martes, 31 de enero de 2012

Howard Tate / A Mighty Star in the Soul Music


Howard Tate, la joya oculta del 'Soul'

Artista de culto, iconos como B. B. King, Joplin o Hendrix versionaron sus temas

FERNANDO NAVARRO 05/12/2011

A pesar de ser un absoluto desconocido para el gran público, estaba cortado por el mismo patrón que los grandes del soul. Su voz pletórica, acompañada de elegantes arreglos, hacía saltar las emociones como si esa canción recién escuchada fuese lo más importante que a uno se le había cruzado por sus oídos en media vida. Fallecido a los 72 años el pasado 2 de diciembre tras no superar una leucemia, Howard Tate era la joya oculta del soul.

Una joya que se dejó ver en contadas ocasiones en medio siglo de carrera artística, pero siempre lo hizo para brillar con luz propia. Tate destacó por ser un músico muy poco prolífico, que pasó más tiempo fuera que dentro del negocio, pero mantuvo las esencias de la mejor música afroamericana en casi cada trabajo que veía la luz.

Al igual que Otis Redding, nació en Macon, en el Estado de Georgia, aunque pronto se mudó a Filadelfia, donde entró en contacto con el góspel y el R&B a edad adolescente. Allí estuvo cantando en alguna banda de doo-wop, pero fue a mediados de los sesenta cuando demostró su talento natural al asociarse con el productor Jerry Ragovoy, que coordinó sus trabajos en el sello Verve. Muerto este verano, Ragovoy, que pasó a la historia por estar a los mandos de grandes baladas de Rolling Stones o Janis Joplin, sabía apreciar el sentimiento de la música negra como pocos productores. Sacó lo mejor de Tate. En 1966, ambos dieron forma al inconmensurable Get I while you can, uno de los grandes discos perdidos de la historia del soul, rebosante de emociones en poderosos lentos, que le situó como un intérprete a la altura de Redding o Irma Thomas.

Maravillado con su estilo, el cantante Lloyd Price se lo llevó a su discográfica, donde publicó Howard Tate's reaction en 1969. El éxito no le acompañó, pero rápidamente se convirtió en un artista de culto entre el público y sus compañeros de profesión. Su abrumadora balada Get I while you can ganó fama en la voz de Janis Joplin. No fue la única canción que adquirió más notoriedad en manos de otro: Jimi Hendrix, Ry Cooder o B. B. King, entre otros, hicieron versiones de sus composiciones.

Pero pasó al ostracismo. Consumido por el alcohol y las drogas desde finales de los setenta, se retiró de la música, llegando a ser una persona sin hogar para luego meterse a predicador con el fin de abandonar la senda de la autodestrucción. Muchos habrían asegurado que estaba muerto si no fuera porque en la última década halló la redención con un regreso triunfal aunque poco publicitado. Amparado por Elvis Costello, publicó Rediscovered en 2003, seguido de un disco en directo y otro de versiones. Sin embargo, su obra maestra de la madurez, hoy convertida en un inolvidable testamento, fue Blue day. A diferencia de la resurrección de otro maestro del soul como Solomon Burke con Don't give up on me, su retorno al Olimpo no causó ruido. Con su brillante estilo y su engatusadora voz, Tate quedaba como lo que siempre fue: un tesoro del soul a descubrir y no abandonar nunca.

http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Howard/Tate/joya/oculta/soul/elpepinec/20111205elpepinec_1/Tes



Howard Tate - Get It While You Can - Rediscovered (2003)

lunes, 30 de enero de 2012

cd.drome / Tienda Mítica c/ Valldoncella 3


Cierra cd.drome, la clásica tienda de indie y electrónica de Barcelona

Los efectos de las doble crisis, la que afecta al sector musical, consecuencia de las descargas ilegales y el pirateo en general, y la económica que afecta a todos los españoles, ha podido con esta tienda de referencia. "Hemos hecho el intento de salvar un negocio, pero no ha podido ser", resume el copropietario, que no quiere buscar culpables en la administración por no haber puesto en marcha una ley efectiva contra la piratería

Actualizada 08/01/2012 a las 12:01

Que en mitad de la mayor crisis de la historia cierre un pequeño local no parece ser una gran noticia. Sin embargo, muchos melómanos no van a poder evitar estremecerse cuando en pocos días eche el cierre cd.drome, una de las tiendas de discos míticas de la música indie y electrónica en España.

Han pasado justo veinte años desde que, en 1992, Oriol Valls y Jordi Raich abrieran este pequeño local situado en el centro de Barcelona, junto a la calle Tallers, una estrecha vía cercana a las Ramblas, que llegaría a reunir una treintena de tiendas de discos de las que apenas quedan las que se cuentan con los dedos de una mano.

Los efectos de las doble crisis, la que afecta al sector musical, consecuencia de las descargas ilegales y el pirateo en general, y la económica que afecta a todos los españoles, ha podido con esta tienda de referencia.

Con un tono pragmático en su voz, Oriol Valls explica que llevaban tiempo rumiando el final, tras varios ejercicios de esfuerzo sin recompensa, y después de tener que cerrar en 2010 la sucursal que abrieron en Madrid.

"Hemos hecho el intento de salvar un negocio, pero no ha podido ser", resume el copropietario, que no quiere buscar culpables en la administración por no haber puesto en marcha una ley efectiva contra la piratería.

"No señalamos a nadie por esta responsabilidad; obviamente, el todo gratis es criticable, es una realidad que nos ha afectado, al igual que la crisis global", remarca.

La tienda tuvo su momento de esplendor entre 2000 y 2004, coincidiendo con la explosión de la música electrónica en España, pero la decadencia, a partir de 2006, fue radical.

Desde que anunciaron el cierre de la tienda en Facebook, han recibido bastantes mensajes de aliento de amigos y clientes, actuales y pasados, y muchos de ellos se han acercado al local de Valdonzella para adquirir alguno de estos últimos discos, o hacerse una foto con los dueños.

Valls y Raich, que seguirán en el sector, dedicados la consultoría musical para empresas, recuerdan el perfil de quienes han sido sus principales clientes: jóvenes y muchos "ex jóvenes" -que rondan los 40 años- consumidores compulsivos de música que se fiaban de las "recomendaciones" que la pareja anotaba en un gran espejo, como los "platos principales" de un restaurante.

Estos días, en ese espejo hay una lista escrita con rotulador con el título de un álbum por cada uno de los años en que cd.drome ha estado abierta, desde el "Slanted & Enchanted" de Pavement, de 1992, al "This is England" de P. J.Harvey, de 2011, y de hitos como el "If you are feeling sinister", de Belle & Sebastian, o "The Greatest", de Cat Power.

Las cubetas y los expositores, cada vez más vacíos, dan un toque inevitablemente nostálgico a un local que algunos habituales, según reconocen, percibían como un espacio propio más que un negocio, un lugar especial en sus autobiografías, que formó parte de un circuito de tiendas de una escena que se apaga.

"Muchos nos comentaban que salir del trabajo y meterse media hora en la tienda era a veces lo mejor de su semana, otros que venían de fuera de Barcelona para comprar aquí; esa sensación de espacio compartido es la que nos queda", asegura Valls.

Por cd.drome han pasado también muchos artistas y djs nacionales e internacionales -Ritchie Hawtin, Sonic Youth, Yo la tengo- y, de hecho, la trayectoria de la tienda va casi paralela al Sonar, un festival que se celebra a escasos metros de allí, y más recientemente al gigante Primavera Sound.

Aunque les han planteado celebrar una fiesta de despedida han rechazado la oferta: "Hemos dicho que no, somos malos homenajeados", se ríen.

En cuanto al devenir de la industria musical y la distribución, Valls dice que no quiere actuar de futurólogo, pero advierte que "el fenómeno del todo gratis" para justificar el acercamiento de la gente a la cultura "es una fórmula equivocada" aunque de momento, reconoce, nadie ha propuesto otra más eficaz.

"Pero mientras haya chavales, de veinte años, capaces de organizarse bien, hacer sus números y tener ilusión, se seguirán abriendo tiendas de discos, lo que dudo es que logren sobrevivir veinte años. Ojalá me equivoque", se resigna.

http://www.diariodenavarra.es/


cd.drome (Informe)




cd.drome Barcelona

domingo, 29 de enero de 2012

Osvaldo Soriano / Un Clásico con Tinta Azulgrana de Boedo


"En el fútbol no se elige un ganador. Ser de San Lorenzo es un interminable sobresalto, una carga que se arrastra en la vida con tanto desconcierto y orgullo como la de ser argentino". Osvaldo Soriano



Osvaldo Soriano: A quince años de la muerte del escritor

Escritor, periodista, fanático del cine y San Lorenzo, “El Gordo” instituyó un estilo que caló hondo en su generación y en las siguientes, pese a que la crítica académica local le fue casi siempre esquiva. Murió el 29 de enero de 1997, después de luchar contra un cáncer de pulmón. Tenía 54 años.

Literatura 27/01/12 - 16:23
Por Ivanna Soto


Un escritor al que no le interesaba la literatura -como solía decir-, que aprendió de su vida nómade siguiendo a su padre electrotécnico por las distintas ciudades del interior. Fue él, que nació un día de Reyes de 1943 en la calle Alem de Mar del Plata, mientras Borges y Bioy Casares imaginaban las historias de Isidro Parodi, que nunca terminó el secundario, que no cumplió el sueño de sus padres de ser ingeniero ni el suyo de ser futbolista. Soriano, el escritor, el periodista, el cinéfilo, el fanático, “El Gordo”, que creció entre los paisajes y amistades que podían ofrecerle Mar del Plata, luego Tandil, San Luis, Río Cuarto, Río Negro, jugando a las barajas, refugiándose en el cine y el fútbol. Se hizo de San Lorenzo, sin importar lo que eso significaba en una provincia, sin nunca pensar en otra camiseta. Quizás ya entonces se gestaban los gérmenes de esa intensa provocación que caracterizaría siempre a Osvaldo Soriano.

