viernes, 30 de julio de 2010

Harvey Pekar / The Last American Anti-Hero


Harvey Pekar
October 8, 1939 – July 12, 2010


In memóriam, Harvey Pekar

ANTONIO MUÑOZ MOLINA 24/07/2010

Cuando Harvey Pekar era un niño leía tebeos (comics) a escondidas de sus padres. Era ese niño imaginativo y medroso al que enseguida asustan los más fuertes en los juegos de la calle, el que descubre muy pronto el refugio de la soledad y la lectura. La calle, en su caso, tenía el peligro de las peleas en los barrios de emigrantes de clase trabajadora, en los cuales una esquina o una acera podían ser los límites entre la seguridad y el peligro: niños judíos contra niños irlandeses o polacos, negros contra blancos. Cuando Harvey Pekar quería encontrarse a salvo se quedaba en la pequeña tienda de comestibles de sus padres, o en el cuarto donde se encerraba a leer, en el apartamento familiar encima de la tienda. Pero en esa protección había algo muy sofocante, como percibe siempre el niño retraído que no se atreve a aventurarse en la calle, y en ella no era menor la sensación de amenaza. Los padres del niño lector de tebeos habían traído de su Europa de origen acentos muy fuertes que nunca llegaron a quitarse y mucho miedo, un miedo mezclado con alivio y culpa que se reforzaba cada vez que leían el periódico o que escuchaban en la radio las noticias del avance de los ejércitos de Hitler por los territorios de donde ellos se habían marchado unos pocos años atrás: donde también ellos habrían perecido si se hubieran quedado; donde morían o desaparecían sin rastro familiares que no habían huido a tiempo.

El padre de Harvey Pekar era muy religioso. Leía con fervor el Talmud y observaba todos los rituales y las fiestas, y coleccionaba discos de cantores de sinagoga, que a su hijo, encerrado con los tebeos en el cuarto contiguo, le producían una tristeza insoportable cuando los escuchaba. Al tendero piadoso no le gustaba que su hijo perdiera tanto tiempo leyendo tebeos. A su madre también le parecían una frivolidad, pero por razones distintas. La madre de Harvey Pekar era comunista, atea y sionista. El padre y la madre trabajaban jornadas agotadoras en la pequeña tienda de comestibles y discutían sin acalorarse y sin ceder ni un paso en sus convicciones respectivas, tal vez unidos por lazos más profundos que los de la ideología, la ternura mutua y el desamparo compartido, la certeza de ser raros y frágiles en medio de un mundo hostil. Pasaban los años después de la guerra y la madre de Pekar seguía vaticinando que un nuevo Hitler estaba a la vuelta de la esquina. Se degradaba el barrio en el que la tienda familiar permitía una supervivencia tan modesta y tenían que emigrar de nuevo.



Harvey Pekar contó esos años de infancia en una de sus mejores historias gráficas, The Quitter, dibujada por Dean Haspiel. El título era una definición de sí mismo: un quitter es el que abandona, el que se deja ir, el que capitula sin haberse empeñado mucho, sin rendirse siquiera, porque la rendición lleva implícita una lucha, y Harvey Pekar sentía de antemano demasiada desgana o tenía una conciencia demasiado clara de la poquedad de sus fuerzas y de la escala de los obstáculos que la vida iba a poner por delante a una persona tan pusilánime o tan desvalida como él, tan incapacitada para aprovecharse de las astucias o las ventajas tramposas con que otros contaban. Otros que se saben fuera de lugar se rebelan abiertamente, ponen tierra por medio. Harvey Pekar optó desganadamente por no moverse de su ciudad y ni siquiera de su barrio. Empezó la universidad y abandonó al cabo de un curso. Había dejado de leer tebeos al final de la infancia, pero seguía cultivando pasiones solitarias y algo obsesivas, la literatura y el jazz, el coleccionismo de discos. Para ganarse la vida sin sobresaltos y con el mínimo esfuerzo se buscó un empleo de oficinista en la Administración federal. Ser funcionario público de escasa cualificación en Estados Unidos es bastante más deslucido que serlo en España: para saberlo basta pasar un rato haciendo cola y fijándose en los detalles de deterioro y penuria en una oficina de correos americana.

Una vocación muy poderosa puede no orientarse nunca, no cuajar en un proyecto viable, que ha de tener algo de revelación súbita y de posibilidad práctica. Y la diferencia entre una vocación cumplida y otra que se dispersa o se malogra puede estar en un solo encuentro, incluso en una sola conversación apasionada. Hacia mediados de los años sesenta, Harvey Pekar trabajaba archivando historiales en el sótano de un hospital de veteranos de Cleveland y escribía de vez en cuando críticas de discos para revistas mínimas de jazz. Y entonces conoció a otro raro, a un coleccionista aún más maniático que él, Robert Crumb, que merodeaba por los mugrientos mercadillos de segunda mano buscando discos de 78 revoluciones por minuto, grabaciones de bandas primitivas de jazz y de orquestas de baile de los años veinte y treinta. Robert Crumb era ya un dibujante de cómics de una originalidad visceral, de un talento plástico y una imaginación satírica que para Robert Hughes sólo tiene comparación con Brueghel. Gracias a su ejemplo, a sus fervorosas conversaciones con Crumb, Harvey Pekar, el despojado voluntario de todo, descubrió el tesoro formidable que guardaba dentro de sí mismo, la posibilidad ilimitada que escondía su vida sin lustre.

Robert Crumb le hizo comprender de golpe que los tebeos que había amado tanto de niño podrían ser un modo adulto de expresión. En sus carencias estaría su fuerza: sin habilidad para dibujar, escribiría historias para que otros las dibujaran; sin dinero, sin porvenir, sin una vida excitante, convertiría esa mediocridad en la materia de sus narraciones; sin imaginación para inventar o embellecer, contaría exactamente lo que le sucedía a diario, los pequeños percances y los chismes de la oficina, las peculiaridades infinitamente repetidas de esos compañeros de trabajo a los que debería seguir viendo hasta que se jubilara, la usura de los contratiempos menores, las llaves que no se encuentran cuando se va a salir, el coche demasiado viejo que no arranca, la espera en la cola del supermercado: ese noventa y nueve por ciento de la vida sobre el que no escribe nadie, decía. El culo del mundo era el centro del mundo. Su educación y su experiencia de niño lo habían incapacitado para aceptar ni la más leve dosis de los azúcares consoladores de la ficción y la palabrería, el romanticismo de los finales positivos y la recompensa del esfuerzo. Era uno de esos judíos americanos acuciados y acuciantes que lo discuten todo, que combinan agotadoramente la cordialidad y la aspereza, el activismo político y si lo consideran oportuno la impertinencia personal. En las historias breves de American Splendor las peripecias de la vida diaria de cualquiera alcanzaban en unas pocas viñetas esa cualidad de las epifanías de lo cotidiano que buscaron Chéjov o Joyce. Uno no sabe qué es más adictivo en ellas, si la repetición o las pequeñas novedades, o el hecho de que los personajes idénticos cambiaran y a la vez fueran los mismos según los artistas que los dibujaban. A la novela gráfica de Harvey Pekar sólo podía ponerle fin su muerte.

http://www.elpais.com/articulo/portada/In/memoriam/Harvey/Pekar/elpepuculbab/20100724elpbabpor_5/Tes


Harvey Pekar On Collecting Jazz Records

Jello Biafra & The Guantanamo School of Medicine / En Buenos Aires


Jello Biafra en Argentina

El líder de Dead Kennedys por fin nos visita, esta vez al mando de su nuevo proyecto: Jello Biafra and The Guantanamo School of Medicine

Diego Adoue (Redacción de El Acople)

Lunes 26 de Julio de 2010

El 4 de noviembre significará un antes y un después para muchas personas. Si bien a lo largo de estos últimos años tuvimos visitas importantes en el estilo, como el caso de los Circle Jerks, Bad Brains, y yendo atrás en el tiempo a Fugazi y The Rollins Band, que Jello Biafra se haga presente en nuestro país es una sorpresa que a más de uno emocionará hasta las lágrimas.

En este nuevo proyecto está acompañado de Kimo Ball y Ralph Spight en guitarras, Billy Gould en bajo (sí, el de Faith no More), yJon Weis en batería, y vienen a presentarnos su único trabajo hasta el momento: “The Audacity of Hype”.

Biafra, conocido mundialmente por ser el líder de los Dead Kennedys, además de formar parte de proyectos como Lard, o compartir escenarios y algunos discos con artistas como Ministry,Melvins o DOA, también tiene un largo curriculum en spoken words (shows hablados), en el cual este pequeño gran genio da su visión de la vida.

Una visita irrepetible e imperdible para todos aquellos que disfrutamos de la vieja escuela del hardcore y el punk, en la cual no faltarán esas versiones de los Dead Kennedys que nos harán endurecer la mandíbula, humedecer los ojos, y temblar las piernas.

A su vez, también estarán visitando la ciudad de Rosario el día 3 de noviembre. Aún no hay confirmación ni de precios ni del lugar del show (se rumorea el Teatro Colegiales).

http://www.elacople.com/Noticias.aspx?Id=4662


Jello Biafra and the Guantanamo School of Medicine-The Terror Of Tinytown

jueves, 29 de julio de 2010

Motörhead / Un V8 a Pizza & Jack Daniel's


Tabaco y oxígeno para Motörhead

El grupo de rock pide también alcohol y bebida isotónica para su concierto en Vigo

"Somos una banda de rock and roll que nos dedicamos a la fiesta, al alcohol y al sexo". La frase pertenece a Lemmy Kilmister, el músico de grandes patillas y grueso bigotón que fundó Motörhead cuando Franco aún vivía. Las peticiones para su concierto de Vigo, que se celebrará el próximo 3 de agosto, demuestran que Lemmy, a sus 64 años, sigue siendo un verdadero "animal de rock and roll": tabaco y whisky a gogó, pero también bebida energética, pizzas y... un tubo de oxígeno!! Esas son sus peticiones, especificadas en el contrato

RAFA LÓPEZ - VIGO

Poder fumar en todas las localizaciones del concierto, tanto en los camerinos como en el escenario, es una de las exigencias de Motörhead, el veterano grupo británico que finalmente actuará el próximo 3 de agosto en el Pabellón das Travesas de Vigo. El alcohol a esgalla no falta en las peticiones de la banda liderada por Lemmy Kilmister, todo un icono del lado más salvaje del rock, al que se le atribuyen más de 1.200 encuentros sexuales con otras tantas mujeres y frecuentes escarceos con las drogas.

La banda fundada por Ian "Lemmy" Kilmister allá por 1975 especifica en un contrato de una veintena de páginas las condiciones de luz, sonido y catering para su concierto de Vigo. Nada queda a la improvisación, y cada miembro de este "power trio" cuenta con sus demandas específicas. Las más curiosas, desveladas por la promotora Articket, son las del propio Lemmy, que pide dos botellas de litro de whisky Jack Daniel´s y seis botellas de cerveza Miller o Carlsberg. También dos paquetes de tabaco rubio americano y dos ceniceros, así como una larga lista de aperitivos compuestos por dulces, chocolates, quesos, margarina, huevos duros, patatas... Vamos, la lista negra de cualquier nutricionista, teniendo en cuenta, además, que la leche que requiere es entera, y las fresas, con abundante azúcar blanco encima.

Llama la atención también que solicite en su camerino seis huevos de chocolate Kinder, con sorpresa incluida, demostrando que sigue teniendo un niño dentro. Y dos diarios británicos, sin especificar sus cabeceras. Aunque lo más estrambótico es la petición de una botella de oxígeno portátil con máscara incluida, "preparada para su uso si es necesario". Fumador, sí, pero precavido.

Las peticiones de Phil Campbell (guitarrista) y Mikkey Dee (baterista) son menos prolijas. Este último coincide con el líder de la banda en su gusto por el whisky de Tennessee, mientras que Campbell se inclina por un caro champán francés. A ambos les gusta también la cerveza (les vale la española), aunque sólo el batería pide cigarrillos y cenicero. Por contrapartida, el sanote Mikkey Dee prefiere una fuente repleta de fruta fresca, que incluya plátanos, manzanas y uvas.Al margen del tabaco y del alcohol, los tres componentes de Motörhead tendrán a su disposición en el camerino grandes cantidades de refresco de cola –con y sin azúcar–, agua, así como bebida isotónica y energética (de esa que da alas).

El contrato deja clara la importancia de todos los requerimientos, especialmente los referidos a las bebidas alcohólicas, y enfatiza que deben disfrutar de un suministro constante de cubitos de hielo.Tras el concierto, ya en el autobús, los miembros del grupo y su personal darán cuenta de ocho pizzas familiares "de calidad": dos de margarita, dos de pepperoni, dos de carne, dos de champiñones y jamón y una de pollo a la barbacoa. Tal cual.

