miércoles, 31 de diciembre de 2014

Club Atlético San Lorenzo de Almagro / Campeón de la Copa Libertadores de América 2014



Club Atlético San Lorenzo de Almagro
 Campeón de América 
El Evento Deportivo Más Importante del Año 2014

Guapos de América

Por Federico Rozenbaum

13-08-2014

Histórico San Lorenzo, grandioso. En la noche más importante de su vida, se consagró en por primera vez campeón de la Libertadores en un Gasómetro que explota al vencer 1-0 a Nacional con gol de Ortigoza, de penal. Y chau karma.

Festejá, enloquecé, pellizcate. Es todo azulgrana: "Sí sí señores, yo soy de Boedo, sí sí señores, de corazón, porque este año, desde Boedo, desde Boedo, salió el nuevo campeón", "que de la mano, del Patón bauza, todos la vuelta vamos a dar", "palo, palo bonito palo eh, somos campeones otra vez". Chau karma, chau cargadas. Se abrió otro mundo. De la Promo de dos años atrás a esta vuelta. La Copa era la obsesión. Era, en pasado, porque hoy San Lorenzo es el Rey de América. Porque hoy entró al club de los ganadores de Libertadores, esa deuda que tenía en su historia. Por el Patón Bauza, el hacedor desde el futbolístico, el que ya había levantado el trofeo y marcó el camino. Por Ortigoza que no erra penales, como fue en esta finalísima chivísima. Por el león Mercier. Por el Pipi ídolo se va a lo grande a Brasil. Por Buffa que se metió a la gente en el bolsillo, jugando donde le pida. Por Piatti que lo celebró, increíble, desde Canadá. Por esta hinchada que sí, se merece ser campeón, que armó una fiesta eterna en el Nuevo Gasómetro, que se bancó el sufrimiento, que no paró de cantar. Ah, y por el Papa Francisco, que habrá celebrado desde Corea, en la mañana asiática. Y por la dirigencia que pudo cambiar el club.

San Lorenzo campeón de la Copa por primera vez en su historia, San Juan y Boedo en lo más alto. El barrio, los colores, los Gauchos de Boedo. Estatua para todos, que serán tan o más inolvidables que los Matadores (campeón invicto en el 68) y los atrevidos Carasucias (1964). Llantos de alegría, dedicatorias para los que ya no están y soñaban alguna vez con esta vuelta, cantos y más cantos, mientras los jugadores se raspaban para aguantar el 1-0 contra el aguerrido Nacional de Paraguay. El Ciclón es el mejor de América y se lo merece. Supo estar cerca de besar la lona en la primera fase, cuando llegó a no depende de sí mismo y cuando el mismo Bauza decía que eran "remotas" las chances de pasar. Y supo resurgir para ser guapo dos veces seguidas en Brasil, contra los siempre complicados brasileños. Y supo creer en sí mismo, siempre.

Imposible estar en el Gasómetro y no emocionarse. Un partido para la historia. El partido de la historia del Ciclón. La final en la que San Lorenzo, sí, sacó diploma de Libertadores. Y sacando pecho dice, por fin, que estos son los grandes Cuervos de América


http://www.ole.com.ar/futbol-internacional/libertadores/Partido-vida_0_1192681138.html





23 para Argentina



13-08-2014


Con el título de San Lorenzo, nuestro país se colgó la 23° estrella en la Copa Libertadores, para seguir siendo el máximo ganador del torneo continental. Brasil, segundo con 17.

Otra vuelta y van... San Lorenzo se colgó el oro de la Copa Libertadores y así Argentina llegó a 23 títulos en el torneo más importante a nivel de clubes en esta parte del mundo. Brasil sigue segundo, con 17. Uruguay completa el podio con ocho. Nuestro país, además, tiene nueve subcampeonatos.

Los siete títulos de Independiente (1964, 1965, 1972, 1973, 1974, 1975 y 1984) y los seis de Boca (1977, 1978, 2000, 2001, 2003 y 2007) ponen a los dos equipos argentinos en la parte más alta del palmarés en la Libertadores. A esas 13 coronas se le suman cuatro de Estudiantes (1968, 1969, 1970 y 2009), dos de River (1986 y 1996) y uno de Racing (1967), Vélez (1994) y Argentinos (1985). Anoten una más, la del 2014, pintada en blaulgrana.


http://www.ole.com.ar/san-lorenzo/Argentina_0_1192681152.html






"El Papa espera a los Campeones"



13-08-2014

El vocero de Francisco transmitió la emoción del Sumo Pontífice al enterarse del éxito de su equipo apenas arribó a Corea del Sur. "Estaba feliz", contó. El miércoles sería el encuentro en Roma. Tinelli y cía le llevarán la Copa.

Cada hincha de San Lorenzo vivió la noche del miércoles y la madrugada del jueves de una manera muy especial. El Papa Francisco es uno de ellos. Fanático declarado que no oculta su amor por el club, se enteró de que su querido Ciclón se había consagrado campeón de la Copa Libertadores apenas pisó Corea del Sur. "El Papa se enteró de la victoria cuando aterrizó en Seúl y estaba feliz. Los encargados le avisaron sobre la Copa Libertadores, fue un lindo aterrizaje en Corea para él", contó Guillermo Karcher, vocero del vaticano.

Luego informó que Francisco está ansioso por recibirlos en el Vaticano la próxima semana: "Espera a los campeones en Roma. Los recibiremos con una gran fiesta", declaró en TyC Sports y Radio América.

También transmitió otros detalles del costado futbolero del Sumo Pontífice: "Al Papa le gusta tomar mate y hablar de fútbol. Nos contagió a todos el fanatismo por San Lorenzo".

Parte de la CD encabezada por Tinelli y Lammens, y los referentes del plantel, viajarán a Italia para llevarle la Copa al Papa la próxima semana. El encuentro se daría el miércoles. 





Club Atlético San Lorenzo de Almagro / Campeón de América 

sábado, 29 de noviembre de 2014

Roberto Gómez Bolaños / El Mexicano Más Amado




Día de luto en la vecindad del barril

A los 85 años, murió Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito". De sus inicios en la publicidad a la consagración en la radio y la pantalla chica, el cómico mexicano se las arregló para inventarse a sí mismo y a una galería de personajes que le granjearon una inquebrantable popularidad en todo el continente.


Sábado, 29 de Noviembre de 2014
Por Emanuel Respighi

La información –fría, terrenal– dice que el mexicano Roberto Gómez Bolaños murió ayer, en su tierra natal, a los 85 años. La realidad televisiva de aquí y de allá, como los recuerdos en algún lugar de la memoria de varias generaciones, se empeñarán en resistir a la idea: El Chavo, El Chapulín Colorado o el Doctor Chapatín, por citar algunas de sus más populares creaciones, seguirán compartiendo la cotidianidad de muchos. En la figura de Gómez Bolaños, enorme artísticamente, de envase chico físicamente, es donde más evidente se vuelve la idea de que los personajes populares que marcan a fuego la infancia del gran público no tienen fecha de vencimiento. Guionista, humorista, actor y productor, el mexicano inmortalizó en El chavo del ocho no sólo al programa latinoamericano más popular –y repetido– de la historia, sino a un tipo de humor inofensivo, triste y melancólico que el paso del tiempo no pudo hacerle perder su vigencia en este lado del mundo.

