jueves, 31 de diciembre de 2009

Cap de Any / Buen 2010!

miércoles, 30 de diciembre de 2009

John Cage/ La anarquia del silencio

John Cage: El ruido y el silencio

MANUEL GUERRERO 14/10/2009

En los últimos años, la obra musical y artística de John Cage (Los Ángeles,1912-Nueva York, 1992) no ha dejado de ampliar su eco. Antes de morir, Cage presentó, en 1991, la instalación Essay y una selección de sus dibujos sobre papel realizados con piedras y humo en el Espai Poblenou de Barcelona. Ahora, la exposición John Cage y el arte experimental. La anarquía del silencio, que se inaugura en el Macba, constituye la aproximación más completa y extensa al compositor norteamericano que se ha realizado en Europa desde su muerte.

Músico, escritor, performer, artista inclasificable, micólogo, John Cage ha sido, probablemente, uno de los compositores y creadores más influyentes de la segunda mitad del siglo XX. Después de estudiar, entre otros, con Cowell y Schönberg, Cage inicia su trayectoria singular como compositor, ensayista e inventor de nuevas sonoridades. "Creo que el uso del ruido para hacer música continuará y se incrementará hasta conseguir una música producida con la ayuda de instrumentos eléctricos", afirma en 1937, en el manifiesto El futuro de la música: credo.

En 1939 compone Imaginary landscape No. 1, la primera obra electrónica conocida, y en 1940 construye su primer piano preparado. A partir de 1944 empieza a colaborar con el bailarín Merce Cunningham, con quien compartió una fértil relación personal y creativa hasta su muerte. En 1952 realiza en el Black Mountain College sus primeros happenings. Del mismo año es quizás su composición más conocida, su obra silenciosa 4´33´´. Durante cuatro minutos y treinta y tres segundos el pianista se limita a abrir y cerrar la tapa del piano. El sonido y el ruido existentes en el espacio del concierto constituyen la música, que deviene pura duración de la escucha.

El dadaísmo y el budismo zen fueron dos de sus influencias más reconocidas. Sin duda, fue su relación con Marcel Duchamp una de las que marcaron de una manera más profunda su trayectoria musical, artística e intelectual. "Duchamp Mallarmé?", se pregunta Cage en su texto 26 Statements re Duchamp, de 1963. El blanco de Mallarmé, como el azar y el readymade de Duchamp, se reencuentran en el silencio sonoro de Cage. ¿Cómo mostrar la obra múltiple y compleja de John Cage, y su presencia entre otros artistas? El reto es estimulante. Pensar la obra de John Cage es pensar la música y el arte de hoy, de ayer y de mañana.


John Cage - In a Landscape


martes, 29 de diciembre de 2009

Dave Brubeck & Paul Desmond / Time Out


Domingo, 27 de diciembre de 2009

REDESCUBRIENDO A DAVE BRUBECK Y PAUL DESMOND

Fuera del tiempo

Por Diego Fischerman

Dave Brubeck, se cuenta, empezó a tocar jazz por consejo de un compositor “clásico”, Darius Milhaud, que le daba clase en el Mills College. Paul Breitenfeld, más conocido como Desmond, un apellido que eligió al azar en la guía telefónica, era un graduado universitario en Lengua Inglesa que, según sus palabras, abandonó la literatura “porque sólo era capaz de trabajar en la playa y no dejaba de entrarme arena en la máquina de escribir”. Y, también, un saxofonista que aseguraba haber ganado “varios premios al saxo alto más lento del mundo, así como un galardón especial al silencio en 1961”. No era su única frase genial. “Pasé de moda antes de que nadie me conociera”, aseguraba. Y definía: “Creo que de forma inconsciente quería sonar como un martini seco”. Brubeck y Desmond no siempre tocaron juntos y el pianista, actualmente de 89 años, siguió activo hasta hace muy poco mientras que el saxofonista murió en 1977. Pero, por algún motivo, cuando se habla de uno de ellos es inevitable hacerlo también del otro. Y hasta el tema más famoso de Brubeck es, por supuesto, de Desmond: ese “Take Five” que utilizó un compás de cinco tiempos en el jazz y que convirtió al disco que lo incluía, Time Out, en el máximo hit de la historia del género.

“Soy el saxofonista del cuarteto de Brubeck –decía Desmond–. Pueden reconocerme porque cuando no toco, lo que ocurre a menudo, aún sigo allí, apoyado en el piano.” Empezó a tocar con Brubeck en 1946, integrando un octeto modernista donde ya estaban inscriptas muchas de las obsesiones estéticas del pianista: el uso de acentuaciones irregulares (y nada usuales en el jazz), de la politonalidad, a la manera de Milhaud, y de formas provenientes de la tradición académica, como la fuga. Con ese grupo grabó, por ejemplo, la “Fugue on Bop Themes”. Luego, hasta 1967, integró de manera estable el famoso cuarteto, al que más adelante regresó de manera esporádica. La disolución del grupo también fue objeto, obviamente, de su humor implacable: “Estamos trabajando como si el grupo estuviera pasando de moda, cosa que por supuesto está ocurriendo”, dijo. Una de las últimas colaboraciones entre Desmond y Brubeck fue el notable disco The Duets, de 1975. En 1976 volvió a conformarse el cuarteto, conmemorando los veinticinco años de su fundación. Y en 1977, antes de cumplir 43 años, Desmond murió de cáncer de pulmón. Su comentario ante el diagnóstico había sido el festejo público por lo bien que estaba su hígado de bebedor de whisky: “Impoluto, perfecto, uno de los grandes hígados de nuestra era. Bañado en Dewars y rebosante de salud”.

Entre la abundante producción del cuarteto se destaca el período en que grabó para el sello Columbia, varios de cuyos discos han sido editados localmente por Sony a lo largo de este último año. Uno de ellos, Jazz Impressions of Japan, de 1964 y grabado después de una de las numerosas giras a lugares a los que ningún otro grupo estadounidense llegaba, desde Polonia a Australia pasando por el Lejano Oriente, incluye una de las piezas más perfectas –y más bellas– de todo el jazz. Titulada “Rising Sun” y compuesta por Brubeck, allí puede encontrarse la quintaesencia del estilo de Desmond, tal vez el único saxo alto más cercano a Lester Young que a Charlie Parker. El melodismo de ese sonido puro, cristalino, la facilidad para desarrollar las posibilidades armónicas de una melodía y para llevarla, con la máxima naturalidad, a los lugares más insospechados, la imaginación para subdividir rítmicamente de maneras sorprendentes y jamás sobreactuadas, están allí en su versión más concentrada y exacta.

Ese grupo, conformado además por el baterista Joe Morello y el contrabajista Eugene Wright (un negro, lo que le hizo perder a Brubeck más de un trabajo en una época en que la integración no estaba muy bien vista), está allí en estado de gracia. Otra de las ediciones para no perder de vista es The Great Concerts, con extractos de las actuaciones en Amsterdam y en el Carnegie Hall, en 1963, y en Copenhague en 1968, y donde puede escucharse el exquisito swing que el grupo tenía en vivo, y la forma en que lograba que los ritmos y contrapuntos más intrincados sonaran con la fluidez más extrema. El tercer disco editado aquí hace poco es igualmente extraordinario pero mucho más atípico. Y es que allí no está Desmond. El álbum se llama Brubeck Plays Brubeck, fue grabado en 1956 y el pianista toca a solas un programa compuesto exclusivamente por piezas propias. Como en toda su obra, la amabilidad –en el sentido más preciso de la palabra– puede ocultar, para oídos desprevenidos, el riesgo y la densidad de lo que se escucha. Y como prueba bastaría la hermosa “The Duke” donde, de paso –y, como lo habría hecho Desmond, sin la menor impostación– en los primeros ocho compases la melodía se mueve, con la sutileza de un gato avanzando hacia su presa, por las doce tonalidades mayores posibles.


The Dave Brubeck Quartet - Take Five (1961)
Dave Brubeck, Paul Desmond, Joe Morello and Gene Wright

lunes, 28 de diciembre de 2009

Jamboree Jazz Club / Barrio Gótico Barcelona


50 años de jazz en el Jamboree de Barcelona

La mítica sala celebra su medio siglo de vida con una programación especial / En su escenario han tocado Ella Fitzgerald, Chet Baker, Dexter Gordon o Tete Montoliu.

La primera cueva de jazz de España celebra 50 años con homenajes a los músicos que han pasado por su escenario.

Lunes 7 Diciembre de 2009 - Barcelona - Carlos Sala

La proximidad es un valor añadido para disfrutar del jazz. Ver a Ella Fitzgerald cerrar los ojos y apretar el puño cuando está a punto de cantar la nota final de «Lady be good» redimensiona la música y te hace partícipe de una vida de leyenda. Contemplar a Chet Baker tembloroso llevarse la trompeta a los labios y erguirse de repente como un menhir hace que el jazz sea la auténtica expresión del nervio y la vacilación del siglo XX. Y todo esto se ha podido ver en la sala Jamboree, cuna de las cuevas de jazz españolas, que cumple 50 años convertida en leyenda viva de la música en directo de Barcelona.