Otras peticiones entran dentro de lo habitual en estos casos: un total de 70 toallas para dentro y fuera del escenario, prelavadas para que no suelten pelusilla; un desayuno típico inglés (con huevos, bacon y alubias incluidas); y comida y cena para un mínimo de 18 personas.

El alojamiento tendrá un mínimo de cuatro estrellas y Lemmy Kilmister requerirá un coche de lujo (Mercedes, Jaguar o BMW) de último modelo, en el que, cómo no, podrá fumar.También se especifica que debe utilizarse en todo momento el logotipo de la calavera y los cuernos, que el concierto durará entre 60 y 90 minutos –bises incluidos– y que se necesita un sistema de altavoces capaz de proveer 120 decibelios de sonido –el equivalente al producido por un avión comercial al despegar– durante todo el espectáculo. "Motörhead es la banda de rock más potente del mundo", subraya el contrato, que avisa que cualquier limitación municipal en este sentido podría impedir tocar al trío. La máquina del rock calienta motores.

http://www.farodevigo.es/sociedad-cultura/2010/07/26/tabaco-oxigeno-motorhead/459059.html


Motorhead- Ace of Spades

Deep Purple / Who Do We Think We Are


Deep Purple - Who Do We Think We Are (1973)

Por Alberto Manzano Ben
28-07-2010


Tras seis álbumes de estudio de creciente nivel (en especial dos obras maestras: In Rock en 1970, y Machine Head en 1972) y uno de los álbumes en directo más espectaculares jamás editados, Deep Purple estaban, junto con Led Zeppelin y Black Sabbath, en lo más alto del Hard Rock mundial. Por desgracia, y tal vez como consecuencia de las tensiones en el seno de la banda, la creatividad pareció reducirse de golpe. Así lo revela el álbum

El que sería el último trabajo de estudio de Deep Purple con su formación más exitosa (Mark II) hasta su regreso en 1984 supuso una notable decepción en plenos años de subidón creativo de una banda que había dejado para la posteridad dos masterpieces absolutamente eternas e inmortales, In Rock (1970) y Machine Head (1972) y un directo impecable, Made In Japan.

Nada. Absolutamente nada en este álbum llega al nivel de esas obras maestras anteriores. Podríamos decir que la inicial 'Woman From Tokyo' si se acerca de forma ilusionante, con el sensacional riff de guitarra de Ritchie Blackmore y el enfoque estilístico y sonoro puramente "Purple". Pero ahí se acaba todo.

Porque canciones como 'Mary Long', 'Super Trouper' o 'Place In Line' transmiten cansancio. Cansancio creativo y psicológico. Cansancio seguramente por unas tensiones en las relaciones personales entre los componentes del grupo (particularmente entre el vocalista Ian Gillan y el guitarrista Ritchie Blackmore) que ya duraban demasiado, y que les estaban pasando una importante factura.

Y es que, a pesar de ese pequeño oasis que es 'Rat Bat Blue' (junto con la citada 'Woman From Tokyo', de lo mejor del álbum), el resto de la colección hace aguas por todas partes. 'Smooth Dancer', 'Place In Line' o la insípida balada 'Our Lady' así lo demuestran.

El estilo del grupo está ahí. Sus señas de identidad aparecen reflejadas con las misma claridad que en In Rock, Fireball y Machine Head, pero en versión infinitamente menos atractiva, y ello a pesar del trabajo a los mandos de un Martin Birch que, como de costumbre, hizo un trabajo excepcional en la parte sonora y de las mezclas. No hay nada excesivamente malo en él, pero sí demasiados momentos creativamente cuestionables y carentes de gancho.

Who Do We Think We Are es un álbum necesario para apreciar la forma en la que Deep Purple entró definitivamente en el comienzo del fin de su etapa más dorada. Poco después el vocalista Ian Gillan dejaría el grupo, y su lugar lo ocuparía un joven David Coverdale. Por si fuera poco, Blackmore decidió prescindir del bajista Roger Glover, que fue sustituido por Glenn Hughes. Todo ello antes de que el grupo se encerrara en el estudio para las sesiones de grabación del álbum Burn. Pero eso ya es parte del siguiente capítulo...

http://www.elalmacendelrock.com/web/ver_noticia.php?item=1126

Place in Line - Deep Purple- Who Do We Think We Are

miércoles, 28 de julio de 2010

Vijay Iyer / Jazz Musician of the Year 2010


El pianista y compositor Vijay Iyer fue nombrado Músico de Jazz de 2010

La Jazz Journalist Association condecoró a Vijay Iyer como Mejor Músico del Año. Se veía venir, porque en su breve trayectoria este artista fue acumulando premios cada vez más significativos. Con 38 años de edad, sus trabajos como pianista y compositor han despertado encendidos elogios.

Miércoles, 28 de julio, 2010
Thomas Werner

La encuesta anual internacional de críticos de jazz de la revista Down Beat lo nombró artista promisorio en 2006 y 2007, compositor promisorio en esos mismos años y pianista promisorio en 2009. En 2010 su conjunto recibió el premio como Mejor Combo del Año.

Su disco "Historicity" fue elegido Mejor Album de Jazz de 2009 por los especialistas de The New York Times, Chicago Tribune, Los Angeles Times y The Village Voice. Su trío ganó hace pocas semanas el Echo Award de Alemania, concedido al Mejor Ensamble Internacional. Varias organizaciones culturales le han comisionado obras como compositor, entre ellas la New York Foundation for the Arts.
Hijo de inmigrantes indios, Iyer nació en octubre de 1971 y empezó acompañando en el violín a su hermana mayor, que tocaba el piano. Pronto se interesó en este último instrumento, con el que improvisaba con facilidad y creaba sus propias obras. Paralelamente a su creciente afición al jazz, estudió matemáticas y física en el Colegio de Yale y terminó graduándose en la Universidad de California.

Pudo más su devoción por la música y dictó cursos y clases maestras de improvisación y composición en la Manhattan School of Music, la New York University y el Berklee College of Music. Al mismo tiempo, sus escritos ocuparon páginas de publicaciones relevantes, como "Current Musicology","Journal for the Society of American Music", "Jazz Times" y "Critical Studies in Improvisation".

Influido por pianistas de la talla de Thelonious Monk, Randy Weston, McCoy Tyner y Cecil Taylor, Iyer se vinculó con Steve Coleman e integró su orquesta. En 1995 estuvieron de gira por Francia, Cuba, India y Senegal. Estando con Coleman conoció al saxofonista Rudresh Mahanthappa, otro hijo de inmigrantes indios, quien se tornó uno de los mejores colaboradores del pianista y también un reciente ganador de premios.

Otros destacados artistas que trabajaron con Iyer fueron Roscoe Mitchell, George Lewis, Oliver Lake, John Zorn, Wadada Leo Smith, Butch Morris, Craig Taborn, Rez Abassi, Burnt Sugar y Steve Lehman.

A mediados de los años noventa inició su carrera fonográfica como líder y ya grabó más de una docena de discos. En 1998 presentó el álbum "Architextures" (sello Asian Improv), en el que tocaron los saxofonistas Mahanthappa, Eric Crystal y Aaron Stewart, y el bajista Kevin Ellington Mingus, nieto del inolvidable Charles Mingus. De ese disco dijo el crítico Robert Spencer: "Es difícil escuchar a alguien con algo realmente nuevo que decir, pero a Vijay Iyer habrá que tenerlo en cuenta. Posee un inmenso talento musical".

En 2004 produjo "In what language?" (Pi Recordings), con nueve músicos y los ácidos textos del poeta Mike Ladd referidos a la injusta detención del cineasta iraní Jafar Panahi en el aeropuerto de Nueva York. Fue elegido Disco del Año por la revista "Jazzwise".

De 2008 es "Tragicomic" (Sunnyside), incluido entre los cinco mejores discos del año por la revista "Jazzman". Para el crítico Enrique Turpin, Iyer es un "pianista inquieto, cuyo trabajo ecléctico junto a la última avanzadilla musical le ha convertido en una referencia incuestionable para el desarrollo de las nuevas estrategias jazzísticas del momento".


Vijay Iyer Trio . Galang- From Historicity Álbum (Brooklyn NY March 2009)

martes, 27 de julio de 2010

Peter Erskine / World Jazz Circuit ND Ateneo


Peter Erskine Trío en Concierto

World Jazz Circuit Latinomérica presenta “Jazz de culto mundial en Argentina”. Será el sábado 31 de Julio, a las 21 hs en el ND Ateneo.

Peter Erskine, ex baterista de Weather Report (unos de los grupos emblemáticos de jazz-fusión de fines de los años 70’s y 80’s, creado por el músico Joe Zawinul) se presenta por primera vez en Argentina como parte del World Jazz Circuit en el Teatro ND Ateneo, Paraguay 918.

Peter Erskine músico de elite mundial, de una versatilidad impresionante, técnica y musicalidad, considerado como una verdadera escuela en el circuito internacional.

Este gran baterista ha tocado, para nombrar algunos artistas, con el bajista Jaco Pastorius, en el cuarteto estadounidense de jazz fusión Yellow Jackets, en el grupo de fusión Steps Ahead, y con la pianista y cantante de Jazz canadiense Diane Krall entre otros. Sus trabajos con el gran Peter Erskine Trío junto a John Taylor y Palle Daniellson y sus grabaciones por el sello ECM han hecho de Erskine un músico de reconocimiento mundial.

En la gira de julio por Latinoamérica que incluye los conciertos en Chile, Erskine presentará su Trío, junto Damian Erskine al bajo, versátil músico que ha colaborado con colegas como Teri-Lynn Carrington, Gino Vannelli, Shawn Pelton, Les McCann, Jeff Lorber, Luis Perdomo, Peter Erskine, Tony Furtado. Su solidez se complementa a la perfección con el estupendo playing del pianista armenio Vardan Ovsepian, ya veterano de las ligas mayores y que ha tocado con músicos de la estatura de Mick Goodrick, Bob Sheppard and Jerry Bergonzi. Mick Goodrick dice de él: “Vardan no es sólo substancia, sino que la forma completa...”.

El concierto de Erskine Trío es el segundo del ciclo que ha programado World Jazz Circuit en Latinomérica (Argentina, Chile, Perú, Puerto Rico y México). La primera presentación, el 30 de mayo pasado fue del bajista y maestro del jazz fusión, John Patitucci y el baterista Alex Acuña. Ahora sigue Peter Erskine el 31 de julio, gira que cubre los mismos países. En octubre: Frank Gambale junto a Alain Caron y Otmaro Ruiz. En noviembre estarán Scott Henderson, Dennis Chambers y Jeff Berlin Trío y en enero 2011 estará Trilok Gurtu junto a un dúo de músicos africanos.

Peter Erskine - Batería /Vardan Ovsepian- Piano /Damian Erskine- Bajo

Peter Erskine con más de 500 álbumes grabados, música para cine, ha ganado dos Grammy Awards y ha sido nominado Doctor Honoris Causa. Ha tocado con decenas de los más importantes músicos jazz de la historia: Stan Kenton, Maynard Ferguson, Weather Report, Steps Ahead, Jaco Pastorius, Joni Mitchell, Steely Dan, Eliane Elias, Diana Krall, Michael Brecker, The Yellowjackets, Pat Metheny & Gary Burton, además de aparecer como solista con la London Symphony, la Filarmónica de Los Ángeles, la Filarmónica de la BBC y la Orquesta Filarmónica de Berlín.

Erskine es actualmente Director de los estudios de batería en la University of Southern California. Sus últimos conciertos en Sudamérica fueron con Weather Report en 1980.

Damian Erskine ha ganado una reputación increíble por sus habilidades técnicas e improvisatorias en el bajo eléctrico así como por su capacidad para entrar en cualquier situación musical. Ha grabado en estudio o en stage con Teri-Lynn Carrington, Gino Vannelli, Shawn Pelton, Les McCann, Jeff Lorber, Luis Perdomo, Peter Erskine, Tony Furtado. Si toca como acompañante o con su propio grupo, es conocido por sus solos virtuosísticos y capacidades para desarrollar acordes. Damián es sobrino de Peter.