Si la trascendencia de un artista se mide no sólo por el valor de su obra, sino también por la vigencia y la incorporación de sus creaciones al lenguaje popular y cotidiano, no sería exagerado ubicar a Gómez Bolaños como uno de los hombres más influyentes de la cultura popular latinoamericana del siglo pasado. “Fue sin querer queriendo”, “Eso, eso, eso” (acompañada del reconocible gesto con los deditos), “No contaban con mi astucia”, “Lo sospeché desde un principio”, “Se aprovechan de mi nobleza” y “Dígame Licenciado”, entre tantas otras frases, ya forman parte del acervo cultural de los más variados países, donde los personajes son tan reconocibles como sus expresiones incorporadas al uso cotidiano. El chavo del ocho, sin duda su más exitosa creación junto a El Chapulín Colorado, lleva 40 años ininterrumpidos al aire en buena parte de los más de 90 países de todo el mundo en los que esa entrañable vecindad de clase trabajadora se ganó el corazón de los televidentes.

Hijo del pintor e ilustrador Francisco Gómez Linares y de Elsa Bolaños Cacho, Roberto fue el segundo hijo de tres hermanos. La temprana muerte de su padre, cuando él tenía 6 años, marcó a fuego una infancia plagada de miedos, que lo llevó a desarrollar una personalidad temerosa. Esas necesidades padecidas al cuidado en soledad de su madre, confesó alguna vez, las trasladó luego a sus más talentosas creaciones. En cierta forma, el “miedo” funcionó en él como un inmejorable motor creativo. “El valor no consiste en carecer de miedo, sino en superar el miedo”, señaló una vez. “El Chapulín Colorado –ejemplificó su creador– lo hacía siendo consciente de ser pequeño, tonto, débil, torpe, con todas esas deficiencias, pero sobre todo el miedo, que lo demostraba a cada rato, pero se enfrentaba al problema. Eso es un héroe.”

Como tantísimos otros humoristas, Gómez Bolaños comenzó su carrera como creativo publicitario. Pese a haber estudiado ingeniería, fue en una agencia publicitaria donde descubrió la infinidad de historias y chistes que podía crear sentado frente a una máquina de escribir. “Nunca había tocado una máquina, y me fascinó: escribir era lo que quería hacer”, recordó en una entrevista. Su primer éxito, entonces, fue como guionista de radio de Viruta y Capulina, dos personajes de la emisora W, que de tener un segmento de 15 minutos terminó posicionándose como un programa propio de media hora que llegó a ser el más escuchado en México a finales de la década del cincuenta. En efecto, su debut como actor –en una participación fugaz– se dio en Dos criados malcriados, la película de Viruta y Capulina que él mismo guionó.

La década del sesenta lo iba a encontrar como uno de los guionistas principales de la televisión y el cine mexicanos. Programas como Cómicos y canciones y El estudio de Pedro Vargas se convirtieron en los de mayor audiencia gracias a su autoría. Fue en ese entonces cuando el cineasta Agustín Delgado, al ver que grandes historias surgían de ese físico tan diminuto, le dijo “Shakespirito”, por considerarlo un Shakespeare pequeño. Años más tarde el mismo Bolaños castellanizó aquel apodo como “Chespirito”, a través del cual iba a ser reconocido para siempre.

La popularidad, sin embargo, le iba a llegar cuando además de escribir decidió hacer las veces de actor en Los supergenios de la mesa cuadrada, el programa que creó cuando Televisión Independiente de México le “regaló” ese espacio para que hiciera lo que quisiese. El éxito fue tal que hacia 1970 el programa extendió su horario y cambió su título por el de Chespirito. Aquel ciclo fue la cuna de donde surgieron personajes como Chaparrón Bonaparte, el Chómpiras y Doctor Chapatín. Más o menos simpáticos, ninguno de ellos alcanzó la popularidad de El Chapulín Colorado y El Chavo, personajes que a la larga se iban a dividir el horario en media hora para cada uno. Así, a lo largo de 8 años y 290 episodios, El show del Chavo se convirtió en un icono del humor “blanco”, que atravesó fronteras a fuerza de esa vecindad disfuncional en la que El Chavo sobrevivía en un barril, La Chilindrina lloraba como una histérica, Don Ramón se las rebuscaba para no pagarle la renta al Señor Barriga, Quico desplegaba sus insoportables caprichos, Doña Florinda se hacía escuchar a bofetazos limpios y La Bruja del 71 atemorizaba a los más pequeños e intentaba enamorar a “Rondamón”.

Hace poco, en uno de los tantos homenajes que recibió, Gómez Bolaños se refirió al final de sus días. “Yo, que iba tan tranquilo acercándome al final de mi vida terrenal –dijo– de pronto dudo y vacilo. ¿Es verdad que no hay asilo para el alma, que morir es dejar de existir? Es decir, ¿que la existencia no tiene la trascendencia que me dejaron intuir? No, eso no, por favor. Yo con mi libre albedrío me atrevo a decir, Dios mío, que debe haber un error. Y perdóname, Señor, si con eso te incomodo, sin embargo, de algún modo te lo tengo que decir, no me vayas a salir con que aquí se acaba todo...”. En cada zapping, aquí y allá, las caracajadas que sus criaturas les arrancan a niños, adolescentes y adultos se encargan de darle una respuesta a quien supo vencer sus propios miedos.




Gracias, Chavo!


jueves, 27 de noviembre de 2014

Julio Sosa / Medio Siglo Sin El Varón del Tango




El adiós al Varón del Tango


Cincuenta años de la muerte de Julio Sosa. Su multitudinario funeral demostró hasta qué punto había calado hondo en el gusto popular: su voz resuena al día de hoy.


Miércoles, 26 de noviembre de 2014

Por Cristian Vitale


Las imágenes en sepia impactan. Parece, en menor escala, el día que murió Eva Perón. Llueve. Miles de personas se guarecen: paraguas, camperas, sobretodos, techos de comercios. Todos quieren estar esa tarde gris del 26 de noviembre de 1964, para despedir a un ídolo. A Julio Sosa. Al Varón del Tango. A ese que, frente al aluvión pop –blandito aún– de la época, levantó una trinchera y resistió, de guapo nomás. Tanta fue la devolución popular que nadie sabía dónde velarlo. Se intentó en Gallo al 700, pero el desborde de la multitud lo impidió. Después, en el salón La Argentina, donde el cantor había jugado varias veces de local, pero el efecto fue el mismo. Tuvo que ser en el Luna Park. Tuvo que ser bajo esa amplitud de espacio (25 mil personas) que de todas formas quedó chico, igual que las casi setenta cuadras que separan al templo del boxeo del cementerio de la Chacarita. Las crónicas narran el caos que siguió a los restos. Hablan de incidentes con la policía, forcejeos, represión y gente lastimada. De casi ocho horas de cortejo amuchadas, desesperadas, azoradas. El varón, que sí era uruguayo (nació el 2 de febrero de 1926 en Las Piedras, Canelones), se había estrellado con su automóvil en Figueroa Alcorta y Castilla intentando esquivar un camión, y nada pudieron hacer por él. Ni en el Hospital Fernández, donde llegó primero. Ni en el Sanatorio Anchorena, donde fue trasladado después. Conmoción cerebral, cuatro costillas hundidas y un pulmón izquierdo dañado: demasiado para los médicos.

Hace cincuenta años se apagaba esa voz y nacía el mito. No era un momento feliz para el tango. En noviembre de 1964, en el plano internacional, Beatles y Stones marcaban la cancha. Bob Dylan le mostraba el futuro a Occidente y Chuck Berry hacía sacudir al mundo. A escala argentina, aun con la tríada Manal-Almendra-Los Gatos –incluso Los Beatniks de Moris– en pañales, ese paradigma bajaba como una mueca absurda, y se malversaba radicalmente en las nuevas olas de Violeta Rivas, Palito Ortega o Juan Ramón, que ni siquiera llegaban a status de mala copia. En ese contexto, que también incluía –por la positiva– el boom del folklore, Julio Sosa metía miles de personas en sus exequias. Recibía la devolución merecida por haberse plantado firme en la arista que el tango parecía perder cada día: su popularidad.