Tete Montoliu y Lou Bennet

El 9 de enero de 1960, el quinteto de Tete Montoliu inauguraba esta pequeña sala de conciertos, nacida a imagen y semejanza de las cuevas de jazz francesas. Durante diez años, fue la puerta de entrada del jazz internacional. Además de Ella Fitzgerald o Chet Baker, acturaron en la sala Lou Bennet, Dexter Gordon, Art Farmer o Elvis Jones, convirtiéndose en memoria emocional de una nueva generación de músicos locales. «Los músicos que vienen a tocar a la sala nos aseguran que sienten que las paredes les hablan, que se respira historia», comenta Pierre Bechet, director de la sala, encargado de su programación.

La sala ha vivido sus buenos y malos momentos. En 1970 tuvo que cerrar por problemas económicos. En 1992, Joan Mas, del grupo Mas i Mas, se hizo con la sala y le dio una segunda oportunidad. En la actualidad, es la única sala en España que hace conciertos cada año. En su nueva etapa se ha visto, entre otros, a Brad Meldhau, la primera vez que venía a España, Joshua Redman o Christian Scott. «Nuestra línea incluye a un 60 por ciento de músicos locales y un 40 de músicos de fuera. Vamos desde el be bop al blues o el acid jazz», afirma Bechet.

Para celebrar estos 50 años, se ha preparado una programación especial. El 8 de enero, bajo el nombre The Jamboree All Stars, Llibert Fortuny y Perico Sambeat liderarán un combo que abrirá las celebraciones. En febrero, el pianista Francesc Borrull actuará junto a Adrià Font como The Jamboree Gold Stars. Además, Albert Bover homenajeará a Tete Montoliu, y se homenajeará a John Coltrane y Ornette Coleman con gente como Ravi Coltrane. «El objetivo era traer a músicos que habían actuado en los 60 y homenajear a los grandes nombres que han pasado por la sala», afirma Bechet.

http://www.larazon.es/noticia/50-anos-de-jazz-en-el-jamboree-de-barcelona
http://www.masimas.com/jamboree/0_0/INI/default.htm

Jamboree Jazz Club - Plaça Reial - Barcelona

sábado, 26 de diciembre de 2009

Curtis Mayfield / El Profeta del Soul

Curtis Lee Mayfield (June 3, 1942 -December 26, 1999)


Curtis Mayfield: People Get Ready!
Diez años sin Curtis
Sábado 26 Diciembre de 2009

La profundidad de sus sentimientos, la firmeza de sus convicciones, la elegancia de sus canciones, son el más digno pasaporte para la inmortalidad que pueda encontrarse en la historia de la música popular de las seis últimas décadas.

A los diez años de la muerte del gran Curtis Mayfield, Luis Lapuente recuerda en este homenaje al líder de los Impressions, el llamado Profeta del Soul. Creador de una obra que bien merece ser reconocida por su excelencia.
Por Luis Doctor Soul Lapuente

Curtis Mayfield (Chicago, 1942-Atlanta, 1999) fue el Profeta del Soul, el poeta de la lucha por los derechos civiles, el portavoz de los desheredados del sueño americano. Sus canciones, soberbios himnos de compromiso, delicadeza y hermandad, arrullaron los sueños de quienes aún se sentían ciudadanos de segunda y luchaban por una sociedad sin fronteras raciales: piezas estremecedoras como ‘Keep on pushing’, ‘Choice of colors’, ‘Gypsy woman’, ‘It’s allright’, ‘Move on up’ o la inmortal ‘People get ready’.
Sus discos, al frente de The Impressions o en solitario, una deslumbrante fantasía de sonrisas negras, impregnaron de suaves tonalidades espirituales la banda sonora del amanecer de los derechos civiles del pueblo negro norteamericano: Entre ellos los más recomendables son “Curtis” (1970), “Curtis/Live” (1971), “Superfly” (1972), “Back to the World” (1973) y “There’s no place like America today” (1975), y claro, sin olvidar la caja antológica en el sello Rhino, “People get ready: Curtis Mayfield & The Impressions Anthology”.

Cuando se cumplen diez años de su muerte, su herencia artística, pieza clave en el canon del soul, es fervorosamente reconocida por una legión de fantásticos guitarristas, desde Ernie Isley hasta Vernon Reid, y por la práctica totalidad de los miembros de las comunidades del soul y el hip hop. La profundidad de sus sentimientos, la firmeza de sus convicciones, la elegancia de sus canciones, son el más digno pasaporte para la inmortalidad que pueda encontrarse en la historia de la música popular de las seis últimas décadas.

Lo dijo Stevie Wonder y hoy sigue siendo una verdad transparente: “Mientras existan el amor y los sentimientos, el júbilo del orgullo racial, las canciones con melodías inolvidables y la lucha por los derechos humanos, todos necesitaremos la música de Curtis Mayfield”.
Curtis Mayfield / Move On Up

viernes, 25 de diciembre de 2009

Pat Metheny / The Orchestrion Project


Pat Metheny se convierte en el hombre orquesta


Pat Metheny lanza Orchestrion, extraña propuesta musical donde actúa en solitario con un órgano del siglo XIX que puede imitar varios instrumentos


El proyecto se titula Pat on The Orchestrion Project y consiste en reconstruir aquellos complejos órganos de finales del siglo XIX, que reproducían sonidos orquestales con el sistema de pianola. “Durante varios años, dice Metheny, he estado trabajando con un grupo de técnicos e inventores de todo el país (Estados Unidos), todos muy talentosos e innovadores, para construir una gran paleta de sonidos acústicos, utilizando dispositivos reproductores de sonidos que puedo organizar como un nuevo tipo de orchestrion.

Los principales instrumentos, nueve, han sido diseñados y construidos para mí por el increíblemente talentoso Eric Singer, que es un gran innovador en este ámbito de la ingeniería”. Pat Metheny (Kansas, 1954) lanzará primero el disco (donde colaboran una guitarrista, un pianista y su equipo técnico) en una edición limitada y firmada de 500 ejemplares para el sello Nonesuch. Esta casa pondrá algunos de sus temas en la opción de descarga de su web. Luego saldrá de gira, comenzando en la sala La Comète de Chalons en Champagne, Francia, siguiendo por 38 ciudades europeas (incluyendo el Teatro Circo Price de Madrid y L’Auditori de Barcelona) y 38 ciudades estadounidenses.

The Orchestrion Project es una perfomance donde sólo Metheny actúa, acompañado por él mismo y sus instrumentos tradicionales. Es decir, que es un solo-ensemble, quizás uno de los pocos formatos que este músico integral no ha experimentado hasta hoy. Ganador de 17 premios Grammy, Metheny cree que tras “casi diez años en el nuevo siglo, siento que es hora de tratar de crear algo especial, conectado a la realidad de este período único en el tiempo”.


Pat Metheny prepara Orchestrion Project

Pat Metheny está trabajando en una nueva grabación bajo el título de Orchestrion Project. Como soporte a la grabación se embarcará en un tour que partirá en enero del 2010 en Europa para trasladarse a los EEUU en abril. Este proyecto representa una nueva dirección en el desarrollo conceptual que consiste en la fusión de una idea de fines del siglo 19 y principios del siglo 20 con la tecnología actual para crear una plataforma abierta y sin fin para la invención y la ejecución musical.

“Orchestrionics” es un término que usa para describir un nuevo método de ejecución para representar música solo en el escenario usando instrumentos musicales acústicos y electroacústicos que son mecánicamente controlados usando el poder de tecnología moderna. Pat será el único músico en la grabación pero en algunas formas es re-contextualizar el término “solista”.

Orchestrions se llamó durante fines del 1800 y principios del 1900 a las matrices que permitían aplicar a un rango de instrumentos orquestales el principio del piano tocado mecánicamente usando rollos de papel a través de un mecanismo que movía físicamente las teclas.

Durante algunos años, Pat ha estado reuniendo las fuerzas de un grupo de talentosos e innovadores inventores y técnicos para construir una larga paleta de dispositivos productores de sonidos para organizarlos como un nuevo tipo de Orchestrion. El instrumento principal ha sido diseñado y construido para él por el increíblemente talentoso Eric Singer, quien es el mayor innovador es esta área de la ingeniería.

Extraído de la página oficial de Pat Metheny http://www.patmetheny.com/

Pat Metheny - Orchestrion Project

jueves, 24 de diciembre de 2009

Bon Nadal / Nit de Pau

Zappa Claus

Noche de Paz

Stille nacht, hellige nacht
All ist schlaft
Einsam war
Nur der exen
Bawachten auf, warten auf
Walpurgisgsnacht
Christ der engel ist da
Christ der engel ist da

Noche de paz
Noche de amor
Todos acá por favor
mamá e hijo con antifaz
Disfrutando su noche de paz
Sueña un sueño imposible
Sueña un sueño imposible

Silent nighy, holy night
All is warm, all is bright
In the manger
See mother and child
When I see her
She drives me wild
Dream your heavenly dream
Dream your impossible dream

Silent night !
Silent night !
Silent night !

