domingo, 31 de julio de 2011

Charlie Parker / Cuando el Jazz Esconde Rebelión

Charlie Parker, bello y frágil pájaro del jazz

Por: Fernando Navarro

“Demasiado frágil para durar”. Así lo definió su amigo, el trompetista Dizzy Gillespie. Era Charlie Parker, el hombre del alma resquebrajada, el maestro de la improvisación sonora y revolucionario del saxo que a pleno pulmón impulsó el bebop en la década de los cuarenta. A Bird le bastaron solo 34 años de vida para cambiar el curso del jazz tradicional y avanzarlo hacia la modernidad. También para ganarse un lugar inamovible en la memoria de los aficionados. Poco después de su muerte, el 12 de marzo de 1955, fueron muchas las pintadas que aparecieron en Nueva York con una simple frase: “Bird lives (Bird vive)”. Aunque descansa en el olimpo de los genios del arte musical, su espíritu parece encontrarse desde entonces en cualquier emotivo instante de la interpretación libre, en el caudal de notas abrasivas que prenden el corazón.

Tuvo una corta existencia pero su legado es histórico. Nadie puede dudar de la contribución de Charlie Parker a la historia de la música popular. Para cuando a mediados de los cuarenta tocaba en Nueva York, alternando la calle 52 y Harlem, su prodigioso talento al saxo había cambiado el sonido del jazz de un modo hasta entonces desconocido. Con su ataque agudo y su espíritu indomable, fue capaz de traducir en tiempo real un discurso complejo y coherente sobre un ritmo vertiginoso. Era la forma de superar las limitaciones de la conocida era del swing, desarrollada en Estados Unidos durante la década de los treinta. La época de las grandes bandas, de las melodías que se silbaban camino al trabajo, de las superestrellas como Artie Shaw o Glenn Miller y de la conquista blanca del jazz, género afroamericano por excelencia junto al blues. Parker rompió todo ese empaquetado, hizo trizas las convecciones artísticas imperantes, poniendo dinamita sonora allí donde había un muro de rigidez rítmica, muy regular y de elaborados compases. Puso el jazz al servicio del individuo y lo devolvió a las salas de conciertos.

“No aguantaba las armonías estereotipadas que cualquiera tocaba entonces. No paraba de pensar que debía de haber algo diferente. A veces lo podía oír, pero no lo podía tocar…”, decía el saxofonista al referirse a su salida de la orquesta del pianista de boogie-woogie Jay McShann. Parker, el perseguidor, como se llamaba el célebre relato que le dedicó Julio Cortázar, oía la pureza del jazz e iba en su búsqueda. Como desvistiendo al maniquí de prendas plomizas que era el swing comercial, buscaba el nervio sonoro, el auténtico contacto con la melodía aunque solo fuera en un fragmento, como un roce ardiente e inesperado, frágil e inolvidable. “Todo lo que se sobreentiende se deja fuera”, era la premisa bop, recogida en el libro El jazz de Joachim E. Berendt. En la experiencia del propio Parker: “Improvisé durante mucho tiempo sobre ‘Cherokee’ -standard del jazz-. Mientras lo hacía, me di cuenta de que, al utilizar los intervalos superiores de las armonías como línea melódica, colocando debajo armonías nuevas más o menos afines, podía tocar de repente aquello que por tanto tiempo había oído dentro de mí. Me llené de vida”.

La misma vida que llegaba al oyente, aunque aquella música nueva no fue bien acogida. Demasiada tensión para los orquestales primeros años cuarenta. Tal y como señala Historia del jazz, de Ted Gioia, en un artículo de la época se proclamaba: “No se puede cantar. No se puede bailar. Puede que ni siquiera se pueda soportar. Es el bebop”. Tampoco las estrellas de vieja escuela, puntales del jazz tradicional, lo admitieron. Louis Armstrong o Benny Goodman lo rechazaron por extraño. El vocalista Cab Calloway llegó a definirlo como “música china”. Pero, en la calle 52 y en el Milton’s de Harlem, el bebop no estaba pensado para el baile de salón, era un reflejo del alma, y además era verdadera música negra.

Desde el final de la Guerra de Secesión, la sociedad norteamericana se había caracterizado por sus fuertes controles. La generación que había pasado las penurias de la Gran Depresión y la brutalidad de la Segunda Guerra Mundial hizo estos controles aún más férreos. Muchos de los pensamientos secretos, de los sentimientos latentes, tuvieron que encontrarse en las artes. Y así sucedió en la sociedad negra. Si el blues guardaba el desencanto, el jazz escondía la rebelión. El bebop anticipó el latido afroamericano que se plasmaría más tarde con el movimiento de los derechos civiles.

La vanguardia liderada por Parker tenía conciencia racial. El saxofonista, formado durante su juventud en el blues que oía casi a diario en Kansas City, conseguía armonizar en su música los contrastes entre la cultura negra y la blanca mientras desprendía una actitud existencial. Con el bop, una nueva generación de jazzmen negros se negaba a mostrarse sumisa ante los blancos. Estos jóvenes músicos querían ser considerados artistas y culturalmente afroamericanos, abandonando definitivamente el clásico papel de mero entertainer negro, que hacía de intérprete popular y cómico. Este papel lo habían llegado a asumir verdaderos maestros como Armstrong o Fats Weller. Los boppers aparecían como revolucionarios insolentes y Parker estaba a la cabeza de aquel movimiento. En palabras de Thelonious Monk: “Queríamos hacer música que ellos no pudieran tocar”. Y ellos eran los blancos.

En el Milton’s, en el 210 West de la calle 118, se originó el movimiento bebop, que ha tenido en Parker a su embajador universal, junto con Dizzy Gillespie, pero contó con numerosos músicos a partir de mediados de los cuarenta, como Thelonious Monk, Bud Powell, Fats Navarro, Miles Davis, Dexter Gordon, Max Roach o Art Backley, entre otros. Todos se dedicaban simplemente a tocar pero empezaron a buscar algo radicalmente nuevo por el exceso de estilización del swing, lo que de pronto convirtió al bop en una alternativa atractiva y sorprendente pero poco comercial. No dio mucho dinero ni se puso de moda pero fue más influyente que ninguna otra escena conocida hasta entonces, llegando a alumbrar a toda una generación de hipsters y los siguientes beats de Kerouac y compañía. Bird, que llegó a tener el club Birdland dedicado a él, se convirtió en una leyenda viva entre sus compañeros. El saxo alto Gigi Gryce, uno de sus mejores amigos, afirmó: “Parker es un genio natural. Si hubiese sido plomero, creo que también hubiera logrado algo extraordinario”.

Pero el problema de Parker fueron las drogas, que acentuaron cada vez más un carácter tormentoso, originado por su timidez, desconfianza y los traumas de una difícil infancia sin padre. “Estar cerca de Bird podía ser muy divertido, porque era un auténtico genio de la música y, al propio tiempo, más excéntrico que un hijo de puta, hablando con aquel acento británico que generalmente usaba; pero también era difícil tenerle cerca porque constantemente intentaba sablearte, cuando no estafarte, para conseguir el dinero que necesitaba por culpa de su afición a las drogas”, escribió en su autobiografía Miles Davis, su alumno más aventajado. Parker conoció los estupefacientes al mismo tiempo que la música. Según contaba él mismo, empezó a consumir heroína a los 15 años. Exagerado o no, la única verdad fue que al tiempo que hacía volar a más gente con su jazz incendiario más caía al vacío de la autodestrucción. Nunca pudo librarse de su drogodependencia. Cada vez más desmejorado y abandonado, fue una lucha desigual que terminó por perder en 1955. Se encontraba viendo la televisión en el apartamento neoyorquino de su amiga la baronesa Nica de Koenigswater cuando murió de un colapso cardíaco. El médico dijo que el fallecido parecía que tener el cuerpo de un hombre entre 50 ó 60 años. Como su música al saxo, Charlie Paker había vivido frenéticamente, como a mordiscos, con una voluntad ciega por hallar la nota más bella pero también la más frágil. Demasiado frágil para durar, demasiado bella para olvidar

http://blogs.elpais.com/muro-de-sonido/2011/07/charlie-parker-ardiente-y-fr%C3%A1gil-p%C3%A1jaro-del-jazz.html#more



Charlie Parker - "My Old Flame"

martes, 19 de julio de 2011

The Real Frank Zappa Book / Book? What Book? (I don't want to write a book)