Había nacido en la pobreza (padre analfabeto, madre trabajadora doméstica), había ayudado a mercachifles, cortado boletos en colectivos, lavado trenes y vendido bizcochos para poder sobrevivir. Y tal comienzo de vida se lleva siempre en la sangre. Se contagia al otro. Se exuda por la piel, por el alma, por algo que va más allá del entendimiento, y que los intelectuales suelen captar poco: el don de las gentes de abajo, que las gentes de abajo perciben sin pasar por la razón. Eso tenía Julio Sosa. Y eso le salía natural cada vez que se plantaba frente a la plebe para cantar tangos. No importaba si cuando era aún un cantor ignoto y, como tal, grabó sus primeros simples en Uruguay (“Una y mil noches” y “San Domingo”) para el sello Sondor. O cuando cruzó el río y se mandó a los cafés de Buenos Aires, trocando su voz por chirolas. O cuando se le dio la primera buena y el tándem Francini-Pontier lo llevó a cantar en una de las últimas orquestas exitosas de la época, por muchas chirolas más.

No importaba el contexto ni la ocasión. La voz de Julio María Sosa Venturini expresaba en sus formas, en su registro a veces grave, a veces sufrido, razones sociales que el corazón entendía. Que no era esa rebeldía explícita o inteligente, de afluente yupanquiano, sino que era un sentido no necesariamente dicho, corporal, sobrio pero gestual, sobreentendido, cinético. Allí están como prueba sus versiones de “Cambalache”, “Al mundo le falta un tornillo”, “Azabache”, “Rencor”, “En esta tarde gris”, “Nada”, “Cuesta abajo”, “Confesión”, “La cumparsita”, “Uno” y “Barrio pobre”, entre muchos otras. Allí está su paso por la creación poética mediante Dos horas antes del alba, libro que expresa vivencias, angustias, sueños y vacíos personales a través de 24 poemas.

También su atrevimiento compositivo a través del tema “Seis años”. Sus incursiones en el cine (Buenas noches, Buenos Aires, de su amigo Hugo del Carril), en las radios nac & pop de entonces (El Mundo, Belgrano y Splendid); por la TV, como figura central de los programas Copetín de tango, Casino o Luces de Buenos Aires. Y su intrepidez cuando en los albores de los ’60 se fue de la orquesta de Pontier, donde había cantado durante cinco años, para jugársela como solista, y se sirvió del bandoneón de Leopoldo Federico con el fin –tal vez– de doblegar el fervor de las superfluas pero masivas nuevas olas. Para grabar 62 temas e instalarse definitivamente en el vapuleado imaginario tanguero del período.

El último tango que cantó (“La gayola”) probó que la realidad pocas veces es casual: “Estoy contento de que la dicha a vos te sobre / voy al campo a laburarla / juntaré unos cuantos cobres / pa’ que no me falten flores / cuando este dentro del cajón”. Se había estrellado tres veces con el vehículo de su otra pasión (los autos) y la última, la de su DKW Fissore alemán, fue la vencida. Demasiada velocidad para la lentitud urbana de entonces... Julio Sosa, el Varón del Tango, dejó un disco inconcluso para la CBS con sólo dos temas grabados (“Milonga del 900” y “Siga el corso”) y una impronta de cantor amado por el pueblo que, por genuino y creíble, aún perdura.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-34081-2014-11-26.html



Julio Sosa & Orquesta Típica Leopoldo Federico - ¡Qué me van a hablar de amor!






jueves, 30 de octubre de 2014

Fogwill / 'Nuestro Modo de Vida’




Recobrados los pasos iniciales del Fogwill novelista.


'Nuestro modo de vida’ es una obra inédita y perdida durante tres décadas.Fue la primera novela que escribió el autor argentino en 1980 y estuvo perdida 34 años.


Winston Manrique Sabogal -  Madrid 29 Oct 2014 - 00:09 CET


“La piel de Rita olía a jabón. Ella casi no se movió, simulando que hacía el amor dormida, o, quizá, semidormida. Después también Fernando se durmió”. Al día siguiente, todo sigue igual en la vida de esa pareja arquetipo donde se mezclan las apariencias y el egoísmo, mientras el amor ha quedado en el camino y sus vidas se dirigen hacia… No se revelará aquí, pero ese transitar lo que sí representa son los primeros pasos, hasta ahora desconocidos, de Fogwill, Rodolfo Enrique Fogwill (1941-2010), en la novela. Nuestro modo de vida (Alfaguara) le puso por título a esta obra inédita y perdida durante 33 años, y recuperada cuatro después de su muerte. La primera novela de uno de los escritores argentinos de referencia en las últimas décadas.

Son los intersticios de la intimidad de una pareja y de la gestación de un escritor en novelista antes de entrar en el catálogo de los provocadores y malditos. Las huellas del futuro.

No hacía mucho que Fogwill había salido de la cárcel, acusado de estafa por la dictadura militar de su país. Solo había publicado dos poemarios, El efecto de realidad (1979) y Las horas de citas (1980), y los cuentos Mis muertos punk (1980). Los años ochenta empezaban. Él cogió, en Buenos Aires, su máquina de escribir con la idea de plagiar La luz argentina, “bella novela del narrador argentino César Aira”, según reconocía en su prólogo resucitado. Pero Fogwill quería ir más allá de los temas abordados por Aira en lo referente a la división entre lo privado y público de una pareja. Pretendía explorar “el límite entre el adentro y el afuera de la obra como representación del límite entre el adentro y el afuera de la vida humana”.

Casi en un rapto de inspiración de pocos días, creó el rastro de su futuro, aunque luego ni él mismo se acordara de dónde andaba Nuestro modo de vida. A comienzos de 1981, Fogwill envió la novela a Mariana Domic Radtschenko, una chilena que había trabajado para él y que la conservó hasta 2011. Hoy está en las librerías españolas.

Sabor, Saber, Ver, Hacer, Querer y así hasta 32 palabras que definen la construcción y deconstrucción incesante de una relación. Cada una de esas palabras es un capítulo que da pistas sobre lo que acontecerá en sus páginas. Sea del adentro, sea del afuera.

Eso escenificado en la relación de Fernando y Rita, una pareja burguesa acomodada. Una historia creada antes de que su autor entrara en el canon latinoamericano por obras como Los pichiciegos (1983) y le endilgaran el sambenito de autor maldito. Antes, o mejor, durante, el periodo de búsqueda de innovación en las formas y arquitecturas literarias, de voces que llegaran al lector para inquietar o perturbar o provocar, a él y a todo el ecosistema del libro y la cultura; a la vez que busca ser aceptado por los lectores como su cómplice.

A diferencia del anterior libro inédito de Fogwill, La gran ventana de los sueños (2013), esta obra permite asomarse a la gestación de un novelista, de sus primeros pasos temáticos y estilísticos que permiten comprender mejor su creación.

Todo gran escritor habla siempre de lo mismo, recuerda Julia Saltzmann, la editora argentina encargada de la novela: “Cultiva sus temas y sus obsesiones y los trata siempre con la misma voz, que es la que aman sus lectores”. Las diferencias entre las obras, explica Saltzman, “son entonces una cuestión de modulación y de inflexiones, variaciones que enriquecen, que avanzan y retroceden en un mismo camino, que dan rodeos o van al punto, que se detienen a veces en un asunto más que en otro, pero siempre son el reflejo y la construcción, capa a capa, de una identidad”. Es una novela completamente fogwilliana, afirma Saltzman: “Novela de los objetos, de la pareja, de gente de una época y de un lugar y de un país, que los argentinos podemos reconocer y comprender. Tal vez menos rabiosa que otras, más tersa, pero igualmente lúcida y sensible”.

