcho Rodríguez (Red House) fui a saludarlo arriba del escenario y después tocamos un tema juntos. Sentí que no había pasado ni un día de las actuaciones con él y me pareció que él tampoco había tenido nunca cosas locas conmigo ni me sentí mal. Me parece que fue un error que él cometió y, ¿quién soy yo para condenar por un error a otra persona, si yo también me equivoco?


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-35512-2015-05-13.html


JAF - Dios Devorador - Tributo a Riff VII (30 Años Después)



sábado, 16 de mayo de 2015

B. B. King / The King of Blues is dead!




B. B. King: La Gran Memoria Del ‘Blues’


Madrid - 16 May 2015 - 00:03 CEST

Por Fernando Navarro

Musicalmente hablando, es como si al mundo le quitaran, casi definitivamente, una parte de su memoria. Se va uno de los últimos grandes padres fundadores del blues, un hombre que creó un nuevo lenguaje con la guitarra eléctrica, pieza esencial en la arquitectura de la música popular del siglo XX. Se va algo más que un simple músico. Porque B. B. King, muerto a los 89 años, representaba un modo de vida y de creación musical en Estados Unidos.

El músico desfalleció el pasado octubre durante un concierto y tuvo que cancelar el resto de la gira también por deshidratación y agotamiento provocados por la diabetes que le fue diagnosticada hace más de dos décadas. Desde entonces, su estado de salud no hizo más que empeorar.

Nacido en el seno de una familia pobre, en una diminuta cabaña de un pueblo de Mississippí, su primera experiencia musical llegó a los 12 años cuando formó parte de un grupo vocal de gospel y el predicador le enseñó sus primeros acordes con una guitarra. Entonces, recogía algodón en una granja de la ciudad de Lexington. Luego, lo hizo en Indianola durante los primeros años cuarenta.

Con su famosa Lucille —nombre que dio a su inseperable guitarra Gibson— y un puñado de dólares en el bolsillo, se mudó en 1946 a Memphis, la ciudad que poco después alumbraría a Elvis Presley, donde a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta desarrolló un estilo único: mezclaba el sonido rural del campo con la vitalidad eléctrica de la ciudad. Allí se convirtió en el rey de la calle Beale e hizo avanzar el blues. Le otorgó en esos primeros años un carácter particular y asombroso. Canciones como I’ve Got a Right To Love My Baby, Please Love Me, Three O’Clock Blues, Sugar Mama o Gotta Find My Baby, eran composiciones que muestran un blues nada convencional, donde había orquesta de metales que le alejaban del prototipo del músico primitivo del Mississippi pero sin perder las raíces de su tierra. Con su voz aguda y el poder de su guitarra, era el medio camino perfecto entre Mississippi y Chicago, entre lo rural y lo urbano, entre el Génesis y el Nuevo Testamento del blues.

Fue el sonido del blues moderno, que más tarde explotó en Chicago y marcó a toda la generación el rock'n'roll de los sesenta. Tuvo grandes discípulos blancos como Eric Clapton o Mike Bloomfield. Los Rolling Stones, fascinandos por el cancionero de los primeros bluesmen originales, se lo llevaron de gira. De telonero, con ellos dio alguno de los miles de conciertos que tenía en su hoja de ruta. Porque B. B. King, que ansiaba sacarse el mayor dinero posible a través del blues locuaz y contagioso de su guitarra, se tomó por costumbre hacer más de 250 actuaciones al año. En España, se le pudo ver en varias ocasiones, entre ellas con Raimundo Amador.

De alguna forma, en las últimas dos décadas quedó etiquetado como el gran embajador del blues clásico, de ese sonido primigenio que sonaba más real y absorbente que en ningún otro lado en aquellos hombres y mujeres que vivieron una época determinada. Muchos fueron cayendo mientras él seguía tan incombustible como en sus años más jóvenes, aunque con los achaques de la edad: tenía problemas de vista y tenía que tocar sentado durante toda la actuación. Pero ahí estaba B. B. King, llamado por muchos Rey del blues y con el que todas las figuras musicales querían compartir escenario, bien fuera sus discípulos hasta Luciano Pavarotti. Ahí estaba un artista esencial para comprender el desarrollo de la música popular del siglo XX, el fascinante universo del blues original, nacido del mundo rural y electrificado a través de su Gibson hasta moldear un lenguaje impactante. Ahí estaba, en definitiva, B. B. King, memoria de un tiempo irrepetible, tal vez el último guitarrista que nos recordaba cómo empezó todo cuando queríamos hablar de blues.




B. B. King - The Thrill Is Gone - Live At Nick's 1983


B.B. King ( Sep. 16 1925 - May 14 2015 ) (R.I.P Mr. King)

sábado, 9 de mayo de 2015

FC St.Pauli / "You'll Never Walk Alone!"




El Equipo Más Progre Del Mundo.

St.Pauli es un club alemán de culto: para sus hinchas, perder no es dramático, tienen una calavera como símbolo, idolatran al Che y defienden postulados antirracistas. Y hasta tuvieron un jugador que pidió anular un gol...propio.

Por Leonardo Torresi
15/03/15

Hay clubes famosos, millonarios, que salen campeones casi siempre; que ganan con belleza o con aburrimiento; que tienen un dueño jeque, un DT superstar, al futbolista que más cobra, al sponsor que más aporta. Y así. Y después, o antes, o –mejor– en el medio, está el FC St. Pauli.