Ya pasaron 15 años. Soriano no está. Pero no deja de estar presente. Ni él, ni el periodista de Triste, solitario y final, ni su Andrés Galván y Tony Rocha, ni su Julio Carré, ni sus artistas, locos y criminales, ni sus rebeldes, soñadores y fugitivos, ni sus piratas, fantasmas y dinosaurios. No deja de estar, pese a los críticos y académicos que desdeñaron sus historias y su estilo.

Le gustaban los libros. Amaba a Arlt, a Cortázar y a Chandler. También a Simenon y a Greene, cuyas muertes, dijo, “lloró como un chico”. Su iniciación a la lectura fue con Soy leyenda, de Richard Matheson, en 1961. Y luego siguió: los clásicos del siglo XIX, los rioplatenses, los americanos, los clásicos de nuevo, implantando una lectura de orden caótico que lo seguiría toda su vida.

Así como empezó a leer, también empezó a escribir, en la oficinita de una metalúrgica de Tandil, mientras trabajaba de sereno. Se sentaba en la máquina y tipeaba hasta el amanecer sus “primeros cuentitos, muy cortazarianos”. Y nunca más pudo escribir de día. Ya en Tandil, entre reuniones de café de intelectuales socialistas, dejó de pensar en fútbol y decidió ser escritor. Ahí consiguió su primer trabajo como periodista en El Eco de Tandil. Y arrancó: llegó a Buenos Aires en 1969 detrás de una nota sobre Semana Santa encargada por Osiris Troiani, para después seguir con sus crónicas en Panorama y La Opinión, luego durante su exilio en medios europeos como Il Manifiesto y Le Canard Echainé, y en su retorno al país, en Página/12. Las vueltas de la vida: ya como periodista, volvió a recorrer las ciudades y pueblos del interior que había recorrido durante su infancia.

Fue en 1973 cuando irrumpió en la literatura con Triste, solitario y final. Apenas ocurrido el golpe de estado de 1976 se fue a Bélgica y de ahí a París, donde vivió hasta 1983, cuando regresó al país. “Las únicas dos veces que elegí realmente dónde vivir fueron la primera vez que llegué a Buenos Aires y cuando volví del exilio”, dijo alguna vez. Cuando salió de Buenos Aires nadie lo perseguía. Pero “era mejor estar equivocado con la dictadura que tener razón obedeciéndola”. Viajó y se quedó defendiendo a los exiliados y denunciando la desaparición de personas, que siguió acá, orgulloso, hasta sus últimos días, como cuando escribió para la conmemoración de los veinte años de la dictadura: “Fui, con las Madres de Plaza de Mayo, con Cortázar, Osvaldo Bayer, David Viñas, con miles de otros mejores que yo, uno más de lo que los militares llamaban ‘campaña antiargentina’”.

Y por esa época conoció a Osvaldo Bayer, personalmente. En realidad lo había conocido antes, ya que “como siempre con las muy buenas amistades, empezó con una pelea”, cuenta Bayer, a sus 84 años, mientras explora por primera vez las posibilidades del Skype en una entrevista con Ñ Digital desde Linz Am Rhein. Él investigaba sobre Severino Di Giovanni -el anarquista fusilado por la dictadura de Uriburu-, cuando salió una nota firmada por Osvaldo Soriano sobre el mismo anarquista que decía exactamente lo contrario. Entonces, claro, Bayer llamó furioso a la revista, y habló, por primera vez, con ese tal Soriano. “Soriano, mucho gusto”, se presentó. “¿Sabe lo que quiero decirle a usted? Usted es poco hombre”. Eso entre otros improperios. Y pasaron varios años, a Bayer le tocó ir al exilio, y en la Feria del Libro de Frankfurt se encontró nuevamente con Soriano, que estaba con el editor Daniel Divinsky. Pero a esa altura, lo de Di Giovanni estaba olvidado para Bayer. “¿Lo conocés a Osvaldo Soriano?”, dice Divinsky. “Sí, mucho gusto, ahora lo conozco personalmente”, contesta Bayer, “Su libro es magnífico, es un gran escritor”. Entonces Soriano lo mira y le dice: “Sí, pero yo soy poco hombre”. Tras cuestiones aclaradas, a partir de ese momento fueron los mejores amigos.

Fue también por esos años cuando se conoció en el país No habrá más penas ni olvido -llevada al cine por Héctor Olivera- y se publicó Cuarteles de invierno, que venía de ser considerada mejor novela extranjera en Italia y fue adaptada al cine dos veces. Pero fue en Argentina, tras su imposibilidad de escribir desde el exilio, cuando lanzó A sus plantas rendido un león, Una sombra ya pronto serás -llevada al cine en 1994 otra vez por Olivera-, El ojo de la patria, La hora sin sombra y su libro para chicos, El negro de París. Y también los cuatro volúmenes con sus mejores crónicas periodísticas: Artistas, locos y criminales (1984), Rebeldes, soñadores y fugitivos (1988), Cuentos de los años felices (1993) y Piratas, fantasmas y dinosaurios (1996).

La fascinación que ejercía sobre los lectores se tradujo en enormes ventas y en traducciones a distintos idiomas en el extranjero. “Sus libros demuestran una gran profundidad de todo tipo, una sabiduría popular escrita en un idioma absolutamente popular. Y eso es lo que lo hizo triunfar tanto”, afirma Bayer. “Lo que más valor tiene es que el lector común tiene a su escritor querido, porque Soriano se metía bien en las venas de los barrios porteños, en las venas de lo que es el argentino. Nadie como él ha descrito al porteño con esa profundidad”. Fue ese particular pacto con los lectores lo que lo convirtió en el autor argentino vivo más leído de su época. Con su literatura enfrentó a los argentinos con su identidad. Como dijo Bioy Casares, un argentino que escribía como un argentino. Un novelista atípico. “En el fondo, mis libros plantean por infinitésima vez en la literatura argentina el problema de la identidad. Por eso mis personajes son contradictorios y se parecen tanto a los comunes mortales”, diría alguna vez. Conciencia civil, democrática y política, un intuitivo que montó un mundo de perdedores sentimentales, una suerte de flâneurs tragicómicos que vagan por los pueblos en busca de sí mismos.

Soriano, con Bayer, David Viñas, León Rozitchner y Tito Cossa, conformó un grupo de escritores que se reunía los jueves en “el Tugurio” -como Soriano apodó a la casa de Bayer. Era un provocador. “Siempre llegaba más tarde a las reuniones y largaba un tema para que se agarraran en la discusión Viñas y Rozitchner. Y siempre se agarraban tremendamente, a los gritos. Entonces Soriano levantaba la copa y brindaba sonriente, porque otra vez había triunfado”, recuerda Bayer. “Lo que hubiera hecho, lo que hubiera escrito si hubiera vivido”.

Como Soriano escribió alguna vez: “Un escritor está siempre igual de solo que un corredor de maratón. De esa soledad debe sacarlo todo: música celeste y ruido de tripas. Y también la peregrina ilusión de que un día, alguien decida abrir su libro para ver si vale la pena robarle horas al sueño con algo tan absurdo y pretencioso como una página llena de palabras”.

Y no hay duda de que vale la pena.

http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Osvaldo-Soriano-quince-anios-muerte_0_635336663.html

Fred Frith / Festival Internacional de Improvisación Hurta Cordel de Madrid




Fred Frith: “Lo más difícil en la música es no hacer nada”

Fred Frith, uno de los iconos de la música experimental, toca en la Casa Encendida en Madrid, con la Orquesta FOCO

Chema García Martínez 28 ENE 2012 - 12:52 CET

Es uno de los iconos de la música experimental del último cuarto de siglo. Fred Frith (Heathfield, Inglaterra, 1949), guitarrista y compositor, residente en los Estados Unidos, estará en Madrid interpretando su música junto con la Orquesta FOCO, los próximos sábado y domingo; y en solitario, el jueves, en sesión única, dentro del XVI Festival Hurta Cordel que viene desarrollándose en la Casa Encendida: "empecé a los 5 años con el violín, hasta que un día alguien puso una guitarra en mis manos. Inmediatamente supe que ese era mi instrumento. Es algo que no puedo explicar. Fue una de esas experiencias misteriosas".

Durante los años setenta, Frith recorrió el Viejo Continente a bordo de una vetusta autocaravana junto con los restantes componentes de Henry Cow, el seminal grupo de rock alternativo con el que viajó por vez primera a nuestro país. Su concierto en la discoteca MM, más conocida como el Templo del Rollo en Madrid, mediada la década, sembró el desconcierto entre los seguidores de Coz y Asfalto que se hallaban presentes en la sala: "la principal diferencia entre aquellos tiempos y los actuales es que, entonces, uno podía escuchar cualquier cosa en cualquier sitio, y nadie sabía demasiado lo que estaba haciendo, además de que las compañías discográficas eran mucho más osadas. Entonces, uno podía comprar una caja de 7 discos de Karlheinz Stockhausen editada por Deutsche Gramophon como la cosa más normal del mundo. Nadie se preocupaba acerca de quien demonios iba a escuchar eso. Ahora, si quieres escuchar un tipo determinado de música moderna, tienes que ir a los festivales de música contemporánea, en los que no soy bienvenido, y lo mismo con los festivales de jazz donde, por cierto, tampoco soy bienvenido. Mi filosofía consiste en ir adonde me llaman sin hacer preguntas y hacer lo que hago siempre".