Sus primeros pasos novelísticos que termina bautizando, con la vida de esa pareja, Recomenzar, Intercambiar, Acceder, Dormir…

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/28/actualidad/1414526213_625801.html


martes, 28 de octubre de 2014

Taxi Driver / You Talkin' To Me?




La Pesadilla Urbana

Se Reestrena en los cines Taxi Driver, la Obra Maestra de Martin Scorsese y Paul Schrader, que terminó de convertir a De Niro en una Superestrella.


Domingo, 26 de Octubre de 2014

Por Martin Scorsese


Escribo esto en el verano de 2010 y estoy en Londres rodando una película. Hace 35 años estaba en Nueva York rodando una película muy diferente en una época también muy diferente.

Y Nueva York también era muy diferente. La ciudad es limpia y calma ahora –un lugar lindo para visitar con los chicos, ir de compras, hacer turismo–. Hace 35 años no lo era. La ciudad estaba en las últimas, en bancarrota y se habían hecho cortes severos en limpieza, el servicio policial y los subterráneos –de hecho, el famoso número del Daily News con el título “Ford to City: Drop Dead” (“Ford le dice a la ciudad: morite”, frase con la que el presidente se refirió a que no iba a otorgar un salvataje federal a Nueva York) salió cuando estábamos editando la película. Para muchos de los que vivíamos ahí eran tiempos desesperados y eso podía sentirse en la calle, noche y día. Para nosotros, todo lo que pasaba en el brillante guión de Paul Schrader –la soledad, la paranoia, el sentimiento de vivir en esas calles desoladas y sucias llenas de gente enojada– estaba magnificado. Nueva York se había convertido en una versión de pesadilla de sí misma, y nosotros la vivíamos y la respirábamos, la caminábamos y la recorríamos en auto, dejando que nuestra historia se infectara y se desbordara de ella, justo como le pasaba a Travis Bickle.

Hice Taxi Driver con viejos amigos y colaboradores –Robert De Niro, Harvey Keitel, Jodie Foster– y nuevos como Schrader, Cybill Sheperd, Albert Brooks y David Chapman. Treinta y cinco años después Nueva York ha cambiado; todos hemos cambiado. Y alguna de la gente que hizo Taxi Driver posiblemente ya se haya ido. El gran Bernard Herrmann, que murió mientras dormía después de grabar las últimas notas de nuestra banda sonora... Peter Boyle, un actor notable... Julia Philips, una de las productoras... Joe Spinell, que recién empezaba a trabajar en películas... mi querido viejo amigo Vic Argo... y Gene Palma, el extraño percusionista callejero de pelo engominado. Todos fueron cruciales, de una manera u otra, para la textura de la película, una película que ningún estudio quiso tocar.

Puse todo de mí mismo en Taxi Driver. Muchos de nosotros lo hicimos. No la hubiésemos hecho de otra forma.

Martin Scorsese escribió este texto especialmente como prefacio del libro Taxi Driver, de Taschen.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/subnotas/10121-2251-2014-10-28.html


Taxi Driver - Official Trailer



sábado, 25 de octubre de 2014

Jack Bruce / "Silver Horses Ran Down Moonbeams In Your Dark Eyes" RIP, Jack.




Cream Vocalist and Bassist Jack Bruce Dies


London — Oct 25, 2014, 2:23 PM ET

By Sylvia Hui and Gregory Katz -  Associated Press.


British musician Jack Bruce, best known as the lead vocalist and bass player of the power blues trio Cream, died Saturday at his home, his family and publicist said. He was 71.

Bruce was one of the top musicians of the late 1960s, when Cream played its unique psychedelic blues tunes to packed houses in England and the United States. He was an important member of the British blues movement, which saw bands like the Animals and Rolling Stones first imitate and then expand on the American blues tradition as exemplified by Muddy Waters, John Lee Hooker and other stalwarts.

Cream — widely cited as the original supergroup — were known for hits such as "I Feel Free" and "Sunshine of Your Love," which featured Eric Clapton's innovative guitar riffs, and Bruce's vocals and roaring bass, backed by Ginger Baker's explosive drumming.

They played a mix of traditional blues songs, with long, often improvised instrumental breaks, and their own tunes.

Bruce enjoyed a long solo career after Cream's acrimonious breakup, and in 2005 he reunited with former Cream bandmates for critically acclaimed concerts in London and New York City.

Publicists LD Communications said Saturday Bruce died of liver disease at his home in Suffolk, England. He had received a liver transplant some years ago and continued to suffer a variety of health problems.

A statement released by his family said "the world of music will be a poorer place without him but he lives on in his music and forever in our hearts."

"It is with great sadness that we, Jack's family, announce the passing of our beloved Jack: husband, father, granddad, and all round legend," the statement said.

In its heyday, Cream sold 35 million albums in just over two years and the band was awarded the world's first ever platinum disc for their double album "Wheels of Fire." Bruce wrote and sang most of the band's signature songs.

The band started out playing traditional blues tunes, but quickly added a psychedelic flavor that brought still more popularity at the height of the flower power era.

But they broke up with little warning, in the midst of their commercial success. Clapton wrote in his 2007 autobiography that the band lost its direction musically and that "any sense of unity" had disappeared.

"We were also suffering from an inability to get along," he said. "We would just run away from one another. We never socialized together and never really shared ideas anymore."

He also felt they were eclipsed by the arrival on the scene of guitarist Jimi Hendrix.

Bruce went on to record the first of his solo albums, "Songs For a Tailor." He also fronted many of his own bands.

He was known for mixing rock, jazz and classical formats, and his songs were covered by many artists including Hendrix, David Bowie and Ella Fitzgerald.

Bruce returned to the studio around 2000 to record his solo album "Shadows in the Air," which hit number five on the British jazz and blues chart.

Bruce was born to musical parents in Glasgow, Scotland on 14 May 1943. His parents travelled extensively in Canada and the U.S., and the young Bruce attended 14 different schools. He finished his formal education at Bellahouston Academy and the Royal Scottish Academy of Music, to which he won a scholarship for cello and composition.

He left Scotland at the age of 16 and in 1962 joined his first important band, the influential Alexis Korner's Blues Inc., in London. The band featured drummer Charlie Watts, who later joined the Rolling Stones.

Bruce was playing and touring with his Big Blues Band until recently. In 2012 he played in Cuba, and performed in London at the famed bar Ronnie Scott's. His 14th solo album, "Silver Rails," was released earlier this year.

He is survived by his wife, Margrit, four children and a granddaughter. Funeral arrangements weren't immediately announced.


http://abcnews.go.com/Entertainment/wireStory/jack-bruce-bassist-60s-band-cream-dies-71-26450511



Cream - White Room - Live at London Royal Albert Hall (2005)



"If you're talking electric bass, it's very, very simple: James Jamerson, Paul McCartney, Jaco Pastorius, me."

Jack Bruce


martes, 21 de octubre de 2014

Vapors of Morphine / ND Teatro de Buenos Aires




Vapors of Morphine: Metamorfosis 


Vapors of Morphine regresó a Buenos Aires para presentarse a sala llena en el céntrico Teatro ND, el jueves por la noche.


Por Facundo Llano | 18 octubre, 2014


La historia nos dice que ninguna banda puede sobrevivir a la muerte de su cantante y líder; inmediatamente se piensa en casos como The Doors o Queen, quienes siguieron sus carreras no sin unas cuantas polémicas de por medio. Uno no asocia casos exitosos como AC/DC o Joy Division, no es lo normal. Pero Morphine fue de todo menos una banda normal: un trío de rock que sonaba muy jazzero para el fan del rock, y un trío de jazz que sonaba muy rockero para el oyente jazzero. Bichos raros que nunca encajaron en ninguna escena, pero que su singularidad les hizo formar un fuerte culto de seguidores alrededor del mundo que aún sigue hasta hoy, a pesar de la muerte de su líder, Mark Sandman.