Quizás exista una de esas palabras alemanas compuestas –de las que aparecen en los libros de filosofía– que sirva para precisar qué virtud o distinción caracteriza a este club de Hamburgo que, por unas cuantas razones, por ejemplo estas, es distinto de los demás:

1) La camiseta marrón, que a lo largo de la historia pasó por diferentes combinaciones, unas veces con rojo, otras con blanco, como ahora. El color menos deportivo predomina en los símbolos y la indumentaria oficial. Encontrar otras camisetas en el tono (más allá de alguna ocasional suplente) es un verdadero esfuerzo de guerra en los buscadores.

2) El club de barrio (intenso). La historia del St. Pauli viró en los años ‘80 cuando se afincó cerca del Reeperbahn, zona roja y también bohemia. Las camadas del activismo okupa empezaron a ir a la cancha y fue cambiando la impronta. La insignia con la calavera –hoy a la par del escudo tradicional– embanderó a los nuevos hinchas: si en 1981 el promedio de público era de 1.600 personas, en los ‘90 pasó a 20.000.

3) Una fidelidad blindada. No me importa si perdés, es en serio. El equipo llegó a la Bundesliga (la Primera alemana) en 1977 y desde entonces fue lo que acá conocemos como subibaja. Esta misma temporada la pasa mal en la Segunda División.“Somos hinchas como todos,   pero nuestra popularidad claramente no está conectada a los éxitos deportivos”, explica Michael Pahl, voluntario comprometido con la comunicación del club.

4) El club activista. St Pauli es mucho más que un club de fútbol gay friendly: fue el primero en Europa (probablemente en el mundo) en tener –entre 2002 y 2010– un presidente abiertamente gay y militante de la causa LGTB, el director de teatro Cory Litmann. Los ultra tienen su rama femenina/feminista y una de las sorpresas visuales en el estadio Millerntor es un mural que muestra a dos hombres en un beso apasionado abajo de la leyenda Lo único que importa es el amor. Otra rama es la participación en la movilizaciones contra los desalojos. Y una bandera que dice “bienvenidos refugiados”, de las más buscadas por la fotos.

5) Ante todo, antifascistas. El puño golpeando la esvástica es póster oficial para los fans, que los 27 de enero, aniversario de la liberación de Auschwitz, llenan la cancha para conmemorarlo. St. Pauli fue el primer club en incorporar los postulados antirracistas y antihomofóbicos a sus estatutos y, en 1991, también el primero en prohibir los cantos intolerantes en los partidos. En la platea hay un cartel de punta a punta que dice: “No hay fútbol para los fascistas”. Se hizo famoso por un blooper un poco siniestro que ocurrió el año pasado antes del Mundial. La selección se entrenaba en el Millerntor para un partido contra Polonia y como había fotógrafos y cámaras la Federación Alemana de Fútbol mandó a tapar la frase con una lona.

6) El día del amor al fair play debería celebrarse el 12 de abril, en reconocimiento a Marius Ebbers, delantero del St. Pauli que en esa fecha, hace tres años. convenció al árbitro para que anulara su propio gol. En un partido contra el Union de Berlín (iban 1 a 1) quiso cabecear una pelota y por reflejo físico terminó empujándola con la mano. Entonces fue y pidió que no lo cobraran. El fútbol colaboró con la leyenda perfecta y le devolvió el gesto a Ebbers: el equipo del puerto ganó en el minuto 92.

7) St. Pauli es un club rebelde, en una franja que va desde la corrección política hasta las posturas antisistema. En las instalaciones iban a poner un destacamento policial y los hinchas pelearon –y lograron– que se abriera un museo. La conexión cubana excede la pasión por las banderas del Che, que se ven a montones. En 2005 el equipo se entrenó en la isla, una experiencia fue la inspiración y punto de partida para Benjamin Adrion –ex jugador ahora–, quien organizó el proyecto Viva con Agua para instalar dispensers en los jardines de infantes. “Es un club especial porque la gente se involucra en la pelea por cosas que considera importantes. Se dice que es un club de gente de izquierda y es posible que lo sea para  un número de fans. Pero hay mucho de sentido común. También la FIFA hace campañas contra el racismo. La diferencia es que para nosotros es una forma de vivir”, define Michael Pahl, autor del libro oficial del centenario del club, en 2010. Otro hito fue en 2006, cuando en el estadio de St. Pauli se jugó la primera edición de la FIFI Wild Cup, un mundial con las selecciones no reconocidas por la FIFA. El equipo local participó con el nombre de República de St. Pauli y ahí estuvieron Groenlandia, Gibraltar, Tíbet, Zanzíbar y la República Turca del Norte de Chipre, que salió campeón.

8) No todo es plata en la vida (y el fútbol). En el puerto viven una fiesta genuina, con la publicidad bajo control popular. En la cancha de St. Pauli hay rocanrol –pasan Hell Bells, de AC/DC cuando sale el equipo–, banderas, papelitos, algo parecido a la escena común en la Argentina. Pero más coreografiada y de una mayor sofisticación técnica con unas puestas espectaculares de luces que proyectan contra la fachada de la sede del club, pegada al estadio. El club define las “líneas de marketing” con los hinchas, que a través de su organización –el Fanladen– vigilan que la publicidad no sea invasiva ni contraria al ideal. Por ejemplo, no se auspician los corners, como pasa en otras canchas alemanas. Y todos recuerdan el logro de 2002, cuando presionaron para que se retirara, por sexista, una publicidad de la revista Maxim.