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Hernan Montenegro / The Madman is Back


Hernan Montenegro vuelve con Obras en la Liga de las Américas.

Uno de los máximos referentes de la historia del básquetbol argentino regresa a los 43 años para disputar la fase clasificatoria del torneo continental. Será en enero, en México.


Uno de los jugadores más representativos de la historia de la Liga Nacional de Básquetbol vuelve a jugar a los 43 años. Se trata del Loco Hernán Montenegro, quien vestirá la camiseta de Obras Sanitarias para disputar el grupo clasificatorio de la Liga de las Américas, que se desarrollará en México en enero de 2010.

Montenegro jugó por última vez en 2006, cuando vistió la camiseta de Villa Mitre en el torneo bahiense de Primera División. Este será el segundo paso del Loco por Obras, ya que en 1986 jugó con el conjunto de Núñez la Copa Williams Jones.

Entre otros clubes argentinos en los cuales jugó Montenegro se encuentran Olimpo y Estudiantes de Bahía Blanca, Unión de Santa Fe, Peñarol de Mar del Plata, GEPU de San Luis e Independiente de General Pico. En el exterior vistió las camisetas de Annabella Pavia de Italia, Provincial Llanquihue de Chile, Gigantes de Carolina de Puerto Rico y Guaqueríes de Venezuela y en su paso por los Estados Unidos, jugó en la Universidad de Louisiana State (NCAA) e integró el plantel de los Philadelphia Sixers de la NBA (lo eligieron en el lugar 57 en tercera ronda del draft), pero no compitió oficialmente.

Con la selección argentina, Montenegro participó del Panamericano 1982 y Mundial 1983 (con la juvenil), y el Sudamericano de 1985, Mundial de 1986, Preolímpico de 1992 y Premundial de 1993 (con la mayor).

Obras, el nuevo equipo del Loco, integrará el Grupo C de la Liga de las Américas, que se disputará entre el 12 y el 14 de enero en Xalapa, México, junto al local Halcones, Malvin de Uruguay y Joinville de Brasil.

martes, 22 de diciembre de 2009

Betty Davis / Funky Sexy Lady


Demasiado salvaje para Miles Davis

Betty supuso un gran impacto en la persona y en la música de su marido, al introducirlo en el “funk” y el rock negro, con el descaro huracanado que marcó su propia trayectoria.

Por Luis Alemany .- 20/08/2005

Su matrimonio apenas duró un año, pero la influencia de Betty Davis sobre la obra de su marido fue espectacular. Mujer de gran belleza y ambición, supo escandalizar sobre el escenario a propios y extraños. Un disco recopilatorio la rescata del olvido.


Demasiado salvaje para mí, demasiado lasciva». Así se refirió Miles Davis en su autobiografía a su mujer, Betty, de la que se divorció en 1969, un año después de que la pareja contrajera matrimonio. El trompetista, que entonces tenía 43 años, sospechó que su mujer -de 24- le era infiel con Jimi Hendrix y decidió cortar por lo sano una relación excesiva y atormentada que, sin embargo, no cabe en el típico molde de estrella-encaprichada-de-groupie.

Y es que, en la práctica, fue Betty la que tuvo un impacto definitivo sobre la vida y la obra (nada menos que la enorme obra de un genio del jazz) de su marido. Fue ella la que le inició a él en el mundo del funk y del rock negro, la que le puso los discos del propio Hendrix, de la Sun Ra Orchestra y de Sly & the Family Stone y la que redirigió a Miles hacia el jazz espacial de la última parte de su carrera.

¿Pruebas? El revolucionario álbum de 1968 que Miles tituló Filles de Kilimanjaro, con una imagen de su mujer en la portada y un tema titulado Mademoiselle Mabry -como el apellido de soltera de Betty-. Si alguien necesita más, puede buscar en el álbum de fotos de Miles Davis. En el 68, el trompetista tenía el aspecto riguroso de los músicos de bebop: trajes oscuros, camisas blancas, pelos cortos... La misma estética jacobina que impuso Malcolm X.

Un año después, Miles ya vestía las chaquetas de cuero y las camisas de inspiración africana que no abandonaría hasta su muerte, cubría sus ojos con inmensas gafas de sol y dejaba que su melena rizada creciera alrededor de su cara, cada vez más delgada. El armario de Miles, igual que su jazz, se despidió de los 60 y se introdujo en los 70 de la mano de la salvaje Betty Davis.Tan salvaje que su historia parece sacada de una novela de Iceberg Slim. En realidad, Davis nació con el nombre de Betty Mabri en 1945, en la muy industrial ciudad de Durham, Carolina del Norte.A los 16, se emancipó y fue a Nueva York a estudiar moda en el Fashion Institute of Technology.

Betty Davis - Nasty Gal


Modelo Artista


Betty hizo su debut artístico por esa época en un club de Harlem y llegó a grabar junto a los Chamber Brothers un single, Uptown in Harlem -escrito por ella misma-. Al mismo tiempo, inició su carrera como modelo, que le permitió empezar a codearse con gente del mundo del espectáculo. Fue así como Betty conoció a Miles en 1968. La pareja se casó en el verano de aquel año, y se divorciaría a finales de 1969.


Tras el divorcio, Betty (que nunca renunció a su apellido de casada) retomó su carrera de modelo y se trasladó a Londres, donde se convirtió en la primera modelo de raza negra de alta costura. Se tatuó la leyenda «Este culo inventó la fusión» en su espalda y escribió algunas canciones para Santana. Desde allí, Betty también perpetró un espectacular regreso a la música por todo lo grande.


Ocurrió en 1973, cuando la modelo publicó el exitoso Betty Davis, arropada por músicos de Sly & the Family Stone, las Pointer Sisters, Santana y Tower of Power. El disco incluía canciones subidas de tono, como If I'm lucky, I might get picked up (algo así como «Si tengo suerte, alguien me pillará»), un mensaje radicalmente feminista y una vocalista siempre a punto de estallar.


«Si Betty cantase ahora», escribió en sus memorias, ya en los años 80, Miles Davis, «sería como Madonna y como Prince juntos.[...] Ella tenía una forma de hacer música mucho más dura que ninguna otra cantante de soul o de funk que se hubiera visto nunca».


Verguenza Racial

Con esa intensidad, era imposible que Betty Davis no se buscara la enemistad de grupos religiosos, tanto radicales como progresistas. Fue el caso de la NAACP (National Association for the Advancement of Coloured People), que le envió una carta inquisitorial en la que le acusaba de ser «una desgracia para la raza negra». Algunos de sus militantes trataron de boicotear los jadeantes y lascivos conciertos que dio Betty aquella temporada.

They say I'm different (1974) y Nasty Gal (1975) fueron los siguientes discos de Betty Davis, cada vez más desencantada con el mundo de la música. En 1979, realizó algunas grabaciones más que no llegaron a publicarse y que llevaron a la cantante a adquirir una casa en algún lugar mal definido de Pensilvania.

Desde entonces, el nombre de Betty ha alimentado el rincón del olvido, las leyendas (como las que aseguraron hace unos años que había muerto por sobredosis) y sucesivos golpes de la flema más nostálgica. El último de ellos lo puso en marcha un artículo de la revista estadounidense Vibe y ha tenido relativo eco en nuestro país, donde la discográfica Vampisoul ha editado un gran recopilatorio, This is it, con lo mejor de sus tres discos.

http://www.elmundo.es/2005/08/20/uve/1849077.html

Betty Davis - This Is It

lunes, 21 de diciembre de 2009

Leonard Cohen / Live At The Isle of Wight

Domingo, 20 de diciembre de 2009

DVD > 1970: LA CELEBRE PRESENTACION DE LEONARD COHEN EN LA ISLA DE WIGHT


Una voz en la oscuridad


600 mil personas iracundas y cebadas en una isla. Cinco días de música continuada. Artistas echados a abucheos y botellazos. Fuego en el escenario. Y la ímproba fortuna de tocar después de Hendrix. El 31 de agosto de 1970 a las 2 de la mañana, Leonard Cohen subió al escenario de la Isla de Wight e hipnotizó a la multitud con un susurro. Esa noche mítica, finalmente se edita en cd y dvd.

Por Sylvie Simmons

Una sábana de jóvenes de pelo largo –600 mil, seis veces más que la población de la isla– se desplegaba sobre Afton Down y trepaba la colina bautizada Desolation Row en honor a la canción de Bob Dylan. La isla de Wight, a cuatro millas al sur de la costa inglesa, es un lugar plácido rodeado de yates y poblado por oficiales de la Marina retirados, pero durante los últimos cuatro días se estaba celebrando el tercer festival de música en la isla. Leonard Cohen sería el penúltimo acto, tocando después de Jimi Hendrix y Joan Baez y antes de Richie Havens. Era el 31 de agosto, el quinto y último día.