Algo bien debe haber hecho la banda para, tres años después de su última visita, agotar nuevamente el ND Teatro. Sin disco nuevo que presentar, la premisa es, simplemente, homenajear esa música tan especial que el grupo entregó durante los ’90. El show comienza tímidamente con “Like Swimming”, casi testeando el sonido y el calor de la audiencia. Pero temprano en la lista, para momentos como “Claire”, “Sheila” o “Candy” el sonido es perfecto y viene de parte de una banda que tuvo una identidad que nadie tuvo.  Jerome Dupree combina la fuerza del rock con la flexibilidad del jazz. Dana Colley, hoy actuando como líder de esta agrupación, tiene uno de los mejores sonidos de saxo del mundo; un audio eternamente nocturno y adormecido, como sugiere el nombre de la banda. Y Jeremy Lyons, ese oriundo de Nueva Orleans, es el encargado de reemplazar la voz profunda de barítono de Sandman y reproducir ese distinguido sonido del bajo de dos cuerdas. Afortunadamente Lyons no quiere reemplazar a nadie, impone su estilo y si algunas veces suena parecido al propio Mark es pura casualidad.

Será cuestión de gustos, pero la sensación es que la banda no queda bien parada al querer incorporar cosas nuevas al repertorio; mayormente piezas instrumentales deudoras de la música africana y el blues del delta del que Jeremy sabe bastante. No porque sean malas interpretaciones o ejecuciones, simplemente no coinciden con el sonido nocturno original de la banda. Por momentos pareciera que es otra la banda que está sobre el escenario: el hecho de que Lyons pase del bajo a la guitarra y Colley tenga un papel secundario lo confirman. Tal vez tomen estos shows como ensayos con público -como confesaría el mismo Colley luego- donde viejas canciones como “Yes”, “Honey White” o “Head with wings” salen magistralmente, a veces con menos fuerza que en sus versiones de estudios, pero enfocándose más en la musicalidad de la canción, dejando de lado la búsqueda para estas nuevas composiciones instrumentales.

Con Sergio Dawi de invitado (una verdadera sorpresa), la banda entrega excelentes versiones de “Cure for Pain”, “Buena” y “You Look Like Rain” con la ayuda de un invitado que entiende su instrumento y entiende a la banda que lo ha convocado. Después de dos horas, con toda la sala de pie, “French fries with pepper” cierra una velada con saldo positivo. El grupo no intenta reemplazar a nadie ni trata de sonar exactamente como solían hacerlo. Tienen una marca, dejaron su huella en el mundo y hoy recogen las mieles. Está en cada uno tomar su posición frente a este grupo. Pero puedo asegurar que ningún asistente se fue disconforme.

http://www.elacople.com/wp/index.php/2014/10/18/vapors-of-morphine-metamorfosis/


Vapors of Morphine con Sergio Dawi - Buena - 
16.10.2014 - ND Teatro - Buenos Aires - Argentina

lunes, 6 de octubre de 2014

Jack White / Live At Bonnaroo 2014




Jack White to release historic Bonnaroo performance on triple vinyl and DVD


BY ALEX YOUNG - ON OCTOBER 03, 2014, 11:58AM


Jack White’s 2014 headlining performance at Bonnaroo is widely considered one of the greatest sets in the festival’s 13-year history. Now, the gig will be forever immortalized in a new three LP vinyl package, which headlines the latest installment of Third Man Records’ subscription series The Vault.

The live album has been mixed by Third Man’s in-house engineer, Vance Powell, “and stands as a marked improvement over the on-the-fly board mix heard in webcasts, YouTube uploads and shady downloads,” according to a press release. The vinyl will come pressed on white, blue, and black, “housed in a soft-touch, telescoping box, topped off with a lenticular television on the cover.”

The package also includes a DVD of the full performance, re-edited from the original raw footage by Brad Holland, as well as 8×10 photographs from the concert, a customized Jack White patch, a backstage pass sticker, a poster., and a custom-designed USB drive with bonus material.

White’s Bonnaroo set spanned 26 songs at two-and-a-half hours (some 45 minutes longer than their originally scheduled set time). The setlist was comprised of material from White’s entire career, including songs by The White Stripes, The Raconteurs, The Dead Weather, and his two solo albums. Among the highlights, “Icky Thump” serving as set opener; the first performance of “Astro” in over three years; a cover of Led Zeppelin’s “The Lemon Song”; and “Seven Nation Army”, during which the entire field of 70,000+ sang along. Below, watch video of the full performance as ripped from the webcast.


http://consequenceofsound.net/2014/10/jack-white-to-release-historic-bonnaroo-performance-on-triple-vinyl-and-dvd/


Jack White Live at Bonnaroo 2014




lunes, 29 de septiembre de 2014

Malcolm Young / Malcolm Leaves AC/DC




AC/DC's Malcolm Young reportedly in care for ill health in Sydney.

61-year-old AC/DC guitarist and founding member Malcolm Young has retired from the band and is being cared for at a nursing facility in Sydney.


September 26, 2014
Senior Music Writer: Bernard Zuel


It may be that dementia is claiming another giant, this time a musical one.

AC/DC co-founder, guitarist and songwriter Malcolm Young, whose retirement from the band was announced on Wednesday, has been moved into full-time care in a nursing home facility in Sydney's eastern suburbs specialising in dementia, sources connected to the Young family have said.

The home is understood to be Lulworth House in Elizabeth Bay, the same facility that is home to Gough Whitlam and, until his recent death, Neville Wran, who was afflicted with dementia in his last years.

The Young family connection said: "If you were in the room with [Malcolm Young] and walked out, then came back in one minute later, he wouldn't remember who you are. He has a complete loss of short-term memory. His wife, Linda, has put him in full-time care."

Both AC/DC's record company, Sony, and their label, publisher and home for more than 40 years, Albert Music, were approached for comment.

While the announcement of Young's retirement from AC/DC, the band he formed and helped turn into the biggest Australian rock act of all time, has been inevitable for some months, it hasn't lessened the disappointment. Nor the sense of an era ending.

AC/DC have sold more than 200 million albums, feature at or near the top of highest grossing tour lists whenever they play live and were the standard bearers for Australian music years before the likes of INXS, Kylie Minogue or 5 Seconds of Summer.

The sound of pub rock, the defining mainstream sound of Australian music in the 1970s and '80s, could be said to have emerged from the stages and the studios AC/DC inhabited.

Young, the 61-year-old rhythm guitarist and solid centre of the songs behind his flamboyant, lead guitarist younger brother, Angus, officially resigned his position in AC/DC months after returning to Australia from Europe where he had been living.

The first official word on what was assumed to be a serious and debilitating, but still undisclosed, illness, was in April when it was confirmed that Young would not be participating in the recording of the next AC/DC album, which will be called Rock Or Bust and is due out in late November.

In his place during the recording sessions in a Vancouver studio has been his nephew, Steve.

In an announcement from the band's management this week, it was revealed that Steve will join Angus Young, frontman Brian Johnson and drummer Phil Rudd on stage when the band embarks on another massive world tour in 2015.


http://www.smh.com.au/



AC/DC - Let There Be Rock (Malcolm Young Rhythm Guitar Track)


Get Well Soon, Malcolm!

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Kenny Wheeler / One of the Great Musical Innovators of Contemporary Jazz




Kenny Wheeler, un ‘Jazzman’ entre la melancolía y el caos


Su trayectoria, compleja y en ocasiones contradictoria, convirtió al trompetista canadiense en uno de los músicos más personales de la historia del género.


