sábado, 3 de diciembre de 2011

Nino Rota / Centenario di uno dei più grandi compositori italiani


Nino Rota: Nel centenario della sua nascita (1911 - 2011)

(Milan, Italia; 3 de Diciembre de 1911 - Roma, Italia; 10 de Abril de 1979)

El 3 de diciembre se cumplen 100 años del compositor que sublimó la banda sonora.

RUBÉN AMÓN Publicado el 02/12/2011

Riccardo Muti se ha convertido en el valedor más cualificado de Nino Rota. Especialmente para reivindicar el repertorio del maestro italiano más allá de la banda sonora de nuestras propias vidas (Amarcord, El Gatopardo, Rocco y sus hermanos). Tiene Muti buenas razones para hacerlo. Las académicas, porque fueron alumno y maestro en el Conservatorio de Bari. Las personales, porque entablaron una pintoresca amistad. Y las musicales porque Riccardo Muti ha considerado a Rota una víctima del hermetismo y sectarismo de las vanguardias atonales.

Empezando por Italia, donde el eclipse de Luigi Nono parecía contradecir que pudiera concebirse una melodía y componerse un fresco sentimental arraigado en el postverismo, igual que demostraba Rota cada vez que le requerían en el atril Federico Fellini, Visconti o Rossellini. Consciente o no de semejante marginalidad -marginalidad respecto a la ortodoxia “avant-gardiste”-, parecía que Nino Rota aprovechaba la oportunidad de las películas para concebir sus partituras fuera de una estricta descripción visual.

Es una observación que tenía muy en cuenta Carmelo Bernaola, compositor de bandas sonoras, como Rota, e igual que Rota constreñido a compaginar las obligaciones de la subsistencia con la tutela a puerta cerrada de las obras más personales. Pues bien, decía Bernaola que Nino Rota acreditó la audacia de mantener la autonomía de su música en las películas. No es que desafinara premeditadamente con la imagen ni con el guión, pero tampoco se encorsetaban en la sumisión al celuloide. “No es fácil de explicar”, aseguraba el entrañable y difunto Bernaola, “pero la música de Rota nunca se integraba absolutamente en la acción de las películas, sino que mantenía un desarrollo paralelo. Y funcionaba muy bien, sobre todo en los filmes de Federico Fellini. Quizá porque ese discurso paralelo formaba parte del aparente desconcierto que siempre caracterizó la obra del propio cineasta italiano”. Es la razón por la que Riccardo Muti reunió a las huestes de la Scala y a la compañía Sony hace una década para interpretar y grabar las danzas del Gatopardo, el ballet de La Strada y los interludios de El Padrino. Pretendía demostrarse que unas y otras obras merecían la reputación de un repertorio sinfónico contemporáneo “exento”, así como introducían una excusa necesaria en el hallazgo de la música que Rota compuso al margen del cine. Impresiona desglosar el catálogo tanto por la cantidad como por la versatilidad. Compuso Nino Rota tres sinfonías y demostró particular inquietud hacia la música de cámara, pero su repertorio destaca por la afinidad a la dialéctica entre la orquesta y el instrumento solista. La prueba está en las ambiciones que jalonan tres conciertos para piano, dos para violonchelo, uno para arpa, otro para fagot y uno más para trombón. Que se añaden a la composición de once óperas, entre las que tuvieron cierta fortuna El sombrero de paja de Florencia (1955) y La noche de un neuroasténico (1959).

Pero, ¿cuál es la verdadera dimensión musical de Nino Rota? Riccardo Muti, valedor del compositor y hasta misionero, lo considera, quizá hiperbólicamente, entre los grandes compositores italianos del siglo XX. Que tanto son Puccini y Respighi como Luigi Nono y Luciano Berio. Quiere decirse que la figura de Nino Rota puede analizarse en el centenario de 2011 desde una perspectiva menos militante. Quede claro que Igor Stravinsky admitía públicamente su devoción al colega italiano, pero al mismo tiempo la obra del compositor italiano merece sustraerse a la sombra del Oscar que ganó por El Padrino II en 1975. Seis años antes, Riccardo Muti contrajo matrimonio en Ravenna. Apareció en plan sorpresa el pianista ruso Sviatoslav Richter. También lo hizo Nino Rota, provisto de un sombrero de piel con las iniciales RM y tarareando una melodía que todavía no conocían ni los cinéfilos ni los asistentes a las nupcias: la obertura de Amarcord.

http://www.elcultural.es/version_papel/ESCENARIOS/30166/Nino_Rota



La Strada (1954) – Regia di Federico Fellini – Colonna Sonora Nino Rota

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