The Real Frank Zappa Book : El músico se resiste a morir



Por Manuel de la Fuente

La música rock ha generado en los últimos veinte años una bibliografía tan abundante como estéril. Suelen ser obras nacidas de las sensaciones subjetivas del periodista de turno, que pontifica sobre sus gustos sin ningún mínimo criterio serio. Expresiones como “un gran guitarrista”, “maravillosos riffs de guitarra”, “un auténtico batería”, son coletillas que se usan para describir a los músicos, es decir, la vacuidad definitoria total. Pero no es extraño: los periodistas de rock raramente han asistido a una sola clase de solfeo, ni saben leer una partitura sencilla, ni tan siquiera marcar los compases de una mínima pieza musical. Su defensa radica en que la música popular se lee por unos mecanismos diferentes a los de la música “culta”. Ese argumento puede ser defendible hasta cierto punto, pero tampoco hasta el extremo de que quien hable sobre eso no sepa nada de música, porque también el jazz es un género de música popular que pocas veces ha tolerado a genios legos. El problema de fondo en el rock es cuando un músico no sabe lo que hace tampoco. Pero ése es otro tema que no justificaría una labor crítica del rock carente de base en esa misma labor. El músico de rock estadounidense Frank Zappa ya advirtió este problema en los años 70 cuando firmó su conocida sentencia: “La mayor parte del periodismo sobre rock consiste en gente que no sabe escribir, que hace entrevistas a gente que no sabe hablar, para gente que no sabe leer”.



Frank Zappa nació en Baltimore, Maryland, en 1940, y murió en Los Ángeles en 1993. Provocación y transgresión fueron su conducta artística y vital, y una enciclopédica cultura musical y un talento y dedicación sin igual, su aval como músico. Zappa fue un auténtico pionero en varios frentes, de los que enumeramos sólo algunos:

- Zappa es, ante todo, pionero de la fusión. La tan cacareada fusión que parece un invento de Celia Cruz y Raimundo Amador. Zappa fue el primer músico rock que, ya en los años 60, empezó a investigar con la fusión de músicas de diversas procedencias y estilos. Grabó discos de rock, jazz, música clásica, blues, big band, electrónica…


- Pionero en grabar un álbum doble de rock conceptual. Si bien el “Blonde on Blonde” de Dylan se grabó por las mismas fechas (1966-67), el “Freak Out!” de Zappa inauguró el concepto de álbum conceptual, varios meses antes de que los Beatles grabaran su “Sgt. Peppers”.

- Fue el primer músico rock en cuestionar el hippismo y la música de los Beatles. En plena eclosión hippie, Zappa grabó en 1968 su LP “We´re Only in It for the Money”. Era un ataque al “Sgt. Peppers” y a los Beatles, y se burlaba del movimiento hippie. Zappa creía que el hippismo era un movimiento de farsa, compuesto por vagos hijos de papá, inútiles idealistas que se pasaban el día fumando y drogándose sin hacer nada por cambiar la situación.

Aparte de estos rasgos, Zappa fue un activista político hasta sus últimos días. Crítico con el sistema electoral norteamericano, solía acabar sus conciertos instando a la gente a votar (“Si la gente no vota, la democracia no funciona”, decía) y denunciaba que el alto porcentaje de abstención sólo favorecía al mantenimiento del status quo de alternancia entre republicanos y demócratas. Crítico con la política de Reagan, con los telepredicadores, con la Asociación del Rifle, en definitiva, con cualquier manifestación derechista que atentase contra la libertad de expresión, llegó a comparecer en 1985 ante el Congreso para defender la libre creación en la música rock, ante la pretensión de varias mujeres de senadores (entre ellas estaba Tipper Gore) de censurar la música que contuviese palabras obscenas. De aquellas sesiones salió la decisión de catalogar los discos con la pegatina de “Parental Advisory: Explicit Lyrics”. Incluso llegó a presentarse a las presidenciales de 1992, pero su estado de salud (moriría de cáncer de próstata) le impidió siquiera dar los primeros compases de la campaña.

Personaje celoso de su trabajo artístico (ganó un pleito a la Warner por los derechos de los discos), trabajador infatigable (sólo vivía para la música, llegando a realizar jornadas laborales de 18 horas), su ideología propugnaba el libre mercado total, la iniciativa individual partiendo de la igualdad de oportunidades y la potenciación de foros de participación ciudadana. Contrario a las drogas y el alcohol (llegó a expulsar de su grupo a músicos que se drogaban), de carácter familiar y hogareño, poco dado a confiar en amistades pero sí en atender siempre a sus fans, esta personalidad compleja se volcó en una expresión musical más compleja aún. Su trabajo tiene una vocación unitaria: Zappa consideraba que cada parte de su trabajo (cada LP, cada película, incluso cada entrevista que concedía) tenía su parte de significación en una obra global. Ningún disco que grabó, ningún verso que escribió se entiende desligado de su obra general. La obra de Zappa, su proyecto digamos “político” se entiende en la conexión entre todos sus elementos. Aparte de crear juegos de referencialidad en sus canciones (lo que llamó “continuidad conceptual”), lo importante llegaba hasta el significado último de cada elemento: Zappa llega en ciertas entrevistas a describir por qué utiliza ciertas palabras en unos versos y no otras. Esto unido a lo prolífico de su trabajo (cerca de un centenar de discos grabados) arrojan una idea de la importancia que tiene Zappa en la música popular.

Todo esto lo podemos encontrar en “The Real Frank Zappa Book”, un libro que escribió en 1988 y que es un compendio que reúne datos de su vida con sus opiniones sobre política. Según confesaba él mismo, la editorial quería una autobiografía, y él aprovechó la ocasión para escribir sus opiniones políticas. Así, el libro se divide en estas dos partes claramente diferenciadas. Aparte de hablar sobre temas como sus influencias musicales (Varèse, Stravinsky, Dvorak), su trabajo como director orquestal (que le llevó a colaborar con directores como Zubin Mehta o Pierre Boulez), toca temas como la política de impuestos o de defensa.

El libro no tiene desperdicio, ni como reflexión sobre la música rock, ni como programa político que analiza la realidad norteamericana y mundial. Zappa ofrece un estilo directo, contundente y claro para mostrar sus opiniones sobre los temas que le interesan. Pocas veces un músico de rock ha mostrado tanta lucidez y pocas veces un libro de estas características ha ofrecido tantas cosas interesantes

http://www.lapaginadefinitiva.com/



Frank Zappa's SOFA (4 Versions Mixed)

lunes, 18 de julio de 2011

Screamin' Jay Hawkins / Black Music To Scare White People



La bizarra biografia de Screamin' Jay Hawkins


Screamin' Jay Hawkins pasa por ser uno de los bluesman más originales de la historia. El apodo de screamin' (gritón) no es casual, sus canciones están llenas de chillidos y terror. Como fundador de lo que se conoce como Shock Rock, su discografía se basa en temas referidos al voodoo, el demonio y diversos rituales entre el terror y la parodia.

Nació el 18 de Julio de 1929 en Cleveland (Ohio) de casualidad; su madre vivía en Washington D.C., pero por razones desconocidas, le pegaron una paliza y la subieron a un autobús con destino a Cleveland, donde llego justo a tiempo para parir y meter a su hijo en un orfanato, donde fue adoptado con 18 meses por unos indios Pies Negros.

Su madre adoptiva tenia un montón de hijos, cada uno de un padre distinto, hasta el punto de que el propio Hawkins llega a dudar del numero de hermanos que tiene.

Siendo un niño, aprende a tocar el piano y a componer música, estudiando piano y canto (siempre quiso dedicarse a la opera) en el conservatorio de Ohio. Con 14 años empieza a boxear, deja el instituto y miente sobre su edad para poder ingresar en la armada y luchar en la segunda guerra mundial (solo aceptaban a gente a partir de 15 años.) Comenzó a tocar el saxo en el ejercito, según las fuentes oficiales, entro en los Servicios Especiales, y se dedico a entretener a las tropas en los Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Japón y Corea, pero él afirmaba haber luchado en el Pacífico, donde fue hecho prisionero en la isla de Saipan, ya que se lanzo en paracaídas y fue a caer en zona enemiga, era su primera misión así que no llego a disparar ni un solo tiro. Le rescataron año y medio después.

Tras 3 años en la armada, cambia a la fuerza aérea, además de ese trabajo, se sacaba un sobresueldo como boxeador, llego a ganar alguna competición amateur y consiguió el titulo de los pesos medios de Alaska derrotando a Billy McCan.