CHEMA GARCÍA MARTÍNEZ 21 SEP 2014 - 22:45 CEST


La suya ha sido una nueva crónica de una muerte anunciada. Kenny Wheeler, estrella del jazz británico, falleció el pasado jueves a los 84 años en el asilo cercano a Londres, donde tenía establecida su residencia. Su delicada situación personal y financiera había movilizado la solidaridad del mundo del jazz, que entre otras cosas organizó diversos conciertos benéficos en su Canadá natal. Trompetista, fliscornista, compositor y arreglista, una de las voces más personales e idiosincrásicas que ha dado el jazz en su historia, contaba 84 años de edad.

Kenneth Vincent John Wheeler había nacido en 1930 en la ciudad de Toronto. Cornetista desde los 12 años, estudió composición con John Weinzweig, uno de los pioneros del serialismo al norte de los Grandes Lagos. En 1952, y ante la imposibilidad de obtener el visado para viajar a Estados Unidos, emigró al Reino Unido en la compañía de su amigo de instituto y reconocido crítico musical Gene Lees: “La idea era que íbamos a formar un dúo, él tocando y yo cantando”, recordaba el segundo. “Al final, él fue un éxito y yo fui despedido”.

En 1967, el saxofonista y director de orquesta John Dankworth encargó a Wheeler la música de un nuevo álbum basado en el personaje de Don Quijote: “Era la oportunidad que tanto había estado buscando”, recordaba el trompetista. Dos años más tarde, grabaría su primer álbum como líder, Windmill tilter, acompañado por Dankworth y su orquesta: “Para entonces había progresado mucho, pero aún así seguía siendo un trompetista de bebop que no era capaz de tocar bebop”. Lo que ocurrió a continuación forma parte de la leyenda. El desubicado jazzista canadiense acudió cierto día al Little Theater Club a escuchar a un grupo de jóvenes jazzistas británicos: “Escuché a aquellos tipos tocando lo que llamaban free jazz y en ese mismo momento lo odié”. Sin embargo, regresó al club, aunque sin saber por qué, y, en una de sus visitas fue invitado a participar en la fiesta: “Fue algo grande. No sé si me gustaba, pero sentí que era algo terapéutico”.

Integrado, aunque con reparos, en la escena free londinense, en 1971 pasó a formar parte del cuarteto del multiinstumentista Anthony Braxton. “Con Kenny no podías dar nada por supuesto”, recordaba la cantante Norma Winstone. “Nunca sabías cuál iba a ser su siguiente paso”. Poco a poco, su estilo fue deslizándose del free ortodoxo a una “interpretación estilizada”, según expresión del historiador del jazz Joachim Berendt: “En toda la historia del jazz”, ha escrito Gene Lees, “no hay una carrera que se haya desarrollado más despacio que la suya”.

1975 sería el año de su estreno discográfico con ECM Records. A través de sus grabaciones con Azimuth junto a Norma Winstone y el pianista John Taylor y sus propios discos, Wheeler contribuyó a la formación del libro de estilo del sello en su búsqueda del “sonido más bello después del silencio”. Su primer disco como líder, Gnu high, le reunirá con lo mejorcito de entre los artistas de la casa: Keith Jarrett, al piano; Jack DeJohnette, a la batería; y Dave Holland, al contrabajo. Wheeler fue miembro del cuarteto del contrabajista entre 1983 y 1989.

La Royal Academy of Music dedicó al trompetista en 2013 una gran exposición retrospectiva con el título Master of Melancholy Chaos, haciendo referencia al un tanto contradictorio universo musical del creador: “Todo lo que hago”, había declarado el homenajeado para la BBC, “contiene un toque de melancolía y un toque de caos. Escribo canciones tristes y luego consigo los músicos indicados para destruirlas”. Las pasadas navidades, Wheeler entró por última vez en los estudios de grabación Abbey Road para registrar el que iba a ser su primer disco para ECM tras varios años grabando para otras compañías. La publicación del mismo, aún sin nombre, está prevista para los primeros meses de 2015.


http://cultura.elpais.com/cultura/2014/09/21/actualidad/1411332301_525293.html


Kenny Wheeler - Kind Folk - Angel Song (1997) 
Kenny Wheeler, Lee Konitz, Bill Frisell & Dave Holland



miércoles, 17 de septiembre de 2014

Nick Cave / “Songwriting is about counterpoint. Counterpoint is the key” 20,000 Days on Earth





20,000 Days On Earth dredges the drama and depth of Nick Cave


20,000 Days On Earth
Director: Iain Forsyth, Jane Pollard

By Jason Heller  Sep 16, 2014 12:00 AM

Nick Cave is known first and foremost as a singer-songwriter—mainly in the transgressive post-punk band The Birthday Party and the brooding, mysterious ensemble Nick Cave And The Bad Seeds—but he’s also worked in prose and film. One thing that ties all his projects together is a grainy, cinematic quality, which is partly the reason why 20,000 Days On Earth works so beautifully. The documentary, directed by Iain Forsyth and Jane Pollard, only barely lapses into the standard, talking-head testimonial that’s become the default setting for rock docs. The rest of the film attempts to match, through shadowy nuance and verité-style perspective, the starkness and intensity of Cave’s work, regardless of what medium it takes on. And at that, it almost entirely succeeds.

Cave got his start in the ’70s in an Australian new-wave band called The Boys Next Door; when that group morphed into the harder, weirder The Birthday Party and relocated to England in 1980, it flared up and then promptly imploded. Cave hit the ground running with The Bad Seeds in 1983. That group continues to this day, occasionally taking a break for Cave to indulge in a sleazier, more rock-centric persona as the frontman of his side project, Grinderman. He’s also a novelist, a composer for film and theater, a screenplay writer (of The Proposition and Lawless), and an occasional bit actor. One element runs through all of his endeavors: a majestic, gothic grit that borders on the perversely biblical.

20,000 Days On Earth hits on the major points of Cave’s life and career, and it shrouds itself in a sympathetically murky aura. To its credit, though, the film doesn’t feel tied to any kind of chronological narrative or journalistic agenda; instead it flows like smoke. And even when others poke their heads in to deliver anecdotes—like Bad Seed Warren Ellis, who gruffly, crudely tells a story about seeing Jerry Lee Lewis in concert—they bounce off Cave as if they’re in the strangest buddy movie of all time.

The film is not without its drawbacks. At times, Cave’s omnipresent voice-over verges on self-indulgence, and his pretentious typewriter-troubadour role feels thin after a while. But the voice behind that voice-over is so commanding and compelling. Scenes of Cave undergoing some sort of staged psychoanalysis seems silly at first—that is, until he opens up with some truly fascinating insight into his family life, his sex life, and above all, his creative process. “The more I write, the more detailed and elaborate the world becomes,” he explains, but that arrogance is charismatically offset by lighter scenes, including one where Cave, elder statesman of the underworld, sits down at the piano to play a Lionel Richie song.

“Songwriting is about counterpoint. Counterpoint is the key,” Cave expounds, and that’s precisely what Forsyth and Pollard do in the film through their juxtaposition of the mundane and the profound—and of the myth-building and the myth-poking. Those who have ever dreamed of seeing Cave stare at his own bloodshot eyeballs in a bathroom mirror (and all that might symbolize) won’t be disappointed—but neither will those who follow him with slightly less cultish zeal, or even just mild curiosity. 20,000 Days On Earth doesn’t try to be a journalistic, comprehensive study of its subject—but with so much texture and atmosphere on tap, it doesn’t need to.


http://www.avclub.com/review/20000-days-earth-dredges-drama-and-depth-nick-cave-209198




20,000 Days on Earth - Official Trailer



jueves, 4 de septiembre de 2014

Gustavo Cerati / "El León Dejó De Luchar"




Tras cuatro años en coma, murió el músico argentino Gustavo Cerati.