En su mejor momento, Henry Cow llegó a editar sus discos con el sello Virgin, fundado por Richard Branson; el mismo que dio a conocer a Genesis y los Sex Pistols. En Legend, el grupo llegó a contar con la colaboración de Mike Oldfield como ingeniero de sonido: "había gente que realmente creía en lo que hacíamos y nos ayudaron. Richard Branson, que no tenía ni la menor idea de música, les dejaba hacer. Hasta que, después de un par de años, vieron que nunca íbamos a convertirnos en estrellas del Rock & Roll, algo que nosotros sabíamos desde el principio. En cuanto Branson se olió el asunto, nos despidieron".

Cuatro decenios más tarde, el guitarrista ha vuelto por la senda de algo que pudiera parecerse a una banda de Rock & Roll alternativo, con Cosa Brava: "un día estaba en el estudio de grabación tocando el violín y el ingeniero me interrumpió para decirme: 'tengo una amiga que toca muy bien el violín, si quieres te paso su número de teléfono'. Por supuesto, capté la indirecta. Así fue como conocí a la que iba a convertirse en mi musa, Carla Kihlstedt. Lo cierto es que echaba de menos trabajar con una banda, definida como un grupo de personas que hacen lo que pueden y no lo que tú les dices que hagan". Tras años recorriendo los caminos de la abstracción en solitario o en la compañía de otros –John Zorn, Robert Wyatt, Bill Laswell…-, el indómito guitarrista regresa a las aguas cordiales de una música moderadamente melódica: "siempre he sido categorizado como el tipo que toca sonidos raros con la guitarra; sin embargo, si echas un vistazo a mi trabajo, lo que más llama la atención es mi interés por la melodía, algo que es muy poco frecuente en el campo de la música improvisada". Por donde, quien hace nada recorría nuestro país asustando a la parroquia roquera con sus solos de guitarra dislocados y salvajes, hoy se declara amante de la sencillez y las buenas costumbres: "cuando empecé a hacer cosas raras con la guitarra era algo nuevo; entonces había muy pocos que experimentaran con el instrumento. Pero ahora es algo totalmente normal, todo el mundo lo hace. Ahora, cuanto más gente inventa técnicas nuevas de guitarra menos me interesa".

Admirador incondicional de John Zorn –"no me tiene que gustar todo lo que hace para reconocer que es uno de los compositores vivos más importantes que existen"-, el cricket y el canto de los pájaros, a Frith le queda la espina clavada de no haber sido profeta en su tierra: "al final, toco mucho más a menudo en Polonia que en Inglaterra, y no porque no haya quien esté interesado en escucharme. Pero en términos de estructura de negocio no hay ningún interés". Una cosa está clara: el estilo de Fred Frith carece de precedentes. Si existe un autodidacta en el campo de la música creativa, es él: "en los sesenta escuchaba a los guitarristas de blues y folk, gente como Bert Jansch, luego he seguido escuchando a otros guitarristas, como Paolo Angeli, Camel Zekri o Janet Feder, pero no diría que tengo un mentor ni nada parecido. Lo más parecido que he tenido a un maestro fue Derek Bailey, pero yo ya hablaba mi propia lengua cuando le conocí".

Sus dos conciertos previstos al frente de la orquesta FOCO, integrada por algunos de los mejores improvisadores nacidos o residentes en Madrid, están envueltos en el misterio: "Cuando me embarco en este tipo de proyectos, casi nunca preparo nada porque no tiene ningún sentido. No conozco a los músicos, ni sé lo que pretenden ni lo que son capaces de hacer. Según como vaya, puede que a lo mejor escriba algo o no…" El guitarrista afronta gustoso los contrasentidos de una propuesta no exenta de riesgos: "Al final, la función del director en éste tipo de música consiste en decir no cuando hay que decirlo. Hay que lidiar con un grupo de personas para las que no rige ningún tipo de regla. La mera idea de tener a un grupo de improvisadores improvisando al mismo tiempo es algo imposible, siempre y cuando pretendas que el asunto suene bien. El principal problema es que resulta muy improbable que todos los intérpretes tengan la experiencia y la disciplina necesaria para no hacer nada si eso hace que la música suene mejor. Eso es lo más importante, y lo más difícil. Tenía una alumna de piano muy joven en el Mills College que casi siempre no tocaba nada, ni una nota. Siempre ahí, frente al piano, callada… pero cuando tocaba, era exactamente lo apropiado para conseguir que todo sonara bien. Sus improvisaciones eran extraordinarias porque escuchaba. La manera de distinguir a un buen improvisador es por su capacidad para escuchar y lo que decide hacer con la información que recibe; pero si estás siempre ocupado tocando, no tienes tiempo para escuchar ni para decidir. Se necesita mucha disciplina para no intervenir cuando no hay que hacerlo".

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/28/actualidad/1327751527_604350.html


Fred Frith & John Zorn - New York City - February 1989

sábado, 28 de enero de 2012

Jackson Pollock / An Unique Genius in Abstract Expressionism



Pollock cumpliría 100 años

Un texto literario para recordar al gran pintor norteamericano.

28/01/2012 11:28

Por Emanuel Rodríguez

Deberían dejarte vivir al lado de un Pollock una semana, un mes, o durante una temporada infernal en la que te sean permitidos ciertos excesos. Deberían dejarte vivir al lado de un Pollock portátil, una sucesión apenas inteligente de manchas de colores que te recuerde en determinados momentos, antes de dar un beso, antes de sentir un deseo de posesión, antes de encerrar a tu amante en el baño de un hotel mugriento, que la vida es caos y es desorden y generalmente sale mal.

Sale mal. Por eso deberían dejarte vivir con un Pollock al lado, un auténtico Jackson Pollock, que te dejen sentir el relieve de las gotas acumuladas, lanzadas al lienzo de una manera bastante parecida al modo en el que vos mismo fuiste lanzado a la vida: en un desorden de éxtasis y dolor, en un remolino un poco loco de puro instinto, en un acto de suprema libertad. Deberían dejarte vivir al lado de un Jackson Pollock original una vez en la vida, unos días dementes, una temporada en un infierno que sea de todos los colores. Deberían liberar una ruta para que manejes colocado una vez en la vida, a mil kilómetros por hora, a esa velocidad en la que el viento te empieza a enseñar que la vida no tiene sentido pero está buena, aunque salga mal, aunque todo se superponga y se confunda, y que lo que te mata no es que no te quieran, lo que te mata es no saber querer.

Deberían dejarte vivir al lado de un Pollock: esa clase de cuadros no debería ser privilegio de los ricos, esa clase de gente no sabe nada de perder el control o de que las cosas como el amor, la pintura, el cielo y el infierno, el matrimonio, la vocación, las cosas que deberían ser como un cimiento, a veces salgan mal y se derrumben.

Jackson Pollock tiene 100 años. Hay versiones periodísticas de su muerte en un accidente de autos en agosto de 1956. Manejaba descontrolado y ebrio, a mil kilómetros por hora, había dejado de pintar y se había cansado de todo menos del whiski. El viento le enseñó que la vida es basura y que lo que te mata no es que no te quieran, lo que te mata es no saber querer.

http://www.lavoz.com.ar/ciudad-equis/pollock-cumpliria-100-anos



Paul Jackson Pollock (January 28, 1912 - January 28, 2012)

Weegee: Murder is my Business / A Shot in The Dark


El fotógrafo de los asesinos

Nueva York celebra el genio de Weegee con una selección de sus míticas fotografías de sucesos. Las imágenes fueron tomadas entre 1935 y 1946.

Barbara Celis - Nueva York 25 ENE 2012 - 15:10 CET

Nunca es tarde para dar el salto, cambiar de vida y además, dejar huella. Weegee lo hizo con 36 años. Y las más de 20.000 fotografías que tomó a partir de ese momento demuestran que no se equivocó. La exposición Weegee: Murder is my Business (Weegee: El asesinato es mi negocio) que se inauguró el viernes en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York y podrá verse hasta septiembre, se centra en un centenar de ellas, concretamente en una selección de las que tomó entre 1935 y 1946, cuando decidió cambiar el cuarto oscuro en el que durante años se dedicó a imprimir para otros por su propia aventura tras la cámara. Son las imágenes con las que cinceló para la historia el turbio paisaje de crímenes y delincuentes de las malas calles neoyorquinas, instantáneas con las que contribuyó a darle caché artístico a un género, la incipiente fotografía sensacionalista, que gracias a Weegee adquirió popularidad pero también respeto, aunque ha llovido mucho desde entonces y hoy sea un arte más que cuestionable.

Pero la particular mirada de Weegee, cargada de teatralidad, hizo que asesinatos sangrientos, policías agresivos con fedora y gabardina y delincuentes magullados de medio pelo se transformaran bajo sus ojos en retratos de una ciudad en la que sus habitantes, curioseando desde las ventanas, o acercándose para jalear un arresto, humanizaban esas escenas y cambiaban el centro de gravedad de lo que se contaba en ellas.

"Su interés por los espectadores de crímenes o de tragedias ciudadanas construyeron un lenguaje propio que en última instancia sirvió para ofrecer un retrato veraz de la era de la Depresión. Y aunque se le ha tachado de naive y hay quien no ha querido tomarle en serio, sus fotos de esa época están a la altura de la de muchos grandes de la fotografía documental, desde Robert Capa a Walker Evans. Además, abrió una duda en el fotógrafo y el espectador, cómo retratamos la muerte, y esa pregunta nos la seguimos haciendo" explicó a este diario Brian Wallis, comisario de la muestra.