El mayor evento del rock inglés había comenzado como un modesto recital a beneficio del club de natación local en 1968, pero en el segundo año llegaron 150 mil personas a escuchar a una lista de músicos de lujo, que incluía a Bob Dylan tocando por primera vez desde su accidente de moto. Los organizadores prometieron superar ese evento en 1970. Y así fue: Los Who, Miles Davis, Los Doors, Donovan, Tiny Tim... y Leonard Cohen, cuya estrella estaba en ascenso y cuyo disco Songs From A Room ocupaba el 2º puesto de los charts.


Cohen aceptaría si Bob Johnston –productor de Dylan, Simon & Garfunkel, Johnny Cash, y de su disco– aceptaba ser su manager, su tecladista y encontrarle una banda. Johnston aceptó. Y partieron a Europa con algunos de los mejores sesionistas americanos. La banda no tenía nombre cuando arrancaron, pero al llegar a la isla ya se llamaba El Ejército, en honor a las batallas sostenidas durante la gira. En Alemania, un espectador había llegado a apuntar a Cohen con un arma. Y así llegaba.


La tensión en Afton Down crecía. Los organizadores esperaban 150 mil personas, quizás 200 mil. En cambio, llegaron 600 mil, muchas de los cuales aclararon que no tenían ninguna intención de pagar la entrada. Muchos acamparon en Desolation Row, pero los más militantes querían llegar hasta el escenario. No era que las entradas fueran caras: 3 libras, 7,20 dólares por cinco días de música. Murray Lerner, el documentalista norteamericano ganador de un Oscar por Festival, su trabajo sobre el Festival Folk de Newport, y contratado para registrar éste, dijo: “Eran chicos de clase media, pero había un conflicto entre lo comercial y el idealismo en la música. Los organizadores montaron vallas (‘campos de concentración psicodélicos’, era la frase) pero nada podía detenerlos”.
Incluso cuando los organizadores lo declararon un festival gratuito para evitar problemas, la tensión continuó en algunos sectores y hasta llegó al escenario. Mientras tocaba el grupo folk británico Pentangle, alguien subió, tomó el micrófono y largó una arenga política. A Kris Kristofferson le arrojaron botellas y lo echaron a fuerza de abucheos.

“Fue surrealista”, recuerda Kristofferson. “Creo que parte del problema es que no alcanzaban a oír. Los que estaban lejos empujaban, los que estaban cerca eran empujados. Nadie oía y abuchearon a todos. Salvo a Cohen.”

Con el correr del día, la situación se deterioró. Joan Baez, una veterana del movimiento de protesta, se ofreció a subir antes que Hendrix. “Mi música era más difícil de desafiar”, recuerda en el dvd. Pero como muestra Lerner, el público no duda en prender literalmente fuego a todo. Incluido, durante el show de Hendrix, el escenario.

Mientras las llamas bailaban sobre el escenario, Hendrix tocaba. Cohen y Bob Johnston miraban desde un costado. “Lo único que preocupaba a Leonard –recuerda Johnston– es que no había un piano o un órgano. Alguien lo había prendido fuego, así que yo no iba a poder tocar con él. Entonces me dijo: ‘Voy a estar por acá, durmiendo una siesta. Avisame cuando tengamos un piano o un órgano’.”

Y lo encontraron. Y alguien fue a despertar a Cohen. Kris Kristofferson, que se había quedado en la isla para ver a Cohen, recuerda verlo saliendo del trailer en pijama, sin ningún apuro.

Eran más de las 2 de la mañana cuando Cohen subió al escenario. El se había cambiado, pero el clima no. Sólo el cansancio atenuaba la agresividad. “Esa gente ahí afuera no dormía hacía días, habían aguantado la lluvia, habían echado músicos del escenario y se lo habían prendido fuego a Hendrix...”, dice Johnston. “Y entonces salió Leonard y empezó a cantar Like....... a.... bird...., tan despacio que había capturado al público. Nunca había escuchado algo así. Eso salvó el show y el festival.”

Antes de seguir, Cohen se dirigió a los cientos de miles de personas en la oscuridad a los que no podía ver. Les contó, con mucha calma, una historia que sonaba como una parábola y un cuento para chicos, y que era hipnótica y a la vez le tomaba la temperatura a la multitud. Contó cómo su padre lo llevaba al circo de chico. A Leonard no le gustaban demasiado los circos, pero disfrutaba el momento en que un hombre se paraba y le pedía a otros que encendieran un fósforo para ubicarlos en la oscuridad. ‘¿Le puedo pedir a cada uno de ustedes que encienda un fósforo –le preguntó Leonard a la audiencia– así puedo ver dónde están?”

La cámara de Lerner captura los primeros brillos en la oscuridad. No demasiados. Pero a medida que el show avanza, son cada vez más, hasta volverse infinitos al final del concierto. “Gracias a Dios –dice hoy Kristofferson–, porque quién sabe lo que hubieran hecho si no con ese fuego. Pero Leonard los capturó.”

Estas líneas son parte de uno de los textos incluidos en el cuadernillo de la caja que incluye cd y dvd.
Leonard Cohen -One Of Us Cannot Be Wrong- Isle of Wight 1970

domingo, 20 de diciembre de 2009

Roberto Pettinato / Memorias de Sumo


"Los fans saben que cumplo una función en una gran oficina"

20-12-09 José Luis Cavazza /

En 1994 Roberto Pettinato escribió “La jungla del poder”, un libro sobre sus recuerdos junto a Sumo, la banda de Luca Prodan que tras su muerte a fines del 87 elevó al grupo a la categoría de mito del rock argentino. Aquel texto, editado artesanalmente y cuando el mediático Petti aún no existía, desapareció rápidamente de las librerías porteñas.

El periodista y saxofonista devenido en animador de TV acaba    de editar “Sumo”. Se trata de un libro que reedita aquellos textos y añade nuevos capítulos y recuerdos del otrora patilludo del rock delirante de los 80.


—¿Por qué elegiste este momento para completar aquella biografía de los 90?
—Por un lado porque me lo propusieron y por el otro porque estaba cansado de la gente pidiéndome que terminara lo que había comenzado en “La jungla del poder” hace 12 años. Tarde o temprano lo tenía que hacer y no en verano como escriben todos cuando se aburren de hacer ensaladas para el domingo de asado con amigos. Estos proyectos no son comerciales. No se gana dinero con los libros salvo que seas la viuda de Quevedo o Borges; son proyectos que requieren de ganas, voluntad y sentimiento. Los fans disfrutarán de las anécdotas tirados en la loneta alquilada sobre el río Pilcomayo.


—¿Para qué sirven las biografías de rock?
—Son patéticas porque quienes las escriben lo son y porque eligen grupos que a nadie le importa. ¿Leerías hoy por hoy una de Soda o de U2? ¡Claro que no! La gente quiere ver fotos. Son pocos los libros de este género que te tientan a ser leídos por su contenido. Sólo uno de Zappa, Beefheart, Nick Drake y por supuesto el escrito por él mismo de Paul McCartney. ¿Pero a quién e importa la biografía de Clapton?


—Vos que alguna vez lo fuiste, ¿qué significa ser un periodista de rock?
—No sé. ¿Un ex coleccionista que las chicas no le daban pelota porque era feo de cara y carga con una carterita artesanal por la avenida principal? ¿Son músicos que no practicaron lo suficiente? No lo sé. Cuando estuve en Nueva York en el 81 fui a la revista Musician a hablar con Vic Garbarini, el reportero número uno de la publicación. Tenía una banda con sus amigos periodistas y nos fuimos a escucharla. ¿Qué tocaban? ¡Obviamente blues! Y no agregaban nada a la historia de la música; se divertían y nada más. En mi caso siempre fui un músico con cultura, serio y responsable; no iba a tocar unas notitas. Estar en un grupo es algo complejo. Tenemos por otro lado el caso de Crissie Hynde de los Pretenders. Era reportera del Musical Express de Londres y miren lo bien que le fue. Es relativo, pero la mayoría quisiera haber estado en mi lugar.


—¿Cómo hacen los fans para creer en la sinceridad de tu libro si el que escribe es un ex miembro de la banda pero también una estrella de la TV, un medio que no da muchos ejemplos de sinceridad?
—Después de leer lo que ocultó el periodismo escrito en Argentina, lo que editan, sacan, ponen, puedo preguntarme: ¿el periodismo escrito es acaso el mayor ejemplo de sinceridad? Sí puedo decir que un verdadero fan de Sumo no se fijaría en esto. Saben quién soy y que cumplo una función en una gran oficina, la tele, con vista a la calle. Es un trabajo nada más pero no anónimo. Los fans siempre me han respetado, incluso después de cortar la manzana con Sofovich, que algunos consideraron el fin de mi vida. Sumo es y seguirá siendo una familia. No te vas de Sumo como no te vas de los Stones.


—Página 12 publica un comentario que dice que “todos los fans de Sumo darían la vida por oír a Pettinato hablando de la banda y, a la vez, le niegan terminantemente ese derecho”.
—Otra tontería dicha por un periodista y no por la gente. ¿Quién me niega el derecho? Es cierto que los Divididos pueden tocar los temas de Sumo durante 20 años, como lo han hecho, ¿y yo no puedo contar mi historia? Es una tontería.