Vardan Ovsepian es pianista y compositor armenio cuyos estudios incluyen la Yerevan State Conservatory, Estonian Music Academy, Helskinki Jazz Conservatory y Berklee College of Music. Ha lanzado 4 Cdes bajo etiqueta Barcelona-based, más un lanzamiento independiente del conjunto del compartimiento de Vardan Ovsepian (VOCE). Ha tocado con músicos tales como Peter Erskine, Mick Goodrick, Bob Sheppard y Jerry Bergonzi.

http://www.26noticias.com.ar/peter-erskine-trio-en-concierto-114935.html
Peter Erskine and Friends Jamming

lunes, 26 de julio de 2010

Art Blakey & The Jazz Messengers Legacy


Mensajero del Jazz

El legendario Art Blakey tocó la batería como nadie en su tiempo, y compartió el escenario de los más grandes jazzistas de la época del bop, como Charlie Parker, Dizzy Gillespie y Miles Davis; su legado suena hasta nuestros días, siendo toda una institución del ritmo

Jueves, 22 Julio 2010
II REDACCIÓN


Art Blakey fue un baterista afroamericano de jazz entrañable y entusiasta nacido en 1919, encuadrado en los estilos del bop y hard bop, considerado como uno de los más grandes percusionistas de la historia.Lideró varios grupos, entre los que destaca el quinteto The Jazz Messengers, del que tomó las riendas durante tres decenios tras la marcha de Horace Silver, actuando y grabando bajo el nombre de Art Blakey and The Jazz Messengers, la formación fue cuna de algunos de los mejores artistas de jazz de la historia, que se convirtió en la representación por antonomasia del estilo hard bop y funky jazz.Art Blakey, fue un músico de jazz entrañable, y entusiasta; nació el 11 de noviembre de 1919 en la muy industrial ciudad de Pittsburgh (EU), y prácticamente sin infancia, se caso a los 14 años y a los 15 ya era padre de familia.

Trabajaba de sol a sol en una fundidora de metales, y alternaba ese trabajo con la briega en una mina de carbón, pero el pobre salario no le llegaba para sostener a su familia.

Musicalmente hablando no tenía en su familia ningún antecedente musical, recibió lecciones de piano, pero lo tocaba casi oído; consiguió un trabajo como pianista y a base de propinas logró sobrevivir, sin embargo, más tarde dejó el piano cuando en un ensayo el gran pianista, Erroll Garner le dio a entender que ese no era su instrumento, por lo que se cambió a la batería por pura supervivencia y ahí siguió hasta el final.

En los años cuarenta, Art Blakey se introduce en los círculos del bebop y empieza a actuar en 1944 cuando el cantante Billy Eckstine, lo contrata para su orquesta. Desde la baqueta de la orquesta, entra en contacto con Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk, entre otros, y es precisamente este último quien lo llama cuando el genial pianista firma un contrato con el sello Blue Note, en 1947, participando en numerosas grabaciones en forma de trío, quinteto o sexteto.

Cuando fallece su mujer, Blakey se marcha por un periodo de dos años a África, de donde regresa convertido al islamismo, adoptando el nombre de Abdullah Ibn Buhaina.The Jazz Messengers

Ya en los años 50, empieza a en rolarse en la banda del clarinetista Buddy de Franco, donde permanece desde 1951 a 1953, y partir de aquí comienza la etapa mas fructífera, prolífica e interesante de toda su carrera, cuando forma el grupo por el cual se le conocería e identificaría para siempre: The Jazz Messengers.

Tras un brillante debut en Blue Note, el pianista del grupo, Horace Silver fue requerido por la casa discográfica para volver a grabar, pero Silver en ese momento actuaba en New York con un cuarteto que incluía al saxo tenor, Hank Mobley, y al bajista, Doug Watkins; llevó a ambos al estudio y llamó a Blakey y al trompetista, Kenny Dorhan, para completar un quinteto. Cuando se editó el disco, a sugerencia del pianista, lo llamaron: “Horace Silver and the Jazz Messengers”.Los Messengers materializaron en forma de grupo el naciente movimiento del hard bop, enfatizando los ritmos primarios de la música y la esencia armónica. Un año después, Silver abandonó el grupo y Blakey se convirtió en su líder.

The Jazz Messengers” son considerados como el epitome del Hardbop porque su repertorio abarcaba los elementos estilísticos que definían ese estilo surgido como respuesta al “amaneramiento” que se había apoderado del jazz, sobre todo por instrumentistas blancos a principios de los años cincuenta.
De esa forma, desde mediados de los 50, y por mas de treinta largos años, Art Blakey, iba a conducir a golpe de bombo y platillo, a la serie mas impresionante de quintetos y sextetos de toda la historia del jazz, en esa institución musical ejemplar.

Los Messengers fueron el vehículo expresivo habitual de Blakey, aunque continuase colaborando individualmente con otros artistas, entre los que son destacables su colaboración de 1963 para la compañía Impulse con McCoy Tyner, Sonny Stiff y Art Davis; una gira mundial en la que participó durante 1971-1972 con The Giants of Jazz, un grupo de grandes estrellas entre las que se encontraban Thelonious Monk, Dizzy Gillespie, Sonny Stiff y Al McKibbon; y una extraordinaria actuación con otros tres grandes baterías: Max Roach, Elvin Jones y Buddy Rich, en el Newport Jazz Festival de 1964.

A su muerte, ocurrida el 16 de octubre de 1990, en Nueva York, la única mujer que formó parte de The Jazz Messengers, dijo: “ ..Blakey vivió cinco o seis vidas en su vida. Hizo tantas cosas...”.


Art Blakey - Drum Solo (Live 1965)

domingo, 25 de julio de 2010

Osvaldo Pugliese / El Tango como Bendición


15 años sin Osvaldo Pugliese

Nació el 2 de diciembre de 1905 en el barrio porteño de Villa Crespo, en el seno de una familia de músicos, aunque no tan talentosos como él. Su padre, Adolfo Pugliese, tocaba la flauta en los conjuntos de barrio, esencialmente en cuartetos.

Dos de sus hermanos mayores, Vicente Salvador y Alberto Roque, también eran músicos. Adolfo, su padre, lo ayudó a hacer sus primeros "palotes" en la música, le compró un violín con el que fue enviado al Conservatorio Odeón del barrio de Villa Crespo. Pero en este lugar encontró el instrumento que sería parte de su vida y el que lo destacaría por encima de muchos: el piano.
Estudió con grandes maestros como Vicente Scaramuzza y Pedro Rubione, con los cuales se convirtió en un extraordinario pianista.

A los quince años ya integraba un trío junto al bandoneonista Domingo Faillac y el violinista Alfredo Ferrito, con los que debutó ante el público en un bar de barrio (en Argentina denominados genéricamente: cafés) llamado Café de la Chancha, nombre que le otorgaran los parroquianos en alusión a la poca higiene de su dueño y del lugar.

Tiempo después pudo llegar a la Gran Ciudad, Buenos Aires, donde debutó integrando un conjunto que tenía, como particularidad, a la primera mujer bandoneonista del país: Francisca Cruz Bernardo. Más conocida como "Paquita", "La Flor de Villa Crespo", era la directora de aquella orquesta típica. Y quien comprendió el afán monetario de Osvaldo Pugliese y aceptó su alejamiento en aras de un mejor porvenir económico.

Más tarde, y ya con mucha más experiencia y soltura, formó parte del cuarteto de Enrique Pollet (1924), y luego de la orquesta de otro famoso de su tiempo, Roberto Firpo. Ya en 1926, era el pianista de la orquesta del gran bandoneonista Pedro Maffia, continuado con su ascenso en el mundo del tango y tomando cada día más y más prestigio.

Pero el sueño de Osvaldo Pugliese era tener su propia orquesta. Fue así que se desvinculó de la de Pedro Maffia, en 1929, junto con el violinista Elvino Vardaro para formar su propio conjunto. Ambos tocaron por primera vez en el café Nacional con gran repercusión, lo que los empujó a hacer una gira por todo el país.

Sin embargo, la gira fue un fracaso económico y debieron empeñar parte de sus instrumentos para conseguir los pasajes de regreso a su ciudad. A su retorno integró la orquesta de Alfredo Gobbi, y más tarde acompañó a Daniel Álvarez "Sardina", Roberto Firpo y Miguel Caló.
Pero Pugliese nunca abandonó su sueño y fue así que en 1936 creó un sexteto junto a Alfredo Calabró, Juan Abelardo Fernández y Marcos Madrigal (bandoneones), Rolando Curzel y Juan Pedro Potenza (violines), Aniceto Rossi (contrabajo), del cual era su director. Debutaron en la famosa Avenida Corrientes, en el Germinal. Este fue el punto de partida de su orquesta.
La misma fue presentada en el café El Nacional el 11 de agosto de 1939, orquesta que, aunque con los lógicos recambios, lo acompañaría durante 55 años. Durante todo ese tiempo, Don Osvaldo compuso más de 150 temas, algunos muy famosos como Recuerdo, La Beba, Negracha, Malandraca y su himno La yumba. Además grabó más de 600 temas de otros autores. ‎

Pero no era tan sólo un gran pianista, también era un ciudadano comprometido con la sociedad. En 1935 impulsó el Sindicato Argentino de Músicos del que fue el afiliado número 5. Inició, entonces, una lucha "... donde el trabajo sea una dignidad personal y no un castigo".

En 1936 se afilió al joven Partido Comunista Argentino (108 era su número de afiliación). Esto y sus ideas provocaron que fuera perseguido, censurado y encarcelado durante el gobierno de Juan Domingo Perón y luego durante el gobierno de facto conocido como la autodenominada Revolución Libertadora. Pero durante el tiempo que duraron sus penurias, su orquesta no dejó de tocar, aunque huérfana de su director.

Recibió innumerables distinciones. El gobierno de Cuba le otorgó la medalla Alejo Carpentier, la más importante distinción cultural de la isla; el gobierno francés lo nombró Commandeur de L'Ordre des Arts et Lettres (1988).

En tanto su ciudad, la Ciudad de Buenos Aires, en 1986 lo declara Ciudadano Ilustre. Y en 1989, SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música) y la Asociación de Coleccionistas de Tango, descubrió una placa en la Avenida Corrientes (al 960) en conmemoración de los 50 años del maestro frente a su orquesta. En 1990, recibió el título de Académico Honorario de la Academia Nacional del Tango.

Por su orquesta pasaron cantores de la talla de Roberto Chanel, Alberto Morán, Jorge Vidal, Jorge Maciel, Miguel Montero, Alfredo Belusi, Adrián Guida y Abel Córdoba; este último cantó durante 30 años en la orquesta del maestro Pugliese.

Tal era la talla artística de este hombre que en 1985 logra lo que nadie hasta entonces: el 26 de diciembre de ese año, para festejar su cumpleaños número 80, su orquesta tocaría en el conocidísimo Teatro Colón de la Ciudad de Buenos Aires, lugar reservado casi exclusivamente para la música y lírica clásicas. Obviamente el teatro estaba repleto de público viendo al maestro interpretar obras de sus, por entonces, 46 años ininterrumpidos de actividad.

Finalmente, el 25 de julio de 1995 y después de una breve enfermedad, falleció a los 89 años de edad en la ciudad de Buenos Aires, su ciudad. Sus restos fueron velados en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires y luego llevados hacia el cementerio de la Chacarita por la emblemática avenida Corrientes a contramano del tránsito.

Allí descansan, en un imponente mausoleo construido con el aporte de amantes del tango de muchos países del mundo a partir del trabajo de una Comisión de Amigos y de la perseverancia y el empuje de su viuda y compañera de vida Lydia Elman. Para gozo de aquellos que lo admiraron, su estirpe sigue viva en otra gran pianista: Beba Pugliese, su hija y en Carla Pugliese, su nieta, también pianista y gran innovadora del tango.

En el año 2005 se cumplió el primer centenario de su nacimiento. Recibió el Premio Konex en tres ocasiones: en 1985 por Director de Orquesta típica (Platino), en 1995 una mención especial y en 2005 un premio de honor.

http://www.26noticias.com.ar/15-anos-sin-osvaldo-pugliese-114831.html

Osvaldo Pugliese - La Yumba

McCoy Tyner / Celebrando el Jazz en El Grec


McCoy Tyner, canto a la vida

El pianista desplegó su rotundo jazz en el Grec

Domingo, 25 de julio del 2010
ROGER ROCA/ BARCELONA

Hace ya 50 años, cuando el pianista McCoy Tyner apareció en escena y John Coltrane le fichó para su legendario cuarteto, su sonido era el de un trueno. Poderoso. Tremendo. Titánico. Cinco décadas no pasan en balde, pero aunque Tyner ya no martillea las teclas como entonces, en esencia su música es la misma. Es música sin dobleces ni rincones oscuros, música que parece hecha para celebrar la vida. El viernes, Tyner llenó el Grec con un jazz que tiene la virtud de hacerse entender a la primera porque cuenta cosas claras y francas, un jazz de composiciones sencillas y melodías que son como himnos. Pueden ser alegres, tristes, pero son siempre rotundas.