El título de la exposición es el mismo con el que el propio Weegee tituló la que él realizó en 1941 para la Photo League, esa cooperativa de fotógrafos neoyorquinos interesados en temas sociales y que agrupó a los mejores nombres de aquella época, desde Berenice Abbott a Robert Frank. En la muestra también pueden verse algunas de las fotografías de aquel grupo puesto que Wallis ha querido contextualizar el trabajo de Weegee, mostrando desde los periódicos en los que publicaba hasta la habitación en la que dormía. "Weegee vivía enfrente del cuartel general de la policía, bebía en los mismos bares que los agentes… Se dice que le sacó unas fotos al hijo de uno de los comandantes y a partir de ahí se le abrieron todas las puertas y así conseguía llegar el primero" explica Wallis. El comisario subraya que Weegee no se limitaba a llegar y tomar la foto -3 o 4 como mucho- si no que "movía el sombrero de un muerto o incluía ‘attrezzo’ en las escenas del crimen, algo que ha llevado a algunos a cuestionarle aunque yo creo que es precisamente esa teatralidad lo interesante de su trabajo".

Era una época periodísticamente muy diferente a la actual, en la que había ocho tabloides en Nueva York –hoy hay cuatro diarios y sólo dos son tabloides- que Weegee visitaba cada día tras imprimir múltiples copias de sus fotos y llevarlas personalmente a cada periódico. "Lo hizo durante toda su carrera, no permitió que otros manipularan sus negativos" aclara Wallis. Con un gran sentido del humor no exento de cierto egocentrismo –firmaba Weegee, el famoso-, aprendió a utilizar la cámara haciéndose autorretratos -el ICP tiene más de 1500 en sus archivos-. Algunos pueden verse en la exposición, entre ellos la serie en la que Weegee muestra los pasos a través del sistema policial desde que un delincuente es arrestado hasta que se sienta frente al juez. Esa serie fue publicada en la revista Life y le abrió las puertas de una profesión que por aquel entonces pagaba 35 dólares "por dos asesinatos", como reza una factura que le dio la misma revista y que él decidió colgar en su habitación (al cambio, 430 euros de los de hoy, frente a los 100 que con suerte se cobraría por esas dos fotos en la actualidad).

Su carrera se fue forjando además durante una época, la de la prohibición, que vio la consolidación del crimen organizado. Weegee, que como buen fotoperiodista sabía que había que tener amigos hasta en el infierno, se codeó con miembros de El Sindicato y de Murder Inc, conoció bien a Lucky Luciano o Bugsy Siegel, pero también a otros que no hicieron historia y que también le avisaban de donde había que estar para llegar el primero a la escena del crimen. Ellos contribuyeron amigablemente a hinchar ese curriculum fotográfico del que a menudo presumía, fanfarroneando con la cifra de 5000 asesinatos, "cercana a la realidad" dice Wallis. Algunos de esos asesinatos llegaron a exponerse en las paredes del MOMA en la década de los cuarenta, junto a algunas de las imágenes que realizó para el diario PM, un tabloide en el que, entre otras cosas, recogió escenas de la vida cotidiana en Coney Island, que vivió sus años dorados por aquel entonces. Después Weegee decidió dar el salto a Hollywood. Pero esa, es otra historia.


http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/25/actualidad/1327500607_246932.html



Murder Is My Business By photographer Weegee - International Center of Photography New York City




Weegee's Greatest Hits - Disturbing and graphic images of killings and gangster arrests in depression-era - New York during the 1930´s & '40s

viernes, 27 de enero de 2012

Radiohead / The Island President Documentary Soundtrack


Radiohead colabora en film sobre el cambio climático

Gonzalo Espinoza Bravo Miércoles 25 de enero de 2012

Radiohead participan con 14 canciones de su catálogo en el soundtrack de The Island President, documental sobre los intentos del presidente de la República de las Maldivas, Mohamed Nasheed, por salvar a la isla de los efectos del calentamiento global.

“The Island President es una película sobre las Maldivas, y la lucha del presidente Nasheed por conseguir la voz de una pequeña nación en el debate del cambio climático. A menos que se haga algo para detener el aumento del nivel del mar, van a perder todo. El país estará bajo el agua. Algo de nuestra música fue usada para ayudar a contar la historia”, es el mensaje que los músicos publicaron en su web oficial.

“Everything In Its Right Place”, “The Reckoner”, “Idioteque”, “How To Disappear Completely” y “House Of Cards”, son algunos de los títulos que aparecerían en el álbum que servirá de promoción a la película dirigida por Jon Shenk (Lost Boys of Sudan), que recibió el galardón en la categoría de Mejor Documental en la última edición del Festival de Cine de Toronto y que acaba de participar en la selección del Festival Sundance 2012.

Thom Yorke (voz, guitarra), Jonny Greenwood (guitarra, teclado), Ed O’Brien (guitarra), Colin Greenwood (bajo) y Phil Selway (batería), comenzarán el próximo 27 de febrero la gira promocional de su octavo álbum The King of Limbs (2011), para la que ya confirmaron su participación en el próximo festival Coachella 2012.

http://rocknvivo.com/2012/01/25/radiohead-colabora-en-film-sobre-el-cambio-climatico/



The Island President (Documental Trailer) (2011)



Radiohead - The Reckoner (By Clement Picon)


jueves, 26 de enero de 2012

Neil Young / Crazy Horse The Iconic Garage-Rock Band is Back


Neil Young grabará nuevo disco con Crazy Horse

Por musicopolis, el 26 - 01 - 2012

Neil Young se encuentra grabando nuevo disco y lo está haciendo acompañado de Crazy Horse, al menos es lo que publica la edición estadounidense de Rolling Stone. La edición web del magazine tiene como fuente a Thrasher’s Wheat, una página de fans de Neil Young, y explica que el rumor ha sido confirmado por uno de los representantes del músico.

Según la página de fans, Young dio a conocer esta noticia durante el pasado fin de semana, en en el marco de Slamdance Film Festival de Park City, Utah, en un encuentro con Jonathan Demme, que estaba promocionando su última obra: ‘Journeys’. Según este portal, la audiencia acogió las palabras de Young con una sonora ovación.

Unas palabras de Young que tuvieron una gran repercusión en las redes sociales e incluso hubo fans que preguntaron a Ralph Molina, batería de Crazy Horse, a través de su Facebook si la noticia era cierta, a lo que respondió con un “sí” rotundo.

La última vez que la formación completa de Crazy Horse participó en un disco de Neil Young fue en Broken Arrow, de 1996, aunque volvieron a grabar otro álbum en el 2000, Toast, que Young prefirió guardarse. El músico canadiense contempla la publicación de este álbum, explica que Toast es “un disco oscuro. Tiene lo mejor que Crazy Horse han hecho en el resto de discos“.

Según la información de Thrasher’s Wheat, Young comentó que tenía grabado el disco con Crazy Horse y que estaba trabajando en otro. Estas palabras han dado lugar a la especulación sobre si el disco terminado es, precisamente, Toast. Los medios estadounidenses elucubran sobre la posibilidad de que haya nuevo disco de Neil Young en 2012, pero también advierten sobre sus constantes cambios de parecer.

http://www.musicopolis.es/neil-young-grabara-nuevo-disco-con-crazy-horse/295392012/



Neil Young & Crazy Horse - Slip Away - Broken Arrow (1996)

miércoles, 25 de enero de 2012

Camarón de la Isla / La Última Misa en San Juan Evangelista (1992 - 2012)



El último concierto de Camarón

Sale a la luz el disco del recital del maestro en el colegio mayor Johnny, una actuación que a punto estuvo de no celebrarse. Esta es la historia

Carlos Marcos - Madrid - 24/11/2010

Cinco horas antes de comenzar la actuación, Camarón de la Isla, recluido en el madrileño hotel Príncipe Pío, no quería cantar. Acababa de llegar de un concierto en Nimes, en el sur de Francia, y el maestro alegaba cansancio, tanto físico como psíquico. Cinco minutos antes del concierto, con la gente que llenaba un San Juan Evangelista (el Johnny) a punto del motín por el retraso, la gran voz del flamenco, ya en el camerino del recinto, se negaba a salir. Sudores fríos en los miembros de la organización, caras contrariadas en los pasillos, gente a punto de darse cabezazos contra la pared. De repente, la melena rizada del maestro asomó por la puerta del camerino. Enseguida, y quizá para que no se escapara, Pablo Nacarino (entonces 29 años y responsable de la zona de camerinos del colegio mayor) se lanzó al encuentro del cantaor. Le cogió con ternura del brazo y empezó a tirar suavemente de él. "Venga, José, anímate, que hay mucha gente esperándote", le dijo Nacarino. Pero no había manera.

"No quería salir", explica ahora Nacarino. "Estaba muy alicaído, hecho polvo. Para acceder al escenario del Johnny hay unas pequeñas escaleras de metal. Yo subí con él, casi empujándole. Me decía: 'Es que estoy mal, no puedo actuar'. Yo le respondía: 'Anímate, José'. Y le iba guiando del brazo por la escalera". Cuando alcanzaron, no sin dificultad, el último escalón, solo les separaba una cortina para presentarse ante el público.

La abarrotada sala ya gritaba, impaciente. Tomatito, el fiel Tomate, único músico que le acompañaría esa histórica noche, se acercó al lateral, corrió la cortina y cogió a Camarón del brazo para llevarle hasta su silla de mimbre. En cuanto el maestro apareció en el escenario, la gente (525 personas, llenísimo), que voceaba, se sumergió en un silencio indescriptible. Congoja. Camarón se sentó, no dijo nada (ni en ese momento ni en todo el recital) y se arrancó con la soleá Salud es lo que yo quiero. Nacarino: "Fue increíble el canto tan hondo que salió de la garganta de ese hombre. Estaba hundido, pero se transformó. A mí se me caían las lágrimas". A muchos espectadores también.