Hawkins toca con quien puede, va cambiando de banda en banda (fue despedido de la de Fats Domino por salir en varias ocasiones al escenario con un traje color piel de leopardo y un turbante)



Screamin' Jay Hawkins - I Put a Spell on You (1956)





En noviembre de 1955 registró su canción mas famosa “I Put A Spell On You" para el sello Grand Records, la canción era una simple balada, una canción de amor compuesta para que una ex-novia volviese con él, hasta que en diciembre de 1955 firma con el sello Okeh, una subsidiaria de Columbia. El productor Arnold Maxim (al que llamaban Maxon) quiere volver a grabar “I Put A Spell On You” para que suene mas salvaje, aunque Hawkins desea que siga siendo una balada, por lo que Maxon organiza un pequeño picnic antes de la grabación en el que da a Hawkins y los músicos cantidades enormes de costillas, pollo, patatas asadas, cerveza, vino y whiskey, hasta el punto de que Screamin’ no recuerda nada de la grabación, cuando la escucha, no se cree que pueda ser él quien esta cantando así, pero se convenció al ver fotos tomadas durante la sesión, la idea de poder emitir esos sonidos no debió hacerle mucha gracia, ya que su reacción inmediata fue quemar una copia del disco.

Tiene, además, un extraño record: esta balada cuenta con casi cuarenta versiones distintas entre las que se destacan las de Creedence Clearwater Revival, Nina Simone, los Who, David Bowie y una nueva versión grabada en los 80 por el propio Hawkins.

En el 58 graba su primer LP, “At Home With Screamin’ Jay Hawkins”, y hace una gira por los Estados Unidos con Chuck Willis y Nappy Brown, cada uno con un cadillac y una caja de Whiskey, Bourbon y Brandy, parándose en los arcenes para improvisar un bar.

Desde el 59 al 62, estuvo 22 meses en prisión, sin que haya mas datos al respecto.

Conoce en Honolulu a Virginnia Sabellona, una chica seis años menor que el con la que se casa en 1963. La boda no debió hacerle mucha gracia a Shoutin’ Pat, ya que le atacó con un cuchillo de carnicero de 22 cm, perforándole el diafragma y un pulmón, lo que le tuvo un hospitalizado un tiempo. En los 70 sigue grabando discos y actuando, viviendo en ciudades como Hawai, Nueva York y algunas de Europa.

En la noche de Halloween de 1979, actúa en el Club 57, en una fiesta en la que se ponen trailers de películas de terror entre las actuaciones de las bandas. Hay cabezas de cordero colgando de lámparas de araña, telarañas y cortinas de color rojo sangre, junto a el tocaron la banda Misfits, ese mismo año graba dos canciones con Keith Richards a la guitarra, “I Put A Spell On You” y “Armpit No. 6”, ambas se pueden encontrar en el 7” “I Put A Spell On You” y en el CD “Portrait Of A Man”.

En 1981, actuó como telonero de los Rolling Stones en un concierto en el Madison Square Garden, en 1983 aparece en directo en la televisión francesa, tocando “Constipation Blues” junto a Serge Gainsbourg (gran fan de Hawkins), también gira por Australia con Nick Cave en el 85.

Es en esta década cuando empieza a trabajar como actor, en 1988 aparece en la película “Two Moon Junction”, protagonizada por Sherilyn Fenn, a la que dedico una canción en su álbum de 1993, “Stone Crazy”. también interpretara al recepcionista de noche en la película “Mystery Train” de Jim Jarmusch que ya utilizo la grabación de “I Put A Spell On You” de 1956 en “Extraños En El Paraiso” (1994). La película se presento en el festival de cine de Telluride, Colorado, donde subió al escenario y se puso a gritar delante de todas las estrellas de cine e intelectualoides que se encontraban allí.



Screamin' Jay Hawkins - Heart Attack & Vine




En 1989 hace una gira por Gran Bretaña, y en 1991 por Nueva Zelanda con la banda punk The Hallelujah Picassos.

En 1993 se instala en Paris. Debido a la oposición de Tom Waits a que se usen sus canciones en anuncios, Levi’s usa una versión de “Heartattack And Vine” hecha por Hawkins en una campaña para Europa.

En su ultima época actúa en diversos festivales de blues y de jazz. En esta década es en la que mas versiones se han hecho de canciones de sus canciones, desde Elvis Costello hasta Marilyn Manson, y su música se usa en multitud de programas de televisión, desde “Las aventuras de Lois y Clark” hasta “Expediente X”.

En noviembre de 1998 acude a la premiere de la película “Perdita Durango” de Alex de la Iglesia, pelicula en la que hizo el personaje de "Adolfo".

El 12 de febrero de 2000, muere en Neuilly-sur-Seine (Francia) con 70 tras haberse sometido a una operación para tratar un aneurisma. Deja 57 hijos según sus propias cuentas (aunque alguna vez se le oyo decir que eran 75), la gran mayoría de ellos ni los conoce, por lo que aparece una campaña a nivel mundial hecha por sus amigos para encontrarlos, las ultimas noticias que tengo es que han localizado ya a 37 en lugares tan disímiles como México, Finlandia, Inglaterra, Yugoslavia, Australia y Corea. Negros la mayoría pero también blancos, mulatos y orientales.

http://www.nocturnar.com/forum/musica/262094-bizarra-biografia-de-screamin-jay-hawkins.html


Screamin' Jay Hawkins - I Am The Cool

domingo, 17 de julio de 2011

Pablo Marchetti / Does Humor Belong in Tango?




Pablo Marchetti : Periodismo y Falopa para todos

Publicado por: Joaco Lledó

“Hay falopa en la calesita”. La frase de Pablo Marchetti representa con exactitud la etapa de formación de Conjunto Falopa, una banda de ideología punk y sonido tanguero, nacida en una plataforma giratoria compuesta de animales y vehículos de juguete.

Introducido en la búsqueda del universo poético e invadido por una necesidad expresiva, Pablo Marchetti, director de la Revista Barcelona, decidió incursionar por el lado de la música, particularmente en el canto. Así paso por Sometidos por Morgan y actualmente encabeza Conjunto Falopa, un quinteto de guitarras criollas (”como esos que acompañaban a Edmundo Rivero”).

Como una especie de definición, Marchetti, explica: “Un conjunto de guitarras y un cantor, donde confluyen, de manera muy urbana, muchos ritmos como el tango, la milonga y el folclore, con temas absolutamente propios”.

-¿Cómo se produjo la formación del grupo?

-Nació en un lugar muy punk, como una calesita. Con Federico Marquestó, que es el director musical de la banda, nos conocimos en el Jardín de Infantes de nuestros hijos. Mi hija Alina y su hijo Ramón iban juntos y mientras los llevábamos a la plaza y a la calesita nos hicimos amigos y surgió la idea de formar este grupo. Fede fue el encargado de armar el quinteto y a partir de ahí empezamos a tocar.

En cuanto a la relación que lo unió con Marquestó, hoy compositor y director general del quinteto, la define como “una amistad de esas que se dan en lugares imposibles” y relata con la sinceridad brutal que lo caracteriza: “cuando mi hija empezó el Jardín yo odiaba a toda esa gente, pensaba que nunca me podría hace un amigo ahí y que los padres eran todos unos imbéciles. Con esos preconceptos, finalmente terminamos haciéndonos grandes amigos y compartiendo este proyecto”.

Aquel punto de partida para el conjunto entre calesitas, actos escolares y peloteros se transformaría en un disparador para la creación de canciones como “Pelotero”, incluido en su último disco “Cancionero para un fogón anarco-peronista” (2010).

Sobre esta canción y jugando entre la burla y la realidad, Marchetti considera: “surge de ese espíritu de tener que ir a los cumpleaños y adentrarse en ese ‘infierno’ que es el pelotero o tener que hablar con los padres durante los actos de colegio de los chicos, todas situaciones espantosas”.

Sin embargo, “esto demuestra que en cualquier circunstancia puede aparecer una canción que termine salvando la situación más ridícula, angustiante y miserable para un ser humano, como tener que ir a un pelotero”, reconoce entre risas.

Conjunto Falopa tiene entre sus objetivos el respeto por los formatos musicales con una letra marcada por el sentido punk de rebeldía o crítica social.