9) Y por todo esto St. Pauli es un club “de culto”, con alcance nacional y también global, con más de 200 clubes de fans en el mundo. En la Argentina existe uno, motivado en una camaradería marrón. El corazón es Hernán José García, fan calamar que trabaja en informática. “Como hincha de Platense, hace unos cuantos años empecé a buscar equipos con camiseta marrón, y el primero que surgió era el St. Pauli”, cuenta. Con Piratas del Sur (en Facebook) es un “agitador” permanente del equipo y las novedades que genera. Pero llevó mucho más allá su metejón cuando le salió una oportunidad laboral en Wraclaw, Polonia, donde vive ahora. “Te juro que una de las cosas que evalué para ver si me venía era saber si la ciudad estaba más o menos cerca de Hamburgo”, cuenta a Viva desde allá. Bien: 650 kilómetros no son nada. Y Hernán viaja a ver los partidos cada vez que puede. La forma de vivir el fútbol de sus íntimos alemanes lo tiene encantado y a la vez no deja de asombrarlo: “No se hacen drama. Si gana el St. Pauli, van al bar, toman cerveza y festejan. Si pierde, van al bar, toman cerveza y se olvidan”.




Le Fly - We Love FC St. Pauli



Otro gesto de Sankt Pauli: El club alemán más "rebelde" ayuda a los refugiados en el Mediterráneo.



La institución, que milita en segunda división, junta fondos para colaborar con el rescate de inmigrantes ilegales en alta mar

Miércoles 22 de abril de 2015 | 23:59

Pregonan ideas socialistas, se multiplican las banderas con la imagen del Che Guevara, sus jugadores salen al campo de juego con música de AC/DC y en la platea hay un cartel con un mensaje que pega directo en la historia alemana. "No hay fútbol para los fascistas", dice. Por algo, cada 27 de enero conmemoran la liberación de Auschwitz. Sankt Pauli, ahora en segunda división, es conocido por su "rebeldía" y por su apoyo a diferentes causas, por lo que no sorprende la última noticia que llega desde Hamburgo: el club empezó a juntar fondos para la organización "Seawatch", que colabora en el rescate de refugiados en peligro en el Mar Mediterráneo.

En días donde nuevos naufragios aumentan la lista de fallecidos africanos que mueren intentando llegar a Europa, desde St. Pauli prefirieron ayudar y responder a lo que califican como "una catástrofe humanitaria". Según anunciaron en el sitio oficial, las donaciones para "Seawatch" se pueden hacer en Kiezhelden.com, una página de crowdfunding (se utiliza para hacer pequeños aportes para diferentes proyectos) y eso asegura que el cien por ciento de lo donado vaya directo al proyecto. La embarcación de la organización proporcionará asistencia humanitaria a los refugiados en la zona marítima entre Malta y la costa de Libia.




FC St Pauli - You´ll Never Walk Alone 

martes, 28 de abril de 2015

Pete Townshend / The Classical Version of The Legendary "Quadrophenia" 42 Years Later



The Who's guitarist Pete Townshend will release a classical version of the bands legendary album "Quadrophenia"

Dec 05, 2014 06:17 PM EST | Jaime Prisco

The Who's Pete Townshend to Record a Classical Version of 'Quadrophenia' with Alfie Boe on Vocals

Pete Townshend, legendary guitarist and song-writer of The Who, has announced that he has created a classical version on the bands 1973 album Quadrophenia for symphony orchestra, opera singers and choir.

A premiere concert at the Royal Albert Hall will be on July 5, starring Townshend and Alfie Boe, who will be singing the parts originally sung by Roger Daltrey. They will be accompanied by the Royal Philharmonic Orchestra and London Oriana Choir, conducted by Robert Ziegler. The recording will be released by Deutsche Grammophon next summer.

In a statement, Townshend said he hoped this version of Quadrophenia would help “reinvigorate” classical audiences, “[bringing] people who might not otherwise go to see a symphony orchestra perform without lights and fireworks and a movie screen”.

The new “symphonised” version of Quadrophenia was orchestrated by composer, orchestrator and singer-songwriter Rachel Fuller, who is Townshend’s long-time girlfriend. This project means a lot to Townshend, who has made it his mission to break molds in traditional music-making and to take rock music to a higher artistic level. Known for the long-running rock opera, Tommy, Quadrophenia took his artistic vision to the next level. Conceived and written by Townshend, Quadrophenia went on to become a feature film, as well as a theatre production. The album was also performed in its entirety on The Who’s most recent live tour. Townshend began working on the project as a part of his plan to leave a legacy of all his work arranged for orchestra as sheet music, for future generations to enjoy. He hopes the new work will go on to become a regular part of the orchestral repertoire and boost attendance at classical concerts.

http://www.classicalite.com/



Pete Townshend - Classic Quadrophenia (2015)



miércoles, 15 de abril de 2015

Robert Wyatt / "Mejor dejar el escenario cinco minutos antes, nunca cinco minutos después"



El adiós a la música de Robert Wyatt, último ángel guardián


10 de Noviembre de 2014
Por Ánxel Grove

La despedida de un amigo es siempre una mala noticia. La despedida de un ángel de la guardia es una maldita tragedia. Si el ángel de la guardia es quien maneja el orden del jardín la despedida te rompe el alma. Te quedas durante un momento sin aliento, luego dejas de sentirte tú mismo y, como si el día se entintase de noche, deseas irte a la cama para no ver a nadie, para que nadie te vea.