De esta forma tan épica se desarrolló el histórico último concierto de Camarón de la Isla. Los flamencos se saben la fecha de memoria: un gélido 25 de enero de 1992. Seis meses después, el 2 de julio, fallecía, a los 41 años, víctima de un cáncer de pulmón. El 7 de diciembre se publica el disco de aquella vibrante actuación, titulado El último concierto.

Pero volvamos a aquella postrera actuación. Tomatito, entonces 32 años, estuvo a su lado desde el primer momento: "La verdad es que no sabíamos que estaba enfermo de cáncer. Ya en el hotel se encontraba muy fatigado. Me dijo que suspendiera el concierto, que no podía. Yo le comenté que era un recital importante, el Festival por Tarantos, muy arraigado en mi tierra, Almería. Y que el director del San Juan, Alejandro Reyes, que hacía un gran esfuerzo para difundir el flamenco, también era de Almería. Entonces Camarón me miró y dijo: 'Bueno, venga...".


Efectivamente, la actuación de Camarón se ofrecía dentro del festival Flamenco por Tarantos, que cumplía la tercera edición. Costó traer al de la Isla 3,5 millones de pesetas (21.000 euros). Las entradas costaron 4.000 pesetas, unos 24 euros. Dato: todavía sigue siendo la entrada más cara de la historia del San Juan. Aquel día se llegaron a pagar 25.000 pesetas (150 euros) en la reventa, "o una china de hachís muy grande", apunta el director del San Juan, Alejandro Reyes, que ya lo era en 1992. "Actuó unos 55 minutos y fue uno de los mejores recitales de su última época. Luego estuvo una media hora recibiendo a gente en el camerino, se puso un abrigo largo que tenía y se fue. Estuvo muy cariñoso y tierno", apunta Reyes.

Camarón acudió acompañado de su médico, que era costumbre que le asistiera en esta etapa final. Justo antes de empezar el recital, médico y cantaor se encerraron solos en el camerino. "Que no pase nadie", ordenó alguien. Y colocaron a un portero para proteger la puerta. Al rato salieron los dos. Las críticas fueron excelentes. "¡Cómo cantó! En cuanto que tomó asiento en el escenario sus fatigas volaron. Lo dio todo, arriesgando en cada nota, y salió triunfante", escribió el crítico José Manuel Gamboa. La gente, extasiada, no paraba de interrumpir el canto con sonoros "olés". Hasta que un patriarca gitano les gritó: "A ver, señores, que en misa no se habla".

Tomatito ha estado escuchando estos días la grabación de aquel concierto. Pero su guitarra no suena. O al menos eso es lo que a él le parece: "Al lado de Camarón ni me escucho. Lo digo totalmente en serio. Cuando él estaba, todos sobrábamos". Olé.



De Oro y Marfíl - Camarón de la Isla con Tomatito - San Juan Evangelista - Madrid - Enero 25 1992 - Enero 25 2012

martes, 24 de enero de 2012

Iaies & Fumero / Conversaciones en Buenos Aires

Iaies y Fumero, entre el tango y el jazz

El pianista Adrián Iaies y el contrabajista Horacio Fumero, radicado en Barcelona, graban tangos clásicos en el Café Vinilo

19.01.2012 17:18

Por Humphrey Inzillo

Es, sin dudas, un plan perfecto. Para ellos, dos de los músicos de jazz más prestigiosos de la Argentina. Pero también para todos aquellos melómanos que quieran combatir el calor y el letargo del verano porteño. Bajo el título de Conversaciones desde el arrabal amargo, el pianista Adrián Iaies (director del Festival Internacional de Jazz de Buenos Aires) invitó a su amigo, el contrabajista Horacio Fumero (radicado en Barcelona desde hace más de tres décadas), a dialogar sobre el escenario. La cita es en el Café Vinilo, los sábados 21 y 28, y los domingos 22 y 29 de enero, a las 21, en Gorriti 3780. Se trata, claro está, de un diálogo musical, con tangos clásicos que marcan la senda a transitar desde el jazz y la improvisación, acaso el más universal de los lenguajes, y que será capturado en vivo para una grabación inédita que el dúo registró en estudio hace dos años.

¿Por qué decidiste invitar a Horacio a grabar un disco en vivo?
Iaies:
Porque Horacio es uno de los músicos con los que yo he pasado mejores momentos sobre un escenario. Parece hecho especialmente para tocar en vivo. Y tiene una particularidad que yo la puedo reconocer en mi también. Ambos tenemos performances muy diferentes en estudio y en vivo. Ni mejores, ni peores: diferentes. Nosotros tenemos hecho un disco de dúo en estudio desde hace dos años, que nunca se editó. Nos pareció una buena idea hacer uno doble que refleje esas dos caras y justo apareció la UTREF ofreciéndome financiar algún proyecto especial que tuviese, para su sello discográfico. Y aquí estamos...

Fumero: La invitación de Adrián fue mi mejor regalo de año nuevo. Ya habíamos grabado algo hace un par de años en estudio y la posibilidad de repetir la experiencia grabando otro material en vivo forma parte de mis desafíos preferidos. Hace ya un tiempo que no teníamos la oportunidad de tocar juntos, después de aquellos frenéticos años que comenzaron con una grabación justamente en dúo en Barcelona.

Entre otras colaboraciones conjuntas, grabaron y giraron con Tango Reflections Trio, junto al bandoneonista Pablo Mainetti. ¿El repertorio de estos conciertos va a incluir Piazzolla u otros tangos?
Iaies:
El repertorio de estos conciertos son, casi 100 % tangos. Hay algo de Piazzolla pero, sobre todo son tangos más tradicionales, algunos de los cuales nunca habíamos tocado antes: "Fuimos", "Gricel", "Nada"... Paradójicamente, se trata de una faceta en la que nosotros dejamos ver más claramente nuestra esencia de músicos de jazz y el dúo da una elasticidad para la improvisación que es impensada en otros formatos.

Aunque la esencia jazzística es el que predomina en tu obra, siempre te vinculaste con otros estilos como el rock, el tango, el folclore y hasta el flamenco. ¿Sentís que compartís esa búsqueda o esa "mirada amplia" con Adrián?
Fumero:
A mí me gusta toda la música hecha con inteligencia y con amor. Evidentemente, mi camino pasó y pasa principalmente por el territorio jazzístico, pero habitualmente escucho y me intereso por otros tipos de música y está claro que mi vida musical empezó en mi infancia con folclore y tangos. Conozco no sólo las músicas de mi primer cacho de vida, también las letras. Las del tango, cuando era pibe me parecían espantosas. ¡De lo que no me daba cuenta es que las estaba memorizando para más tarde! Decían en mi pueblo: "Tranquilo pibe, el tango te espera...". Y es verdad.

¿Cuál dirías que es la característica más notoria de Horacio como contrabajista?
Iaies:
Quienes lo han tratado personalmente a Horacio saben que es un gran contador de historias, un tipo muy conversador. Eso mismo es cuando toca. Horacio no es un contrabajista a la Charlie Haden, molde y excesivamente preciso, ni austero en las notas que toca. Es más intenso, en la onda de los viejos capos como [Charlie] Mingus o Ray Brown. Y es alguien que siempre le regala una vida extra a la canción que esté tocando.

¿Cuál es el recuerdo -acaso la enseñanza- más importante de las dos décadas en las que tocaste junto al pianista catalán Tete Montoliú?
Fumero:
Tete fue para mi un aprendizaje constante, sobre todo musical, pero también de la vida. El tenía una "visión" [N. del E.: Montoliú era ciego] particular del mundo que me hizo reflexionar profundamente sobre todo lo que yo veía o, justamente, no veía. Hablábamos mucho de literatura: de Cortázar, de Borges, y de muchos otros escritores. Pero también de fútbol (el Tete era hincha fanático del Barça) y de señoras. Pero casi nunca de música: eso sólo se hacía tocando.

¿Qué significa para vos tocar con quien fuera durante más de tres lustros miembro del trío estable de Tete Montoliú, además de haber compartido escenarios y grabaciones con Freddie Hubbard, Johnny Griffin, Horace Parlan, Danilo Pérez, Boby Hutcherson y Benny Golson, entre otros? ¿Se siente el peso de esos nombres, de esa historia, en el diálogo musical?
Iaies:
Bueno, yo lo conocí a Horacio cuando viajé a Barcelona en el 2000 a grabar Tango Reflections: necesitaba un contrabajista para hacer dos dúos y me pasaron el correo de Horacio. Yo lo único que sabía de él era que había tocado con el Tete, que era un pianista que me encantaba: tenía un montón de discos suyos. Así que, en ese momento, sentí la responsabilidad de estar a la altura de las circunstancias. Pero luego, cuando tocás con músicos así, todo es más fácil, porque nadie tiene que andar demostrando nada. Uno hace lo que sabe hacer y funciona. ¿Qué otra cosa iba a hacer?, ¿Competir con el Tete, tratar de ser mejor improvisador que Griffin u Horace Parlan? Siempre es más fácil. Y así resultó.

Hace más de una década que empezaron a colaborar en distintos proyectos, ¿qué balance hacen de esa experiencia?
Iaies: A la media hora de haberlo conocido a Horacio, ese lunes de frío en Barcelona, ya sabía que tenía un amigo para toda la vida. Al día siguiente, cuando fuimos al estudio a grabar esos dúos, el productor (un catalán super serio, fino y profesional), me preguntó cuantos años hacía que tocábamos juntos. ¡No podía creer que nos habíamos conocido la tarde anterior! Horacio es mi hermano y yo bendigo la posibilidad de compartir cada minuto de música con el. Creo que hemos sido afortunados de conocernos y ambos nos hemos enriquecido musical y humanamente tocando juntos.