- ¿Puede relacionarse a la banda con revista Barcelona? ¿Presenta algún tipo de similitud?

- Está bien pensarlo en el sentido en que Barcelona funciona como una banda de rock pero que no hace música. Creo que el concepto de rock es una cuestión cultural que excede a la música. En ese sentido si hay similitud. En lo demás somos diferentes. Por ejemplo, los integrantes, salvo yo que estoy en los dos lugares.

Además, creo también que hay similitudes en determinadas búsquedas poéticas, pero Barcelona es claramente una sátira periodística y Falopa no es una sátira, nosotros queremos hacer canciones. No es que hacemos un tango y lo hacemos de manera satírica. Puede ser medio delirante el contenido de la letra pero no hay una intención de burla al ritmo en sí.

Las formas de narración que se disponen a la hora de la composición de las letras encierran temas e historias de carácter sociales y políticos con la cuota de sarcasmo o ironía natural que despliega Pablo Marchetti.

- Canciones del estilo de “Tu querida presencia” que tratan acerca de la utilización que se hace de la imagen de distintas figuras como Che Guevara ¿No te da miedo de que puedan ser interpretadas como agresivas o como una burla?

- Yo no tengo esa clase de temores, eso se los dejo a Luis Majul. Este tema surgió por ver multiplicada la figura del Che hasta el hartazgo, pero tampoco la crítica es específica a la mercantilización del Che. A mí me gusta mucho mezclar lo que sea iconográfico o mítico con lo político y a su vez mezclarlo con géneros como la ciencia ficción. Me entusiasma mucho el cruce entre lo fantástico y lo cotidiano.

- ¿Cómo conviven en vos el periodista y el músico?


- Hay una misma necesidad expresiva. Para mí el nudo del asunto es la expresión poética. Yo me metí en el periodismo porque me gusta la política, pero principalmente siempre quise escribir poesía que hoy es un género absolutamente olvidado y para una minoría muy pequeña. Sin embargo, creo que hay formas poéticas que se pueden hacer masivas mediante la comunicación.

A partir de las distintas variantes del universo poético pude unir las distintas cosas que me gustan hacer y comunicar. Tiene que ver con una necesidad de comunicación y artística. Siempre en lo artístico hay algo de comunicación

http://corrienteimperfecta.com.ar/?p=853


Conjunto Falopa - Foco Amarillo (Parental Advisory: Explicit Lyrics)

John Cale / Pushing the Boundaries of the Avant Garde Noise



New EP "Extra Playful" Announced From John Cale

Posted by Barnaby Smith on 17th July, 2011

Avant-garde provocateur and former member of the Velvet Underground, the great John Cale, has announced the release of a new five-track EP.

TheLineOfBestFit reports that the 69-year-old Welshman will put out the new EP on September 19 through Double Six Records with the title of Extra Playful.

Cage’s last album proper was 2005′s Black Acetate, a bleak record that was nevertheless a heartening return to form. Cale also released a three-CD live album in 2007, Circus Live.

The tracklisting for Extra Playful EP is:

-Catastrofuk

-Whaddya Mean By That?

-Hey Ray

-Pile A L’Heure

-Perfection



John Cale - Walking The Dog (Live) - From Circus Live (2007)



John Cale - Hey Ray - From Extra Playful (EP 2011) - Live at ESECTV - Portugal

sábado, 16 de julio de 2011

Tribute To Miles Davis / Herbie Hancock Marcus Miller Wayne Shorter


Llevando la música de Miles Davis al Siglo XXI


El bajista homenajea al fallecido trompetista y asegura que "pensar que alguien fue capaz de crear algo tan grande en el curso de una vida produce escalofríos"

CHEMA GARCÍA MARTÍNEZ - Vitoria - 16/07/2011

El suyo es un rostro habitual de nuestros escenarios. Marcus Miller (Brooklyn, Nueva York, 1959) pasó a la historia del jazz por su colaboración con Miles Davis en Tutu, antes de convertirse en el bajista de moda: "Ser recordado por haber tocado con el músico nº 1 de la historia no es una losa, sino un honor". Este sábado, 16 de julio, cerrará la 35 edición del Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz con un Homenaje a Miles Davis al que se sumarán el pianista Herbie Hancock y el saxofonista Wayne Shorter

Pregunta. Habrá quien le tache de oportunista por su empeño en volver sobre la música de Miles Davis...
Respuesta. Para mí, tocar la música de Miles es algo natural. De hecho, no tenía nada preparado hasta que un día caí en la cuenta de que han pasado 20 años desde que se fue. Me quedé anonadado, porque tengo siempre la sensación de que su espíritu está conmigo, como su música, que no ha muerto.... y, de repente, caigo en la cuenta: "!Pero si hace ya 20 años que murió!". Entonces llamé a Herbie: "¿Quieres participar en un proyecto que voy a montar dedicado a Miles?". No lo dudó un instante. Y con Wayne, lo mismo.

P. Reunir a 3 antiguos miembros de los conjuntos de Miles Davis es toda una declaración de intenciones.

R.La idea consiste en tocar únicamente sus estándares, las canciones que Miles interpretó provenientes de su repertorio de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, pero hacerlo a nuestro modo. Eso es lo que a él le hubiera gustado. Porque no soportaba que nadie, ni siquiera él mismo, volviera sobre los viejos temas para interpretarlos del mismo modo. La idea es rendir tributo al espíritu de Miles, no interpretar su música como loritos. Añadir algo de nuestra parte, llevar su música al momento presente.

P. Un Miles Davis del Siglo XXI...
R.Eso es. Este concierto pretende ser una lección de historia para los más jóvenes. Es un modo de enseñarlesla Gran Historia del Jazz sin que se den cuenta, cómo si no iban a escuchar todas aquellas grandiosas composiciones de Miles Davis de los años cincuenta. Nosotros se las acercamos de tal modo que les resultan apetecibles. Las melodías son las mismas, sólo los ritmos son diferentes. Me gusta ser el que ayuda a propagar el legado de la historia entre las nuevas generaciones.

P. ¿Qué diferencias existen entre este Homenaje a Miles Davis y su otro proyecto, Tutu Revisited?
R.
Tutu Revisited es la banda con la que toco regularmente y está formada por músicos que no conocieron a Miles, esa es la diferencia. Me apetecía imaginarme a un grupo de jóvenes que ni siquiera habían escuchado el disco, y ponerles a interpretar la música Tutu, aprovechar su energía. Se trata de añadir algo fresco y nuevo a una música que ya tiene su historia. Puede imaginarse que, cuando grabé el disco, ni se me pasaba por la cabeza que, 25 años después, iba a estar tocándolo de nuevo... es como si Miles se empeñara en estar siempre presente en mi vida. Por eso sentí que tenía que hacer algo para recuperar el sentimiento de la música de Miles.

P. Un sentimiento que Ud. conoce muy bien...
R
. Lo esencial en su música es la constante búsqueda de la modernidad. Como cuando me llamaron para grabar con él. Me dijeron que Miles andaba buscando algo nuevo, "vale, yo tengo algo nuevo que ofrecerle". Entonces me encontré con que George Duke había compuesto una pieza estupenda para que la tocara Miles. Pero, excepto esa, todas las restantes son mías. Y también todos los instrumentos que suenan los toco yo, excepto la trompeta, claro. Trabajé a fondo en el estudio tratando de elaborar un colchón en el que Miles se sintiera a gusto. Tenía que ser fiel a su historia, a sus diferentes periodos, Birth of the Cool y Kind of Blue. Y su etapa orquestal con Gil Evans, claro. Cuando Miles escuchó lo que había grabado y me dio la enhorabuena, respiré hondo. Luego puso su parte por encima y aquello se convirtió en oro puro. El puro sonido de los ochenta.

P. El concepto de modernidad es inherente a la música de Miles.
R. La música de Miles Davis representa como ninguna otra el tiempo que vive. Pensar que alguien fue capaz de crear algo tan grande en el curso de una vida produce escalofríos. Escuchar su música es un modo de entender lo que pasaba a cada momento. Cada innovación suya era un paso adelante en el tiempo.

P. 20 años después de su muerte, Ud. afirma "sentir" que Miles está presente cada vez que se sube a un escenario.
R.
Cualquiera que haya tocado alguna vez con Miles lo siente de algún modo. Es algo difícil de explicar. A mi me ocurre cada vez que me enfrento a la música de "Tutu". Porque yo no estaba en su banda cuando salió el disco. Lo grabé pero nunca lo interpreté en directo. 20 años después, me veo en la situación de interpretarlo por primera vez frente al público, y eso me devuelve la imagen de Miles como si, de verdad, estuviera aquí, a mi lado. Cada pieza guarda un recuerdo muy preciso...