"Veo mis canciones como un jardín salvaje. Soy un jardinero que está enamorado de la belleza orgánica de lo que se trae entre manos."

El músico Robert Wyatt se declaraba labrador de jardines embrollados en una entrevista que le hizo para El País en 2007 el gran periodista Íker Seisdedos, capaz, según alguien me reveló por entonces, del acto de amor de viajar en coche hasta Louth, un pueblo del norte de Inglaterra —estación de tren más cercana a 45 kilómetros— donde nació el extravagante poeta Tennyson, quien dejó notas que convendría pegar al pecho como imanes sentimentales: “es mejor haber amado y perdido que jamás haber amado”; “la felicidad no consiste en realizar nuestros ideales, sino en idealizar lo que realizamos”; “hay más fe en una honrada duda, creedme, que en la mitad de las creencias”.

En Louth tienen su casa un par de veteranos hippies que, estoy seguro, admitirían los consejos del poeta: Wyatt y su esposa, la pintora, ilustradora, musa y enfermera Alfreda Alfie Benge:

"De no haber existido ella, me habría dedicado a beber hasta morir escuchando a Thelonious Monk (…) Soy un cocinero terrible, no soy capaz de vestirme solo, ni puedo administrar mi dinero. En nuestro contrato, a mí me toca hacer discos"

Acabo de leer en la revista Uncut que Wyatt se retira, que no hará más música, que el doble disco Different Every Time, anunciado para el 17 de noviembre (2014) por la discográfica Domino Records, tiene el carácter de un epitafio.

"Los maquinistas de tren se retiran a los 65, yo tengo 69. Prefiero decir que lo dejo, es una palabra más exacta que retirarse. Cincuenta años en la silla de montar es suficiente (…) Hay orgullo en dejarlo. No quiero seguir."

El volumen de despedida es en realidad una recopilación: el primer disco, Ex Machina, está concebido como un grandes éxitos cronológico, y el segundo, titulado Bening Dictatorships (Dictadores benignos) con un humor muy reconocible, se dedicada a congregar las colaboraciones desprejuiciadas de Wyatt con otros músicos: Hot Chip (We’re Looking For A Lot Of Love), Cristina Donà (Goccia), Anja Garbarek (The Diver), Nick Mason (Siam), Björk (Submarine)…

Para cerrar todos los candados y fundir las llaves, Wyatt, un tipo hablador pero con ciertas reservas hacia los periodistas metomentodo, ha dado su consentimiento a una biografía autorizada, titulada también Different Every Time, firmada por Marcus O’Dair, columnista musical de The Guardian. En el libro está todo: los años patafísicos de Soft Machine [vídeo de una actuación en 1968 en Francia, 25 minutos], la demente gira por los EE UU como teloneros de Jimi Hendrix, la expulsión del grupo por ser demasiado canalla (“somos ingleses, no expresamos sentimientos, seguramente toda la conversación se redujo a: ‘Que te follen, tío”), los discos de la unidad democrática Matching Mole y la caída, el uno de junio de 1973, durante una fiesta y en estado de semicomatosa ebriedad, desde un cuarto piso, con el resultado de seis meses de sedantes, un año de hospital, paraplejia y silla de ruedas de por vida.

"Aunque suene chocante, yo no contemplo aquel accidente como algo malo. Fue un nuevo comienzo. Puesto que mi vida es mejor después que aquello, mucho mejor, de hecho, no lo veo como una tragedia. Es sólo un cambio. Y en mi caso, a pesar de las dificultades obvias, soy una persona más feliz. La gente que no se ha roto nunca la espalda piensa: qué terrible vivir así. Pero es algo que sucede. ¡Bang! y a otra cosa. Parecido a un animal salvaje cuando está en la jungla. Llega un helicóptero, le atrapa con una red, y al poco está en una reserva en Tanzania. Y piensa: cojones, dónde están mis amigos, mis árboles… y al final se da cuenta de que está en un lugar más seguro. Si fuese religioso, diría que fue un don. Esto me recuerda la mejor mala crítica sobre mi trabajo que nunca leí. “Como mucho nos temíamos, Wyatt se cayó aquel día sobre su cabeza”."

Se llama Robert Wyatt y tiene edad para ser tu abuelo. La discográfica Domino, hogar mercantil de nuevos y aparatosos trovadores (Franz Ferdinand, Artic Monkeys, The Kills), se ha hecho con la dispersa obra de Wyatt y solventa el agravio de su descatalogación con la reedición de toda su discografía como solista (9 álbumes).

Hippie de primera generación, Wyatt fundó en 1966 el grupo pivotal del rock progresivo británico, The Soft Machine y, cuando le expulsaron por canalla, montó Matching Mole, la banda central del sonido de Canterbury, lo más brillante que el Reino Unido ha dado al rock desde los Beatles. Ha tocado con Jimi Hendrix, Syd Barrett y Brian Eno pero viste ropa comprada en tiendas de beneficencia. Björk y Paul Weller le adoran pero él prefiere a Nat King Cole y Thelonious Monk.

Sabe volar y sumergirse pero es parapléjico desde 1973, cuando una borrachera absoluta le hizo caer de un cuarto piso durante una fiesta que organizaba Pink Floyd. Hasta entonces había sido el batería más loco del Reino Unido. Por consejo de su colega de parranda Keith Moon (también batería conThe Who, también alcohólico, muerto en 1978), utilizaba el combustible más eficaz para la destrucción: un trago de tequila y otro de whisky en un bucle eterno.