— Sos como Paul para los fans de Lennon...
—Paul McCarnety, mal que nos pese a muchos incluso a mí, fue los Beatles, aunque no acompañado por tres idiotas, pero reconozco que era una máquina de trabajar. También se dijo que Lennon era el genio y Paul la ama de casa. Si fuera por cinismo e ironías competíamos con Luca a ver quién era más turro, es cierto, pero no tan así. De hecho a nivel solista ninguno de los dos (Paul y John) hicieron obras tan perfectas. Luca sería el Paul, jugando con esta comparación, porque componía a lo loco en tres minutos. Yo hice “Los viejos vinagres”, la letra de “No sé lo que quiero” e influí conceptualmente en algunas cosas. Pero podía, por personalidad, ser una parte fuerte del grupo sin ser tan trabajador.

—Tu libro además nombra a músicos como Van der Graaf, Captain Beefheart, Joy Division... Está bueno que los pibes se enteren de quiénes fueron y entonces quizá se pongan a escucharlos.
—Ojalá sirviera para eso y pudiera romper con la incultura brutal. Calamaro, sin darse cuenta, pobre, creó discípulos, muy a su pesar, que dan ganas de matarlos. ¡Cualquier subnormal compone un tema tipo Calamaro y ya cree que llegó a algo! Y las diferencias son abismales. Salvo Babasónicos y uno que otro más no hay grandes grupos que tengan cultura rock y sepan lo que tendrían que escuchar. Con Luca por eso hablábamos tanto de música y éramos los únicos dos que sabíamos de todo.


—Mucha gente dice “vi a Sumo en tal o cual lado”. ¿No creés que si fuera verdad varios teatros hubieran reventado de tanto público?
—Es cierto, de hecho sólo llegamos a vender no más de 6 mil discos de cada uno en su momento, y 250 mil después de muerto Luca y a lo largo de los últimos 10 años, pero nadie vio un centavo y todo se lo quedó la Sony o la ex CBS. ¡Sí, éramos bárbaros para firmar contratos!


—Y vos como espectador, ¿de qué te jactás?
—De haber visto a Pink Floyd en la gloria, vivir dos días con Zappa en Nueva York y conocer a Miles Davis. Es mejor jactarse de esto y no de haber participado en “Bailando por un sueño”.


—También mencionás en el libro sobre tu aparición con Divididos en Obras. Te cito: “...de superar mi brutal paranoia, mi tendencia a pensar que los fans me iban a bajar a piedrazos”. ¿Por qué pensabas esto?
—Repito: la tele opera en contra del arte siempre, por más que veas un buen documental del cine de Casavettes. El rock no responde a ninguna necesidad de nadie. el rock esta ahí y punto, si querés lo tomás y si no seguís viendo Gourmet.

—¿Qué opinás del regreso de Charly?
—¡No soy médico, ja! Charly es el mejor compositor argentino, el más completo y complejo aunque sin la poética hermética de Spinetta. Cuando nos encontramos hablamos de Van der Graaf o como me dijo ahora balbuceando: “Increíble Procol Harum”

sábado, 19 de diciembre de 2009

Horacio Salgan / Prócer de la Cultura


Festejo y premio en el Día del Tango

Un milagro llamado Horacio Salgán

A los 93 años, el pianista recibió un premio y sorprendió con un tango inédito

Por Gabriel Plaza

"Ahí viene el maestro; vamos a sacarnos una foto con él", le decía el cantorazo Horacio Molina a otro maestro del tango, Raúl Garello, como si fuera un adolescente persiguiendo a su ídolo de rock. Entre los flashes, el andar chaplinesco de Horacio Salgán, el pelo mota como electrizado y la media sonrisa que lleva como estampa en el rostro resaltaban del resto de los mortales. Colegas del tango, del jazz y del folklore, lo rodeaban y tocaban, para ver si por ósmosis se les contagiaba algo de su inspiración y magia.

La contribución de Horacio Salgán al tango, como director, arreglador y compositor, es equiparable al descubrimiento de la rueda para la historia de la humanidad. Pero esa historia que escribió con su piano como autor de obras como "A fuego lento´´, como creador vanguardista de la orquesta, con el dúo legendario que formó junto al guitarrista Ubaldo De Lio y con los arreglos que escribió para el Quinteto Real, no modificaron para nada esa personalidad afable, sobria y espontánea que sigue manteniendo a los 93 años.

El clima que se vivió anteanoche en la Casa Defensa (un edificio del siglo XVIII, recuperado por el gobierno nacional) era lo más parecido a un cumpleaños. "A lo largo de 75 años de trayectoria he recibido muchos reconocimientos, pero nunca pensé que iba a recibir una distinción con mi nombre", dijo el maestro, entre ruborizado y emocionado al recibir su regalo, el Premio Nacional de Tango Horacio Salgán, instaurado por el Consejo Federal de la Música y la Agencia Télam, que a partir de ahora llevará su nombre y se entregará todos los años en el Día Nacional del Tango. "Toda mi historia fue jalonada por los miles de músicos que conocí en distintos géneros, desde el folklore, la clásica, el jazz y el tango, que me estimularon extraordinariamente a través del tiempo", completó el artista, que comenzó a tocar el piano a los 6 años.

Más música que palabras

La ceremonia tuvo momentos solemnes con palabras "oficiales", que, por suerte, duraron poco, y hubo mucha música con el Nuevo Quinteto Real, que dirige su hijo César Salgán en piano, Carlos Corrales en bandoneón, Julio Peresini en violín, Juan Pablo Navarro en contrabajo y Ubaldo De Lio en guitarra, que le rindió tributo al autor de "A don Agustín Bardi". Con el mismo gesto de su padre, posando la mano izquierda sobre la esquina del piano, en aquellas temporadas memorables del Club del Vino, César agradeció: "En todo este tiempo, fue muy lindo ver el cariño que mi padre recibió de todos los músicos´´. Acto seguido, el quinteto tocó los arreglos de Salgán, con Ubaldo De Lio sumándose a la guitarra para recrear con estilo y mugre tanguera clásicos como "La llamó silbando", "La puñalada", "Hotel Victoria" y "El amanecer".

Fue un anticipo de lo que vendría. Muchos amigos músicos de distintas generaciones, estudiantes, dirigentes sindicales, funcionarios del gobierno nacional y representantes de las Madres de Plaza de Mayo, que asistieron a rendirle tributo a Salgán, terminaron recibiendo un regalo sorpresa. En el final de la ceremonia, el pianista volvió a tocar nuevamente en un escenario (como lo hace habitualmente en su casa desde que se retiró silenciosamente en 2003) y deslumbró con un inédito "Tango de la madrugada". Apenas unos largos minutos para entrar en su paraíso tanguero. Las dos manos fluían sobre las teclas y creaban ese clima orquestal y onírico más cercano a una sinfonía y a la rítmica acentuación tanguera que forman parte de su sello permitieron disfrutar nuevamente del milagro de su música, su swing y su inspiración.

El premio fue la excusa. Los organizadores soñaban con ese momento. Y el resto del público encontró la mejor manera de celebrar al tango en su día. Al bajar del escenario, la gente se abalanzaba sobre el tótem sagrado. Y, otra vez, con ese aire juguetón, Horacio Salgán desacralizó la situación: "No sé si toqué bien, pero toqué fuerte, ¿eh?", le repetía travieso a su compinche ocasional, el bandoneonista Ernesto Baffa.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Tom Waits / La Coz Cantante


Nadie conoce a Tom Waits.

El periodista Barney Hoskyns lucha contra los elementos y contra el propio músico para escribir la biografía de esta huidiza "antiestrella"


JESÚS MIGUEL MARCOS - MADRID - 16/12/2009 08:00

No hay duda: Tom Waits es una estrella de la música. Sin embargo, su estatus de mito de la canción no cumple los patrones típicos. En España, por ejemplo, se aproxima más al concepto de estrella de culto que al de ídolo de masas. Salgan a la calle y pregunten quién es Tom Waits, ¿cuántos le identificarían a la primera? Probablemente menos de los esperados. Un dato: en julio de 2008 visitó por primera vez España y no logró llenar los dos conciertos que dio en Barcelona.

¿Otro dato? Aquella gira comenzó en San Sebastián el 12 de julio, pero Waits y su familia llegaron a España unos días antes. En concreto, aterrizaron en Pamplona. El cantante alquiló de incógnito un modesto piso en la esquina de las calles de Mercaderes con Estafeta para seguir los encierros de San Fermín desde la mejor ubicación. La casera, que también cocinó para la familia Waits, contaba meses más tarde que la Policía inspeccionó el piso y las casas de enfrente unos días antes de su llegada. Sin embargo, se sorprendía de que, pese a todo el despliegue, nadie reconoció al cantante esos días en Pamplona. Ni fans, ni prensa, ni nadie.