P. Comparadas con las originales, las versiones de su disco Tutu Revisited (Dreyfus, Karonte) suenan bastante más contundentes
R.
Tenga en cuenta que la música de Tutu está marcada por la tecnología de moda en los años ochenta, las cajas de ritmo y los "samplers", todo lo que, por entonces, nos resultaba terriblemente excitante. Ahora aquello parece cosa del pasado. En estos momentos, la música busca una aproximación más real entre el intérprete y el oyente en su calidad de seres humanos, y eso posiblemente tenga que ver con el énfasis que ponemos en los ritmos funky.

P.¿Su insistencia en llevar sombreros de copa baja obedece a algún motivo?
R.
Llevo sombreros pork pie, primero, porque me gusta, y, segundo, porque siento que el hecho de llevarlos me conecta con los grandes músicos de jazz de los años cuarenta. Lester Young llevaba uno de estos. Al final, lo que ocurre es que, cuando me lo quito, nadie me reconoce, lo que puede ser una ventaja en el caso de que pretenda pasar desapercibido. Recuerdo una vez que me lo quité y todo el mundo empezó a buscarme: "¿pero dónde narices se ha metido Marcus?". ¡Y estaba delante de todos ellos!.

P. Me figuro que, entre esos músicos legendarios con los que Ud. se conecta vía sombrero, se encuentra el primo de su padre, el pianista Wynton Kelly.
R.
Obviamente. Wynton tenía un estilo propio que era irresistible. Miles estaba loco por él, todos lo estaban. De niño venía mucho por casa. Yo le veía tocando el piano, y me quedaba absorto. De hecho, quienes me han escuchado, dicen que toco el piano como él.

P. Quizá tengamos la suerte de escucharle en esta ocasión tocando el piano...
R.
Mucho me temo que no va a ser así. Además, ya tengo un pianista, Herbie Hancock. ¿Se imagina a alguien mejor que él?.

http://www.elpais.com/



Tribute To Miles Davis - Umbria Jazz Festival 2011 (Italia)

viernes, 15 de julio de 2011

Roberto Pettinato / El Free Jazz es La Pura Verdad


Roberto Pettinato presenta su nuevo disco de Jazz

"My head is my only house unless it rains", dedicado al free jazz e inspirado el título en el músico y pintor Captain Beefheart

“My head is my only house unless it rains”, es un álbum de free-jazz grabado por Roberto Pettinato en Nueva York junto a dos grandes músicos del género: el legendario bajista Henry Grimes y el ascendente baterista Tyshawn Sorey.

El origen del proyecto surgió a fines del año pasado, cuando Pettinato decidió hacer realidad el sueño de toda su vida: grabar en Nueva York con músicos fundacionales del género. Armó una lista de los héroes que tocaban en los discos de jazz que escuchó desde chico, y comenzó a ubicar a los que aún estaban en actividad y viviendo en Estados Unidos. Así fue como se contactó con Grimes, de 75 años, bajista de figuras como Gerry Mulligan, Sonny Rollins, Thelonious Monk y Charles Mingus, además de acompañar a pioneros del free jazz en sus mejores etapas, por ejemplo Cecil Taylor, Don Cherry, Pharoah Sanders y Albert Ayler.


Grimes primero pidió escuchar algún disco de Pettinato (que le envió “Música Anticomercial”, del 2003) y aceptó la propuesta. Luego recomendó al baterista Tyshawn Sorey, de 30 años, que tocó con Steve Coleman y es considerado el mejor de la escena neoyorkina actual, según Downbeat Magazine.

“En realidad”, dice Pettinato, “no sabía tanto de la vida de Henry Grimes salvo algunos discos de Frank Wright y su cercanía de siempre con nada menos que Albert Ayler. Cuando me dijo que sí al proyecto porque le gustó mi disco anterior, creí que moriría. ¡Pero no, morí días después cuando leí toda su biografía!”.

Según Pettinato: “El free no era como lo vendían los jetosos músicos de jazz de nuestro país. ¡Al contrario! Treinta y cinco años después me di cuenta que no era hacer cualquier cosa chiflada e incomprensible… y aprendí que esos conceptos como ‘comunión’, ‘encuentro’, ‘Dios tiene un plan maestro’ y toda la espiritualidad de Coltrane, ¡¡eran ciertas!! Lo podes sentir ahí mismo, mientras tocas, mientras no te conocerás jamás con el otro, pero -¡por dios!- SENTIS que la música es la encargada de unirte a los demás y al universo. ¡Increíble! Prefiero esto a gastar dinero en libros idiotas de autoayuda escritos por gente de dientes pulidos y pelos amarillo huevo”.

Juntos, los tres músicos grabaron el sábado 26 de febrero en un estudio del East Side. La sesión fue en vivo, durante tres horas y con micrófonos “vintage”, al estilo de las legendarias grabaciones del nacimiento del free-jazz. El último tema que hicieron fue una versión libre de “Aurora”, más conocida como “Canción de la Bandera”.

“Siempre que escuché la Canción de la Bandera!”, dice Roberto, “siempre lloré. De chico lloraba y hoy también. Siempre creí que era nuestro Himno Nacional. Más tarde escuché el verdadero, ¡y sigo pensando que el de la bandera es el verdadero! Pasé esta versión en la radio y la gente lloró también y me decían: ¡Se me puso la piel de gallina!”.

El arte de tapa es una obra en 3D de la reconocida artista plástica Karina El Azem, esposa de Pettinato.

“Este disco es un verdadero disco de FREE JAZZ, absolutamente libre de preconceptos ni temas, ni nada de dónde agarrarse. El free es la verdad. No hay otra forma de decirlo. Es La Pura Verdad, sin religiones ni nada más adelante que el Más Allá, el Espacio Sideral e Infinito. Desde ahora, sólo haré esta música y será la que defienda hasta que muera. Todo lo demás son sólo tontas canciones que acompañan la espera a que un timer te diga que tu pollo asado está listo. Nada más”, concluye Pettinato.

http://exitoina.com/pettinato-presenta-su-nuevo-disco-de-jazz/



Roberto Pettinato, Henry Grimes & Tyshawn Sorey - Walking Again After All These Years- From "My head is my only house unless it rains" (2011)


Miles Davis / Tutu (Deluxe Edition)




Miles Davis : “Tutu”

(Deluxe Edition) Warner


Por Gernot Dudda ( Julio 12 2011)


No es estrictamente el último trabajo de estudio del trompetista, pero sí el que fijó definitivamente el sonido de sus últimos años de vida, tan prolijo en funk electrónico y sintetizadores, y muy próximo al lenguaje urbano del hip-hop de su adorado Nueva York (que tres años antes, en 1983, había probado con éxito el propio Herbie Hancock en “Rockit”). Este nuevo color sonoro también quedaba traspasado a la indumentaria. Es el Miles del brillo y el glamour (en directo sus trajes y zapatos brillaban cegadores), lo que confería un halo más sagrado aún a su presencia sobre el escenario (muy Sun Ra si se quiere, si no fuera por el característico sombrero de ala ancha más propio de Johnny Guitar Watson).

Semejante inducción sonora tenía un responsable: el bajista Marcus Miller (y en menor medida Tommy Lipuma). Los dos fueron los productores de una obra destinada a sublimar para la posteridad el poderoso carácter del sonido Power Station, cuyos estudios estaban en racha en esa primera mitad de la década. Y un precedente no jazzístico: “Cupid & psyche 85’”, el álbum que los británicos Scritti Politti grabaron allí justo un año antes, verdadera biblia sonora que apuntaba el camino a seguir y que incluía ‘Perfect way’, pieza que acabaría también en “Tutu” en una versión aún más acelerada. De similar engranaje rítmico son ‘Tomaas’, ‘Splatch’, ‘Backyard ritual’ y ‘Full Nelson’, por entonces el “non plus ultra” de lo que podía sonar en un club. Pero al margen de la característica pieza homónima, la verdadera alaja del álbum está en la majestuosa ‘Portia’ y en esa bella compenetración melódica entre la sordina de Miles, el bajo y los sintetizadores. Sin duda un clásico memorable.