Tras la convalecencia y la parálisis, como si el accidente fuese una epifanía, Wyatt se convirtió en otra persona. Estremece escucharle resumir la mutación: “¡bang! y a otra cosa”. De no ser por la flojera física provocada por la curda, hubiese muerto.

Desde 1974, siempre de la mano de su mujer, la pintora Alfreda Benge, ejerce de artesano ensimismado. Es capaz de licuar el jazz o achicharrar el pop. Han llamado a su música ‘jazz confesional’ y ‘folk visionario’, pero ambas expresiones son puro lenguaje. La palabra genial, tantas veces utilizada como gratuita etiqueta, tiene con Wyatt la calidad seminal de adjetivo calificativo.

Con él no son válidos los estándares ni los caprichos: cantó baladas obreristas durante el señorío deleznable de Margaret Thatcher y ahora se avergüenza de ser inglés y cantar en el idioma que se ha convertido en “el latín” de los rituales del fracaso social y la explotación. Gracias a Wyatt muchos esnobs saben de la existencia de Pablo Milanés, Víctor Jara y Violeta Parra. Hasta la caída del Muro de Berlín militó en el Partido Comunista. Los marxistas, dice, le enseñaron a leer mientras otros aprendían como robar a sus semejantes.

Algunos de los discos de Robert Wyatt, Rock Bottom (1974), Ruth Is Stranger Than Richard (1975), Nothing Can Stop Us (1981), Old Rottenhat (1985), Dondeestán (1991),  Shleep (1997), Cuckooland (2003), Comicopera (2007)… No son discos, son moralidad. Es música testamentaria de un hombre, no por casualidad educado en el marxismo, que, además de la melancolía y el alcoholismo, tiene un gran enemigo: “Gran parte de mi problema es decir siempre la verdad”.

La discografía de Wyatt desde la silla de ruedas es la que elegiría salvar en caso de incendio, la que regalaría a mis hijos como única herencia, la que desearía escuchar en mi lecho de muerte, la que emplearía como arma de ataque antes de una noche de furor sexual, la que me acerca a los bosques donde cada rama es sagrada, la que me convence de que ha valido la pena estar aquí sin rendirse, la que remitiría como arte postal a todos los desgraciados, la fuente de la eterna juventud, la única declaración política necesaria —la que siempre sostuvo que sí, claro que sí, podemos, siempre que antes dinamiten los cuarteles del poder—, el tratado más lúdico sobre qué y cómo sentimos los deprimidos, la deseperanza que sostiene la ilusión, la certidumbre de que Víctor Jara y Duke Ellington beben del mismo manantial…

Robert Wyatt lo deja. Me desangro en la evidencia: no es este un tipejo que juegue a la rentabilidad del me-voy-pero-regreso. Sólo me consuela pensar que nunca le veré como a otros —por ahí anda Leonard Cohen en un grotesco kickstarter non stop—. Sé que tuve y tengo a Wyatt y que, cómo él mismo dice:

"Lo mejor es dejar el escenario cinco minutos antes, nunca cinco minutos después"

Entiendo que las secuelas de las más agradables heridas no han de ser presenciales —como prueba les dejo una ristra de vídeos de Wyatt— pero no puedo evitar la orfandad: me despojan de mi último ángel guardián.


http://blogs.20minutos.es/trasdos/2014/11/10/robert-wyatt-adios/


Robert Wyatt - Turn Things Upside Down (with Happy End)  
Different Every Time - Ex Machine (2014)



martes, 14 de abril de 2015

Eduardo Galeano / El Intelectual Claro y Profundo, Fustigador de Males y Miserias




El mejor de todos

Por Osvaldo Bayer

Cuando esta mañana me informaron de la muerte de Eduardo Galeano tuve una sola reacción: “Ha muerto el mejor de todos”. Y es así y cuento para ello a mi generación. Su obra Las venas abiertas de América Latina es una obra máxima de esos días. Allí está tal cual la verdad, los hechos, los intereses. La gran injusticia cometida contra todos los pueblos comenzando por los pueblos originarios. Repito: Las venas abiertas... es una verdadera biblia de la verdad y la sabiduría y debería ser de lectura obligatoria en todos los colegios secundarios del continente. Sólo así lavaríamos las culpas de las persecuciones ideológicas que sufrió el gran Eduardo Galeano.

Cuando salí a la calle también dije mirando al cielo: “Seguiremos tus pasos, querido amigo”.




Recordamos a Eduardo Galeano I (1940 - 2015) AcequiaTV




Un hombre para tener de modelo

Por Eduardo “Tato” Pavlovsky
Dramaturgo, director de teatro, actor, psicoanalista.

Yo no dudo de que la muerte de Galeano me impactó enormemente. No es cierto que haya sido gran amigo suyo, sí un admirador de su obra, por supuesto. Pero sobre todo admirador de la coherencia. Fundamentalmente del amor que tenía, de su fervor por todos los procesos revolucionarios. Creo que Eduardo siempre fue una reserva moral de la izquierda, no sólo por Las venas abiertas de América latina, que fue tal vez su obra más poderosa, leída por tantas generaciones, sino por su presencia. Una manera coherente de pensar durante toda la vida.