Llegó al Grec rodeado de una banda en muy buena sintonía con el carácter extrovertido de su música. El saxofonista Joe Lovano, invitado estelar en su cuarteto, es un todoterreno, y con Tyner se contagia de esa franqueza. Su sección rítmica funcionó como un rodillo y fue un secundario, el batería Eric Kamau Gravatt, quien se llevó las ovaciones más espontáneas. No es precisamente sutil, pero verle aporrear los timbales con tanta convicción resulta irresistible. Arrancaron con Mellow minor, una composición relativamente reciente de Tyner, y se despidieron con uno de sus clásicos, Blues on the corner, una pieza que forma parte del canon del jazz.

Tyner tiene repertorio propio para aburrir, y entre piezas nuevas y viejas apenas hay diferencia, porque todas hablan con la misma claridad: pocas veces la música es una celebración tan rotunda del aquí y el ahora como cuando la toca MyCoy.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/cultura-y-espectaculos/20100725/mccoy-tyner-canto-vida/403687.shtml

Patti Smith / El Arma de una Generación Apuntó a Facebook


Patti Smith, el arma de una generación.

La poetisa proto-punk ofreció un recital de alta intensidad en Porta Ferrada

Domingo, 25 de julio del 2010

En el punto álgido de su recital en Porta Ferrada, Patti Smith alzó una guitarra eléctrica y gritó: «¡Esta es el arma de mi generación!». El rock como batidora de conciencias, a las antípodas del entretenimiento, con la trascendencia y la implicación anímica de una misa laica. La artista de Chicago ironizó durante toda la noche con el comentario de un espectador sarcástico que insinuaba si se había vuelto «demasiado profesional». Lo suyo no es un oficio, sino una misión, y uno de sus recitales pone en ridículo a las generaciones de grupos que se han atribuido etiquetas como neo-punk previo paso por la sección de moda joven de los grandes almacenes.

En el plano creativo, Patti Smith parece vivir días bajos: la fuerza con la que retomó su carrera con Gone again (1996) queda atrás y no ha habido material nuevo desde el árido Trampin' (2004). Prepara un disco para el 2011 pero, como Lou Reed o Leonard Cohen, ya no depende de la edición de nuevas canciones para salir de gira. La actuación de Sant Feliu se basó en su pentagrama clásico, pero la convicción, implicación y brutalidad con que lo defendió convirtió en insignificante toda alegación en nombre de su presente editorial. Quienes la vieron en el Palau en el 2004 saben de qué estamos hablando. Lo del viernes se situó cerca de aquella cota de intensidad, muy por encima de los sabios pero contenidos pases del Senglar Rock de Lleida (2005) y el Primavera Sound (2007).

CARNE DE LOS 70 / Arropada por su cuarteto, que incluye a los veteranos Lenny Kaye y Jay Dee Daugherty, entró en materia con los clásicos Redondo beach, Dancing barefoot y Free money. Un arranque inclemente en el que vimos a una Patti Smith muy en forma, que conserva la voz, la actitud airada y el rictus indestructible. Play with fire, de los Stones, encabezó un bloque menos físico, con los cánticos espirituales de Ghost dance y My blakean year. La cantante ha seguido estos días la pista de su admirado Roberto Bolaño, que vivió en Blanes, y a él le dedicó una canción, Beneath the southern cross. No fue la única referencia de la noche al escritor chileno.

Tras We three llegó un acelerado People who died, de Jim Carroll, precedido por un llamamiento a los caídos del rock'n'roll y más allá («¡Fred Sonic Smith, Richard Sohl, los Ramones, Kurt Cobain, mi madre, mi madre, mi hermano, mi perro...!»), que fue cantado por los miembros de la banda mientras ella entraba en la platea. Inflamado el ambiente, el hit de su etapa clásica, Because the night.

EL INVITADO Patti Smith quedó enganchada a la prosa de Bolaño sin sospechar que su hijo Lautaro tocaba la guitarra en grupos de rock. El veinteañero, con el rostro cubierto por una melena rizada a lo Slash, se sumó a la banda para tocar una pieza nueva, Black leaves, y siguió ahí en un crescendo de alta tensión con All along the watchtower (Dylan), People have the power y Gloria, prorrogado con un Rock'n'roll nigger rabioso en el que la cantante clamó contra «el maldito Facebook y el poder de las corporaciones». La guitarra fue el arma de su generación, pero pocos como ella conservan tanta puntería a la hora de apretar el gatillo.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/cultura-y-espectaculos/20100725/patti-smith-arma-unageneracion/403434.shtml

Patti Smith - Because The Night (Live)

viernes, 23 de julio de 2010

Barcelona & Costa Brava / El Millor del Jazz a Catalunya


Un concentrado del mejor jazz del mundo

En solo tres días actúan Herbie Hancock, McCoy Tyner, Pat Metheny, Dee Dee Bridgewater, George Benson y el joven Christian Scott

Viernes, 23 de julio del 2010

ROGER ROCA/BARCELONA

Con los conciertos de este fin de semana en Barcelona y la Costa Brava se podría llenar de estrellas el escenario principal del mayor festival de jazz del mundo. En tres días, en Catalunya coinciden leyendas y figuras consagradas del jazz norteamericano, además de una joven promesa en ascensión. El más veterano es el pianista McCoy Tyner (hoy en el Teatre Grec, a las 22.00 horas), que entró en la historia como miembro del cuarteto de los años 60 de John Coltrane, uno de los grupos más reverenciados del jazz moderno. Y aunque Tyner ha tenido una carrera en solitario de peso, esta vez la sombra de Coltrane es más alargada que nunca, porque el pianista recrea la alineación del mítico cuarteto. Joe Lovano, uno de los saxofonistas más completos del jazz actual, es el solista

Dos alternativas muy distintas para hoy: en Calella de Palafrugell, el guitarrista y cantante George Benson (Jardins de Cap Roig, 22.00 h.) sirve una nueva dosis de jazz pop ligero. Tiene nuevo disco, pero da igual. Invariablemente, sus directos son maratones de grandes éxitos propios, como On Broadway, o ajenos, como la azucarada Nada cambiará mi amor por ti, del hoy justamente olvidado Glenn Medeiros. El joven trompetista Christian Scott (Jamboree, 21.00 y 23.00 h.), en cambio, tiene el pulso muy bien tomado al pop de ahora. Y al hip hop. Scott está al día, y tiene gancho. La industria apuesta por él como no lo había hecho nadie por un músico de jazz en mucho tiempo.


UNA GRAN VOZ / Hace décadas, el músico de jazz que mejor sintonizaba con otros sonidos de su tiempo era el pianista Herbie Hancock (sábado, Jardins de Cap Roig, 22.00 h.). A sus 70 años y con mucho menos olfato para el pop, Hancock insiste y en The imagine project versiona a John Lennon, Bob Dylan y otros tótems en duetos con Juanes o Pink, aunque en directo no hay estrellas invitadas. La gran voz del fin de semana es la de Dee Dee Bridgewater (sábado, Teatre Grec, 22.00 h.), probablemente la cantante con mayor presencia escénica del jazz de hoy, que recuerda a Billie Holiday a través de clásicos como Strange fruit, All of me y Lady sings the blues. En disco, el homenaje de Bridgewater es vigoroso. En directo puede ser volcánico.

Cierra el fin de semana jazzístico el retorno del Pat Metheny Group (domingo, Espai Port, 21.30 hs.) en el festival de Porta Ferrada de Sant Feliu de Guíxols. Tras cinco años volcado en proyectos propios y colaboraciones, el guitarrista reactiva el grupo que le convirtió en estrella. Lyle Mays y Steve Rodby, teclista y bajista originales, le acompañan en una versión reducida de la única banda de jazz en activo que puede presumir de tener auténticos hits. James o Last train home son éxitos de dimensiones pop, y probablemente sonarán en Sant Feliu, porque el Pat Metheny Group propone un repaso a su repertorio de siempre.

http://www.elperiodico.com/es/noticias/cultura-y-espectaculos/20100723/concentrado-del-mejor-jazz-del-mundo/400421.shtml

Pat Metheny Group - Roots of Coincidence (Live)

jueves, 22 de julio de 2010

Stanley Clarke / Jazz en La Costa de Granada


Stanley Clarke: «En el mundo hay más seguidores que líderes»

Presenta hoy en El Majuelo un proyecto fresco, renovado e innovador

22.07.10 - 01:36 -
J. J. G. GRANADA.

Salvo que, como Fidel Castro, algún día resucite Pastorius, hay unanimidad casi sobre que Stanley Clarke sea el mejor bajista eléctrico del mundo. Recuperando el contrabajo acústico llega hoy a Jazz en la Costa (22.00 h.) con un proyecto, fresco, novedoso e innovador, que incluye dobles teclados y a la espectacular japonesa Hiromi Uehara al piano, una mujer que, si el tiempo no la ha calmado (ya estuvo en el 'off' del festival granadino) es capaz de comprimir una gira entera dentro de un concierto.

-El año pasado se produjo una reunión en la 'cumbre' del bajo: Stanley Clarke, Marcus Miller y Victor Wooten. ¡el no va más!

-Gracias. Para mí fue algo extraño y difícil de calibrar. La idea fue de Victor y sobre el papel yo le hubiese llamado loco. Pero en la entrega de un premio salieron a tocar conmigo un tema... ¡y funcionó! Así que hicimos la gira y el disco. El bajo es el pegamento en un grupo, el que amalgama a los demás, así que tres. Además de compañeros somos amigos desde hace mucho tiempo, por lo que habría que hablar también de experiencia humana.

-Faltaba Pastorius para el póquer.

-Siempre nos faltará.

-¿Qué relación tuvo con él?

-Cuando yo le conocí éramos dos niños y cuando empezó con Weather Report fue cuando salió el genio. Él no tuvo la suerte de encontrarse con alguien que le ayudara, porque en realidad, bajo aquella arrogancia, habitaba una persona muy frágil e insegura. Si algo grande tengo que añadir sobre Chick Corea es que se preocupa mucho de que sus grupos sean como una familia, y a mí me vino muy bien, porque yo podría haber acabado también como Jaco; eran tiempos muy salvajes. A pesar de presentarse como 'el mejor bajista del mundo' nunca supo que lo era.

-Ustedes inventaron el jazz rock, ahora fusión o como se le quiera llamar, ¿Cómo surgió aquel encuentro de alta tensión?

-Yo escuchaba rock and roll, el rock ácido. Cuando fui a Nueva York toqué jazz más tradicional primero, pero como cualquier joven de mi edad escuchaba también otras cosas, como por ejemplo las líneas de bajo de Larry Graham para Sly Stone: fueron un descubrimiento. Luego, cuando montamos Return to Forever, descubrimos que había un mundo entero al que le gustaba la electricidad. Bien es cierto que los puristas nos crucificaron, pero también Charlie Parker o John Coltrane eran odiados. Seamos realistas, y dicho sin arrogancia, en el mundo hay más seguidores que líderes.

-Return to Forever, Mahavishu, Weather Report son nombres que cambiaron la faz de la música. ¿Por qué ya no hay grupos de semejantes proporciones?

-Aquel fue un momento especial en el que éramos muy jóvenes y pudimos invertir mucho tiempo en encontrar nuestra propia voz. RTF fue una universidad para todos; ahora hay demasiada prisa para semejante dedicación. Queríamos hacer algo nuevo y diferente, trabajábamos mucho, ensayábamos durante meses y le dábamos mil vueltas a cada pieza hasta hacerla perfecta.

-¿Volverán?

-El tiempo aquel no, el grupo. ya lo hemos hecho en algún momento, solo que RTF siempre será una marca del pasado haciendo buena música antigua, más o menos remozada; el futuro tiene protagonistas jóvenes.

http://www.ideal.es/granada/v/20100722/cultura/stanley-clarke-mundo-seguidores-20100722.html

Stanley Clarke - Live at Newport

miércoles, 21 de julio de 2010

John Entwistle / Bassist Of The Millennium


John Entwistle del grupo The Who : El Bajista del Milenio y algunos de sus tesoros personales.

Mexico / Sandra Ortega/ El Mundo/EFE 26 de June, 2010 (Notimex).


El músico británico John Entwistle, quien formara parte de la agrupacion The Who y es considerado uno de los bajistas mas importantes en la historia del rock, es recordado a ocho anos de su muerte mediante una subasta de algunos objetos personales.

El pasado 24 de junio se llevo a cabo en Londres la puja de diversos instrumentos musicales, premios, carteles y vestuario utilizado por la agrupacion, pionera del concepto opera rock, que dio un total de 65 lotes con objetos procedentes de la mayor coleccion relacionada con el grupo.

John Entwistle nacio el 9 de octubre de 1944 en Chiswick, Londres, desde chico se inclinó por la música, por lo que aprendió a tocar algunos instrumentos, sobre todo el bajo, con el que desarrollo un peculiar estilo y abandero el movimiento "Mod".