Esta edición “Deluxe” del álbum se completa con un segundo CD de audio que incluye el directo que Miles y su joven troupe grabaron en julio de 1986 en el Nice Festival. Incluye versiones de sus adaptaciones de ‘Human nature’ (Michael Jackson) y ‘Time after time’ (Cyndi Lauper), y una sorpresa inaugural con los 15 minutos de medley febril, intenso y hasta rockero de ‘Theme from Jack Johnson’ / ‘Speak’ / ‘That’s what happened’. Esto sí es empezar un concierto sin tregua.

Puede que en directo Miles se dejara rodear por una troupe de jóvenes músicos que sabrían luego en el futuro sacar partido de su experiencia junto al mito, pero para la grabación de “Tutu” destacaban, en momentos muy puntuales, veteranos del calibre de Paulinho Da Costa y Omar Hakim (percusión), George Duke (teclados) o Michael Urbaniak (violín eléctrico). Si no contamos con que fue el propio Marcus Miller el que lo hizo casi todo y que, aparte del bajo, tocaba todos los teclados que no correspondían a Jason Miles y Adam Holzman. Faltaba una coartada espiritual y ésta la daría el arzobispo surafricano Desmond Tutu aportando su nombre y su figura en unos años en los que el apartheid vivía sus años más irascibles y violentos.

Portia - Miles Davis - Tutu (1986)

jueves, 14 de julio de 2011

Troy Andrews / Trombone Shorty Amazes to Vitoria-Gasteiz




Los sonidos imposibles de 'Trombone Shorty'

Troy Andrews deleita en Vitoria-Gasteiz con su estilo peculiar y arrollador ritmo



Efe Vitoria 13/07/2011

El joven Troy Andrews, "Trombone Shorty", ha "explotado" hoy en Vitoria, en un potente concierto en el que ha presentado su trabajo "Backatown".

"Trombone Shorty" ha llenado el escenario del Festival Internacional de Jazz de Vitoria-Gasteiz con el arrollador ritmo que imprime a todos sus temas.

Este joven músico de Nueva Orleans es capaz de basarse en temas de Louis Armstrong y llevar hasta el límite su interpretación, con sonidos casi imposibles con su trompeta o con su trombón.

Su estilo peculiar de interpretar el jazz ha estado más que salpicado con sonidos Soul, Funky y de Hip-Hop, que ha hecho que el público del pabellón de Mendizorroza no haya perdido la tensión musical en ningún momento de su actuación al frente de una fantástica e incansable banda, la Orleans Avenue.

Andrews es un viejo conocido del Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz , como Michael White que con su clarinete ha abierto esta noche el concierto, segundo de abono de la 35 edición. Ambos han mostrado dos versiones bien diferentes de cómo oír los sonidos de su Nueva Orleans natal.

Se han encontrado dos maneras bien diferentes de presentar el jazz: la clásica, la exquisita, del doctor White y la "locura" de Andrews.

Ambos son bien conocidos en Vitoria. El primero, que acaba de grabar con Eric Clapton y con Paul Simon, ha actuado en el festival vitoriano cinco veces, en alguna ocasión acompañando a Wynton Marsalis.


El segundo, que ha tocado con Lenny Kravitz y U2, se paseó de niño por las calles de la ciudad en una "brass band", cuando los mayores actuaban ante el público al que no ha dejado tranquilo con arrollador ritmo.

Antes de la eclosión y el desparrame de "Trombone Shorty", el doctor en lengua castellana Michael White y la Original Liberty Jazz Band han agradado al público más clásico, con una interpretación exquisita del jazz de su tierra.

Steven Pistorius, al piano, y Lucien Barbarin, con su trombón, han sido unos acompañantes de lujo de uno de los considerados actualmente entre los mejores músicos de Nueva Orleans.

White ha ofrecido numerosos temas populares y composiciones propias que han interpretado con un sonido limpio, puro, como con el tema "Summertime" de George Gershwin, con el que ha conseguido un profundo silencio del público que no quería perderse ni uno solo de los sonidos que salían del elegante músico.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/07/13/paisvasco/1310538572.html



Trombone Shorty - Back in Black - Live River Rocks (NYC)

miércoles, 13 de julio de 2011

Fonce Mizell / Motown´s Musician, Record Producer & Songwriter

‘Fonce’ Mizell: El adiós a un genio

Por Frankie Pizá

Nos levantamos con una noticia poco agradable. Según la cuenta Twitter de Om’Mas Keith, el gran músico de sesión de New Jersey, Alphonso ‘Fonce’ Mizell, trompetista, multiinstrumentista, escritor, compositor, hermano mayor de Larry Mizell Jr. y miembro original de The Corporation falleció ayer por causas que aún no han sido especificadas. A los Mizell Brothers podríamos seleccionarlos como la pareja productora más famosa de la historia de la música negra; después de ganar varios concursos con bandas y conocer a Freddie Perren en la Howard University, crearon un primer sello discográfico llamado Hog –allí produjeron un único single para The Moments, el mismo que años más tarde reeditaría Wax Poetics– y como la cosa no funcionó Larry decidió aceptar un trabajo en el Grumman Aerospace de Long Island –el pequeño de los hermanos era ingeniero y llegó a trabajar para la NASA en el Apollo program–, mientras que Fonce y Perren marcharon a Los Ángeles.

Crearon una nueva marca que tampoco funcionó: LARCO (Los Angeles Recording Company) y después de mucho trabajar encontraron un enchufe que les llevaría directamente a las nuevas oficinas de Motown Records en la Bay Area: Jill Griffith. Se pusieron en contacto con Deke Richards y bajo la atenta mirada de Berry Gordy crearon The Corporation, formación de productores crea-éxitos que trabajaría únicamente –en principio– para el subsello Jobete. Fabricaron ‘I Wanna Be Free’, track en principio ideada para Gladys Knight & The Pips y que más tarde se convertiría en el primer gran éxito de los hermanos Mizell, “I Want You Back” para los Jackson 5. Aquel éxito les volvió a unir y además les catapultó a fama, a partir de ahí siguieron fabricando hits para los pequeños de Indiana y expandieron su legado y métodos en proyectos menos conocidos. En 1972 y ya como Sky High Productions comenzaron a trabajar para Blue Note, sello con el que alcanzaron algunas de sus cotas máximas creativas; “Black Byrd”, “Street Lady”, “Stepping Into Tomorrow” o “Places And Spaces” para Donald Byrd, “Backs And Blues”, “Satin Doll” o “Fancy Dancer” para Bobbi Humphrey y “Gambler’s Life” o “Gears” del gran Johnny Hammond fueron algunas de sus glorias en el mítico label.

Para dichos trabajos se valieron de la superlativa calidad de algunos músicos también muy conocidos; David T. Walker, Chuck Rainey, Jerry Peters o Harvey Mason, entre otros. Los mismos que también les ayudaron a la hora de crear y dirigir otros maravillosos trabajos como el “Love Ballad” de L.T.D., el “Boogie Oogie Oogie” de A Taste Of Honey y sendos acompañamientos en álbums de Marvin Gaye, Gary Bartz o Rance Allen Group. Al igual que Charles Stepney, Harry Whitaker o David Axelrod, los hermanos Mizell supieron crear unos métodos únicos dentro del estudio; detalles sobrios y elegantes, que brillaban por su sencillez y claridad a la hora de fusionar el Soul o el Jazz con líneas rítmicas importadas del Funk y conjuntarlo con una muy potente sección de viento y su genialidad en los arreglos vocales. Sobresalieron como ninguna otra pareja en una de las épocas más doradas de la historia de la música afroamericana. Descanse en Paz ‘Fonce’ Mizell


Donald Byrd's 'Think Twice' Produced by Fonce & Larry Mizell (An innate knack for mixing Soul & Jazz)


martes, 12 de julio de 2011

Facundo Cabral / Adiós al Caminante Universal




Homenaje a Facundo Cabral



POR SÓCRATES CAMPOS LEMUS

Mi estimado y querido compadre Antonio O´Farril González, me hizo el favor de mandarme un correo como “Homenaje a Facundo Cabral” y es cierto lo que señala y es por esa razón que nos permitimos reproducirlo.

Poca cosa son ustedes, mercenarios, cobardes, asesinos.

Qué vida más mediocre y vacía tuvo que adjudicarse la muerte de un hombre bueno entre pocos, para poder colarse como ratas a la miserable posteridad de las infamias.