El único robo que hizo fue un lápiz Faber alemán, lo hizo en primer grado y la maestra lo retó. Fuera de ese pequeño robo, uno lo vio siempre alejado de negocios, de todo tipo de pensamiento que no fuera la misión cultural del revolucionario. Era un hombre para tener de modelo. Yo mismo como hombre de izquierda lo he tenido siempre presente en mis raros vericuetos como autor de teatro, pero no porque él escribiera teatro, sino por el ejemplo moral, muy bien descripto en sus devenires periodísticos. No es fácil encontrar otra personalidad como la de Eduardo Galeano. Esa manera de hablar, tan lenta. Parecía mascullar el espíritu de un revolucionario cabal y comprometido. Personalmente, cuando me entreguen el premio de Ciudadano Ilustre no voy a dejar de nombrar esta pérdida, este latinoamericano en serio, que no descubrió Latinoamérica hace pocos años, sino que en toda su vida fue zurdo e hincha de fútbol. No sé si de Peñarol o de Nacional. Un hombre que uno percibía coherente en sus manifiestos periodísticos y en todos los acontecimientos que uno podía marcar artificialmente desde la Revolución Cubana hasta hoy.

Pierdo un amigo que no fue. Lo que no tuve. Tal vez, una figura que hubiera deseado tener cerca. No lo conocí sino un rato en el exilio, porque me ofreció una nota para una revista alemana en la que tenía que contar toda la odisea de mi escapada. Lamentablemente dije que no, porque ya tenía el pasaje de vuelta. Era para mí medio peligroso, haberme ido así y volver con la nota en la revista alemana. Pero fue un encuentro de dos hermanos. De dos compañeros. De dos hinchas de fútbol. De todo eso que es inherente a los uruguayos, a los argentinos.

Chau Eduardo. Me llevo de vos no solamente lo que te llevás vos. Sino esa luz. Esa luz imborrable, que tiene la izquierda cuando es coherente y fue siempre decente.




Recordamos a Eduardo Galeano II (1940 - 2015) AcequiaTV





Esos papelitos

Por Eduardo Aliverti

Galeano era un tipo tan enormemente sencillo como lo que escribía. No sé por qué algunos le habían hecho cierta fama de persona complicada, presa de su ego, algo despectivo. Supongo que por envidia, como en tantos casos respecto de los grandes. Rescato esa faceta de su personalidad, la sencillez, porque justamente no se encuentra todos los días la coherencia entre cómo se piensa, cómo se dice y cómo se vive. Tenía el raro mérito de hablar como se escribe, además. Hacerle una nota a Galeano significaba que después no había que preocuparse por el tiempo que llevaría la desgrabación. Su sintaxis oral era perfecta, sin una sola muletilla, sin un solo cliché, y eso es un símbolo de convicciones muy profundas, además del placer inconmensurable que es charlar con alguien que habla así. Llevaba esos papelitos donde anotaba todo cuanto le era de interés. Los tenía en los bolsillos del pantalón, arrugados. Papelitos de servilleta de bar, de libretas, de cualquier cosa. Estaban transcriptos signos, palabras y oraciones, que podían provenir de algo que acababa de ver desde el taxi, de un dato tras encontrarse con una indígena a la orilla de un lago centroamericano, de lo que se le ocurrió en el almuerzo. En esos papelitos, no me cabe la menor duda, estaba el resumen de la sensibilidad social de Galeano. Y entre eso, su capacidad de observación y el talento para transcribir, se encuentra el secreto obvio de una obra monumental. No tenía una técnica específica para escribir, quizá con la única excepción de las frases cortas. Una vez escuché decir que sus palabras eran como cuchillos, porque siempre –siempre– tenían la propiedad de atravesar al lector. Tal vez sea una definición algo cursi, pero es indesmentible. Uno no encuentra oraciones de Galeano que lo dejen indiferente, porque son todas de una precisión asombrosa en el logro del objetivo. Es el escritor de las imágenes y los sonidos. Sus textos se ven y se oyen como pocos o ninguno.





Gracias

Por Diego Maradona 

“Gracias por luchar como un 5 en la mitad de la cancha y por meterles goles a los poderosos como un 10. Gracias por entenderme, también. Gracias, Eduardo Galeano: en el equipo hacen falta muchos como vos. Te voy a extrañar”.



SB - Venas Abiertas (Homenaje a Eduardo Galeano)





lunes, 13 de abril de 2015

Eduardo Galeano / "Un Mendigo De Buen Fútbol"




Eduardo Germán María Hughes Galeano 
(Montevideo, 3 de septiembre de 1940 - Montevideo, 13 de abril de 2015)



El fútbol. 

La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí. 

En este mundo del fin de siglo, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable. 

A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana: bailarín que danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez. 

El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía. 

Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad. 


El hincha. 

Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio. 

Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; 

la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno. 

Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos. 

Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música. 

Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.


El lenguaje de los doctores del fútbol. 

Vamos a sintetizar nuestro punto de vista, formulando una primera aproximación a la problemática táctica, técnica y física del cotejo que se ha disputado esta tarde en el campo del Unidos Venceremos Fútbol Club, sin caer en simplificaciones incompatibles con un tema que sin duda nos está exigiendo análisis más profundos y detallados y sin incurrir en ambigüedades que han sido, son y serán ajenas a nuestra prédica de toda una vida al servicio de la afición deportiva. 