Por Associated Press
Publicado: 04/09/2014 13:08 EDT 


Buenos Aires (AP) — Tras pasar más de cuatro años en coma luego de sufrir un accidente cerebrovascular, el músico argentino Gustavo Cerati, alma de la legendaria banda de rock Soda Stereo, murió el jueves. Tenía 55 años.

Cerati, un talentoso y versátil compositor, encabezó uno de los más importantes grupos de rock de Iberoamérica en las décadas de los 80 y 90 con aclamados temas como "Signos", "Persiana americana" y "Cuando pase el temblor".

Tras la disolución en 1997 de la agrupación que formó junto a Charly Alberti y Héctor "Zeta" Bosio, tuvo una exitosa carrera como solista y productor.

Cerati nació el 11 de agosto de 1959 en Buenos Aires y desde los nueve años sintió una inclinación por la música.

De niño formó un trío con el cual se presentaba en fiestas particulares y llegó a dirigir el coro de una iglesia. Muchas de las melodías que grabó en las canciones de Soda Stereo nacieron durante su niñez, explicó alguna vez en entrevistas.

Mientras cursaba la carrera de publicidad en la Universidad de El Salvador de Buenos Aires, Cerati conoció a Bosio, futuro bajista de Soda Stereo. Ambos intercambiaban discos de The Police, XTC y Elvis Costello y, junto con Alberti, formaron Soda Stereo en 1982.

El grupo se creó justo un año antes de que Argentina saliera de los oscuros años de su última dictadura militar. Basado en el new wave y el punk, el sonido de Soda Stereo reflejaba el renovado optimismo de la época.

En agosto de 1984 la banda grabó su primero de siete álbumes de estudio, entre ellos "Signos", que fue platino en Argentina y doble platino en Chile y "Doble Vida", cuyos célebres temas "Lo que sangra (la cúpula)" y "Corazón delator" consagraron al grupo como uno de los más sólidos de habla hispana.

Soda Stereo hizo varias giras por América Latina y en 1989 realizó la primera presentación de una banda de rock en español en Estados Unidos, con un espectáculo en Los Ángeles para el cual se agotaron las entradas.

Tras 15 años juntos, el grupo anunció su separación en 1997 citando "diferentes desentendimientos personales y musicales". Para despedirse, la banda realizó una gira latinoamericana que terminó ante más de 70.000 personas en Buenos Aires.

Cerati siguió con los trabajos en solitario que había comenzado mientras la banda seguía viva. También colaboró con una amplia gama de artistas.

Por casi una década experimentó con distintos sonidos, entre ellos la electrónica, la música de orquesta y el hip hop, buscando distanciarse de las ideas musicales de Soda Stereo, según explicó en una entrevista con The Associated Press.

Con su disco "Ahí vamos" en 2006 retomó el sonido rockero de la época de Soda Stereo.

"Pasado el tiempo, ya no preocupa recuperar ciertas esencias sonoras que me resultan familiares y todo convive, todo lo que he hecho es parte de mí, es parte de lo mismo", dijo el músico a AP.

El disco le supuso la obtención de siete premios Gardel de la música argentina, un auténtico récord.

Cerati también tuvo éxito con los aspectos más técnicos de la música. Ganó el Grammy como productor del disco de Shakira "Fijación oral Vol.1" en 2007. La banda de sonido que editó para la película "+ Bien" fue nominada a mejor álbum instrumental pop para los Latin Grammy en 2001.

En 2007 Soda Stereo hizo realidad el sueño de sus fanáticos al juntarse para una gira que comenzó en el estadio River Plate de Buenos Aires, donde se habían despedido de su público 10 años antes.

"Yo dije que nos íbamos a volver a juntar cuando no estuviéramos demasiado patéticos y todavía no lo estamos", dijo Cerati cuando habló de ese reencuentro. El cantante explicó que quería que sus dos hijos vieran tocar en vivo a Soda Stereo.

Más de un millón de personas asistieron a los conciertos celebrados en distintas ciudades latinoamericanas, después de lo cual los tres músicos siguieron sus caminos por separado.

El último trabajo de Cerati como solista, "Fuerza natural", salió al mercado en 2009.

El disco es "una sucesión de historias rodeadas por la magia del folk, la vibración del pop, el poderío del rock, la manipulación electrónica, el color de la psicodelia y la calidez de los sonidos acústicos", destacó la página de internet del artista.

El disco tuvo un éxito instantáneo. A menos de una semana de su lanzamiento, encabezaba las listas de ventas en Argentina, México, Colombia y Chile.

En abril de 2010, durante un descanso en su gira internacional "Fuerza natural", Cerati dijo a AP que aún buscaba expandir sus límites como artista. Afirmó que su creatividad seguía fluyendo.

"Tengo períodos cuando me siento a hacer algo así como gimnasia creativa para sacar ideas y también tengo momentos en los que necesito tiempo para regenerarme", expresó.

Menos de un mes más tarde, el 16 de mayo, se desvaneció al final de un concierto en Caracas. Había sufrido un accidente cerebrovascular.

El 7 de junio fue trasladado a Buenos Aires, donde permaneció en coma hasta el jueves.


http://voces.huffingtonpost.com/2014/09/04/gustavo-cerati-muere-muerte_n_5766850.html



Soda Stereo - Té para tres (MTv Unplugged) (1996)



sábado, 2 de agosto de 2014

Argerich & Barenboim / Reunión Cumbre: Dos Argentinos en el Teatro Colón de Buenos Aires




Daniel Barenboim y Martha Argerich 

“Quisimos volver, pero juntos”


Página 12 - Sábado, 2 de Agosto de 2014

Por Diego Fischerman


“Bueno, la verdad es que estoy entusiasmada.” Martha Argerich acaba de terminar un breve ensayo con Daniel Barenboim, en el escenario del Teatro Colón. No importa cuán leve sea lo que ella esté diciendo: siempre da la sensación de estar revelando algo particularmente trascendente. “Es un encuentro muy interesante, con Daniel y con la orquesta Divan. Y cuando él me habló hace un año, me gustó mucho la idea”, dice, y esas pocas palabras cobran un sentido transparente. Barenboim, por su parte, pone el énfasis en la “alegría que es tocar con ella”, y afirma: “Para decirlo brutalmente, no hubiera sido necesario venir a Buenos Aires para tocar juntos. Podemos hacerlo en Berlín, o en cualquier otra ciudad. Pero era algo que nos entusiasmó a los dos. Después de tantos años volver a la Argentina, y volver juntos”.

En el concierto de mañana, que se completará con las obras españolas de Maurice Ravel para orquesta –Rapsodia española, Alborada del gracioso, Pavana para una infanta difunta y Bolero–, Argerich será solista en el Concierto Nº 1 para piano y orquesta de Ludwig van Beethoven. “Es una obra que hemos tocado ambos muchas veces. Yo he sido solista y la he dirigido. Si bien en parte había ya un esquema previo del concierto, al que Martha debió adaptarse cuando decidimos que se sumara, nos pareció que era una obra ideal. Y debo decir que ella es absolutamente maravillosa. Tocar este concierto con ella es un placer increíble.”

El martes, a las 20, Argerich y Barenboim brindarán un recital en el que tocarán juntos la Sonata en Re mayor para dos pianos, K. 448 de Wolfgang Amadeus Mozart. Hablando de esta obra, es Argerich quien elogia sin tapujos: “Hacer Mozart con Daniel es muy interesante, porque yo lo admiro mucho y admiro particularmente su Mozart, así que para mí es un aprendizaje muy grande”. En el programa se incluirán también las Variaciones en La bemol mayor sobre un tema original, D. 813, para piano a cuatro manos, de Franz Schubert, y la Consagración de la primavera de Igor Stravinsky, en la versión para piano a cuatro manos que el propio compositor realizó para tocar a dúo con su hijo Sulima. “No es necesario que diga lo difícil que es esta obra. La he dirigido infinidad de veces, con muchísimas orquestas de primer nivel. Con las mejores orquestas del mundo. Y no hay una sola vez en que no haya algún músico que cometa un error. Es inevitable que haya pequeñas equivocaciones. Y, a veces, no tan pequeñas. Por supuesto esto no sucede con Martha. Ella no se equivoca nunca. Es genial.”