¿Cómo un músico que moviliza a la Policía y que cobra 125 euros por la entrada de sus conciertos es luego un viandante más entre la marabunta? La razón: se ha empeñado en esconderse tanto como ha podido. Como le dijo una vez al periodista Barney Hoskins, citando a Charles Bukowski, "la gente cree que estoy en el Blarney Stone, en el cruce Fifth y Main, bebiendo y fumando puros, pero la verdad es que estoy en la última planta del gimnasio, con una toalla entre las piernas viendo a Johnny Carson en la tele".


A la caza del biógrafo

Barney Hoskins ha intentado desenmascarar al compositor de Downtown train en el libro Tom Waits: La coz cantante (Global Rhythm Press), pero el músico se lo ha puesto tan difícil como le ha sido posible. Tanto que acabó preguntándose: "¿Realmente tengo derecho a escribir un libro sobre Tom Waits?". El periodista sufrió la cancelación de varias entrevistas en el último minutos (entre ellas, las de Keith Richards y Elvis Costello) porque Waits, informado de sus movimientos, los llamó para pedirles que no participaran en el libro.

No es que Tom Waits pretenda esconder aspectos polémicos de su biografía, ya que desde que salió de su tormentosa relación con Rickie Lee Jones a finales de los setenta lleva una tranquila vida de familia. Probablemente es esa normalidad lo que no quiere mostrar, suscribiendo aquella definición del poeta Rainer Maria Rilke sobre la fama: "La suma de los malentendidos que se reúnen alrededor de un nombre". Esa misma estrategia han adoptado músicos como Bob Dylan o Neil Young, que "aprendieron pronto en su carrera musical que cuanta menos información des al público, más quieren saber. No les des mucho y mantendrán el interés", escribe Hoskyns, periodista de renombre que ha escrito para Mojo, Uncut y The Observer, en La coz cantante.


Dime quién soy

El intento de Hoskyns apunta a la diana donde apuntan todas las biografías de músicos: conocer a la persona que hay detrás del artista. No es algo difícil con músicos como Bruce Springsteen, Sting o Peter Gabriel, que han cultivado una imagen pública fácilmente identificable. Pero cuando se trata de un artista para el que "la verdad está sobrevalorada" y que dice cosas como "no siempre es bueno estar donde la gente cree que estás, sobre todo si tú también te lo crees... lo cual es bien fácil, porque entonces no tienes que intentar saber quién eres, simplemente le preguntas a alguien", la tarea adquiere tintes épicos.

Tampoco las entrevistas sirven para acceder al Tom Waits más real. "Frustra a cualquiera. Es una antiestrella que se niega a vivir de acuerdo con el guión del pecado y la redención que la cultura de los famosos impone", cuenta Koskyns. Aunque nunca ha sido reacio a los encuentros con la prensa, Waits se comporta como si en su cabeza albergara una granja plagada de animales esquizofrénicos. No es extraño que termine hablando de agujeros negros cuando se le ha preguntado por el último disco que le ha emocionado.

Pese a todo, el autor logra dar cuerpo a casi 500 páginas que van de una pormenorizada descripción de la infancia del músico a la crónica de un concierto en Edimburgo el año pasado. Una biografía en dos actos que se parte por el momento más trascendental de su carrera, la publicación de Swordfishtrombones en 1983, el año en que pasó de ser un gran cantante a convertirse en un músico gigante e imprescindible

http://www.publico.es/culturas/278405/nadie/conocea/tom/waits
Tom Waits Press Conference 2008

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Miles Davis / Kind of Blue

Kind of Blue, "Tesoro Nacional"


El Congreso estadounidense aprueba una resolución para conmemorar los 50 años de la publicación del 'Kind of Blue'


AGENCIAS - Washington - 16/12/2009


La Cámara de Representantes de EE UU ha aprobado una resolución para conmemorar los 50 años de la publicación del disco Kind of Blue del trompetista Miles Davis (1926-1999), una de las grabaciones clave en la historia del jazz y de la música estadounidense en general. El texto considera el jazz un "tesoro nacional" y anima al Gobierno a adoptar "las medidas necesarias para preservarlo y desarrollarlo".


El disco, uno de los más influyentes y vendidos de la historia del género, contó también con la colaboración de los saxofonistas John Coltrane y Julian Cannonball Adderley, así como los pianistas Bill Evans y Wynton Kelly, el bajo Paul Chambers y el batería Jimmy Cobb.

La resolución, aprobada de forma unánime con el voto de los 409 legisladores presentes, fue promovida por el congresista demócrata John Conyers, que destacó que el disco "hizo historia musical y cambió el paisaje artístico de este país y en cierta forma del mundo".

El álbum fue publicado por Columbia Records en agosto de 1959 y tuvo un impacto que se extendió más allá del jazz, influyendo en otros tipos de artistas de la música popular, como The Allman Brothers, Carlos Santana, y compositores como Steve Reich y Philip Glass.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Miles/Davis/tesoro/nacional/elpepuculmus/20091216elpepucul_4/Tes

Miles Davis - The Kind of Blue Recording Sessions

martes, 15 de diciembre de 2009

John Frusciante / Quits Red Hot Chili Peppers


John Frusciante abandona los Red Hot Chili Peppers

El guitarrista deja la banda para centrarse en su carrera en solitario.

EUROPA PRESS - Madrid - 14/12/2009

El guitarrista de los Red Hot Chili Peppers, considerado como uno de los mejores en su campo, ha abandonado la formación con la que saltó la fama en los ochenta. Al parecer, John Frusciante quiere más tiempo para concentrarse en su carrera en solitario. Según desvela una fuente cercana al grupo a la web Music Radar , John Frusciante habría dejado la banda para centrarse en la carrera en solitario que ha mantenido en paralelo a su participación en los Red Hot Chili Peppers desde 1994. "Josh Klinghoffer ha estado tocado con el grupo durante el último par de meses. De forma optimista, los Peppers están intentando cerrar un reemplazo para John, que, aparentemente, ha dejado el grupo", informa la citada fuente.

Josh Klinghoffer es un experimentado guitarrista que comenzó a hacer sus pinitos en la música con tan sólo 15 años y que ha trabajado con grupos de renombre, como los propios Red Hot Chili Peppers, el mismo John Frusciante o PJ Harvey. "Mentalmente John (Frusciante) lleva fuera del grupo mucho tiempo. Está interesado en hacer su propio material, sus propios álbumes... la gran maquinaria rock que es la banda ya no parece interesarle más", añade la misma fuente. En cualquier caso, tal y como indica Music Radar, la marcha de Frusciante no debería sorprender a nadie y menos en medio de ese descanso indefinido en el que se hallan los Red Hot Chili Peppers desde hace unos años.


A principios de este mismo año, durante una entrevista en la que se le preguntaba por el estatus de la banda, Frusciante guardó medio minuto de silencio antes de contestar con la boca pequeña que los Red Hot no tenían "planes" a la vista. De la misma manera, el guitarrista, que tiene a sus espaldas más de una decena de discos en solitario, rechazó que se le presentara como el "guitarrista de los Red Hot Chili Peppers" y pidió que se le calificara simplemente como guitarrista.

Frusciante ya abandonó los Red Hot Chili Peppers en 1992, después del éxito y el salto a la fama que para la banda supuso el disco Blood Sugar Sex Magik. El guitarrista no supo lidiar con ese enorme éxito y se recluyó en su casa durante varios años. El músico se convirtió en un adicto a la heroína que logró publicar su primer disco en solitario poco después, Niandra Lades and Usually Just a T-Shirt (1994) hasta que regresó en 1999 con su antigua banda para otro gran éxito discográfico Californication.

Red Hot Chili Peppers

lunes, 14 de diciembre de 2009

Jello Biafra & The Guantanamo School of Medicine

El punk Jello Biafra escupe su furia sarcástica.

DANIEL SALGADO - Santiago - 14/12/2009

Que en el mostrador de la sala no sirvieran en vasos de cristal, sólo plástico, avisaba de lo que se cernía sobre el escenario. Los cacheos al público en la entrada tampoco contribuían a la tranquilidad. Casi hora y media de vendaval punk después, el sábado en un Capitol de Santiago a rebosar, el balance no arrojaba víctimas más allá de los numerosos practicantes de surf sobre el respetable, stage diving en argot. Entre ellos, el propio Jello Biafra, que a los 52 años llegaba por primera vez a Galicia al frente de Guantanamo School of Medicine y no se arredraba al bajar a la jungla de las primeras filas.

La furia de Biafra, a tres décadas de que sus míticos Dead Kennedys debutaran con el clásico Fresh fruit for rotting vegetables y diseñaran las aceleradas bases del hardcore, continúa circulando entre espasmos de electricidad, sátiras izquierdistas y a alta velocidad de crucero. Su última grabación, The audacity of hype (2009), sonó completa en su incursión gallega y se mostró conservadora en las formas e incorruptible en el fondo. "¿Obama?, ¿Zapatero?, ¿cambio?, ¿qué cambio?", se preguntaba retóricamente un Biafra en el que se cruzan el nihilismo de Johnny Rotten y el sarcasmo politizado de Frank Zappa.