Nos resultaría cómodo eludir nuestra responsabilidad atribuyendo el revés del once locatario a la discreta performance de sus jugadores, pero la excesiva lentitud que indudablemente mostraron en la jornada de hoy a la hora de devolucionar cada esférico recepcionado no justifica de ninguna manera, entiéndase bien, señoras y señores, de ninguna manera, semejante descalificación generalizada y por lo tanto injusta. No, no y no. El conformismo no es nuestro estilo, como bien saben quienes nos han seguido a lo largo de nuestra trayectoria de tantos años, aquí en nuestro querido país y en los escenarios del deporte internacional e incluso mundial, donde hemos sido convocados a cumplir nuestra modesta función. 

Así que vamos a decirlo con todas las letras, como es nuestra costumbre: el éxito no ha coronado la potencialidad orgánica del esquema de juego de este esforzado equipo porque lisa y llanamente sigue siendo incapaz de canalizar adecuadamente sus expectativas de una mayor proyección ofensiva hacia el ámbito de la valla ri-val. 

Ya lo decíamos el Domingo próximo pasado y así lo afirmamos hoy, con la frente alta y sin pelos en la lengua, porque siempre hemos llamado al pan pan y al vino vino y continuaremos denunciando la verdad, aunque a muchos les duela, caiga quien caiga y cueste lo que cueste. 


El gol. 

El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna. 

Hace medio siglo, era raro que un partido terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. Ahora, los once jugadores se pasan todo el partido colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos. 

El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red puede parecer misterio o locura, pero hay que tener en cuenta que el milagro se da poco. 

El gol, aunque sea un golecito, resulta siempre gooooooooooooooooooooooool en la garganta de los relatores de radio, un do de pecho capaz de dejar a Caruso mudo para siempre, y la multitud delira y el estadio se olvida de que es de cemento y se desprende de la tierra y se va al aire. 


El Fútbol Criollo. 

Fue un proceso imparable. Como el tango, el fútbol creció desde los suburbios... Lindo viaje había hecho el futbol: había sido organizado en los colegios y universidades inglesas, y en América del Sur alegraba la vida de gente que nunca había pisado una escuela. 

En las canchas de Buenos Aires y de Montevideo, nacía un estilo. Una manera propia de jugar al fútbol iba abriéndose paso, mientras una manera propia de bailar se afirmaba en los patios milongueros. Los bailarines dibujaban filigranas, floreándose en una sola baldosa, y los futbolistas inventaban su lenguaje en el minúsculo espacio donde la pelota no era pateada sino retenida y poseída, como si los pies fueran manos trenzando el cuero. Y en los pies de los primeros virtuosos criollos, nació el toque: la pelota tocada como si fuera guitarra, fuente de música. 

Simultáneamente, el fútbol se tropicalizaba en Río de Janeiro y San Pablo. Eran los pobres quienes lo enriquecían, mientras lo expropiaban. Este deporte extranjero se hacia brasileño a medida que dejaba de ser el privilegio de unos pocos jóvenes acomodados, que lo jugaban copiando, y era fecundado por la energía creadora del pueblo que lo descubría. Y así nacía el fútbol más hermoso del mundo, hecho de quiebres de cintura, ondulaciones de cuerpo y vuelos de piernas que venían de la capoeira, danza guerrera de los esclavos negros, y de los bailongos alegres de los arrabales de las grandes ciudades. 

Eduardo Galeano - El fútbol a sol y sombra (1995)




Eduardo Galeano (1940-2015) La Cultura del Fútbol.


"Ha muerto el mejor de todos" Osvaldo Bayer

miércoles, 8 de abril de 2015

Leandro Romagnoli / Personalidad Destacada del Deporte Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires




¡Enorme, Pipi!


08-04-2015

En un acto repleto de emoción y colmado por la familia sanlorencista, Leandro Romagnoli fue declarado por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires como Personalidad Destacada del Deporte. El 10, una figura contemporánea que está en la historia grande de San Lorenzo de Almagro.

"Se da lectura y cumplimiento a la Ley N° 4957. Leandro Atilio 'el Pipi' Romagnoli es declarada Personalidad Destacada del Deporte por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires", anunció el locutor oficial de la ceremonia realizada en el salón Dorado del palacio porteño, luego de la gestión realizada por la diputada María Raquel Herrero, el legislador Cristian Ritondo y la Subsecretaria de Comunicación Adriana Montes. "Les damos las gracias en nombre de San Lorenzo de Almagro, hoy es un día muy especial para nosotros", agradeció el vicepresidente segundo del Ciclón, Roberto Álvarez.

Cuántas cosas pasaron desde aquel 13 de diciembre de 1998, cuando Oscar Ruggeri lo llamó para que ingrese por Adrián González, en un clásico con Racing en Avellaneda. La fría estadística dirá que desde ese debut, hasta la actualidad, Leandro Romagnoli jugó 353 partidos, convirtiéndose en el tercer futbolista con más presencias en San Lorenzo de Almagro, autor de 35 goles, ganador de cinco títulos, tres de ellos internacionales, donde se luce la reciente Copa Libertadores de América, siendo el primer jugador en la historia del club en levantar el ansiado trofeo, en una imagen inmortal que ya forma parte de las fotografías más gloriosas del CASLA.

Pero más allá de sus números, que lo convierten en un ídolo indiscutible, en un patrimonio grande de la historia del Ciclón, el Pipi es la encarnación de lo que representa San Lorenzo de Almagro en muchas cuestiones que van más allá de lo futbolístico. Porque estuvo en las buenas, pero sobre todo en las malas. Y por eso una Legislatura colmada de sanlorencistas, donde brillan otros dos históricos como Bernardo Romeo y Alberto Acosta, le rinde un merecido tributo. Un reconocimiento no sólo a la trayectoria, sino también a la persona, al chico de Soldati, al hombre de Boedo.