Fumero: Empezar a trabajar con Adrián supuso mi vuelta musical a la Argentina... ¡Qué te voy a explicar! Pura alegría. En los agradecimientos de mi disco Isoca [S-Jazz, 2004], en alguna parte le digo a Adrián... ¡Gracias por devolverme mi país!

¿El nuevo disco implica una gira posterior en conjunto?
Iaies:
Hay una idea de ir a tocarlo a España. Hace rato que venimos hablando de instalarnos una semana en Madrid y tocar todas las noches en algún club y luego hacer lo mismo en Barcelona. Y es muy probable que cuando la UTREF saque el disco, en la segunda mitad del 2012, Horacio venga a hacer conciertos y presentarlo.

http://www.rollingstone.com.ar/1441797-iaies-y-fumero-entre-el-tango-y-el-jazz



Adrián Iaies & Horacio Fumero - Café Vinilo - Buenos Aires (2012)

domingo, 22 de enero de 2012

Archie Shepp / Gemini + Live in Souillac


Archie Shepp: 'Gemini - The Reverse/Live in Souillac'

I-Recorded at Harryson Studio, Pantin (France) on March 13/14 2007
II-Recorded Live in Souillac Jazz Festival, Ivry (France) July 20, 2002

Chema García Martínez 3 ENE 2012 - 19:16 CET

Reconforta comprobar que hay cosas que no cambian. Por ejemplo, Archie Shepp. El viejo león movió ficha hace algunos —bastantes— años, cuando se desmarcó del free jazz que le había encumbrado para convertirse a la religión del “Único y Verdadero Jazz”. El de Louis Armstrong y Coleman Hawkins. El de Big Joe Turner. Medio siglo más tarde, el anciano saxofonista/cantante/agitador político residente en París, renueva sus votos musicales en The reverse, una poderosa mezcla de ingredientes —del blues a Mingus; del calipso al rap— para un pastel multicolor capaz de satisfacer cualquier paladar.

Shepp ruge, y su rugido suena a otros tiempos —Revolution-Mama Rose—, por más que le haya cambiado la letra al viejo himno, y donde decía “Birmingham, Alabama” ahora diga “Bagdad, Irak”. A su vera, el siempre eficaz Wayne Dockery, al contrabajo; más Steve McCraven, a la batería, Tom McClung, al piano; Stéphane Guery, a la guitarra; y Chuck D, rapeando.

El álbum doble se completa con la edición del un tanto atípico concierto ofrecido por el saxofonista y su cuarteto en Souillac en julio del 2002, acompañado por la cantante y pianista Amina Claudine Myers.

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/01/16/tentaciones/1326737054_036296.html


Archie Shepp - The Reverse (alt. version 1) From Gemini-Recorded at Harryson Studio (France) (2007)

sábado, 21 de enero de 2012

Etta James / Legendary American Diva of Blues & Soul



El blues y el soul dicen adiós a Etta James

La cantante estadounidense falleció ayer en Los Ángeles a los 73 años

LUIS MARTÍN Día 21/01/2012

Acaba de extinguirse la vida de una de las más grandes intérpretes de blues que ha dado la segunda mitad del siglo XX, Etta James. La leucemia y otras enfermedades que acechaban desde hace tiempo su salud han terminado así con la existencia de una artista mayúscula a la que siempre le vino estrecha la circunscripción en cualquier ámbito estilístico. Etta fue una cantante fundamental en el capítulo crítico del rhythm & blues durante los años 50, cuando el blues rítmico quería hacerse rock and roll con el fin de que se notase que era música de jóvenes, o ponerse de largo acercándose al jazzque comenzaba a ser moderno.

Etta James se llamaba, en realidad, Jamesetta Hawkins y había nacido en 1938 en Los Angeles. Como tantas otras colegas de generación, comenzó probando con el góspel en una iglesia de su barrio para ir aproximándose, luego, al blues y al rhythm & bluesdel momento. Solo tenía cinco años de edad cuando comenzaron sus primeras incursiones en emisiones radiofónicas. Poco después llegaría su primera oportunidad profesional, a través de la llamada del baterista Johnny Otis, en cuya orquesta comenzó Etta a cantar a la edad de catorce años.

Sus grabaciones para la fonográfica Modern Records son las que la situaron en la rampa de lanzamiento de la fama y las que dejaron semilla entre una importante generación de músicos que, en aquellos años, transitaba por los territorios del rhythm & blues, el rock y el popincipiente. Esa fue la etapa en la que asumió el sobrenombre de Peaches y grabó la impactante «Roll with me Henry».

Etta James era una mujer fuerte, de voz turbulenta y enérgica que se dejó tentar siempre por el lado más comercial del rhythm & blues, así que en 1960 inició una estrecha relación laboral con la emergente fonográfica Chess Records de Chicago. El reconocimiento definitivo le llegaría a través de algunos dúos con su pareja sentimental entonces, Harvey Fuqua. Leonard Chess, propietario de Chess Records, supo potenciar la imagen de Etta James como una cantante escalofriante de baladas, cuya voz lucía cargada con la fuerza y la reciedumbre de una contralto. El detalle logró admiración incondicional entre la comunidad blanca y, musicalmente, creó escuela entre la negra, razón por la que, pese a la muerte de Leonard Chess, Etta permaneció en la compañía hasta 1975. En ese año, iniciaría una maniobra de aproximación al rock que aún es recordada como uno de sus fracasos más sonados.

Etta James luchó durante buena parte de su vida contra la obesidad y su adicción a la heroína, y ambas cosas casi consiguieron sepultarla en el anonimato hasta que, en 1988, regresó con el álbum «Seven year Itch», que consolidó su leyenda en el soul. Ya nunca volvería a desaparecer de la escena. Álbumes como «Mystery Lady» o «Life, love and the blues» la muestran como una de las grandes protagonistas del blues y el soul de la segunda parte del siglo XX y de lo que llevamos del XXI. En 2001 fue incorporada al Blues Hall of Fame, y el aún reciente disco «The dreamer» se puede paladear como un inmenso homenaje al buen gusto.

El tono emocionado con el que Etta James interpretaba sobre la escena y en los estudios ha sido uno de los más intensos que ha dado la música negroamericana. Tuvo una hermana en inspiración en Koko Taylor y también disfrutó la herencia afortunada de Mahalia Jackson y Bessie Smith. Con su muerte se cierra un capítulo decisivo en el blues y se pierde una seña de identidad definitiva.

http://www.abc.es/20120121/cultura/abcp-blues-soul-dicen-adios-20120121.html



Etta james - Born Under A Bad Sign

viernes, 20 de enero de 2012

Johnny Otis / Godfather of Rhythm & Blues



Muere Johnny Otis, padrino del Rhythm & Blues

Tenía 90 años. Promovió la música negra entre el público blanco.

Los Ángeles Jueves 19 de enero de 2012

Johnny Otis, el "padrino del Rhythm & Blues" que escribió y grabó el clásico del R&B "Willie and the Hand Jive" mientras que promovió la música negra entre las audiencias blancas por años como músico y conductor de radio, ha muerto.Tenía 90 años.

Otis, quien había sufrido problemas de salud por varios años, murió el martes en su casa en el suburbio de Altadena en Los Ángeles, informó su representante Terry Gould.

Otis, quien era de raza blanca y cuyo nombre de pila era John Veliotes, fue hijo de inmigrantes griegos y creció en un barrio negro de Berkeley, donde según contaba se identificó más con la cultura negra que con la suya.

Cuando era adolescente cambió su nombre pues pensaba que Johnny Otis sonaba más negro.

"Cuando era chico pensé que si nuestra sociedad dictaba que uno tenía que ser negro o blanco yo quería ser negro" , dijo una vez.

Su gusto musical claramente reflejaba la cultura que adoptó e incluso después de que se volvió famoso, su piel y su cabello oscuro hacían que las audiencias y los organizadores en los clubes asumieran que era negro como sus compañeros de grupo.Otis dirigía su propia banda en 1945 cuando logró su primer éxito, "Harlem Nocturne".

En 1950, 10 de sus canciones llegaron a la lista de R&B de la revista Billboard. Su éxito "Willie and the Hand Jive" vendió más de 1,5 millones de copias y Eric Clapton lo reinterpretó años después.

Pero la influencia de Otis se sentía más en su habilidad para reconocer y promover talento. Incorporó en sus bandas a vocalistas tan diversos y legendarios como Etta James, Hank Ballard, Big Mama Thornton y The Robins, los cuales se convirtieron al final en el grupo The Coasters.

Otis se consideraba un curador de la música popular negra, lo que representaba para él mucho más que diversión o un medio de subsistencia. Sus reseñas de R&B en todo el país y sus participaciones en el radio y la televisión tenían como finalidad presentar la música negra a las audiencias blancas.

"La música no sólo son las notas, es la cultura, la forma en la que cocinaba la abuela, la forma en la que el abuelo contaba historias, la forma en la que los chicos caminan y hablan" , dijo alguna vez.En años recientes Otis dedicó gran parte de su tiempo a la pintura y a la escultura.

También abrió una tienda de alimentos orgánicos en Sebastopol en la década de 1990 para vender los vegetales de su hijo Vicky. La tienda estaba decorada con los murales de Otis.Aunque tuvo poco éxito como tendero, atraía a mucha gente al mercado el viernes y el sábado cuando se presentaba con su banda.