Son ustedes una vergüenza, un asco para la humanidad, y así mismo deberían ser expulsados de la tierra y su nombre borrado para siempre.

¿Qué les hacía Facundo de mal? Muchos de ustedes no habían nacido siquiera cuando él ya cantaba por toda la América Latina, sembrando corazones y dando voz a los poetas de su niñez.

Sólo a tiros podrían haberlo callado. Ni enfermedad ni ceguera ni edad pudieron jamás vencerlo. Le han regalado la inmortalidad, insensatos. Le han dado pasaporte sin escalas al reino donde su madre le esperaba.

Seguro ahora donde éste ha de abogar por ustedes, homicidas, argumentando a su favor que no sabían lo que hacían.

Y ciertamente, la ignorancia fue el primero, más no el menos grave de sus pecados. Porque si uno sólo de ustedes hubiera escuchado cantar a nuestro amigo, algo de varón que les hubiera quedado, habría bastado para detener tan cobarde atentado.

Pero para Facundo, ¿qué podría haber sido mejor que morir por las balas de la cobardía, como Martí, como Allende, como García Lorca, como el Che…? Era lo suyo ser revolucionario y sendero.

Pero nos lo han quitado y eso duele. Ustedes, los más infelices de los hombres; ustedes, quienes bajo el amparo del disfraz no supieron verle a los ojos para matarlo. Ustedes; el que condujo el vehículo, el que compró las balas, el que jaló el gatillo, el que pago a los infames, el que supo y calló, el que sabe y seguirá callando.

Ojalá su estirpe se seque en sus raíces, que sus hijos los denuesten, sus mujeres los rechacen, sus padres los maldigan. Que por cada dispara y cada gota de su sangre sean mil vidas de miseria y no vuelvan jamás a gozar de una canción de amor, de ningún poema, de ninguna caricia sincera, ni abrazo alguno de amigo.

Nos han matado a un amigo, y con su partida nos ha quedado a todos un dolor, una herida, como un tizón encendido…

¡Vive por siempre, Facundo! Hermano, descansa en paz”…”

Y es verdad lo que dice Antonio, es como perder a un amigo como otros tantos que hemos perdido en el largo trayecto de la vida, las armas ahí están, las cobardías se nutren en la oscuridad, los odios se alimentan y las miserias se alientan, los resentimientos se fomentan y vamos todos en un largo camino, no por andar, sino para dar lugar a que otros muchos insensatos y viciosos, miserables y pobres en espíritu sean los que se nutran de los dolores de todo un pueblo y de todos los pueblos. No podemos negar que la miseria proviene de los vicios de unos cuántos miserables que se nutren del dinero ganado por el esfuerzo de todos y lo acumulan y gastan, y para ello, tienen que tener guaruras y sicarios, para proteger sus riquezas y poder continuar explotando a los demás por medio de un poder manipulado y no adquirido por el esfuerzo y la visión, no, tenemos a un grupo de orates en los gobiernos y con ellos, acompañados de sicarios y asesinos, unos de fuera y otros de dentro, dicen que “institucionales” como lo vemos en nuestro país, donde el baño de sangre continua bajo pretexto bajos e intereses enormes que solamente dejan fortunas a unos cuántos…

En Guatemala, cayó Facundo, no lo callaron, porque su alma y sus letras siguen resonando en muchos miles de corazones que aún tenemos espacio para la poesía y el canto, para la música a la que volvemos en las horas de tristeza y de agonía, para retomar fuerzas y refrescar la garganta seca de tanto gritar que queremos la paz y la vida y no la miseria y la muerte, pero estamos ante un muro de insensatos de ojos ciegos y oídos sordos, llenos de avaricia y de rencor y miedo, la verdad es que los hombres del poder están llenos de miedo, temen perder sus riquezas que no son suyas sino son el producto del robo a los demás, temen que se terminen sus privilegios que conservan gracias a la represión, al fomento del horror y del terror, de la manipulación, pero ahí están los miles de muertos, unos culpables porque estaban en los trances que ellos mismos alentaron para adquirir mayores riquezas y poder y otros, los más, inocentes, como facundo que terminan acribillados por balas asesinas disparadas desde el poder con el poder… y no lo pueden negar, el Guatemala, una voz como la de Facundo era una llamada a la vida en un pueblo donde está sembrada la muerte y la demagogia de un presidente que no solamente ha engañado a su pueblo sino que lo sigue engañando y copado por militares ciegos y feroces, criminales, que solamente defienden los intereses de los norteamericanos y les hacen la faena al matar a los hombre y mujeres buenos…

Los países pobres no producimos armas ni balas, pero en la desesperación y el hambre, hay muchos que pierden el alma y se venden por centavos a los poderosos y es ahí donde tenemos esta estela de muerte y de terror, de sangre, de miserias. Los norteamericanos fomentaron las dictaduras y las protegieron y cuando ya no les servían, alentaron a algunos tontos para hacer movimientos que solamente dejaron estelas de muertes, destrucción y confirmaron que por las armas y las balas no se podrían hacer los cambios que no se hicieran antes en la educación y en la conciencia y los espíritus. Así, nos llenamos de MarasSalvatruchas y de otros muchos resentidos sociales que perdieron familias y quedaron sin alma, y es por ello que por medio de este ejército de desarrapados y miserables, se alentó la violencia que vivimos en todo el continente y nos llenaron de drogas y de odios y nos bloquearon por medio de la manipulación en la información que es la que protege al poder y es por medio de las telenovelas y la televisión que nos tienen idiotizados y manipulan para que no veamos la realidad y no protestemos y exijamos los cambios… prefieren matar y asesinar a hombres buenos como a Facundo Cabral… y lo aceptamos… es lo peor… nos callamos…

http://www.adnsureste.info/index.php



"Escapa de los que compran lo que no necesitan, con dinero que no tienen, para agradar a gente que no vale la pena, solamente lo barato se compra con dinero". Facundo Cabral

miércoles, 6 de julio de 2011

Louis Armstrong / The Single Most Important Figure in the History of Jazz



Hace 40 años moría Louis Armstrong

DPA - 09:17 MARTES 05/07/11

Su final fue como el que muchos desearían: el 6 de julio de 1971, Louis Armstrong se quedó pacíficamente dormido para siempre. El miércoles se cumplen 40 años de la muerte del músico de jazz más grande de todos los tiempos.

"Tenía una enfermedad cardíaca y murió a primera hora de la mañana, en casa, en su cama, con su Lucille junto a él", cuenta Deslyn Dyer, de la casa museo Louis Armstrong. Sólo dos días antes de morir, "Pops", como lo llamaban cariñosamente, había celebrado su presunto cumpleaños en el jardín con amigos y vecinos.

Que Armstrong hizo trampa con la fecha y, con ello, incluso se puso un año de más, no se supo hasta después de su muerte.

En la iglesia del Sagrado Corazón de Nueva Orleans apareció el registro con la fecha de nacimiento del artista, el 4 de agosto de 1901.

Pero claramente, a Armstrong no debió de parecerle lo suficientemente grandiosa, y la cambió al 4 de julio de 1900: así combinaba el aniversario de la independencia de Estados Unidos con el estreno del nuevo siglo.

Su modesta casa en el 107 del barrio neoyorkino de Queens es actualmente un museo cuyo jardín trasero esconde un pequeño paraíso. Allí vivieron Louis y Lucille Armstrong durante 30 años, cuenta Dyer.

Incluso cuando "Satchmo" alcanzó la fama mundial y habría tenido dinero para comprarse un ático sobre los tejados de Manhattan, la pareja siguió viviendo allí donde se sentía entre sus iguales.

"Aquí puede experimentarse la humildad de Armstrong", afirma Dyer.

El apodo de "Satchmo" le vino dado por sus gruesos labios, con los que el genio de la música rodeaba la boquilla de su trompeta. Satchmo es una abreviación de "satchel mouth", que en inglés viene a decir tener la boca tan grande como un buzón.

También el pasado lunes, fecha del presunto cumpleaños 110 de Armstrong, la casa de la pequeña barriada de Corona en Queens abría sus puertas a todo el mundo. La cama donde murió ha sido retirada, pero la cocina sigue siendo tan imponentemente azul como en los tiempos de Lucille.

El dormitorio tampoco ha cambiado apenas, dice Dyer. Si uno se toma su tiempo, se pueden escuchar grabaciones del sabio maestro: miles de horas en las que Armstrong hablaba, a veces solo, otras con amigos, sobre Dios y el mundo ante la grabadora.