Los aplausos y cantos le dan color al acto. El video con sus goles cristaliza los ojos no sólo de su familiares, como mamá Rita o Papá Atilio. Nos hace lagrimear a todos, nos abraza el alma porque recorremos en pocos minutos sus 15 años de trayectoria. Porque lució con su gambeta como en la recordada Final en Medellín por la Copa Sudamericana, o porque emocionó jugando con la rodilla rota para no dejar al equipo con un hombre menos. Porque es un forzoso del club, fruto de la casa, jugando en todas las categorías del Ciclón. Porque se hizo desde abajo, y llegó a lo más alto superando todo tipo de adversidades para alegrar a los hinchas con los éxitos más deseados. Porque se quedó. Porque está. Porque quiere seguir y continuar escribiendo la historia grande con San Lorenzo de Almagro.




Gol de Leandro Romagnoli en El Clásico de Barrio Más Grande Del Mundo 
San Lorenzo 3 Huracán 1 - Fecha 5 - Torneo Primera División 2015 (FPT)




"San Lorenzo es mi segunda casa"


08-04-2015

Leandro Romagnoli fue declarado Personalidad Destacada del Deporte por la Legislatura y se mostró muy emocionado y agradecido con la gente de San Lorenzo. Además recordó sus inicios en el club y se refirió a su futuro en la institución.

“No esperaba todo esto, me pone muy contento. Quiero agradecer las Diputadas Raquel Herrero y Adriana Montes por esta distinción y a la gente de San Lorenzo por el cariño de todos los días”, declaró Leandro Romagnoli tras el reconocimiento en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Además, expresó sus sensaciones al recibir esta distinción: “Estoy muy emocionado. Este año cumplo 17 años de carrera y es mucho. En estos momentos me vienen todos los recuerdos, los buenos y los malos. Las vueltas olímpicas y las lesiones”.

Por otro lado, el ídolo de San Lorenzo, se refirió a los logros que consiguió en la institución: “Siempre hay muchos sueños. Los que pude conseguir, los soñé toda mi vida. Estoy muy agradecido a la gente de San Lorenzo por todo lo que me da y yo trato de devolver ese cariño adentro de la cancha”.

“Recuerdo cuando me inicié en el club y pasé por todas las categorías hasta llegar a primera. San Lorenzo es mi segunda casa. Cada vez que entro al vestuario, me siento en el living de mi casa”, reconoció el máximo ganador de la historia de la institución.

Leandro Romagnoli, ya tiene pensado el futuro de su carrera: “Hice todo el curso de entrenador, me falta dar la evaluación final. Quiero seguir jugando estos últimos años que me quedan y después la idea es seguir en esto porque es lo que me gusta”.

Para finalizar se refirió a las divisiones juveniles y a los consejos que le brinda a los más jóvenes: “Convivimos con muchos jugadores de inferiores que están en la pensión y tienen el mismo sueño que yo tenía de chico, cuando veía a Gorosito o al Beto Acosta. Lo importante es que estudien, se pueden hacer las dos cosas juntas. Trato de darles consejos y ojalá que tengan algún día la posibilidad de jugar en primera”.


http://www.sanlorenzo.com.ar/noticia.php?codigo=1724



Leandro Romagnoli Ovacionado en El Clásico de Barrio Más Grande Del Mundo
San Lorenzo 3 Huracán 1 - Fecha 5 - Torneo Primera División 2015 (FPT)

Felicitaciones y Gracias, Pipi!!!

miércoles, 1 de abril de 2015

Jean-Michel Basquiat / Basquiat: The Unknown Notebooks Organized By The Brooklyn Museum




Brooklyn Museum Exhibition: Basquiat: The Unknown Notebooks

April 3–August 23, 2015
Morris A. and Meyer Schapiro Wing, 4th Floor


Brooklyn-born artist Jean-Michel Basquiat filled numerous notebooks with poetry fragments, wordplay, sketches, and personal observations ranging from street life and popular culture to themes of race, class, and world history. The first major exhibition of the artist's notebooks, Basquiat: The Unknown Notebooks features 160 pages of these rarely seen documents, along with related works on paper and large-scale paintings.

A self-taught artist with encyclopedic and cross-cultural interests, Basquiat was influenced by comics, advertising, children's sketches, Pop art, hip-hop, politics, and everyday life. Basquiat: The Unknown Notebooks emphasizes the distinct interplay of text and images in Basquiat’s art, providing unprecedented insight into the importance of writing in the artist’s process. The notebook pages on display contain early renderings of iconic imagery—tepees, crowns, skeleton-like figures, and grimacing faces—that also appear throughout his large-scale works, as well as an early drawing related to his series of works titled Famous Negro Athletes.
    
Basquiat: The Unknown Notebooks is organized by the Brooklyn Museum and is curated by Dieter Buchhart, guest curator, with Tricia Laughlin Bloom, former Associate Curator of Exhibitions, Brooklyn Museum. A fully illustrated catalogue accompanies the exhibition.

Support for this exhibition is provided by the Steven & Alexandra Cohen Foundation and Christie's.


http://www.brooklynmuseum.org/exhibitions/basquiat_notebooks/



Jean-Michel Basquiat (Tribute)