Aunque la música fue siempre su pasión, debio mantenerla con un trabajo en la oficina de impuestos y su participacion en diversas orquestas musicales en las que tocaba la trompeta.

Ademas de que destaco como compositor de canciones como "Cousin Kevin", "My wife", "Boris the Spider" y "Heaven and hell".

En 1962 se integró al grupo llamado The Detours, en el que coincidió con Roger Daltrey, quien tocaba la guitarra solista, y Pete Towsend, la ritmica.

Poco despues, la banda cambio su nombre al de High Numbers y mas tarde, con el hiperactivo y genio de la bateria Keith Moon, formaron uno de los grupos mas importantes de la historia del rock britanico: The Who, es asi como en 1964 inicio su camino con la banda.

Luego de algunos sencillos de exito, el grupo lanzo el album "My generation", que contiene uno de los grandes himnos rockeros y que da título al disco, en el cual ademas Entwistle ejecutó el primer solo de bajo en la historia de este genero musical.

Por este tema donde el bajo se define como el instrumento principal, ademas de su ya mencionada clase y virtuosismo del bajista, Townshend lo consideraba como el "guitarrista" principal del grupo.

El, suplia en parte la ausencia de una segunda guitarra en la banda, siendo a veces una parte protagonica y fundamental tanto en el estudio como en las actuaciones en directo por encima de Pete.


Entwistle tambien sabia tocar el corno frances y la trompeta, por lo que de manera ocasional aportaba partes de los mismos en canciones de The Who (en especial en el album Quadrophenia), y a veces aportaba su voz, no solo para cantar sus melodias sino para los coros.

Con el tiempo, The Who se convirtio en la principal banda del movimiento "Mod" y Entwistle parte esencial de la agrupacion, pese a no tener los reflectores sobre el.

"The Ox", apodado así por sus companeros, siempre fue considerado el integrante que sostenia al grupo con sus excelentes lineas y su apacible temple.

Ademas de su trabajo con The Who, Entwistle era un destacado solista, al realizar cierto numero de albumes en los anos 70.

Hacia el final de su carrera, formo The John Entwistle Band con su amigo de toda la vida, el baterista Steve Luongo.

Godfrey Townsend (sin "h" y no relacionado a Pete) era el guitarrista y cantante principal del mismo.
En 1996 la banda salio con Alan St. Jon, en teclados (la gira se llamó "Left for dead").

Tras la gira "Quadrophenia", de The Who, la banda de Entwistle salio de viaje nuevamente en 1998.
Esta última, tenia por nombre "Left for dead - the Sequel", con Gordon Cotten, en teclados.

Luego de la misma, la banda editó un album en vivo con los mejores momentos de las giras, llamado "Left for live".

En 2000 los lectores de la revista "Guitar" lo declararon "Bassist of the Millennium" ("Bajista del Milenio"). Toco en el show "A Walk Down Abbey Road" (tributo a The Beatles), organizado en 2001 por Alan Parsons y con la participacion de Ann Wilson, de Heart, Todd Rundgren, y David Pack, de Ambrosia, ademas de Godfrey Townsend, en guitarra. Mientras que Steve Luongo en bateria, y John Beck en teclados.

A fines del 2002 se edito una edicion expandida (y doble), de "Left for live" (llamada "Left for live Deluxe"), con mas performances de The John Entwistle Band.

Luego de algunos años de separación, la banda se reunió para hacer una serie de presentaciones y en 2002 inicio otra gira; sin embargo, el destino cambio de manera repentina sus planes y la vida de Entwistle se extinguió.

El cuerpo del músico de 57 anos fue encontrado en su cuarto de hotel en Las Vegas, victima de un ataque al corazon, un dia antes de que el legendario grupo ingles arrancara la nueva gira.

Los medicos determinaron que el ataque cardiaco podria haber sido causado por una cierta cantidad de cocaina que provoco que sus arterias coronarias se contrajeran.

Entwistle, al igual que Townshend, lucho contra una adiccion a la cocaina por gran parte de su vida. The Ox, murió el 27 de junio de 2002.

http://enelshow.com/news/2010/06/26/30465

The Ox! God Bless You!

martes, 20 de julio de 2010

Adrian Belew Power Trio / Adrian El Terrible Invade Buenos Aires



Aquí Belew

Adrian Belew, reconocido guitarrista que fue miembro de King Crimson y participó en grandes bandas del rock contemporáneo se presenta en Argentina con su banda "Adrian Belew Power Trio" el Sábado 7 de Agosto a las 22 y el domingo 8 de Agosto a las 21:30 en el Samsung Studio, Pasaje 5 de julio 444, Capital Federal. El 8 desde las 18.30 Belew dará una clínica de guitarra.

Adrian Belew nació un 23 de Diciembre de 1949 en la ciudad de Kovington, Kentucky. Empezó su carrera musical como baterista en el secundario. Poco tiempo después formó la banda "The Denems", un grupo conocido por hacer covers de "The Beatles". Por el año 1970 Adrian ya era parte de la escena musical en los clubs conocidos de Nashville. Fue una noche mientras tocaba con una banda de covers llamada "Sweetheart" en Fanny's que fue descubierto por el legendario Frank Zappa. Al parecer este quedó impresionado con el guitarrista y le pidió a su chofer que le averigüe por el nombre del mismo para luego invitarlo a Los Angeles y audicionar para su banda. Fue así como Adrian Belew se volvió una pieza fundamental en la banda de Frank Zappa tanto en las grabaciones como en las giras. Fue en una de estas giras que se le acercó luego de un show David Bowie impresionado con los dotes de este joven guitarrista para invitarlo a formar parte de su banda. Al finalizar la gira con Zappa, Belew se unió a David Bowie y grabó los clásicos "Stage" y "Lodger".

En 1979, en medio de una gira con Bowie, Belew conoce a la banda "Talking Heads" con la que termina grabando "Remain in Light" y "...The Name Of This Band Is..." para luego salir de gira con ellos. En la primer noche de esta gira Adrian conoce a Robert Fripp de King Crimson; El mismo le pide a Belew que se una a la nueva formación de la banda. En 1981, Belew se une a King Crimson. Paralelamente comienza una carrera solista, lanzando su primer long play en el año 1982 titulado "The Lone Rhino". En 1983 lanza su segundo disco "Twang Bar King" y se lanza como productor con el álbum debut de la banda "The Raisins".

En 1984 se desvincula de King Crimson y produce a "The Elvis Brothers". En 1985 se une a los integrantes de "The Raisins" y funda "The Bears". Ese mismo año hace una aparición en el álbum histórico de Paul Simon "Graceland".A través de los años, Adrian edita más discos solistas y siguen las extensas giras por los Estados Unidos con "The Bears". En 1990 vuelve a unir fuerzas con Bowie para salir de gira, esta vez como director musical y líder de la banda. En 1995 lanza un nuevo disco con King Crimson y salen de gira con la banda conformada por estrellas como Tony Levin, Bill Bruford, y el líder Robert Fripp.

En los años siguientes, Adrian recibe varios premios, uno de ellos entregado por el mismo Peter Frampton con el que había colaborado en un álbum tributo algunos años atrás. Las giras con "The Bears" y "King Crimson" continúan. A mediados de 2003 Adrian también graba un disco solista con Les Claypol (Primus) y Danny Carey (Tool) .Adrian Belew se ha convertido en un reconocido guitarrista y ha sido parte de las grandes bandas del rock contemporáneo. Continúa su legado de eminencia del rock con lanzamientos solistas a través de los años y actualmente se encuentra de gira con su banda titulada "Adrian Belew Power Trio".

http://www.26noticias.com.ar/aqui-belew-114017.html

Adrian Belew Power Trio - Dinosaur Live at Rockpalast 2008

lunes, 19 de julio de 2010

Harvey Pekar / 'American Splendor' Creator & Comic Genius!


Harvey Pekar 1939-2010

Lagaña de perro: Goodbye American Splendor!

Por Davo Valdés de la Campa.
17 de julio de 2010

En la década del 70, cuando el mundo del cómic estaba invadido por superhéroes que luchaban contra terribles villanos, surgió de la nada una historieta que hablaba sobre un trabajador, americano y frustrado. Un hombre huraño, enojón y extrañamente, simpático y genial se escondía detrás de esta nueva expresión alternativa del cómic. El pasado 12 de julio en la misma ciudad que lo vio nacer: Cleveland, Ohio, Harvey Pekar murió.

Pekar es un autor de culto, casi desconocido afuera del círculo de fanáticos del cómic alternativo que se desarrolló en Estados Unidos y Canadá. Fue precursor de un grupo de artistas gráficos que comenzaron a crear diferentes cosas a las que comercializaban Marvel y D.C. Comics. “American Splendor”, fue el nombre del cómic que hizo famoso a Pekar, en él de forma autobiográfica contaba con gran humor su rutinaria vida, el asfixiante mundo de los perdedores aplastados por el american way of life.

Además de trabajar con grandes dibujantes de la época como R. Crumb, Josh Neufeld, Joe Sacco y Frank Stack, Pekar se distinguió por el manejo de diferentes estructuras narrativas. Su humor y gran perspectiva sobre el hombre de clase media, lograron que se convirtiera en uno de los personajes más importantes de la cultura norteamericana moderna.

En el 2003, se estrenó “American Splendor”, cinta que contaba la vida de Harvey Pekar, por un lado, los directores Shari Springer y Robert Pulcini, valiéndose de la ficción y del grandioso Paul Giamatti, narraron las “aventuras” de Pekar como trabajador de un hospital local de Cleveland, sus fracasos en el amor y su proceso como creador, por otro lado se utilizó la técnica del dibujo animado para mostrar fragmentos del cómic y finalmente el mismo Harvey Pekar aparece en la película, logrando así una de los filmes indie más interesantes de la década.

¿De qué murió Pekar? ¿Habrá sido su cáncer de próstata, o sus 70 años, su depresión, el asma o su alta presión arterial? Los médicos aún no especifican la causa de muerte. Dejó una viuda, una colección envidiable de discos de jazz –una de sus pasiones-, dos ex esposas y un enorme legado cimentado en su ácida visión sobre la clase obrera de los Estados Unidos. Pekar es el antihéroe que contó su vida a partir de los perdedores y los olvidados.

Además de publicar “American Splendor” y algunas colaboraciones con revistas y periódicos de la época, Pekar publicó algunos libros, como su memorial de la infancia y la juventud, “El derrotista”, junto a Dean Haspiel, y su retrato de la lucha contra la enfermedad, “My cancer year”, publicado en 1994 junto a su mujer, Joyce Brabner, y el ilustrador Frank Stack, otro clásico del underground.

La película ganó Gran Premio del Jurado para películas dramáticas en el prestigioso Festival Sundance de Cine. Además Pekar escribió un libro más llamado “American Splendor: Our Movie Year”.

Harvey Pekar, supo reírse del mundo. Lo vamos a extrañar.

http://www.filmeweb.net/magazine.asp?id=5095

Harvey Pekar About Jazz

sábado, 17 de julio de 2010

John Coltrane / The Heavyweight Champion of The World



Biografía de John Coltrane

Texto: © José Francisco Tapiz

Aunque han pasado más de cuarenta años desde que el 17 de julio de 1967 falleciese el saxofonista John Coltrane, su figura sigue siendo una de las más importantes en la actualidad en el mundo del jazz. Su influencia ha sido decisiva en la mayoría de los músicos que han venido tras él e incluso en la propia concepción del jazz. Aparte de las discusiones sobre cuál de las fases de su carrera es más interesante, sobre cuál es su mejor disco o solo, e incluso sobre si lo que hacía al final de su carrera era jazz o no, entre los aficionados una de las preguntas recurrentes es hacia dónde habría evolucionado su música (y con ella el jazz) si no hubiera fallecido a una edad tan temprana.

La influencia de Coltrane no solo queda restringida a los músicos o aficionados, sino que llega a ámbitos tan poco relacionados con la música como es el de la religión. Si uno le echa un vistazo a Trane Tracks. The Legacy of John Coltrane (Eforfilms), el primer entrevistado que se encontrará allí no va a ser un familiar, amigo o músico colega del saxofonista. Quien aparece en primer lugar es el obispo Franzo Wayne King de la iglesia ortodoxa africana San John Coltrane de San Francisco.

Más allá de todas estas consideraciones, John Coltrane fue un músico de jazz que en 20 años aproximadamente desarrolló una carrera en la que fue quemando etapas, una tras otra, evitando acomodarse en sus logros, situándose en la vanguardia del jazz. He aquí una aproximación a su carrera.