"Quizá está casa no sea la más bonita", escribió un año antes de morir, "pero quien entra en el hogar de los Armstrong se encuentra cómodo y feliz".

A ese sentimiento de felicidad le cantó el "rey del jazz" en el que podría ser su hit más famoso, "What a Wonderful World". Él sabía hacer feliz a la gente, tanto en el escenario como en su vida cotidiana. Siempre con un guiño de ojos y una sonrísa que atraían como un imán. Armstrong se crió en la pobreza del barrio criollo de Nueva Orleans.

Sus padres se separaron poco después de que él naciera. Tenía tan sólo 12 años cuando huyó de la policía con una pistola en mano y se escondió en un hogar para mendigos. Allí aprendió a tocar varios instrumentos, entre ellos la trompeta.

Después, dio lo mejor de su música acompañando a las orquestas de los buques de vapor. Junto a ellas, él y su jazz partieron por el Mississippi desde Nueva Orleans a Chicago. Y allí conoció a Joe "King" Oliver, su mentor y quien le enseñó los verdaderos escenarios y estudios. A principios de los años 30, Armstrong estaba considerado como el mejor trompetista de jazz del mundo.

Su incomparable voz rasgada y que además compusiera, formara su propia banda y se convirtiera en el primer negro con un programa de radio propio lo convirtió en una estrella única en el mundo del jazz.

A mediados de los 60, Armstrong logró incluso algo que nunca nadie habría pensado: sus hits "What a Wonderful World" y "Hello, Dolly" arrebataron a los Beatles el primer puesto en las listas de éxitos estadounidenses. En total, dejó como legado más de mil grabaciones discográficas, como solista y con los mejores de su tiempo.

http://www.elcomercio.com/entretenimiento/muerte-Louis_Armstrong-musico-jazz-enfermedad_0_511748844.html



Louis Armstrong – What a Wonderful World

domingo, 3 de julio de 2011

Jim Morrison / 40th Anniversary of the Death of the Lizard King




Jim Morrison, un genio dionisiaco cautivado por Rimbaud

Óscar Bellot - Domingo 3 de Julio de 2011

Nació casi un siglo después, a miles de kilómetros de distancia de donde lo hizo el genio cuyo aliento vital impregnaría una leyenda no menos sugestiva y tan atormentadora como la suya. Pero la vida y la muerte de Jim Morrison recuerdan ineludiblemente a la vertiginosa existencia de uno de los poetas a los que leyó con pasión, Arthur Rimbaud.

Los padres de ambos fueron militares -capitán de infantería el del literato francés y almirante el del músico estadounidense-, con las consiguientes tensiones familiares que tamañas ocupaciones llevan aparejadas. Morrison tuvo que soportar una infancia desarraigada, siguiendo a su progenitor de base en base. Hacer amigos no era fácil y el pequeño encontró en la literatura el refugio perfecto ante la soledad en que se hallaba sumido. A Rimbaud le fue aún peor. Con apenas seis años, ya había visto a su padre marcharse definitivamente del hogar, quedando bajo los dictados de una madre cuya rigidez a la hora de educar a sus hijos no podía sino exacerbar el ansia de libertad de un muchacho cuyo talento jamás podría aceptar quedar constreñido.

Ambos dieron muestras de sus extraordinarias inteligencias muy pronto. Con apenas 11 años, Rimbaud ya era una estrella en el colegio municipal de Charleville. Su director no pasó por alto el hecho de que se encontraba ante alguien destinado a pasar a la historia, como tampoco se le escapó la dicotomía ante la que se hallaba su lúcida mente: podía acabar iluminando los más tiernos corazones o sumergiéndose en las cloacas de la sociedad; más aún, lo probable es que acabara haciendo ambas cosas.

La pasión por engarzar las palabras también tocó de lleno al adolescente Morrison. Tardó algo más que su 'hermano espiritual' en abandonar el reducto familiar. El vate francés lo hizo con 16 años.

El estadounidense, con 19. Pero ya hacía tiempo que había sentido el flechazo por la poesía. Tan poco le importaba su imagen externa como al francés. Prefería alimentarse de letras a engullir alimentos más prosaicos. Uno y otro sobrevivían como podían, aprovechándose unas veces de, y siendo manipulados otras por, quienes tenían a su alrededor: chicas deslumbradas por el desarrapado aspecto de quien las encandilaba recitando poemas de autores de los que ni habían oído hablar en el caso de Morrison; auténticos mitos en vida como Verlaine, en el de Rimbaud.

Claro que no sólo las letras embotaban sus mentes. También lo hacían el alcohol y otro tipo de sustancias mucho más nocivas. Especialmente en el caso de Morrison, quien no dudó en cortejar la marihuana, el peyote y el por entonces tan en boga LSD.

Entre el mito y la realidad

Pero si de uno nos quedan maravillosos poemas, el legado del otro consiste en un conjunto de canciones que han ido pasando de generación en generación. Quién sabe, tal vez Morrison pudiera haber sido otro Jack Kerouac o Allen Ginsberg. Pero cualquier posibilidad en ese sentido quedó cercenada cuando se topó con Ray Manzarek. Se había gestado el embrión de 'The Doors', banda que quedaría completada con la incorporación del guitarrista Robby Krieger y el batería John Densmore.

Un grupo que adoptaba su nombre del ensayo 'Las puertas de la percepción', firmado por uno de los escritores de referencia de Morrison, Aldous Huxley -quien, a su vez, había sacado el título de una cita de William Blake-, y que consiguió su primer contrato gracias a una actuación que podría perfectamente haber sepultado su carrera antes de comenzar. Tuvo lugar en el club 'Whisky a Go Go' de West Hollywood, por el que desfilaron otras formaciones del sur de California como 'The Byrds' o 'Buffalo Springfield'. Allí Morrison, mientras sonaban los acordes de 'The End', se atrevió como una provocativa versión de un fragmento de 'Edipo rey', la obra maestra de Sófocles, que iba demasiado lejos para lo que el dueño del local estaba dispuesto a soportar. No dudó en echarles.

El público, por el contrario, estaba enfervorizado. Y de él formaba parte Paul A. Rothchild, dueño de la discográfica Elektra Records, quien les reclutó inmediatamente.

En 1967 salía a la venta el primer álbum de 'The Doors', con temas inmortales como el mencionado 'The End' -del que Francis Ford Coppola se serviría para la apertura de su 'Apocalypse Now'- o 'Light my fire'. Morrison padecía de miedo escénico, lo que le llevaría a dar la espalda al público durante sus primeros conciertos. También a 'colocarse' antes de saltar al escenario. Era imprevisible y a medida que se fue soltando, sus provocaciones adquirieron niveles cada vez mayores. Las autoridades de varias ciudades optaron por vetar a 'The Doors' y Morrison acabó teniendo que pasar por el juzgado después de que varios asistentes a uno de sus conciertos denunciasen que había sacado su pene y simulado una masturbación.

A 'The Doors' le seguirían otros álbumes que no harían sino engrandecer la leyenda de la banda y, particularmente, la de Morrison. 'Strange days' (1967), en el que sobresalían temas como 'Moonlight drive', 'People are strange' o 'Love me two times'; 'Waiting for the sun' (1968), con el imprescindible 'Hello, I love you'; 'The soft parade' (1969), con un viraje hacia el pop que se manifestaba en canciones como 'Touch me' o 'Tell all the people'; 'Morrison Hotel' (1970), con la maravillosa 'Roadhouse blues'; y 'L.A. Woman' (1971), que dejó un 'Riders on the storm' que está marcado con letras de oro en la historia de la música.

Todo acabó el 3 de julio de 1971. Ese día se apagó la estrella de Jim Morrison. Llevaba unos meses viviendo en París, esa ciudad amada por algunos de los literatos que habían alimentado su espíritu. Quizás buscase en ella la tranquilidad que en América se le negaba. Pero no pudo escapar de los viejos fantasmas que llevaban años acosándole. Su cuerpo inerte fue hallado en la bañera de la vivienda en la que residía. Las causas de la muerte serían objeto de numerosas leyendas. Como todo lo que rodeaba a Morrison.

Un ser elusivo al que sólo era posible acercarse a través de sus canciones.-


http://www.que.es/gente/espectaculos/201107031813-morrison-genio-dionisiaco-cautivado-rimbaud-rc.html


The Doors - Touch Me