La sesión, aderezada por puntales sonoros de los Kennedys de la talla de California über Alles, cerró con tres bises que corrigieron la proverbial cicatería punk. En el penúltimo se oyó su popular Vacaciones en Camboya, donde Biafra explica como "la ley no importa si tienes los amigos adecuados".
http://www.elpais.com/articulo/Galicia/punk/Jello/Biafra/escupe/furia/sarcastica/Santiago/elpepucul/20091214elpgal_11/Tes

lunes, 7 de diciembre de 2009

Route US 66 / On The Road


La serpiente de asfalto

Steinbeck la llamó la Carretera Madre. Otros, la Calle Principal de USA. Historia y leyenda confluyen en «Ruta 66. En el corazón de América», un libro por el que lanzarse al galope hacia la libertad.

MANUEL DE LA FUENTE MADRID

Atraviesa las entrañas de Norteamérica como un puñal de alquitrán, como un látigo de asfalto. Desde el Chicago de Al Capone hasta la luz de Santa Mónica, y casi se moja los pies en las playas del Pacífico. Le apodan la calle principal de América. Aunque Steinbeck, mientras desmochaba sus uvas de la ira, la llamó la Carretera Madre, y por ella puso a vagabundear a Tom Joad en pos de la tierra prometida californiana. Por alguno de sus tramos, se lanzaron al galope sobre sus motos Dennis Hopper y Peter Fonda en «Easy Rider».

Es el territorio de las Harley-Davidson, esos caballos de metal ideados a ocho manos, las de William Harley y los hermanos Arthur, Walter y William Davidson. Son 3.620 km hacia la gloria o 2.250 millas hacia el infierno. Quizá fue la carretera del trueno por la que Springsteen demostró que había nacido para correr. Es el camino de la conquista motorizada del Oeste, una gigantesca serpiente de cascabel que repta, sibilina, pertinaz, incansablemente a través de ocho estados de la Unión: Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California.

Columna vertebral de los Estados Unidos durante casi medio siglo, por donde merodeaba el fantasma de Jesse James, donde podías cruzarte con el vaquero-actor Will Rogers, donde en la noche acechaban apaches y navajos. En el camino, on the road, y Sal Paradise y Dean Moriarty, con Jack Kerouac en el asiento trasero. Ruta 66, carretera asfaltada en dos direcciones, odisea interestatal, nacida del afán, en 1923, de un empresario, Cyrus Avery, que vio su sueño hecho zigzagueante realidad en 1926, cuando se inauguró.


Los tres mil moteles

Tierra de los tres mil moteles, de las gasolineras en ruinas, de los abierto 24 horas, de los neumáticos perdidos, de las llantas olvidadas, de los honky-tonk de carretera, cuya puerta no debiste cruzar, forastero, tierra del Gran Cañón, del Sendero de las Lágrimas, la Ruta 66 empezó su declive a finales de los 50, cuando el presidente Eisenhower se quedó de piedra al ver las autopistas alemanas y puso en marcha el sistema de autopistas yanquis. La Ruta ya no es imprescindible, pero sus amantes no quieren dejar que caiga en el olvido. Por ello, han creado asociaciones para su preservación (como www.national66.com; www.rt66nm.org). Y, aunque esté en desuso, miles de personas se lanzan cada año en pos de conocerla y saborearla.

Como Marie-Sophie Chabres y Jean-Paul Naddeo que han andado y desandado ese camino, la ruta de los sueños, y han plasmado lo que sus ojos y sus cámaras han visto en «Eterna Ruta 66. En el corazón de América» (Ed. Timeo), libro apasionante, libro de viajes, guía sentimental y práctica, documento y sentimiento para volar, de foto en foto, de curva en curva, de recta en recta, hacia el infinito de los horizontes lejanos y los centauros del desierto, con las tripas rebosantes de hamburguesa y Coca-Cola, o pollo Kentucky y Budweisser, a elegir, volar por este camino legendario, esta carretera hacia el paraíso, esta carretera del corazón americano. Quizá sea un viaje a ninguna parte. O a todas. Pero eso ya depende del romanticismo de su alma, de sus ansias para hartarse de libertad.

http://www.abc.es/20091206/cultura-cultura/serpiente-asfalto-20091206.html
http://www.national66.com/
Route 66 - Steppenwolf - Born To Be Wild - Easy Rider

domingo, 6 de diciembre de 2009

Lionel Messi / Ballon d`Or France Football

Lionel Messi Best European Footballer of the Year 2009


&

Lionel Messi FIFA World Player 2009

sábado, 5 de diciembre de 2009

Luis A. Spinetta / El Jardín de los Presentes


El poder alquímico de la música

Ante unos 37 mil espectadores y con invitados de lujo, el Flaco celebraba y revisaba anoche sus 40 años de impecable carrera artística. En la otra punta de la ciudad, AC/DC desbordaba el estadio de River con su electricidad rockera.

Sábado, 5 de diciembre de 2009

Dos puntos cardinales, dos vibraciones inolvidables: anoche, los estadios de River Plate y Vélez Sarsfield eran sendos epicentros de ceremonias musicales de ésas que dejan huella. En Núñez, AC/DC cargaba de electricidad al Monumental en la segunda presentación porteña del Black Ice Tour, una potente cabalgata por cuatro temas de su disco más reciente y todos los hits que el fan quiere escuchar. En Liniers, 37 mil fans que no escondían la emoción se rendían ante Spinetta y las Bandas Eternas, el espectáculo en el que el Flaco celebra y revisa sus cuarenta años de carrera. Y lo de no esconder la emoción no es una metáfora: cuando tras “Mi elemento” y “Tu vuelo al fin”, el dueto de canciones que abrió la noche, ganó el escenario Diego Rapoport –ex integrante de Jade– y Spinetta empezó a cantar la bellísima “Ella también”, aparecieron las primeras lágrimas de una velada que, al cierre de esta edición, prometía la seguidilla de golpes emocionales que todos fueron a buscar.

Spinetta se había encargado de recordar, apenas se asomó al escenario a las 21.55, los nombres de los músicos que hubiese querido que estuviesen allí y no pudo ser (Pedro Aznar, Lito Vitale, Rodolfo Mederos, Litto Nebbia, entre otros) y las figuras de las que hubiera deseado versionar algún tema (Moris, Calamaro, el Indio Solari y “el genio más grande del Río de la Plata: Hugo Fattoruso”). Empezaba una noche en que, más que las ausencias, se corporizaban sueños y leyendas amparadas en una historia riquísima. Todo Spinetta en un mismo show.

¿Qué otra cosa podía esperarse, si el Flaco tiene para armar tres o cuatro setlists impecables? A “Ella también” le siguió “No te busques ya en el umbral”. Fueron unos minutos que podrían definirse como de magia pura, cerca de esa utopía de perfección que encierra la música de Spinetta. El silencio absoluto del público, en estado de éxtasis, parecía corroborar la sensación de estar viviendo un momento único. Esa perla de Los niños que escriben en el cielo sirvió como confirmación de tanta expectativa: no se trataba de un afiebrado sueño del spinettófilo. Allí estaban Guille Vadalá y el Mono Fontana para recrear los tempranos ’90 de Luis, primero con “Fina ropa blanca” y después con ese himno que en aquella época sirvió como poética denuncia de la irracionalidad en las canchas, y en el pasado reciente cobró nueva actualidad con la tragedia de Cromañón: “La bengala perdida”.

Y de la primera fila del “campo vip” con sillas –detalle nada menor para una porción de público al que, aun con todo su amor por Spinetta, le cuesta afrontar un concierto en una cancha de fútbol– hasta el último rincón de las populares se estremecieron cuando el invitado fue Juan del Barrio, compañero de Rapoport en la primera etapa de Jade, para dos clásicos del debut de aquella agrupación: “Sombras en los álamos” y “Alma de diamante”. Entre la gente podía palparse el mismo clima que imperó en aquel minishow para la prensa en Café Molière: incredulidad, la piel erizada, el gesto de mirarse entre sí con las cejas arqueadas del “¿Viste lo que está tocando?”, los ojos enrojecidos.

Los músicos subían y bajaban del escenario, enriqueciendo la notable banda estable del Flaco, integrada por Nerina Nicotra en bajo, Sergio Verdinelli en batería, Guillermo Vadalá en guitarra y Claudio Cardone en teclados. Presentó a Fito Páez, con quien se lució en “Asilo en tu corazón”, del disco La la la. Y fue bellísimo el encuentro vocal que se dio con Gustavo Cerati en “Té para tres” y “Bajan”, temas que despertaron la ovación del público. Una de las perlas de esa primera parte del concierto fue “Cementerio Club”, canción perteneciente al álbum Artaud, que el Flaco casi nunca había tocado en vivo. Su hermano Gustavo Spinetta subió al escenario para la interpretación de este clásico, que los fans supieron festejar y agradecer.