John William Coltrane nació el 23 de septiembre de 1926 en Hamlet, un pequeño pueblo de Carolina del Norte. Al poco tiempo su familia se trasladó a High Point, una localidad de mayor tamaño en donde vivió rodeado de parientes. Su familia era de clase media. Su padre era sastre y su madre costurera y empleada de hogar. Ambos tenían interés por la música: su madre había cursado estudios superiores y cantaba y tocaba el piano, mientras que su padre tocaba el violín, el ukelele y posiblemente el clarinete. Sus dos abuelos eran sacerdotes, lo que hizo que creciera en un entorno en el que a la música que tocaban sus padres se unían la música religiosa, el country-blues de los músicos callejeros y el swing del jazz de las emisiones radiofónicas que sin demasiada facilidad lograban captar en el receptor que tenían en casa. Su abuelo materno, William Blair, era también un líder de la comunidad. Él fue el responsable de la apertura de la primera escuela para negros en High Point.

Con la llegada al instituto, el joven Coltrane será consciente de que a pesar de la política conocida como “separados pero iguales” (High Point era de hecho una ciudad segregada), había un racismo en la sociedad que se reflejaba en unos uniformes escolares andrajosos o en los libros de texto donados por escuelas para blancos, que recibían una mayor cantidad de fondos públicos. En 1939 comienza a tocar el clarinete. Al año siguiente cambia al saxo alto, a la vez que canta en algunos grupos escolares. En 1939 su padre muere de cáncer de estómago. Su madre se traslada a New Jersey y Coltrane permanece en High Point hasta que en 1943 se gradúa y se traslada a Filadelfia, donde encuentra trabajo en una fábrica. A partir de 1944 y durante un año Coltrane recibe lecciones de saxofón y clases de teoría musical. En sus inicios había sido un admirador de Lester Young y de Johnny Hodges, hasta que el 5 de junio de 1945 ve actuar al trompetista Dizzy Gillespie junto al saxofonista Charlie Parker, “Bird”. A partir de ese momento Bird será su nuevo ídolo.

En agosto de 1945 es llamado a filas y enviado a la marina, a Pearl Harbour, donde permanecerá un año. Allí forma parte de la banda de color The Melody Masters tocando el saxofón y el clarinete. Graba por primera vez en 1946 con algunos músicos de la base naval unos cuantos temas, entre los que se incluyen un puñado de versiones de Charlie Parker. Con apenas 19 años se escucha a un músico hábil pero no muy habituado a los complicados acordes que caracterizaban al be bop.

Tras licenciarse retoma las lecciones de música y continúa con sus estudios hasta principios de los años cincuenta, tanto con un profesor fijo cuando está en su ciudad, como con clases particulares de distintos músicos profesionales.

En 1946 logra su primer trabajo profesional, con Joe Webb en Filadelfia, y en 1947 va de gira con King Kolax entre febrero y abril. Entre mayo del 47 y finales del 48 trabaja como músico freelance, a menudo con la big band de Jimmy Heath.

En 1948 Coltrane ya bebía demasiado, fumaba unos dos paquetes diarios de cigarrillos y ya había probado la heroína. Estos hábitos causaron que profesionalmente no fuera un músico suficientemente consistente y es probable que fueran algunos de los factores principales en la escasa relevancia que caracteriza a su carrera durante los siete años siguientes.


En noviembre del año 1948 y abril o mayo de 1949 trabaja con Eddie “Cleanhead” Vinson y cambia del saxo alto al saxo tenor. En ese momento, sus influencias en ese instrumento son Lester Young, Coleman Hawkins, Dexter Gordon, Wardell Gray y Sonny Stitt.

En septiembre de 1949 entra a tocar el alto en la big band de Dizzy Gillespie. La banda se disuelve en junio de 1950, aunque el trompetista lo recupera en agosto de ese año –al tenor– para su nueva formación en sexteto. Es en esa época cuando realiza sus primeras grabaciones comerciales con Gillespie, de quien aprende sobre armonías sofisticadas y también sobre música latina. Mientras tanto, tal y como hará a lo largo de su carrera, estudia y practica continuamente.
En 1951 está de nuevo en Filadelfia actuando como músico freelance o con un grupo de ex-miembros de la banda de Dizzy Gillespie. Continúa estudiando y practicando implacablemente, recibiendo lecciones regularmente y estudiando con colegas músicos para intercambiar ideas musicales. Entre abril y diciembre de 1952 va de gira con Earl Bostic, de quien dijo “me enseñó un montón de cosas al saxo”. En 1953 parece que trabaja como músico en Filadelfia y sus alrededores, y en 1954 se une a su antiguo ídolo Johnny Hodges. Tras dejarle a finales del 54, vuelve a trabajar en los alrededores de Filadelfia, hasta que en 1955 se une al organista Jimmy Smith. Es en esa época cuando suceden dos hechos fundamentales en su vida: se casa por primera vez y es descubierto por Miles Davis.


Con Miles Davis: Primera etapa


El 27 de septiembre de 1955 comienza a trabajar para Davis. Quizás reforzado por esa seguridad, el 3 de octubre se casa con Juanita “Naima” Austin, una madre soltera con una hija de nombre Syeeda. Ambas serán homenajeadas en sendas composiciones del saxofonista: la primera se convertirá en una de sus baladas más bellas y famosas, "Naima", mientras que a la segunda le dedicará “Syeeda’s Song Flute”.


En esa época Coltrane va a pasar de tener apenas unas pocas grabaciones comerciales a grabar con Miles Davis para Prestige (un pequeño sello independiente) y Columbia (una de las grandes compañías). Para el primer sello grabará a su nombre y como acompañante de otros músicos habituales de Prestige.

A pesar de estar realizadas en la misma época, las grabaciones en Prestige y Columbia son muy diferentes entre sí. Prestige no tenía mucho dinero para producirlas, por lo cual en sus sesiones imperaba lograr tomas a la primera y grabar la mayor cantidad de material posible. Esto provocaba a su vez que en los temas grabados abunden composiciones no muy complicadas (que no necesitaban muchas tomas o ensayos previos) como standards y blues. Por el contrario, en Columbia el trabajo era menos espontáneo: se grababa tanto como fuera necesario y en muchos casos los temas estaban construidos a partir de los mejores momentos de las diferentes tomas. A pesar de ello hay grabaciones como el mítico Kind Of Blue (Miles Davis, Columbia) en las que el disco se grabó sin recurrir a la técnica del “repetir, cortar y pegar”.

Para hacerse una idea del montante que supone el material al que nos estamos refiriendo, la caja a nombre de John Coltrane titulada The Prestige Recordings, en la que se recogía el material grabado por este sello entre mayo de 1956 y diciembre de 1958, está compuesta por 16 compactos; obsérvese que le falta el Complete al uso, ya que sus colaboraciones con Miles Davis se incluían en sus Complete Prestige Recordings. Actualmente las colaboraciones con Davis en ese sello están recogidas en Miles Davis - The Legendary Prestige Quintet Sessions (Prestige - Concord) con cuatro compactos más que están grabados entre 1955 y 1958. El material de Columbia está recogido en la caja a nombre de Miles Davis - John Coltrane titulada The Complete Columbia Recordings 1955-1961 (a pesar de que salvo dos temas el resto del material está grabado entre el 55 y el 59). En definitiva y resumiendo, estamos hablando de más de 20 compactos bien repletos de una música que fue grabada en poco más de cuatro años por un músico que hasta ese momento apenas había aparecido en unas pocas grabaciones.


Esta es una fase ciertamente interesante de su carrera. Resulta paradójico que mientras algunas de las grabaciones con Miles Davis en Columbia como "Round About Midnight” (en el disco del mismo título) sean calificadas como obras maestras, su paso por Prestige se considere como una fase temprana o de formación. Fearless Leader (Prestige/Concord), editada a nombre de John Coltrane, es una caja de seis compactos publicada en 2006 con un sonido muy mejorado respecto al de la anteriormente citada The Prestige Recordings. En ella se recogen únicamente las sesiones como líder del saxofonista en Prestige, a partir de las que se editaron en su momento once LP. Allí se escucha a un saxofonista que aunque todavía no estaba en la senda de las revoluciones musicales por las que sería conocido, tocaba con gran virtuosismo, autoridad y pasión. No parece arriesgado afirmar que si su carrera hubiese detenido su evolución estilística en esos momentos ya se tendría que hablar de un músico básico en la historia del jazz.


No obstante, el hecho de que un músico como Coltrane integrase el grupo de un trompetista de primera fila como Miles Davis para sustituir a Sonny Rollins provocó entre una parte de la prensa un cierto escepticismo sobre lo apropiado de la elección por parte de Davis. En una entrevista, el propio Coltrane reconocía que no sabía muy bien por qué Miles Davis lo había elegido. Sin entrar en otro tipo de consideraciones, hay que reconocer que si algo tuvo Miles Davis a lo largo de toda su vida artística, fue un excelente olfato a la hora de elegir a sus acompañantes. En este caso esa capacidad parece que estaba ya bien desarrollada en una fase tan temprana de su carrera, ya que en esos momentos no tenía ni 30 años.

De cualquier modo y a pesar de que este grupo fue reconocido ganando casi todos los premios otorgados por la prensa especializada del jazz, el alcohol y la adicción a la heroína de Coltrane estaban interfiriendo en su labor de músico. El 28 de abril de 1957 Davis (ex heroinómano) lo despide de su grupo, siendo sustituido nuevamente por Rollins. Parece ser que esto provocó que Coltrane reflexionase sobre su situación personal y en mayo de ese mismo año logró desengancharse de la heroína. En las notas de A Love Supreme se refiere a esta situación indicando que "en 1957 se produjo en él por la gracia de Dios un despertar espiritual que le llevó a una vida más productiva, rica y plena".


Sus planes en esos momentos eran liderar sus propios grupos y es el 31 de mayo de ese año cuando realiza la primera sesión a su nombre en Prestige, que se recogerá en el disco titulado Coltrane. Entre los temas incluidos hay uno con el esclarecedor título “Straight Street” (el camino recto).



Desarrolando el sonido: Thelonious Monk

Es en este periodo cuando surge una asociación con Thelonious Monk que será especialmente importante en la vida artística del saxofonista. En abril de 1957 graba un primer tema con el pianista y comienza una relación artística con Monk que consistía en visitas al domicilio del pianista para experimentar tocando de un modo informal. Es por esa época cuando el saxofonista comienza a trabajar la técnica de los multiphonics, consistente en hacer sonar varias notas a la vez. Coltrane llegó a comentar que Monk miraba su saxo y le hacía sentir los mecanismos que tenía que activar para conseguir ese efecto. Sin embargo, Trane (sobrenombre de Coltrane) aprendió las bases de esta técnica de John Glenn, un músico local de Filadelfia.

Esta magnífica relación se concretará en una estancia de Coltrane en el grupo de Monk en el Five Spot de Nueva York desde finales de julio hasta finales de diciembre. Son apenas 6 meses en los que el saxofonista sufre una tremenda evolución en su sonido. Todo esto se puede apreciar en los discos grabados en estudio y editados en Riverside Thelonious Himself, Thelonious Monk With John Coltrane y Monk’s Music (disponibles en Thelonious Monk With John Coltrane – The Complete 1957 Riverside Recordings). Especialmente aconsejable es el disco editado por Blue Note en 2005 a partir de unas cintas descubiertas por casualidad en la Biblioteca del Congreso estadounidense en el proceso de digitalización de las grabaciones de los programas de La Voz de América, de título Thelonious Monk Quartet With John Coltrane At Carnegie Hall. Sólo por el inicio del concierto con Thelonious Monk y John Coltrane mano a mano en “Monk’s Mood” esta obra merece el calificativo de monumento artístico en la carrera de ambos genios. La otra grabación en directo conocida de ambos músicos se editó inicialmente como Live At The Five Spot Discovery! a nombre de The Thelonious Monk Quartet feat. John Coltrane en Blue Note, indicando el final del verano del 57 como fecha de grabación, a partir de unas cintas grabadas de modo no profesional por Naima Coltrane. Sin embargo, posteriormente se ha averiguado que dicho concierto se grabó el 11 de septiembre de 1958, cuando Coltrane ya estaba fuera del cuarteto de Monk, actuando en el grupo como invitado en sustitución de Johnny Griffin, su sucesor en el citado cuarteto. Dicha grabación (en la que se incluyen dos temas inéditos respecto de la publicada inicialmente) se encuentra editada a nombre de Thelonious Monk Quartet with John Coltrane con el título Complete Live At The Five Spot 1958 en Gambit Records.

En plena estancia con Monk, en septiembre de 1957, Coltrane graba en Blue Note el que va a ser su mejor disco hasta ese momento: Blue Train. En esta grabación compone cuatro de los cinco temas y toca en su mejor nivel hasta esa fecha, a lo que ayudan sin duda las mejores condiciones para la grabación, que se traducen en una obra no realizada a base de primeras y únicas tomas. En esos momentos tanto la interpretación como la composición se van a convertir en dos objetivos igualmente importantes para Coltrane, quien seguía a la búsqueda del modo de poder desarrollar su música en sus propios grupos.