Si bien Stravinsky no forma parte de las elecciones habituales de Argerich, una de sus grabaciones más recordadas es aquella en que tocaba uno de los cuatro pianos en Las bodas, con dirección de Leonard Bernstein. “No hubo, en realidad, ningún otro motivo para incluir las obras que haremos que el pensar que teníamos ganas de hacerlas juntos.” Y en cuanto a la orquesta, más allá de precisar las circunstancias de su creación, a instancias de la ciudad de Weimar, y de contar que, en ese proyecto, “resultaba fundamental que la cantidad y calidad de los músicos israelíes y de los países palestinos fuera la misma, porque ya había habido otros proyectos de orquestas israelíes donde ponían a uno o dos árabes como para mostrar todo lo abiertos que eran”, Barenboim remarcó que “la gran pregunta no es por qué se hizo o cómo se fundó sino cómo tuvo el crecimiento que tuvo. Y en eso fue central el apoyo que tuvimos del Ayuntamiento de Andalucía, en Sevilla, que nos dio un hogar, el dinero necesario para sostenerla y, sobre todo, para becar a los músicos. Nosotros hacíamos las audiciones, los músicos se instalaban en Sevilla para estudiar con los maestros de la Orquesta de la Capilla Estatal de Berlín, luego viajaban a Alemania para continuar sus estudios y cuando volvían a la orquesta, un año después, eran músicos de otro calibre. Para mí, esta orquesta tuvo su mayoría de edad cuando fue invitada al Festival de Salzburgo, en 2009, y tocó allí las Variaciones Op. 9 de Arnold Schönberg. Debe ser una de las obras más difíciles del repertorio orquestal y tocarla allí, y con esa calidad interpretativa, fue la prueba de la calidad que había conquistado la orquesta en un tiempo realmente muy breve”.


http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/32935-8083-2014-08-02.html


Martha Argerich and Daniel Barenboim / EuroArtsChannel (2014)



Both come from Buenos Aires, both have made global careers for themselves. Martha Argerich and Daniel Barenboim are not only fellow countrymen; they also both began to give concerts in their youth, as soloists and with an orchestra. In addition, the two have a particular interest in chamber music in common - the repertoire spanning from the classics to modernism. They now appear together: a summit meeting of two of the most eminent pianists of the past few decades and of the present, something which is well worth looking forward to.


martes, 15 de julio de 2014

Selección Argentina / En la Élite del Fútbol Mundial : Coraje, Pasión, Orgullo e Historia




Último Tango en el Maracaná

Sonaron los violines, lloró el bandoneón. Messi y compañía merecieron mejor suerte contra Alemania, pero el gol de Götze a ocho minutos del final del suplementario destiló amarga música desde las tribunas. Subcampeones, como en 1930 y 1990.


Por Juan José Panno - Desde Río de Janeiro


Atención, señoras y señores, que va a dar comienzo una velada danzante mundial que se las trae, con figuras de primer nivel que harán vibrar a la concurrencia que se ha dado cita en esta especie de catedral del fóbal y la música popular. Y para no demorar más la ansiedad, vamos con los intérpretes.

Lleva la pelota Messi y tira una pared con Goyeneche y más que pared es un paredón y después Homero, que puede ser Manzi o Expósito, la deja como una naranja en flor y viene el alemán Hummels y rechaza, y hay que volver a empezar, y con cuidado porque los alemanes son muñecos bravos y mejor invoquemos al maestro de la buena suerte... ¡Pugliese, Pugliese, Pugliese!, y da resultado porque un alemán la tira para atrás y el Pipa Higuaín queda solo y es una papita, pero ¡qué me van a hablar del gol!, dice Neuer y la pelota se va afuera. El partido se pone de a ratos fulero y sigue el baile al compás del tamboril de los brasucas, pero no dura mucho, porque en este Mundial nada les dura mucho a los hermanos brasucas y porque está Mascherano y empujan Cadícamo, Eladia Blázquez, Discépolo y Salgán para que el tango salga lindo y Mascherano meta y ponga, meta y la pone para Lavezzi, la ve, sí, la ve bien y como con bronca y junando se la deja a Higuaín, y el Pipita la toca de zurda y la manda a guardar y hay alegría en la milonga, en la cancha, en el barrio, en el país entero, en medio de la malaria.

Hay alegría, pero es falso oropel, porque resulta que el línea dice no sé qué cosa de la vida en orsai y el tiempo loco y el cero a cero manda cruel en el cartel. Y no tanto porque un chabón que nunca falta hizo correr la bolilla de que se podía cabecear en el área de Romero si Romero no sale a cortar, y Höwedes cabecea y por una cabeza casi nos quedamos en Pampa y la vía, pero el palo salvó las papas.

Y vamos al segundo tiempo y se intuyen cambios, y uno sabe que ahora vendrán caras extrañas y uno se extraña porque sale Lavezzi que había sido el rey del bailongo en el primer tiempo y aparece el Kun Agüero. Y ya se sabe que en este campeonato, por lo menos, Agüero no es Gardel. Gardel puede ser Messi si hace el gol que le queda servido cuando se va por zurda, pero la pelota no comprende que la estamos llamando para que se meta junto a un palo y se va, junto al palo pero del lado de afuera. Y vuelta a empezar.

El partido de a ratos se pone áspero y la bestia de Schweinsteiger se va de la cancha porque le sale sangre de la nariz y Agüero pregunta qué le habrán hecho mis manos, qué le habrán hecho. Y el alemán dice que primero hay que saber sufrir y casi la calza Kross, pero la pelota no quiere saber nada y tampoco se engancha con el Kun Agüero, que llega bien y que puede tocar como Baffa, como Mederos, como el Gordo Troilo, pero no le dan los fueyes a Agüero y se lo ve que se ladeaba, se ladeaba y al final tira un tirito y no pasa nada.

El trompa Sabella tira la bronca cuando un purrete se cuela (y lo caza la taquería) pero más tira la bronca porque se pierden muchos goles, muchachada loca. La de Messi, la de Higuaín, la del orsai y ni qué hablar de la de Palacio, que lo midió a Neuer, lo midió y, qué desencuentro Palacio, quisiste darle con ternura y el miedo te devoró de atrás y te salió un tiro con la canilla. Goles que se pierden y que son como gotas de vinagre derramadas sobre las heridas y el gol es la esperanza que no llega, que no alcanza y no puede vislumbrar la tarde mansa y lo que se vislumbra son los penales y araca corazón, si hay que ir otra vez a una definición por penales, pero no porque cuando el antiguo reloj de cobre marca que sólo falta un puñadito de minutos, cuando colorado el 19 el tal Götze la baja con el pecho, porque en esa jugada la defensa argentina es más frágil que el cristal, y tira y es gol, y lo gritan los alemanes y más lo gritan los brasileños, rencor, mi viejo rencor.

Es el final, el último tango en Brasil y ya se sabe qué es lo que se siente, ganas de llorar se sienten en esta tarde gris que se hace noche llena de hastío y de frío, y hay pena pero no habrá olvido, porque nadie podrá olvidar la dignidad y la grandeza de estos purretes. Y no hay remordimientos de saber nada porque no hay culpa de nadie. Fuimos. Pero ya te volveremos a ver Copa del Mundo, ya te volveremos a ver. Chan chan.


http://www.pagina12.com.ar/diario/deportes/8-250709-2014-07-14.html



Mundial 2014: Homenaje de la TV Pública a la Selección Argentina