Pero la noche prometía nuevas y renovadas emociones. Tras la impecable interpretación de 25 canciones hubo un intervalo que potenció la expectativa para lo que se venía, al cierre de esta edición: el regreso, en una misma e inolvidable noche spinetteana, de “aquellas” bandas eternas: Invisible, Pescado Rabioso y Almendra. Unos 37 mil fans fueron testigos privilegiados del encuentro. Con el tiempo, muchos más jurarán haber estado allí.


viernes, 4 de diciembre de 2009

Luis A. Spinetta & Sus Bandas Eternas

Vamos las bandas

Esta noche, en el estadio de Vélez, Spinetta ofrecerá un concierto histórico.

Viernes 4 de diciembre de 2009.-

"Hemos tratado de ir a los bifes. A aquellos temas que de cada banda hicieron que la gente se acuerde. En general vamos a darle a la gente lo que pide." Las palabras de Luis Alberto Spinetta acerca de la gran fiesta de rock que ideó para esta noche, en la que repasará toda su discografía, reunirá a bandas como Invisible, Pescado Rabioso y Almendra y contará con varios invitados de lujo, describen a la perfección el espíritu de este megaconcierto spinetteano .

Con la excusa de celebrar las cuatro décadas que cumple su primer registro discográfico, Almendra , de Almendra, el Flaco sorprendió dos meses atrás con el anuncio de este concierto bautizado Spinetta y las Bandas Eternas. "En enero cumplo 60 años y mi idea es poder ver este ciclo tan hermoso, donde el cariño que recibí es interminable. Ahora me siento firme para hacerlo, en diez años no sé", dijo, y sus seguidores agradecieron este gesto inesperado para un músico que siempre se negó a mirar hacia atrás.

El show de esta noche comenzará con la formación actual de su banda, para luego darles paso a Los Socios del Desierto (con Javier Malosetti en el lugar de Daniel Wirtz, que falleció el año pasado) y a una formación con varios de los integrantes de Jade (Mono Fontana, Leo Sujatovich y Diego Rapoport, entre otros). De allí en más, las esperadas reuniones de Invisible, Pescado Rabioso y Almendra.

Además, el concierto contará con homenajes a Pappo y a Manal y una lista de invitados que incluye a Charly García, Fito Páez, Gustavo Cerati y Ricardo Mollo.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1207342


miércoles, 2 de diciembre de 2009

William S. Burroughs/ A Man Within & Naked Lunch


William S. Burroughs

El abuelo salvaje

A 50 años de "El almuerzo desnudo", un libro y una película resucitan a un prócer de la contracultura.

Por: Nicolás Artusi

Todo el odio todo el dolor todo el miedo toda la lujuria están contenidos en la palabra": con la urgencia que explica la ausencia de comas, el autor maldito escupe su sentencia sobre la palabra divina. Más que escritor, William S. Burroughs (1914-1997) se confirmó como profeta hereje: si hace casi cuatro décadas deliró con un ejército secreto de jóvenes cabezaborradoras ocultando grabadores de cinta en sus sacos, hoy esos jóvenes ya no imaginan la revolución pero esconden en sus bolsillos teléfonos que registran todo lo que sucede: la palabra se vuelve virus y la imagen se multiplica, hasta el infinito y más allá.


Después de Timothy Leary y Hunter S. Thompson (con las películas El hombre que encendió América y Gonzo), vuelve a la vida otro padre de la contracultura: a cincuenta años de la publicación de su novela-hito El almuerzo desnudo, un libro (La revolución electrónica) y un documental (A Man Within) resucitan a Burroughs, el pesimista total, el puto consumado, el amante escatológico, el socio/ídolo intelectual de Jack Kerouac y Allen Ginsberg, el abuelo no reconocido de la Generación Beat, el panadicto a la droga, sea morfina-heroína-dilaudid-eucodal-pantopón-diccodid-diosane-opio-demerol-dolofina-palfium, a la que ha fumado-comido-aspirado-introducido-inyectado.


Una teoría de la liberación y la dependencia: la obsesión de Burroughs fueron todas las formas posibles de la adicción (a las drogas, el sexo o la guita) y, si en el origen está la palabra, ésta no sería más que un virus que invadió al hombre desde el principio de los tiempos. ¿Cómo liberarse, entonces? Señores, que se haga la revolución, se hunda la palabra en el caos o se persiga el silencio, ése que pueda dar sosiego al espíritu y se alcance después de la práctica del yoga o de una devastación nuclear. "La revolución electrónica no es otra cosa que un manual de instrucciones para guerrilleros urbanos, una versión tecno de La guerra de guerrillas, de Ernesto Guevara", escribe Carlos Gamerro en el prólogo del libro: "Hay momentos en que no estamos muy seguros de si estamos leyendo un manual para jóvenes revolucionarios o para agentes de la CIA, una serie de instrucciones para resistir al poder o para ejercerlo".


Obsesionado con la vigilancia y los sistemas de control, el venerable viejo mira a cámara y se lo percibe taimado, ajustado en el traje clásico que lo sitúa como un hijo no reconocido de Heming-way con cualquier beatnik. El documental A Man Within, que se estrena en los Estados Unidos, resucita para las cámaras su figura de dandy maltrecho, reproduce un soundtrack de Sonic Youth y reúne para la entrevista a una legión de cercanos, desde Iggy Pop, Laurie Anderson, Jello Biafra y Gus Van Sant hasta Dean Ripa, el mayor coleccionista de veneno de serpientes en el mundo (¡!). Tan cerca del escándalo como del fenómeno, las imágenes sepias muestran a un señor Burns colérico con una escopeta en la mano, años después de haber despachado a su esposa por jugar a Guillermo Tell (el tiro no pegó en la manzana sino entre los ojos), y exasperado por un capricho: "¡Quiero algo a lo que disparar!".

Mientras se suceden los homenajes, él se retuerce en la tumba. La época hipervigilada tendrá nostalgia de los años que vivimos en peligro y, ahora multiplicado en libros y biopics, el maldito ofrecerá su Palabra como ráfaga de lucidez o paranoia, para ese momento helado del almuerzo en el que descubrimos qué hay en la punta de nuestros tenedores.

William S. Burroughs: A Man Within (Trailer)

martes, 1 de diciembre de 2009

Jimi Hendrix / The Best Riff Winner


Jimi Hendrix / El mejor «Riff» de la historia.

EP LOS ÁNGELES
Actualizado Lunes , 30-11-09 a las 12 : 59


El mítico guitarrista Jimi Hendrix ha sido elegido como el artífice del mejor «riff» de guitarra de todos los tiempos en su canción «Voodoo Child (Slight Return)». El de Seattle ha desbancado del primer puesto a otros grandes del rock como los Guns N'Roses y su reconocido «riff» en «Sweet Child O'Mine», que hace cinco años se situó en primer lugar.

La encuesta, realizada por la web de música «Music Radar» entre 5.000 de sus lectores, ha elegido el mejor «riff» de guitarra de la historia. Un «riff» no es otra cosa que la melodía de la guitarra solista que caracteriza a una canción y que se repite a lo largo de ella.

Tras Jimi Hendrix y los Guns N' Roses, otro grupo de los 70, Led Zeppelin y el «riff de guitarra» de Jimmy Page en «Whole Lotta Love». En cualquier caso, el ránking lo dominan leyendas de la música y no grupos de reciente creación.

Así, sólo dos canciones de esta última década se cuelan en la lista: «Plug in Baby» del trío británico Muse (Matt Bellamy es el cantante y guitarrista) en la posición número once y «Seven Nation Army» del dúo estadounidense The White Stripes (Jack White) en el número quince.


El rey indiscutible

El «top five» de los «riffs» lo completan Deep Purple y su inconfundible «Smoke On The Water» a cargo de Ritchie Blackmore y «Layla» de Derek and The Dominos, con Eric Clapton a la guitarra.

Entre las canciones que completan una lista de veinte títulos están nombres como The Kinks («You Really Got Me»), Michael Jackson («Beat it»), Metallica («Enter Sandman»), Nirvana («Smell like a teen spirit») o The Rolling Stones («I can't get no satisfaction»).
El mítico guitarrista Jimi Hendrix ha sido elegido como el artífice del mejor «riff» de guitarra de todos los tiempos en su canción «Voodoo Child (Slight Return)». El de Seattle ha desbancado del primer puesto a otros grandes del rock como los Guns N'Roses y su reconocido «riff» en «Sweet Child O'Mine», que hace cinco años se situó en primer lugar.

La encuesta, realizada por la web de música «Music Radar» entre 5.000 de sus lectores, ha elegido el mejor «riff» de guitarra de la historia. Un «riff» no es otra cosa que la melodía de la guitarra solista
Sin embargo, y a pesar que AC/DC y Black Sabbath repiten con dos canciones cada uno en la lista, está claro que, además de Jimi Hendrix, el otro rey indiscutible de los «riff» es Jimmy Page, con Led Zeppelin colando tres títulos en la lista, el mencionado, «Heartbreaker» y «Black Dog».

http://www.abc.es/20091130/cultura-musica/jimi-hendrix-autor-mejor-200911301118.html
http://www.musicradar.com/


Jimi Hendrix - Voodoo Child (Slight Return) # 1 !




AC/DC - Whole Lotta Rosie # 23 ?