De vuelta con Miles

A principios de enero de 1958 Miles Davis vuelve a contratar a Coltrane. En ese momento es un saxofonista totalmente diferente al que el trompetista había despedido apenas hacía nueve meses. Además de superar su adicción a la heroína se produce un gran cambio tanto en su forma de tocar como en la música que crea. Para darse cuenta de ello no hay más que comparar las grabaciones en Prestige realizadas en la época de su primer encuentro (Workin’, Steamin’, Relaxin’, Cookin’) con Blue Train, los discos con Miles en Columbia o los que editará a su nombre en Prestige. Es en esta época cuando el crítico Ira Gitler acuña el término “láminas de sonido” (sheets of sound) para describir uno de los recursos más característicos presentes en el sonido del saxofonista.

Un factor importante en esta evolución musical va a ser Miles Davis, quien en esa época estaba también en una fase de búsqueda sonora. Para esto contará en su grupo, además de con Trane, con el saxofonista Cannonball Adderley y con el pianista Bill Evans.

En octubre de 1958 se produce un encuentro con Cecil Taylor, el pianista por excelencia de la vanguardia jazzística, la de entonces y la de ahora. El disco se grabó y publicó originalmente en United Artist como Hard Driving Jazz; posteriormente Blue Note lo editó a nombre de Coltrane con el título Coltrane Time. Sin embargo, y aunque estamos ante dos figuras revolucionarias del jazz, su encuentro se caracterizó por un gran respeto mutuo y una tremenda contención. Tal es así que el músico más destacado en esta grabación es el trompetista Kenny Dorham.

En la primavera de 1959 Coltrane participará en dos de las grabaciones más famosas de su carrera: Kind Of Blue (Columbia) de Miles Davis y Giant Steps (Atlantic). Con Kind Of Blue Miles Davis popularizó el jazz modal: un estilo más abierto, basado en escalas, que permitía a los músicos improvisar de un modo más libre que como se había hecho hasta entonces. Todas las composiciones de este disco se pueden calificar como clásicos, pero entre ellos destaca especialmente “So What”. Este tema abría el disco suavemente con las notas del piano de Bill Evans y el contrabajo de Paul Chambers. A continuación Chambers exponía el tema (apenas unas notas). A éste se le unía la sutil batería de Jimmy Cobb para finalmente dar paso al solo de trompeta de Miles Davis, seguido por los solos de Coltrane, Adderley, Evans y Chambers, para finalizar tan suavemente como comenzó. El resultado es pura magia en poco más de nueve minutos.

A pesar de todo ello, Coltrane, como se ha indicado, estaba deseando dirigir sus propios grupos. No obstante, Miles Davis se las arregló para retenerlo en su grupo hasta abril de 1960. Debido a que Coltrane no tenía apenas ninguna experiencia anterior como líder, Davis le convenció de que lo que más le convenía era un periodo de transición. De ese modo el mánager del trompetista pasó a serlo también de Coltrane y gracias a él consiguió un contrato con Atlantic bastante más lucrativo que el que anteriormente había firmado con Prestige. Además, el agente de Miles también trabajó para Coltrane consiguiéndole conciertos en los periodos en que el sexteto de Davis permanecía inactivo.

De cualquier modo esta estancia en el grupo de Miles (un superventas del jazz) y sus empeños en continuar evolucionando estilísticamente van a suponer una serie de desencuentros de Coltrane con el público. Especialmente notables son los conciertos en París en marzo de 1960, en los que el público abucheó su participación debido a que lo que Coltrane les ofrecía estaba ya muy lejos de lo que ese mismo músico había grabado apenas unos meses antes. A pesar de ello, al año siguiente ese mismo público ya estará preparado para recibir su música. Esta gira europea, realizada a regañadientes, también dará lugar a algún desencuentro con el propio Davis. En el concierto del 9 de abril de ese año en Holanda (Miles Davis Quintet – Live In Den Haag disponible en LoneHill Jazz), el penúltimo de la gira europea, es palpable la tensión. Por un lado Coltrane da la impresión de estar con la mente en otra parte, deseando echar a volar libre, con unos solos que en muchos casos duplican en duración a los de Davis, el líder de la formación. Para ello no hay más que escuchar la versión de “So What” (tocada a un tempo bastante más rápido que el del tema original), que alcanza casi los 18 minutos con Coltrane apuntando hacia el infinito. Por otra parte, entre ambos músicos se produce uno de esos desencuentros en un tema fetiche para el trompetista como “’Round Midnight”. No obstante, si uno acude a la grabación del concierto del día anterior en Zurich (Live In Zurich, Gambit Records), se encuentra a los músicos trabajando a placer: tres de los cuatro temas superan largamente el cuarto de hora de duración. A pesar de estas circunstancias, una vez regresan a los Estados Unidos Coltrane se despide del grupo. Ambos músicos sólo volverían a coincidir el año siguiente para la grabación de un par de temas (“Someday My Prince Will Come” y “Teo”) a nombre de Davis en Columbia.



Atlantic: nueva etapa

El anteriormente citado Giant Steps fue precisamente el estreno de Coltrane en Atlantic, a pesar de no provenir de su primera sesión de grabación para este sello. El tema que da título al álbum es el cenit de las investigaciones que Coltrane inició unos años antes en la compañía del pianista Thelonious Monk. Además del aspecto compositivo y armónico, la velocidad a la que Coltrane fue capaz de ejecutar “Giant Steps” (con parte de sus acompañantes siguiendo a duras penas sus progresiones o perdiéndose directamente, tal y como se aprecia en las tomas alternativas del tema, puesto que se mueve por encima de los 250 bpm) sigue siendo impresionante desde un punto de vista técnico e incluso puramente físico. En este disco se incluyen otras composiciones que quedarán como imprescindibles en su legado: “Countdown” (otra buena muestra de sus investigaciones en composición), “Mr. P.C.” (dedicado al contrabajista Paul Chambers) y las ya citadas “Naima” y “Syeeda’s Song Flute”. Este será el primero de los 10 discos editados originalmente en Atlantic, que grabados en poco más de dos años se encuentran recopilados (junto a una buena cantidad de material adicional) en la caja de 7 compactos The Heavyweight Champion (Atlantic/Rhino).

No obstante, su gran éxito comercial llega en marzo de 1961 con “My Favourite Things”, el tema que daba título a su tercer disco en este sello. Tal fue su impacto que esta composición lo acompañaría durante todo el resto de su carrera (mostrando su evolución estilística) e hizo que del LP homónimo se vendieran en su primer año más de 50.000 copias, una cifra al alcance de muy pocos artistas del mundo del jazz. Coltrane desarrolló modalmente un sencillo vals del musical The Sound Of Music. En 1965 esta obra se transformaría en la famosa y almibarada película Sonrisas y lágrimas (nominada en diez categorías y ganadora de cinco Oscars de Hollywood), que relataba las peripecias de la familia Trapp en la Austria nazi de la Segunda Guerra Mundial con una cantarina Julie Andrews en el papel de novicia rebelde. Otro aspecto a destacar en este tema es la recuperación para el jazz del saxo soprano, utilizado hasta el momento de un modo casi anecdótico, si se exceptúan los casos de Sidney Bechet y de Steve Lacy. Coltrane comenzó a experimentar con este instrumento en 1959 en Chicago, aunque fue gracias a esta grabación como regresó al primer plano del jazz. Otro factor que destaca la importancia de esta grabación es que vamos a encontrar a su lado a dos de los tres acompañantes con los que conformará su cuarteto clásico. Estos músicos eran el pianista McCoy Tyner y el batería Elvin Jones. El puesto de contrabajista estará ocupado por Steve Davis, a quien sustituirán Art Davis y posteriormente Reggie Workman. Finalmente Jimmy Garrison será quien complete esta mítica formación a finales del año 1961

Si anteriormente se señalaba que el interés de Coltrane en el estudio de la música es un elemento presente a lo largo de toda su vida, sus grabaciones en Atlantic son una buena demostración práctica de ello. Por una parte va a mostrar su interés por músicas ajenas a la tradición americana y europea. Así en Olé Coltrane encontramos temas de inspiración africana (“Dahomey Dance”), asiática (“Aisha”) o flamenca (con el tema “Olé” basado en “El Vito”). Tampoco va a ser ajeno a la irrupción del free jazz. Aunque no llegó a coincidir en el estudio con Ornette Coleman, que es quien acuñó este término por medio del disco homónimo, en 1960 graba con los integrantes de su cuarteto el disco John Coltrane & Don Cherry - The Avant-Garde. Este LP contenía tres versiones de temas de Coleman, una de Don Cherry y otra más de Thelonious Monk. No obstante, decisiones de la discográfica, este disco no sería publicado hasta 1966.



Eric Dolphy y los primeros pasos en Impulse!

En 1961 Coltrane firma un contrato con Impulse!, un sello incipiente subsidiario de ABC-Paramount con el que estará asociado hasta su fallecimiento. Este contrato incluía un adelanto de 10.000 dólares para el primer año, que se convertirían en 20.000 en el segundo y el tercero. En ese momento Trane es ya un músico muy popular y la revista Down Beat lo elige como el jazzman del año en su repaso anual. Igualmente gana las votaciones de los críticos y de los lectores en las categorías de mejor saxo tenor y la de otros instrumentos con el saxo soprano. A pesar de ello vuelven a surgir problemas con una parte de la crítica. Sus detractores le echan en cara la incorporación en su grupo del flautista, saxofonista y clarinetista bajo Eric Dolphy, un músico con el que colabora durante casi todo 1961. En su visita a Europa a finales de ese año una mayoría de críticos ingleses arremeten duramente contra él. Por otra parte en la edición de noviembre de ese año de la revista Down Beat hay una dura reseña del crítico John Tynan, que habla de “un sinsentido musical que se vende actualmente en nombre del jazz… una aterradora demostración de lo que parece ser una tendencia anti-jazz en auge”. Dolphy y Coltrane contestarán públicamente a estas críticas en esa misma revista en abril de 1962. Otro músico que estará en la órbita de Coltrane para expandir su grupo hasta la formación de sexteto es el guitarrista Wes Montgomery con quien actuará esporádicamente en 1961 y 1962.

Si bien con Montgomery no ha quedado ninguna muestra de su trabajo en directo, por fortuna no sucedió lo mismo con Dolphy. De noviembre de 1961 son las grabaciones en el Village Vanguard de Nueva York que se encuentran recopiladas en el cuádruple CD The Complete Village Vanguard (Impulse!). Además de temas con su cuarteto clásico y con Dolphy, aparecen instrumentos tan poco usuales en el jazz como el oud (instrumento de origen árabe cuya versión hispana es el laúd), el oboe o el contrafagot. También recoge temas de inspiración exótica. El más famoso de ellos (del que se recogen cuatro versiones con tres formaciones diferentes) se titula “India”: estaba basado en cantos védicos y sirvió como base para que The Byrds compusieran su gran éxito “Eight Miles High”. Muestra de sus investigaciones musicales, “Spiritual” está basado en la melodía de “Nobody Knows The Trouble I've Seen” del Book Of American Negro Spirituals de Weldon Johnson.

Dolphy también fue el encargado de realizar los arreglos de Olé Coltrane (Atlantic) y Africa/Brass Sessions, su estreno en Impulse!. Esta grabación resulta ciertamente inusual como estreno en un nuevo sello discográfico. A su formación (un quinteto en el que incluía a Dolphy) añadió a una decena de músicos que empleó para sonar como un enorme instrumento. En el repertorio recogía temas tradicionales como “Greensleeves” junto con otros propios con clara referencia a los orígenes de los afroamericanos con títulos como “Africa”, “The Underground Railroad” (el nombre de la ruta que utilizaban los esclavos para huir de las plantaciones del Sur a los Estados abolicionistas) o “The Damned Don’t Cry” ("los malditos no lloran").



El cuarteto clásico

Finalmente ni Dolphy ni Montgomery permanecen en el grupo y su cuarteto clásico no variará en su formación entre abril de 1962 y finales del año 1965, salvo alguna ausencia del batería Elvin Jones.