"Era un éxito total" , dijo Gould. "Tenías que hacer reservaciones con tres semanas de anticipación, era increíble" .Otis también tenía un programa en la radio sin fines de lucro Pacifica Radio Network hasta que sus problemas de salud lo obligaron a retirarse en 2005. Además de sus hijos, a Otis le sobrevive su esposa, Phyllis, con quien se casó en 1941; sus hijas Janet y Laura; y varios nietos.

http://www.eluniversal.com.mx/notas/823896.html



Johnny Otis - "Harlem Nocturne"

jueves, 19 de enero de 2012

Dino Saluzzi / Una extraordinaria travesía de estricta improvisación

Saluzzi, un género en sí mismo


Miércoles, 18 de enero de 2012


El bandoneonista, acá acompañado por la cellista Anja Lechner y por su hermano, el clarinetista Félix “Cuchara” Saluzzi, logra con este disco uno de los hitos de su carrera. La improvisación, en su sentido más estricto, atraviesa toda la obra

Por Diego Fischerman

Hay instrumentos ligados a ciertos géneros de manera casi obligatoria: los bronces y el jazz; la guitarra eléctrica y el rock. Pero ninguna relación es tan fuerte como la que hay entre el bandoneón y el tango. Podría decirse que cualquier sonido de ese instrumento evoca al tango y que cualquier tango hace pensar en el bandoneón, aun cuando no haya ninguno tocando. Sin embargo, hay una excepción. Y se trata, prácticamente, de un género único y encarnado en una sola persona: Dino Saluzzi. Si bien sus raíces están en la tradición del tango y, también, en una herencia menos notoria, pero igualmente significativa, que viene de la utilización del bandoneón en los grupos folklóricos de Salta y Santiago del Estero, el estilo de este salteño que pasó, en Buenos Aires, por la orquesta de Gobbi y que saltó, más adelante, a ser la figura más atípica del jazz europeo, tiene un poco de cada una de ellas, pero no se parece definitivamente a ninguna.

Desde que en 1982 el sello alemán ECM editó Kultrum, su primer disco de improvisaciones a solas, el nombre de Saluzzi fue convirtiéndose en inevitable a la hora de pensar en los creadores más originales dentro del campo de la música artística de tradición popular. Parte de esa originalidad tiene que ver con su propio estilo, con la manera de encontrar una organización más ligada a la idea de la travesía, de la improvisación en un sentido estricto –la posibilidad de detenerse o desviarse de un discurso o de unas células temáticas– que a cualquiera de las formas más habituales al jazz, con sus secuencias más o menos fijas de acordes y sus estructuras más bien simétricas. Y parte de lo que hace única a la música de Saluzzi es, también, su apertura a los encuentros con otros intérpretes y con otros géneros. En ese sentido, sus discos con músicos como Charlie Haden, Enrico Rava, Marc Johnson o el gran trompetista polaco Tomasz Stanko señalaron caminos no transitados.

La última de estas fructíferas relaciones tiene como coprotagonista a la cellista Anja Lechner, a la que conoció como integrante del Cuarteto Rosamunde, con el que grabó, en 1988, el disco Kultrum (extraño caso de disco con un nombre repetido dentro del catálogo de un mismo músico y en un mismo sello). Después llegó el bellísimo Ojos negros, de 2006 y a dúo y, tres años más tarde, con la incorporación de un ladero de años, su hermano Félix “Cuchara” Saluzzi en clarinete, y la participación de una orquesta, un álbum de título inequívoco: El encuentro. Ahora, el trío a solas acaba de publicar Navidad de los Andes. Y se trata, nuevamente, de un disco extraordinario. Cuchara incorpora también el saxo tenor y en sus intervenciones con ese instrumento, en dos tangos –“Recuerdos de bohemia” y “Soledad”– su planteo, casi literal, tiene el efecto de una especie de eco. O, más bien, de un sonido fantasmal al que se sobreimprimen las brumas del bandoneón y de un cello de sonido rico y expresividad elocuente. Con la habitual calidad sonora y el cuidado en las presentaciones de las producciones de ECM, este disco es, sin duda, uno de los hitos de su carrera.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/7-24108-2012-01-18.html



Dino Saluzzi Anja Lechner Félix Saluzzi - Gabriel Kondor from "Navidad de los Andes"

miércoles, 18 de enero de 2012

Jimmy Castor / A Man Called Funk


Jimmy Castor, leyenda del funk, muere en Las Vegas


Associated Press Fecha: 01/18/2012

LAS VEGAS (AP) — Jimmy Castor, un saxofonista, cantante y compositor de funk y soul neoyorquino cuya canción "It's Just Begun" se convirtió después de 40 años en un himno para varias generaciones de amantes del hip-hop, murió aparentemente por insuficiencia cardíaca en un hospital de Las Vegas, informaron sus familiares el martes. Tenía 71 años.

La música de Castor, incluyendo otro éxito de 1972, "Troglodyte", habló por sí misma miles de veces en los riffs y mezclas de grupos como N.W.A., 2 Live Crew, Kanye West, Ice Cube y Mos Def.

Su hijo, Jimmy Castor Jr., de 45 años, un cineasta de Redondo Beach, California, dijo que ha visto cientos de veces el reconocimiento inmediato en los primeros acordes de saxofón de "It's Just Begun", incluso antes de que la letra comience. ("Watch me now. Feel the groove. Into something. Gonna make you move")

"No importa en qué país estés, no importa qué idioma hables, todos lo conocen", dijo Jimmy Castor Jr. en Las Vegas.

Jimmy Castor fue hospitalizado en noviembre después de sufrir un ataque cardiaco, y se sometió a una cirugía de bypass cuádruple. Murió el lunes en el hospital Saint Rose Dominican, dijo su hijo.

Castor, líder del grupo musical Jimmy Castor Bunch, vivía con su esposa, Sandi, en el suburbio de Henderson, cerca de Las Vegas.

Su trabajo fue sampleado por otros artistas más de 3.000 veces, dijo su hijo, y él siguió trabajando y haciendo presentaciones hasta agosto pasado, cuando tocó en el festival funk de Long Beach, en California. Jimmy Castor Jr. dijo que su padre había reservado fechas para una gira europea este año.

http://feeds.univision.com/feeds/article/2012-01-18/jimmy-castor-leyenda-del-funk


Its Just Begun - The Jimmy Castor Bunch (1972)

martes, 17 de enero de 2012

Lee Ranaldo / From "Between The Times and The Tides"

Lee Ranaldo - "Off the Wall"


Publicado: 16.01.2012


Por Yamila Trautman

Primer single de lo nuevo del violero de Sonic Youth

La turbulencia y el desconcierto se superan así. Para su primer disco como cantautor propiamente dicho (Between The Times and The Tides, que será lanzado en marzo de este año, mucho más allá de la incertidumbre que atraviesa al futuro de Sonic Youth después de la separación de Moore y Gordon y después del supuesto concierto final en Brasil), Lee Ranaldo contó con la colaboración de varias bestias amigas. Además del batero Steve Shelley y el productor John Agnello, Nels Cline de Wilco, Alan Licht, John Medeski y más participarán de este trabajo del que ya se puede escuchar la primera muestra.

"Off the Wall" rescata los sonidos más digeribles de la banda neoyorkina, algunos canalizados en The Eternal (2009): las guitarras coloridas de rasgueos alegres -quizás un resto de ese último álbum, quizás influencia de la marca registrada de Cline-, los coros y las letras que también destilan optimismo, lo colocan en las verdaderas antípodas de su trabajo solista más destacado basado principalmente en la distorsión y la experimentación noise.

http://www.rollingstone.com.ar/weblogs/hot-tracks/1440991-lee-ranaldo-%E2%80%93-off-the-wall


Lee Ranaldo - "Off The Wall" from "Between The Times and The Tides"

lunes, 16 de enero de 2012

FC Start / Héroes de Kiev (1942 - 2012)



FC Start : Morir antes que perder

La historia del fútbol mundial incluye miles de episodios emotivos y conmovedores, pero seguramente ninguno sea tan terrible como el que protagonizaron los jugadores del Dinamo de Kiev en los años 40. Aqui esta la historia de los jugadores del Dinamo que jugaron un partido sabiendo que si ganaban serían asesinados, y sin embargo decidieron ganar. En la muerte dieron una lección de coraje, de vida y honor, que no encuentra, por su dramatismo, otro caso similar en el mundo.

Para comprender su decisión, es necesario conocer cómo llegaron a jugar aquel decisivo partido, y por qué un simple encuentro de fútbol presentó para ellos el momento crucial de sus vidas.

Todo comenzó el 19 de septiembre de 1941, cuando la ciudad de Kiev (capital ucraniana) fue ocupada por el ejército nazi, y los hombres de Hitler desplegaron un régimen de castigo sin piedad y arrasaron con todo. La ciudad se convirtió en un infierno controlado por los nazis, y durante los meses siguientes llegaron cientos de prisioneros de guerra, a los que no se permitía trabajar ni vivir en casas, por lo que todos vagaban por las calles, en la más absoluta indigencia. Entre aquellos soldados enfermos y desnutridos, estaba Nikolai Trusevich, quien había sido portero del Dinamo de Kiev.

Josef Kordik, un panadero alemán a quien los nazis no perseguían, precisamente por su origen, era hincha fanático del Dinamo. Un día caminaba por la calle cuando, sorprendido, miró a un pordiosero y de inmediato se dio cuenta de que era su ídolo: el gigante Trusevich.

Aunque era ilegal, mediante artimañas, el comerciante alemán engaño a los nazis y contrato al arquero para que trabajara en su panadería. Su afán por ayudarlo fue valorado por el arquero, que agradecía la posibilidad de alimentarse y dormir bajo un techo. Al mismo tiempo, Kordik se emocionaba por haber hecho amistad con la estrella de su equipo.