Las siguientes grabaciones en Impulse! no van a resultar tan radicales como su estreno. Salvo su magnífica versión de 14 minutos del tema de Harold Arlen “Out Of This World” en Coltrane en el primer disco con su cuarteto clásico (que para algunos es el último gran disco de Coltrane), el resto de grabaciones de los años 1962 y 1963 van a resultar muy accesibles. En ello influyó el productor Bob Thiele . Por una parte, estaba a la búsqueda de lograr un éxito similar al que había logrado Columbia con Kind Of Blue de Miles Davis. Por otro lado, estaba el intentar contentar a una parte de la crítica que no veía con muy buenos ojos los derroteros que estaba tomando la carrera de Coltrane especialmente tras sus aventuras con Eric Dolphy. A pesar de este trasfondo, el resultado son tres joyas en la carrera del saxofonista. El primero de ellos, titulado Ballads, sirvió para mostrar que Coltrane era un músico que iba mucho más allá que el saxo tenor enfurecido que era para una gran parte de la prensa musical. En esta grabación fue capaz de obtener nuevos matices de viejos standards y canciones pertenecientes a un repertorio de estrellas populares como Frank Sinatra. Se comenta que el propio Sinatra tras escuchar la versión de “Nancy (With The Laughing Face)” mostró su interés en contratar a Coltrane para que tocase en directo con él. El segundo de los discos, John Coltrane And Johnny Hartman, supone la única vez en que John Coltrane grabó un disco como titular con un vocalista. Hartman era un cantante norteamericano más bien desconocido, residente en el Reino Unido. Su participación en este disco trabajando sobre otro puñado de standards (salvo “Lush Life” ninguno de los temas era habitual en el repertorio del cuarteto de Trane) sirvió para relanzar su carrera y alcanzar un alto grado de popularidad. El tercero de los discos es su encuentro con el gran Duke Ellington. En esta grabación rezuma el respeto que se tenían ambos músicos. Coltrane lo demostrará con su maravillosa versión de “In A Sentimental Mood”, un clásico entre los clásicos del repertorio del duque. Ellington estrenará en esa sesión “Take The Coltrane” (en referencia a su tema “Take The A-Train”) donde muestra su predisposición a sumergirse en el universo coltraneano.

A pesar de estas grabaciones en estudio su música en directo es diferente. Coltrane continúa explotando el aspecto modal de su música, que le permitía trabajar con unos largos desarrollos mientras sus compañeros le apoyaban con unas estructuras abiertas. No es extraño en esa época encontrarse con versiones de temas en directo que superan los 30 minutos. En Live at the Showboat. Philadelphia, June 17, 1963 (Rare Live Recordings) su versión de “Out Of This World” dura 25 minutos mientras que “Impressions”, 35. Tampoco será extraño encontrarse con grabaciones de temas incompletas, ya que su duración en directo suponían todo un reto para los medios técnicos de la época. En The Complete 1963 Copenhagen Concert (Gambit Records) “Impressions” "solo" dura 20 minutos debido a que la cinta se terminó. En esa misma grabación “My Favorite Things” se extiende hasta los 18 minutos. Un directo a tener en cuenta con su cuarteto clásico son las emisiones radiofónicas editadas oficialmente en 2005 con el título One Down, One Up. Live At The Half Note (Impulse!). Grabadas en 1965, de los cuatro temas editados en un compacto doble, dada su duración, destacan su aproximación a “My Favourite Things” (un tema que a pesar de su simplicidad en las manos de Coltrane va a ser una fuente inagotable de ideas a desarrollar por el saxofonista, alargado aquí hasta los 23 minutos) y especialmente “One Down, One Up”: sus 28 minutos de duración sirven para que el cuarteto se reduzca hasta quedar en un duelo antológico entre Coltrane y el batería Elvin Jones.

La cumbre del cuarteto llega en diciembre de 1964 con la grabación de A Love Supreme (Impulse!). Esta obra está estructurada como una suite en cuatro partes. Coltrane en esos momentos no seguía ninguna religión organizada, lo que no impedía que sus creencias religiosas fuesen una mezcla de elementos tomados del cristianismo, del budismo, del hinduismo y la cosmología. Esta obra es una alabanza a un ser superior no encarnado en ninguna de las manifestaciones a partir de las que derivan las distintas religiones. Tal y como se ha señalado anteriormente, en las notas de esta grabación Coltrane hace referencia a la fuerza que le ayudó a superar sus problemas personales en 1957. El disco se concibió como una obra de estudio y en su momento se publicó interpretada en cuarteto. Posteriormente se ha editado en una versión especial en formato de doble CD. Al compacto original (debidamente remasterizado) se incorporó un segundo compacto con la única interpretación conocida en directo de esta suite, en Antibes (Francia) en verano de 1965 (que es, dicho sea de paso, uno de los piratas más famosos de la historia del jazz) y unas tomas alternativas de algunos de los temas en los que al cuarteto se incorporaban el saxofonista Archie Shepp y el contrabajista Art Davis en lo que era realmente el material inédito de esta edición. Musicalmente su impacto ha sido y es muy importante, tanto en el jazz como en el rock. No es extraño que esta obra sea la única representante del jazz en discotecas de rock, ocupando un lugar destacado. Tampoco es infrecuente su aparición en las listas que pretenden resumir la historia de la música en unas pocas decenas de discos. Una buena muestra de su importancia es el más de un millón de copias vendidas (según estimaciones de su compañía) de esta obra desde su publicación original. Músicos como Santana, John McLaughlin o Branford Marsalis han interpretado y dedicado grabaciones a esta obra.


En la senda del avant-garde

A Love Supreme iniciará la senda que el saxofonista hasta el final de su carrera. En la búsqueda de un sonido total, aparecen en su música un lirismo, una libertad y una intensidad que hacen de ella algo similar a un intangible. Esta búsqueda no va a ser una tarea exclusiva de Coltrane sino que se va a contagiar sus acompañantes. De este modo se van a ir incorporando nuevos músicos que buscando una realización musical individual paradójicamente van a converger en un sonido fuertemente grupal. Este motivo llevará a que los integrantes de su cuarteto clásico abandonen sucesivamente la compañía de Coltrane: a finales de 1966 lo harán el pianista McCoy Tyner y el batería Elvin Jones. El último en hacerlo será el contrabajista Jim Garrison.

Antes, en 1965, tiene lugar la grabación de Ascension (Impulse!). Esta obra supone de alguna manera una continuación de A Love Supreme y es una incursión en el free-jazz con un grupo estructurado al modo de la formación (doble cuarteto) que grabó la obra homónima de Ornette Coleman cinco años atrás. Según los críticos de la época esta obra es “uno de los sonidos más fuertes grabado jamás”. Entre los participantes se encuentras algunas voces del nuevo jazz: Freddie Hubbard, Dewey Johnson, Marion Brown, John Tchicai, Pharoah Sanders o Archie Shepp. Estos dos últimos jóvenes (en esa época) tendrán la oportunidad de grabar sus primeras obras en Impulse! dado el interés que van a despertar entre una parte de los aficionados al jazz este tipo de propuestas estéticas. Este tema está grabado en forma de dos versiones de aproximadamente 40 minutos. Para su primera edición en vinilo se eligió una de ellas para ser editada pero una equivocación hizo que realmente se publicase como oficial la que podríamos calificar como alternativa. En las siguientes prensadas de discos se corrigió la confusión y se editó la obra seleccionada inicialmente. Esto provocó entre los aficionados de la época algo que podríamos calificar como “la búsqueda de la versión perdida”. Según se ha llegado a relatar, esto incluía visitas a las tiendas de discos en las que las cuchillas de afeitar se utilizaban para abrir el embalaje de los discos como paso previo a la comprobación del tema publicado en el vinilo. Afortunadamente la edición en compacto ha permitido que los aficionados podamos disfrutar con las dos versiones.

La pianista y arpista Alice McLeod (su esposa en esa época), el batería Rashied Ali y el saxofonista Pharoah Sanders serán a partir de ese momento sus acompañantes habituales. Su propuesta artística se encuentra encuadrada dentro del free jazz, movimiento que entiende la música como un medio colectivo de expresión y que está relacionado con la convulsa situación política y social de la época. No obstante y a pesar de este planteamiento, por encima de la expresión colectiva del grupo seguirá destacando notablemente la voz de su líder.

Algunos discos de esta época son un buen punto de acercamiento inicial al universo coltraneano, especialmente para quienes se quieran aproximar desde otros universos musicales como el de la música rock. El citado A Love Supreme (Impulse!) en su versión sencilla resulta (como se ha indicado) imprescindible en cualquier discoteca que pretenda incluir algunos de los momentos claves en la música del siglo XX. Ascension es otra buena adquisición ya que su música, más allá de las etiquetas, desprende una energía y una libertad poco habituales. También son recomendables algunos de sus directos: Live In Seattle (editado en Impulse! y grabado en las mismas fechas que Ascension) se abre con “Cosmos”, un tema de diez minutos con un planteamiento totalmente libre que sigue impresionando con la potencia que es capaz de desprender. Allí también se incluye una versión (incompleta, ya que se terminaron las cintas) de 35 minutos del tema “Afro-Blue” de Mongo Santamaría, aparentemente sencillo en cuanto a su composición, al que los músicos se aproximan de unas formas nada triviales, destacando los solos de Pharoah Sanders y especialmente el de McCoy Tyner. Live At The Village Vanguard Again! (Impulse!) es también muy recomendable, con versiones de “Naima” y, cómo no, “My Favourite Things”. Otro directo elefantiásico, muy recomendable pero no en una primera fase de aproximación al universo coltraneano, es el cuádruple compacto Live In Japan (Impulse!). En total incluye únicamente seis temas y su versión de “My Favourite Things” (58 minutos) indica perfectamente cuáles eran los parámetros creativos de Trane en esos momentos. Otro disco imprescindible de esa época, aunque grabado en estudio, es su dueto con el batería Rashied Ali titulado Interstellar Space (Impulse!). Auténtico tour de force, resulta interesante por dos motivos. En primer lugar, se puede comparar el estilo de este batería con el que mostraba Elvin Jones apenas dos años antes en One Down, One Up (Impulse!) para comprobar la evolución del saxofonista. En segundo lugar, esta grabación abría muchos interrogantes acerca de la dirección que estaba tomando la carrera de John Coltrane.

Lamentablemente no tiene mucho más tiempo para poder seguir explorando nuevos territorios. El 17 de julio de 1967 John Coltrane fallece debido a un cáncer de hígado en Nueva York, dos meses antes de cumplir 41 años. Su funeral tuvo lugar el 21 de julio y allí se leyó el poema incluido en A Love Supreme. También participaron los cuartetos de Ornette Coleman y Albert Ayler. Este último interpretó los temas “Love Cry / Truth Is Marchin In / Our Prayer” (que están disponibles en la caja de 9 compactos titulada Holy Ghost, editada a nombre de Albert Ayler y publicada por Revenant).

El resto ya es historia… y presente, ya que la figura de Trane sigue siendo una influencia fundamental en el jazz de hoy en día. Ésta se puede rastrear sin problema en una gran cantidad de músicos actuales, pertenecientes a tendencias de lo más diverso.-

En cuanto a los aficionados, la práctica totalidad de su música es accesible sin ningún problema. A fecha de hoy se encuentran disponibles desde sus grabaciones en la marina en Hawaii hasta el último de sus conciertos. Aunque es un músico presente en la discoteca de prácticamente cualquier aficionado, los sellos en los que grabó pertenecen en la actualidad a multinacionales que se encargan de mantener su catálogo presente en un mercado al que periódicamente se encargan de abastecer de material, dado el interés que presenta. A esta labor se unen otras discográficas que también se están dedicando a publicar parte de esos discos oficiales y otros piratas. Todo esto hace que no sea extraño encontrarse periódicamente con grabaciones totalmente inéditas, bootlegs reconvertidos en ediciones más o menos oficiales, reediciones con y sin inéditos, remasterizaciones, cajas y grabaciones completas de un determinado periodo / discográfica / formación en ediciones de todo tipo, condición y calidad sonora. Es tal la cantidad de “nuevo” material disponible en ciertos momentos, que causa cierta saturación.

En definitiva, la música de Coltrane es una música poliédrica, que a pesar de los años que han pasado desde su creación sigue manteniendo un interés plenamente actual. Éste va bastante más allá del que pudiera tener para los historiadores del género una figura fundamental en el desarrollo del jazz. Es una música que se puede apreciar y disfrutar desde muy diversos ángulos, enfoques y trayectorias, vengan o no desde el jazz.

Sin perder el punto de vista musical y más allá de todas estas consideraciones, las cuatro notas que inician esta obra y que son un motivo que se repite a lo largo de toda ella, son unas de las más conocidas e identificables del jazz moderno. En esta obra será la primera vez que se escuche la voz de Coltrane recitando. En su desarrollo recoge momentos de una magia especial, como cuando en el cuarto movimiento la música recita sin palabras el poema de Coltrane dedicado al Amor Supremo que se incluye en el disco

http://www.adamar.org/ivepoca/node/520





In Memoriam -Hoy se cumplen 43 años de la partida de Trane.