En la convivencia, las charlas giraban siempre sobre el fútbol y el Dinamo, hasta que el panadero tuvo una idea genial: le encomendó a Trusevich que en lugar de trabajar como él amasando pan, se dedicara a buscar al resto de sus compañeros. No sólo le seguiría pagando, sino que juntos podían salvar a los otros jugadores.

El arquero recorrió lo que quedaba de la ciudad devastada día y noche, y entre heridos y mendigos fue descubriendo, uno a uno, a sus amigos del Dinamo. Kordik les dió trabajo a todos, esforzándose para que no se descubriera la maniobra. Trusevich encontró también algunos rivales del campeonato ruso, tres futbolistas de la Lokomotiv, y también los rescató. En pocas semanas, la panadería escondía entre sus empleados a un equipo completo.

Reunidos por el panadero, los jugadores no tardaron en dar el siguiente paso, y decidieron, alentados por su protector, volver a jugar. Era, además de escapar de los nazis, lo único que podían hacer. Muchos habían perdido a sus familias a manos del ejército de Hitler, y el futbol era la última sombra que sobrevivía de sus vidas anteriores.

Como el Dinamo estaba clausurado y prohibido, le dieron a su conjunto un nuevo nombre. Así nació el FC Start, que a través de contactos alemanes comenzó a desafiar a equipos de soldados enemigos y selecciones de la órbita del III Reich.

El 7 de junio de 1942, jugaron su primer partido. Pese a estar hambrientos y haber trabajado toda la noche, vencieron 7 a 2. Su siguiente rival fue el equipo de una guarnición húngara y le ganaron 6 a 2. Luego le metieron 11 goles a un equipo rumano. La cosa se puso seria cuando el 17 de julio enfrentaron a un equipo del ejército alemán y lo golearon 6 a 2. Muchos nazis empezaron a molestarse por la creciente fama de este grupo de empleados de panadería y le buscaron un equipo mejor para terminar con ellos. Llego MSG húngaro con la misión de derrotarlos, pero el FC Start lo aplastó 5 a 1, y más tarde, ganó 3 a 2 en la revancha.






El 6 de agosto, convencidos de su superioridad, los alemanes prepararon un equipo con miembros de la Luftwaffe, el Flakelf, que era un gran equipo, utilizado como instrumento de propaganda de Hitler. Los nazis habían resuelto buscar el mejor rival posible para acabar con el FC Start, que ya había ganado gran popularidad en el pueblo sometido. La sorpresa fue mayúscula, sin embargo, porque pese a las patadas de los alemanes, el Start venció 5 a 1.

Luego de esa escandalosa caída del equipo de Hitler, los alemanes descubrieron la maniobra del panadero. Desde Berlín llego la orden de matarlos a todos, pero los jerarcas nazis no se contentaban con eso. No querían que la última imagen de los rusos fuera una victoria, porque pensaban que matándolos así no harían más que perpetuar la derrota alemana.

La superioridad de la raza aria, en particular en el deporte, era una obsesión para Hitler y los altos mandos. Por esa razón, antes de fusilarlos, querían ganarles en la cancha.

Con un clima tremendo y amenazas por todas partes, para el 9 de agosto se anuncio la revancha, en el repleto estadio Zénit. Antes del choque, un oficial de la SS entró en el vestuario y dijo en ruso: “soy el árbitro, respeten las reglas y saluden con el brazo en alto”, exigiéndoles que hicieran el saludo nazi.

Ya en el campo, los futbolistas del Start (camiseta roja y pantalón blanco) alzaron el brazo, pero en el momento del saludo se lo llevaron al pecho y en lugar de decir “!Heil Hitler¡”, gritaron ”!Fizculthura!”, un eslogan soviético que proclamaba la cultura física. Los alemanes (camiseta blanca y pantalón negro) marcaron el primero gol, pero el Start llego al descanso ganando 2 a 1.

Hubo más visitas al vestuario, esta vez con armas y advertencias claras y concretas: “si ganan, no queda nadie vivo”. Los jugadores tuvieron mucho miedo y se plantearon no salir al segundo tiempo. Pero pensaron en sus familias, en los crímenes que se cometían, en la gente sufrida que en las tribunas gritaba por ellos. Y salieron. Les dieron a los nazis un verdadero baile. Hacia el final del partido, cuando ganaban 5 a 3, el delantero Klimenko quedo mano a mano con el arquero alemán. Lo eludió y al estar solo frente al arco, cuando todos esperaban el gol, se dio vuelta y pateó hacia el centro del campo. Fue un gesto de desprecio, de burla, de superioridad total. El estadio se vino abajo.

Como todo Kiev hablaba de la hazaña, los nazis dejaron que se fueran de la cancha como si nada hubiera ocurrido. Incluso el Start jugó a los pocos días y le ganó al Rukh 8 a 0. Pero el final estaba escrito: tras ese último partido, la Gestapo visitó la panadería una semana después y los miembros del equipo fueron acusados de ser espías de la NKVD. Esta acusación basaba su fundamento en que el Dinamo era un club asociado a la policia secreta. Pero, cualquier cosa hubiese valido.

El primero en morir torturado fue Kortkykh. Los demás arrestados fueron enviados a los campos de concentración de Siretz. Alli mataron brutalmente a Kuzmenko, Klimenko y al arquero Trusevich, que murió con su camiseta puesta. Goncharenko y Sviridovsky, que no estaban en la panadería, fueron los únicos que sobrevivieron, escondidos, hasta la liberación de Kiev en noviembre del 43. El resto del equipo fue torturado hasta la muerte.

Todavía hoy, los poseedores de una entrada para aquel partido tienen derecho a un asiento gratis en el estadio del Dinamo de Kiev.En las escalinatas del club, custodiado en forma permanente, se conserva actualmente un monumento que saluda y recuerda a aquellos héroes del Start, los indomables prisioneros de guerra del Ejército Rojo a los que nadie pudo derrotar durante una decena de históricos partidos, entre 1941 y 1942.Los mataron entre torturas y fusilamientos, pero hay un recuerdo, una fotografía que, para los hinchas del Dinamo, vale más que todas las joyas del Kremlin. Allí figuran los nombres de los jugadores y una leyenda: “De la rosa solo nos queda el nombre”.

http://xentedacova.wordpress.com/2009/03/23/el-fc-start-y-su-historia-lo-que-eligieron-morir-antes-que-perder/

F.C. Start (1942) (In Memoriam 1942 - 2012)

Players from Dynamo Kyiv

Nikolai Trusevich
Mikhail Svyridovskiy
Nikolai Korotkykh
Oleksiy Klimenko
Fedir Tyutchev
Mikhail Putistin
Ivan Kuzmenko
Makar Goncharenko
Georgy Timofeyev
Pavel Komarov

Players from Lokomotiv Kyiv


Milkhail Mielnizhuk
Vladimir Balakin
Vasil Sukharev

Informe Siguero/García (Diario MARCA)


domingo, 15 de enero de 2012

Stefano Scodanibbio / Il Profeta del Contrabbasso



"Stefano Scodanibbio es asombroso. No he escuchado contrabajo mejor ejecutado que el de Scodanibbio. Quedé impresionado. Y creo que todo aquél que le oiga también se asombrará. Es realmente extraordinario. Su actuación fue absolutamente mágica". John Cage


Despedida a Stefano Scodanibbio, el revolucionario del contrabajo

Colaborador de las principales figuras de la creación contemporánea. Expandió los límites técnicos y expresivos del contrabajo

Por Mikaela Vergara 11.01.2012 (Fragmento)

El admirado contrabajista y compositor italiano Stefano Scodanibbio ha fallecido el pasado domingo en Cuernavaca (México) a los 55 años de edad tras padecer una larga enfermedad. Scodanibbio fue un destacado artífice de la música contemporánea: escribió más de medio centenar de obras y colaboró con artistas como Nono, Donatoni, Cage, Xenakis, Bussotti, Scelsi, Sciarrino, Riley, Estrada y Cruz de Castro, entre otros.

La reinvención del contrabajo

Nacido en Macerata (Italia), el 18 de junio de 1956, Scodanibbio comenzó su carrera internacional como intérprete durante las décadas ochenta y noventa. Invitado de honor por los festivales más importantes de música contemporánea, desarrolló nuevas técnicas interpretativas, expandiendo los límites del contrabajo hasta entonces conocidos.

En su trayectoria figuran hitos como el maratón musical que ofreció en Roma, en 1987, interpretando durante cuatro horas seguidas, unas veintiocho obras firmadas por veinticinco compositores diferentes. Scodanibbio formó sendos dúos con Roham de Saram y Markus Stockhausen. Su perspectiva multidisciplinar le ha llevado a colaborar en proyectos artísticos junto a coreógrafos y bailarines así como con literatos como el poeta Eduardo Sanguinetti.

Intérprete y creador

Más de medio centenar de títulos conforman el legado compositivo de Scodanibbio. La mayor parte de su catálogo está concebido para instrumentos de cuerda aunque paulatinamente fue ampliando el repertorio y abarcando múltiples combinaciones. En cuatro ocasiones sus obras han sido seleccionadas por la Sociedad Internacional de Música Contemporánea (ISCM, Oslo 1990, México 1993, Hong Kong 2002 y Stuttgart 2006).

Simultáneamente a su actividad artística ha ejercido como pedagogo en prestigiosas instituciones de diversos países como la Ferienkurse de Darmstadt (Alemania). Gracias a su iniciativa se fundó la 'Rassegna di Nuova Musica', un festival de música contemporánea que desde 1983 se celebra cada año en Macerata, Italia.

http://www.rtve.es/radio/20120111/despedida-stefano-scodanibbio-revolucionario-del-contrabajo/488919.shtml


Stefano Scodanibbio -Voyage Resumed